Introducción
El Protestontismo, una víbora de tantas...
"Condeno al cristianismo; levanto contra la iglesia cristiana la más terrible de todas las acusaciones que un acusador haya tenido en su boca. Es, para mí, la mayor de todas las corrupciones imaginables; busca obrar la corrupción última, la peor corrupción posible" El Anticristo, Capitulo 62.
Además, Nietzsche no se limita a críticas abstractas. En Humano, demasiado humano (1878), describe a la iglesia jesista como "una enciclopedia de cultos y concepciones prehistóricas de los orígenes más diversos", destacando "la asombrosa crudeza y autosatisfacción del intelecto de la iglesia durante el tiempo en que se estaba formando" (Humano, demasiado humano, sección 116). Esta formación apunta a la Iglesia Papista, que durante centurias fue la potencia unificadora del jesísmo en Europa, absorbiendo et adaptando diversas tradiciones gentiles, que como hemos visto en la entrada anterior, que claman a este proceso "inculturación", et este tipo de apropiación, sin duda delata la intelectualidad inferior de los jesistas.
Pero los jesistas en su estulticia dirán que solo se refiere a la iglesia protestante, ¿Pero como entonces demuestran que sea así? Apelaran diciendo que como él creció en un ambiente protestante solo cognoció el protestantismo ¡Pero qué! ¿Cómo el nascer en un ambiente protestante impide criticar a todo el cristianismo? Esta claro que ellos montan un falsa contradicción, no hay algo que impida a uno criticar independientemente del contexto que uno nasce, tan absurdo es como decir que si uno que nasce en el papismo no podría criticar al luteranismo, si no solamente al papismo.
Lejos de eximir al catolicismo, Nietzsche ofrece críticas directas a la Iglesia Católica, tanto por sus acciones históricas como por su influencia cultural. En El Anticristo, sección 21, señala un ejemplo concreto de lo que percibe como la influencia perjudicial de la Iglesia:
El cuerpo es despreciado, la higiene repudiada como sensualidad; La Iglesia se previene hasta contra la limpieza (la primera medida tomada por los cristianos en España después de la expulsión de los moriscos fue la clausura de los baños públicos, de los cuales sólo en Córdoba había unos doscientos setenta).
El Anticristo, capitulo 21
Esta referencia histórica a las acciones de la Iglesia Papista en Hispania tras la Reconquista ilustra cómo Nietzsche veía a la institución como opuesta al bienestar humano, incluso en aspectos tan básicos como la higiene.
Otro ejemplo de su crítica al papismo surge en su discusión sobre los papas renacentistas, como César Borgia. En El Anticristo, capítulo 61, Nietzsche imagina un escenario donde "César Borgia como Papa" habría sido un espectáculo "divino" que podría haber subvertido el jesísmo (El Anticristo, Capítulo 61). Aunque esta visión parece admirar la vitalidad de figuras renacentistas, también implica una crítica a la Iglesia Papista por no haber abrazado tal potencia vital, optando en cambio por perpetuar una tradición decadente. Nietzsche sugiere que la Iglesia falló en capitalizar el potencial de líderes como Borgia, lo que permitió que el cristianismo continuara su curso de "Servidumbre tradicional".
Corrupción jesista ad la ética aristotélica
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| "El bien del hombre es una actividad del alma de acuerdo con la virtud, y si las virtudes son varias, de acuerdo con la mejor y más perfecta, y además en una vida entera" Ética a Nicómaco, Aristoteles 1098a16 |
La ética de Aristóteles, articulada en la Ética a Nicómaco, se centra en la cultivación de virtudes para alcanzar el "buen genio" (eudemonía, el florecimiento humano), representase para Nietzsche una tradición noble que afirma la vida mediante el intelecto. En contraste, él considera que la tradición jesista, incluido el papismo, es una corrupción de estos principios, ya consabida, promoviendo una servidumbre basada en el resentimiento y la negación de la vida.
| 2 "Y felicité a los muertos, los que ya murieron, más que a los vivos, los que aún viven. 3 Pero mejor que ambos está el que nunca ha existido, que nunca ha visto las malas obras que se cometen bajo el sol." Eclesiastés 4:2-3 LBLA. El virgen Cristiano nihilistico LXX. "Es mejor vivir que yacer muerto, El hombre vivo atrapa a la vaca; Vi Flamas elevarse faz a la pira del hombre rico, Y ante su puerta yacía muerto. Sermón del Alto" (Havámal en nórdico). El "Chad" Afirmador vital odinista. En La genealogía de la moral (1887), primer ensayo, sección 10, Nietzsche explica el origen de la moralidad de esclavos: "La rebelión de los esclavos en la moral comienza cuando el resentimiento mismo se vuelve creativo y engendra valores: el resentimiento de seres a quienes se les niega la verdadera reacción, la de los hechos, y que compensan con una venganza imaginaria" La genealogía de la moral, primer ensayo, sección 10.Esta tradición servil, que Nietzsche asocia con el jesísmo, invierte los valores de la tradición noble, que es afirmativa et celebra la potencia, la pulcritud y la excelencia—valores que resuenan con la ética aristotélica. Contexto gentil: la deificación de las virtudes y el animismo greco |
Es preciso, entender prior que en la religión de la antigua Grecia, la su cosmovisión animista como las actuales afirman la cualidad divina de muchos aspectos de la vida (como lo que los modernos nombrasen como "las virtudes"), esta "cualidad divina", es el genio (δαίμον, démon en greco) y no siendo solamente singular si no multiples también como cual legión, los genios pueden eser buenos genios (eudemones, ticodemones o agatodemones) o malos genios (los cacodemones), también genios mayores (démones) como genios menores (demonios). De ello, así testimonia Aristoteles en su libro De ánima:
"Otros hay además que afirman que el alma se halla mezclada con la totalidad del Universo, de donde seguramente dedujo Tales que todo está lleno de dioses."
(Aristoteles, De ánima, 5, 411a7)
Así, al decir que “todo está pleno de divos o más específicamente numbres” anuncia que la divinidad permea la Natura, desde los fenómenos naturales hasta las "virtudes" en el sentido moderno del vocablo. Esta visión del mundo, aunque filosófica, se alinea con la visión gentil que nota la divinidad de Arete (excelencia), Pistis (confianza), Elpis (esperanza) et, en ciertos contextos, también a deidades Amicicia que en greco es Φῐλότης (Phĭlótēs). Esta noción no implicaba que cada cosa fuera un divo como lo es Jove, Marte o Mercurio, sino que todas las res (incluido obviamente las virtudes modernamente fablando) poseen una dimensión divina, reflejando su importancia mundana et religiosa.
Ahora, Las bondades (ᾰ̓ρεταί, aretes en greco, traducido como "virtudes" erróneamente) como la magnanimidad (μεγαλοψυχία. megalopsiquía), la prudencia (φρόνησῐς, phrónēsĭs), la justicia (δῐκαιοσῠ́νη, dĭkaiosy̆́nē, que es también nombre pitagórico del cuatro), la virtud (ᾰ̓νδρείᾱ, andría, que significa virilidad como bravura), la sapiencia (Σοφῐ́ᾱ, Sofía), la Amistad (φῐλῐ́ᾱ, phĭlĭ́ā) y la temperancia (σωφροσῠ́νη, la templanza) et continuando ahora con las que ahora son clamadas como "virtudes de teologales" por los jesistas, las divas como Fe (Πίστις, Pistis). una diva los jesistas interpretan ahora simplemente como santa Fe), Espe (Ἐλπῐ́ς, elpis en greco, la esperanza) et Caridad (Ᾰ̓γᾰ́πη, Ágape en greco, el "amor" platónico desinteresado, En su libro Greek in Jewish Palestine, el rabino Saul Liberman afirma que, en algunas partes del Imperio Romano, Ágape era otro nombre para la diva Isis, la que es Ceres) eran a ellas cultivadas sus genios pero la aculturación jesista las fizo "santas" como "virtudes teologales" valga la redundancia, ellas divas son las "entidades seculares" religiosas cuya potestad son los valores cívicos et humanos que son rudimentos para la cohesión civil y el orden mundano. Con la consolidación del jesísmo, la Iglesia Jesista, especialmente a través de Tomás de Aquino, muto las bondades aristotélicas et redefinió las nociones de las divas Fe, Espe et Caridad en simples notas "teológicas"...
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La transvaluación de Fe, Espe et CaridadLas divas Fe, Espe et Caridad, representadas artísticamente a lo largo de los siglos como doncellas, fueron redefinidas en el moseojudaísmo jesista adquiriendo una "malinterpretación" que Nietzsche critica como servil. |
La Santa Fe
La diva Espe
Etimología y contexto helenístico: Espe (griego: expectación y esperanza) personificaban la esperanza, con matices ambivalentes en Grecia. En Trabajos y días de Hesíodo, Espe permanece en el jarro de Pandora, interpretada como consuelo o ilusión. Espe, en Roma, era más positiva, asociada con la prosperidad.
Contexto cristiano mesiánico: Espe se trastorna en la esperanza por la vida eterna, un vicio mesiánico que sostiene el delirio en la supuesta promesa deal, "Y ahora permanecen la pistis, la elpis y la ágape, estos tres; pero el mayor de ellos es la ágape." (1 Corintios 13:13).
Transición a santos: No hay una fabulación de "Espes" que sea directa, pero su bondad está representada en Santa Sofía y sus hijas, Pistis, Elpis y Ágape, donde la mortal clamada Elpis es una de las mártires.
Comparación: Espe es mundana y ambivalente, mientras que el "ilusión" jesista es apunta a una escatológica infundada, lo que Nietzsche ve como una negación de la vida presente.
La diva Caridad (?)
Etimología y contexto helenístico: Caridad (amor desinteresado et afecto) denotaban amor fraternal, menos común que la amistad. Aunque no era una deidad explícita, estaba vinculado a Amicicia, la diva del afecto y la amistad, hija de Noche. Algunas fuentes, sugieren que Caridad fue cognocida en la antigüedad como Isis, el nombre egipcio de Ceres-Juno-Venus, Isis es una diva de la caridad divina. La visión animista gentílica, respaldada por Tales de Mileto, apoya la noción de que Caridad, como noción intelectual, podría haber sido considerada divina, aunque claro vivimos sin memoria.... olvidamos el ayer.
Contexto mesiánico histórico: Caridad se pervierte como apego supersticioso et suicida, incluso faz a los enemigos (1 Juan 4:8), el vicio teologal supremo.
Transición a santos: La caridad está representada en Santa Caridad, una de las hijas de Santa Sofía, cuyo nombre (Ágape) refleja esta virtud.
Comparación: La Caridad es recíproca, mientras que la falsa caridad que venden los mosaístas es sacrificial, lo que Nietzsche critica como auto-negación.
En contextos posteriores, como en la Biblioteca de Celso en Éfeso, Sapiencia aparece como una alegoría femenina junto a Bondad. |
Santa Sapiencia
«Fortuna comienzo y fin de los mortales, tú te sientas en el trono de Sapiencia y das honor a las acciones de los hombres; y vienen más bienes que desgracias de ti, y Gracia brilla junto a tu ala de oro y lo que a tu platillo de la balanza es entregado llega a ser lo más feliz; tú has hallado remedio a la miseria rodeada de dolores y una luz brillante has traído en la oscuridad, oh excelente entre los dioses». Fragmento anónimo de lírica griega arcaica (PMG 1019)
Etimología y contexto helenístico: la diosa Sapiencia (sabiduría), ella su cualidad es en primer lugar, una esciencia o gnosis, que se ocupa de las causas primeras y de los principios. Es la ciencia de lo máximamente cognoscible, es decir, de aquellos principios por causa de los cuales se face y cognoce todo lo demás, su actividad es el estudio de lo divino y lo humano y como la esciencia de las cosas humanas y divinas, también es relativa con la esciencia consistente en distinguir el bien y el mal, ella es capaz de tener noticia de las cosas difíciles, las que no son fáciles de cognocer para el hombre. De ella es la contemplación de las verdades fundamentales. Ella es referente a la esencia y a lo que está más allá de la esencia et proporcionando principios evidentes a la ánima.
Contexto mosaísta histórico: En el cristianismo, Sapiencia se personifica como Sapiencia Divina, especialmente en el libro de Proverbios y en la teología ortodoxa, asociada con el Verbo.
Transición a Santa Sofía: Santa Sofía es una mártir cristiana, madre de Fe, Esperanza y Caridad, cuyo nombre significa “Sapiencia”. No es una transformación directa de una diosa, sino una figura histórica cuyo nombre honra la virtud.
Comparación: Ambos curiosamente son nociones teologicas.
Humildad vs. Magnanimidad
Aristóteles valora la magnanimidad como una bondad (ᾰ̓ρετή, arete) suprema, donde el individuo reconoce su propia gravedad (grandeza, su peso) et dignidad (Ética a Nicómaco, Libro IV, sección 1123b). En contraste, la doctrina jesista exalta la humildad como una "virtud" cardinal, enseñando que el ente humano debe humillarse por Jahón et a la Iglesia. Nietzsche ve esta humildad (es preciso memorar que humildad significa también "Insignificancia, bajeza, poca importancia, degradación, envilecimiento (!), humillación, sumisión y obediencia" pues deriva de humil que connota "bajo") como una forma de autodegradación que niega la voluntad potencial, un concepto central en su filosofía que resuena con la autonomía aristotélica. ¿Y cómo olvidar lo que significa eser "pobre de espiritú"? Y su fuerte oposición a los que es eser virtuoso (tanto en el sentido de eser valiente como eser masculino) lo que Aristoteles nombra como andría. ¡Vamos! Os citaré a Jesús: Bienaventurados los pobres de espíritu (Mateo 5:3) ¿Qué connota "pobre de espíritu"? Según Bible Hub, el verbo greco es πτωχός (ptóchos), que, traducido literalmente, significa... "Acobardarse profundamente, encogerse o esconderse por miedo". Sin duda totalmente falto de virtud.... y contradiciendo a Aristoteles que sostiene que la virtud es necesaria para la bienaventuranza, pues tal es intrínsecamente relacionada con la eudemonía.
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| Así pues, si un hombre es y se cree digno de grandes cosas, sobre todo de las más excelentes, tendrá relación, especialmente, con una cosa. El mérito se dice con relación a los bienes exteriores y podemos considerar como el mayor aquel que asignamos a los dioses, y al que aspiran en grado sumo los de más alta posición, y es el premio que se otorga a las acciones gloriosas: tal es el honor; éste es, en verdad, el mayor de los bienes exteriores. Así, el magnánimo está en la relación debida con los honores y la privación de ellos. Y, aparte de este argumento, está claro que los magnánimos tienen que ver con el honor; pues se creen dignos especialmente del honor a causa de su dignidad. El pusilánime se queda corto no sólo con relación a sí mismo, sino también con la pretensión del magnánimo. Ética a Nicómaco, Aristoteles. |
Sumisión vs. Autonomía
La ética aristotélica promueve la autonomía, donde el individuo cultiva bondades para alcanzar el "buen genio" a través del intelecto et la práctica. La doctrina jesista, sin embargo, enfatiza la sumisión fanática a Termagante et a los verbos mosaicos, lo que Nietzsche considera una forma de servidumbre moral.
Dado que Aristóteles enfatizaba el intelecto humano y no abordó la superstición mosaica, es muy probable que viera la sumisión a Dios como contraria a la autonomía. Esto podría considerarse un vicio, ya que implica someterse a una autoridad divina fuera del intelecto, algo que no encaja en su ética basada en la deliberación intelectual.
Poniendo citas de su libro de Política, relacionado sobre la autonomía y la servidumbre:
- "[1260a7-8] El esclavo no tiene la facultad deliberativa en absoluto; la mujer la tiene, pero sin autoridad; y el niño la tiene, pero imperfectamente."
- "[1252b3] Así, por naturaleza hay una diferencia entre la mujer y el esclavo... el señor y el esclavo tienen el mismo interés," lo que sugiere que la sumisión es beneficiosa cuando está alineada con la naturaleza y el bien común.
- "[1254b7] Por naturaleza, uno [el hombre] es superior y el otro [la mujer] inferior, uno rige y el otro es regido," extendiendo esta idea a otras relaciones.
- "[1106b] Entonces, si toda ciencia cumple bien su función, mirando al término medio y dirigiendo hacia éste sus obras," donde la virtud [bondad] requiere equilibrio y razón.
Aristóteles considera la sumisión como un aspecto natural y necesario en ciertas relaciones sociales y políticas, derivado de las diferencias naturales entre los individuos. Por ejemplo, en la Política, arguye que hay relaciones de orden como la de amo y esclavo, hombre y mujer, o padre e hijo, donde la sumisión es parte del orden natural.
La relación entre sumisión y autonomía, entonces, es compleja. La sumisión puede ser bondadosa si está alineada con el intelecto y el orden natural, como en la obediencia a un gobernante justo. Sin embargo, si la sumisión implica renunciar al intelecto en pro de un "delirio", debe considerarse un vicio tal sumisión so del predicamento de "servidumbre", ya que Aristóteles valora la deliberación intelectual como esencial para la bondad. Coincidiendo con Nietzsche en su crítica a la "servidumbre".
Sufrimiento vs. "Buen Genio"
Aristóteles ve el sufrimiento como un obstáculo para el florecimiento, que debe superarse mediante la práctica de las virtudes. En cambio, el jesísmo glorifica el sufrimiento como un medio para la salvación, especialmente a través de la doctrina de la cruz y el sacrificio. Nietzsche critica este enfoque en La genealogía de la moral, argumentando que el ideal ascético cristiano "proporciona un significado a la existencia humana pero a un costo devastador" (La genealogía de la moral, tercer ensayo, sección 28).Misericordia vs. Fortaleza
La tradición jesista exalta la misericordia et la compasión como virtudes centrales, lo que Nietzsche considera negación vital, ya que presupone que el sufrimiento es inherentemente malo y debe ser aliviado (El Anticristo, sección 7). Aristóteles, por otro lado, valora la fortaleza y el coraje, virtudes que permiten al individuo enfrentar los desafíos de la vida sin sucumbir al resentimiento o la autocompasión.
Estas contradicciones reflejan cómo la doctrina jesista reemplaza la ética aristotélica de afirmación de la vida con una moralidad que glorifica la debilidad y la sumisión, perpetuando una cultura de decadencia.
La religión de la compasión se llama cristianismo. La compasión está en contradicción con las emociones tónicas que elevan la energía del sentimiento vital, produce un efecto depresivo. Con la compasión crece y se multiplica la pérdida de fuerzas que en sí el sufrimiento aporta ya a la vida. Hasta el sufrimiento se hace contagioso por la compasión: en ciertas circunstancias, con la compasión se puede llegar a una pérdida compresiva de vida y de energía vital, que está en una relación absurda con la importancia de la causa (el caso de la muerte del Nazareno). Éste es el primer punto de vista; pero hay otro más importante. Suponiendo que se considera la compasión por el valor de las reacciones que suele provocar, su carácter peligroso para la vida aparece a una luz bastante más clara. La compasión dificulta en gran medida la ley de la evolución, que es la ley de la selección. El Anticristo, Capítulo 7.
Contradicción de la doctrina paulina con la Biblia
Nietzsche sostiene que la tradición jesista contradice el mensaje original de la Biblia, particularmente los Evangelios, al institucionalizar una interpretación paulina que promueve vicios serviles. En El Anticristo, distingue entre Jesús y el cristianismo paulino, argumentando que Pablo transformó el mensaje de Jesús en una superstición de resentimiento y negación de la vida.
Jesús vs. Pablo, el anticristo vs el diablo....
Todo nuestro concepto, todo concepto de espíritu propio de nuestra cultura carece de sentido en el mundo en que vive Jesús. Para hablar con el rigor del fisiólogo, aquí estaría en su puesto otra palabra... Nosotros conocernos un estado de morbosa excitabilidad del sentido del tacto, que retrocede ante todo contacto, ante la idea de apresar cualquier objeto sólido. Transportemos a su última lógica semejante habitus fisiológico, como odio instintivo de toda realidad, como una fuga a lo intangible, a lo incomprensible, como repugnancia a toda fórmula, a toda noción de tiempo y de espacio, a todo lo que es fijo, costumbre, institución, Iglesia; como un habitar en un mundo no tocado de ninguna especie de realidad, en un mundo simplemente interior, verdadero, eterno... "El reino de Dios está en vosotros"... El Anticristo, capítulo 29.
"Yo no sé contra quién se dirigía la insurrección de la cual Jesús fue considerado acertada o equivocadamente como autor, si no fue contra la Iglesia judaica, dando a la Iglesia exactamente el sentido en que hoy tomamos esta palabra. Fue una insurrección contra los buenos y los justos, contra los Santos de Israel, contra la jerarquía de la sociedad, no contra la corrupción de la sociedad, sino contra la casta, el privilegio, el orden, la fórmula". El Anticristo, capítulo 27.
"Con una cierta tolerancia en la expresión, podríamos decir de Jesús que era un espíritu libre, rechazaba todo lo dogmático: la letra mata, todo lo que es dogmático mata". El Anticristo, capítulo 32.
Sin olvidar lo que escribe sobre el evangelio:
"El 'evangelio' murió en la cruz. Lo que desde entonces se llamó 'evangelio' era ya lo opuesto a lo que él había vivido: 'malas nuevas', un disangelio" El Anticristo, capítulo 39.
Con cierto matiz, Nietzsche sostiene que Jesús enseñaba un mensaje de amor y vida en el presente:
Aquí se ha convertido en instinto precisamente lo contrario de toda lucha; de todo sentimiento de lucha: aquí, la incapacidad de resistir se hace moral (no resistir al mal es la más profunda palabra del Evangelio, en cierto sentido es su clave), la beatitud está en la paz, en la dulzura del ánimo, en la imposibilidad de ser enemigos.
¿Qué significa la buena nueva? Significa que se ha hallado la verdadera vida, la vida eterna, no en una promesa, sino que ya existe, está en nosotros; como un vivir en el amor, en el amor sin detracción o exclusión, sin distancia. Cada uno de nosotros es hijo de Dios...;
Jesús no pretende absolutamente nada por si solo; cada uno de nosotros es igual a otro como hijo de Dios... El Anticristo, capítulo 29.
pero Pablo, "el genio del odio", aquel que puso el centro de "gravedad" en el nihilo.
A la buena nueva siguió de cerca la pésima nueva: la de Pablo. En Pablo se encarna el tipo opuesto al de buen mensajero, el genio del odio, de la inexorable lógica del odio. ¿Qué ha sacrificado al odio este disangelista? Ante todo, el redentor: le clavó en la cruz. La vida, el ejemplo, la doctrina, la muerte, el sentido y el derecho de todo el Evangelio, nada existió ya cuando este monedero falso, movido por el odio, comprendió qué era lo que únicamente necesitaba.
¡No la realidad, no la verdad histórica! Y una vez más el instinto sacerdotal de los hebreos cometió el mismo gran delito contra la Historia: borró simplemente el ayer, el antes de ayer del cristianismo: inventó por si una historia del primer cristianismo. Aún más: fabricó una vez más la historia de Israel, para que apareciera como la prehistoria de su obra: todos los profetas han hablado de ese redentor… La Iglesia falsificó más tarde hasta la historia de la Humanidad, haciendo de ella la prehistoria del cristianismo… El tipo del redentor, su doctrina, su práctica, su muerte, el sentido de la muerte, hasta lo que sucede después de la muerte, nada permaneció intacto, nada permaneció ni siquiera semejante a la realidad.
Lo que hizo Pablo fue simplemente transferir el centro de gravedad de toda aquella existencia detrás de tal existencia, en la mentira del Jesús resucitado. El Anticristo, capítulo 42.
En el tercer ensayo, sección 28, Nietzsche critica el ideal ascético mesiánico, que proporciona un significado a la existencia humana pero a un costo devastador:
"Aparte del ideal ascético, el hombre, el animal humano, no tenía hasta ahora ningún significado. Su existencia en la tierra no contenía ninguna meta; '¿por qué hombre en absoluto?'—era una pregunta sin respuesta" La genealogía de la moral, tercer ensayo, cápitulo 28.Este ideal mesiánico, central en la tradición cristiana, enfoca la vida en la trascendencia et en un más allá carente de realidad, en lugar del "buen genio" que Aristóteles defendía. Para Nietzsche, esta es una corrupción fundamental, ya que reemplaza la búsqueda de la bondad activa con una pasividad que niega la estancia terrenal. Mírese su "Así hablo Zaratustra" donde crítica al delirio transmundano inherente a los evangelios.
Doctrina jesista y valores serviles
Recapitulando: La doctrina jesista, basada en la "tradición" paulina, institucionalizó estos valores serviles, contradiciendo el espíritu de los Evangelios. Por ejemplo:
Pecado original y salvación: La Iglesia Católica enseña que todos los seres humanos nacen con el pecado original y requieren los sacramentos para la salvación, lo que fomenta una mentalidad de dependencia y culpa. Esto contrasta con el mensaje de Jesús en los Evangelios, que enfatiza el amor y la compasión sin la necesidad de una estructura eclesiástica (Evangelio de Mateo, 22:37-40).
Autoridad eclesiástica: La organización eclesial y el énfasis en la obediencia al Papa y al Magisterio contradicen el mensaje evangélico de igualdad y fraternidad, como se ve en pasajes como Gálatas 3:28.
Pobreza y humildad: La exaltación jesista de la pobreza y la humildad como virtudes supremas, especialmente en la vida monástica, contrasta con las enseñanzas de Jesús sobre la abundancia de la vida (Juan X:X).
Estos elementos de la doctrina católica, según Nietzsche, no solo contradicen el mensaje original de la Biblia, sino que también refuerzan una moralidad que reprime la voluntad de poder y la grandeza humana, valores que resuenan con la ética aristotélica.
Tabla: Contradicciones entre la doctrina paulina, la Biblia y la ética aristotélica
Aspecto | Ética aristotélica | Doctrina Paulina | Mensaje bíblico (Evangelios) |
|---|---|---|---|
Bondad principal | Magnanimidad, autonomía | Humildad (pusilanimidad), obediencia | Caridad, compasión (Mateo 22:37-40) |
Objetivo | Eudemonía | Salvación eterna | Vida abundante (Juan 10:10) |
Sufrimiento | Obstáculo a superar | Camino a la salvación | Llamado a superar mediante Caridad (Juan 16:33) |
Autonomía | Central, basada en la Intelecto | Subordinada a la autoridad eclesiástica | Libertad en Cristo (Gálatas 5:1) |
La superstición mosaica, por excelencia....
Nietzsche también argumenta que el jesísmo incorporó supersticiones, particularmente a través de la revaluación de valores que glorifica a los débiles sobre los fuertes.
En La genealogía de la moral, primer ensayo, sección 7, escribe:
"Fueron los judíos quienes, con una consistencia inspiradora de temor, se atrevieron a invertir la ecuación de valores aristocrática (bueno = noble = poderoso = bello = feliz = amado por Dios) y a aferrarse a esta inversión con los dientes, los dientes del odio más abismal (el odio de la impotencia), diciendo 'solo los miserables son buenos; los pobres, impotentes, bajos son los únicos buenos'" La genealogía de la moral, primer ensayo, sección 7.
Según Nietzsche, el jesísmo heredó esta revaluación, integrando estas "supersticiones" en su tradición y perpetuando una moralidad que exalta la debilidad y el sufrimiento.
Contradicciones aparentes y matices
Es importante tomar con cautela, que Nietzsche no siempre fue unidimensional en su tratamiento del papismo. En algunos textos, como en Humano, demasiado humano, elogia aspectos del papismo, como la devoción de los jesuitas, sugiriendo que los espíritus libres podrían emular su disciplina (Humano, demasiado humano, sección 55). También expresó admiración por los papistas renacentistas, como César Borgia, por su vitalidad y poder mundano, viéndolos como encarnaciones de la moralidad maestra (El Anticristo, sección 61).
Estas aparentes contradicciones reflejan la complejidad de la filosofía de Nietzsche. Su admiración por ciertos elementos del papismo no disminuye su condena general de la institución y su doctrina, que veía como fundamentalmente opuestas a la vida y la creatividad humana.
Esta perspectiva no implica que Nietzsche viera al mosaísmo como la única fuente de la decadencia jesista, pero sí destaca cómo el jesísmo adoptó y amplificó esta inversión de valores, alejándose de los ideales aristocráticos de fuerza y virtud. La influencia mosaica, en su opinión, se manifiesta en la glorificación de nociones como el pecado original y la redención, que él consideraba obstáculos para la afirmación de la vida humana.
Conclusión
Las obras de Nietzsche demuestran claramente que sus críticas no se limitaron al protestantismo, sino que abarcaron al cristianismo en su totalidad, con ataques específicos dirigidos a la Iglesia Católica. Su análisis revela una creencia profundamente arraigada de que la doctrina cristiana, incluido el catolicismo, es una corrupción de la ética aristotélica, que celebra la virtud y el florecimiento humano, y que está contaminada por lo que él percibía como supersticiones judaicas. A través de textos como El Anticristo y La genealogía de la moral, Nietzsche nos desafía a reevaluar los fundamentos de nuestras creencias morales y a buscar un ethos más auténtico y afirmativo de la vida. Desde una perspectiva nietzscheana, la tarea es clara: debemos superar las cadenas de la moralidad cristiana y abrazar la voluntad de poder que define la verdadera grandeza humana.
Apéndice: Contra Pablo de Tarso y el Disangelio
En la crítica de Nietzsche al cristianismo, Pablo de Tarso ocupa un lugar central como el artífice de lo que él denomina el "disangelio", es decir, las "mala nueva" que pervirtieron el mensaje original de Jesús. Es menester entender la gravedad de esta crítica, como elemental examinar tanto El Anticristo como Aurora, donde Nietzsche despliega su análisis psicológico y filosófico de Pablo.
Pablo de Tarso: El Inventor del "jesísmo"
Pablo, originalmente Saulo de Tarso, fue un fariseo que se convirtió en uno de los apóstoles más influyentes del jesísmo primitivo. Sus epístolas forman una parte sustancial del Nuevo Testamento y son fundamentales para la tradición paulina, valga la redundancia. Sin embargo, para Nietzsche, Pablo no es un simple perseguidor de Jesús, sino el vero fundador del jesísmo como lo conocemos, un cristianismo que, en su opinión, traiciona los ideales originales de su maestro. Según Nietzsche, Pablo sacrificó la vida, el ejemplo, la tradición y la muerte de Jesús a sus propios fines, inventando su propia historia de los inicios jesistas y tratando la historia de Israel como un prólogo para sus propósitos. Pablo necesitaba la muerte en la cruz y la creencia en la inmortalidad para devaluar el mundo y establecer su potestad sobre las masas.
El Disangelio: La Corrupción del Evangelio
El término "disangelio" aparece en El Anticristo, sección 39, donde Nietzsche afirma: "El 'evangelio' murió en la cruz. Lo que desde entonces se llamó 'evangelio' era ya lo opuesto a lo que él había vivido: 'malas nueva', un disangelio" (El Anticristo, sección 39). Para Nietzsche, el mensaje original de Jesús, que él interpreta como una forma de vida afirmativa y libre de resentimiento, fue transformado por Pablo en una doctrina de juicio, resurrección y vida después de la muerte, enfocada en la recompensa eterna en lugar de la vida terrenal. Y esto como vimos en la articulo de semana santa Antonio Piñero respalda, Esta transformación es lo que Nietzsche llama el "disangelio", una corrupción del verdadero evangelio de Jesús. En lugar de promover una vida plena y afirmativa, el disangelio de Pablo promueve una moralidad de esclavos que glorifica la debilidad, el sufrimiento y la sumisión.
En El Anticristo, sección 41, Nietzsche critica cómo Pablo "trajo" la "superstición" de Dios sacrificando a su hijo para el perdón de los pecados, introduciendo doctrinas como el juicio, la segunda venida y la resurrección, desplazando el centro de gravedad hacia el "Jesús resucitado" y negando la verdad histórica (El Anticristo, sección 41). Esta reorientación, según Nietzsche, convirtió al cristianismo en una religión que exalta la decadencia y el resentimiento.
Análisis Psicológico en Aurora
En Aurora, aforismo 68, Nietzsche ofrece un análisis la mente de Pablo, presentándolo como un hombre atormentado por su incapacidad para cumplir con la Ley judía. Según Nietzsche, Pablo experimentó una visión de Cristo que le dió una solución a su conflicto interno: la abolición de la Ley a través del delirio en Cristo. Esta experiencia personal llevó a Pablo a desarrollar una teología que anulaba la Ley y establecía el delirio como el camino a la salvación (Aurora, aforismo 68). Nietzsche ve en Pablo un hombre ambicioso y supersticioso, cuya interpretación del cristianismo fue moldeada por sus propias luchas y deseos de poder. En lugar de adherirse al mensaje de caridad y compasión de Jesús, Pablo construyó una superstición que está fundamentada en el resentimiento y la negación de la vida.
¿quién sabe que la Biblia contiene también la historia del apóstol San Pablo, esto es, la historia de una de las almas más ambiciosas e impacientes, de un espíritu tan lleno de superstición como de astucia? Y, no obstante, sin esta historia singular, sin este tormentoso y turbado espíritu, sin un alma así, no existiría el mundo cristiano; apenas habríamos oído hablar de una oscura secta judía cuyo cabeza murió crucificado.
Bien es cierto que si se hubiera entendido a tiempo dicha historia, si se hubieran leído verdaderamente los escritos de San Pablo, no como si fueran revelaciones del Espíritu Santo, sino con la rectitud de un espíritu libre y espontáneo, sin pensar en las miserias personales —durante mil quinientos años no ha habido lectores así—, el cristianismo hubiese desaparecido desde hace tiempo.
Tan cierto es que los escritos de este Pascal judío nos ponen al descubierto los orígenes del cristianismo, como que las obras del Pascal francés nos revelan su destino y la razón de su declive fatal. A la historia de ese individuo singular, de ese espíritu atormentado, digno de compasión, de ese hombre desagradable para los demás y para sí mismo, se debe que la barca del cristianismo arrojara una buena parte de su lastre judío, que pudiera penetrar en las aguas del paganismo. Aurora, aforismo 68
Pablo y la Moralidad de siervos
Nietzsche asocia a Pablo con la moralidad de siervos que critica en La genealogía de la moral. En El Anticristo, sección 45, cita a Pablo en 1 Corintios 1:20-29, donde exalta "las cosas necias del mundo" y "las cosas débiles del mundo" para humillar a los sabios y fuertes (El Anticristo, sección 45). Nietzsche describe esto como una "moralidad chandala", una moralidad de los marginados que glorifica la debilidad y el sufrimiento, en contraste con la moralidad noble que celebra la fuerza y la virtud. Para Nietzsche, Pablo es el "mayor apóstol de la venganza", cuya tradición busca tiranizar a las masas y organizarlas en torno a una creencia en la inmortalidad que devalúa el mundo presente.
Conclusión del Apéndice
Un judío patriota llamado Pablo o Saulo concibió la idea de humillar el poder romano destruyendo la moral de sus soldados con las doctrinas de amor y no resistencia predicadas por la pequeña secta de los judeocristianos.Nuestras costumbres [mosaicas] tribales se han convertido en el núcleo de su código moral. Nuestras leyendas y cuentos populares son la sabiduría sagrada que cantan a sus hijos. Nuestra historia nacional se ha convertido en parte indispensable del aprendizaje de sus pastores, sacerdotes y eruditos. Nuestros reyes, nuestros estadistas, nuestros profetas, nuestros guerreros son sus héroes. Nuestro antiguo y pequeño país es su Tierra Santa. Nuestra literatura nacional es su Santa Biblia.Hemos derribado sus ídolos, hemos desechado su herencia racial y los hemos sustituido por nuestro Dios y nuestras tradiciones. Ninguna conquista en la historia puede compararse ni remotamente con esta arrasadora victoria sobre ustedes. Un caso real contra los judíos, del biógrafo de Rothschild, Marcus Eli Ravage.
La crítica de Nietzsche a Saulo de Tarso es fundamental para entender su rechazo al cristianismo en su conjunto. Para Nietzsche, Pablo no solo distorsionó el mensaje de Jesús, sino que también estableció las bases para una secta que promueve la Decadencia y la moralidad de esclavos. Al examinar las obras de Nietzsche, especialmente El Anticristo y Aurora, se hace evidente que su condena no se limita al protestantismo, sino que abarca toda la tradición cristiana, con Pablo como una figura clave en su desarrollo y corrupción. Este apéndice refuerza la tesis del ensayo principal: Nietzsche no solo criticó al protestantismo, sino que atacó los fundamentos mismos del cristianismo, incluyendo el papel pivotal de Pablo en la creación del "disangelio".
P.D: Saulo dice que Jesús se le apareció no como un "hombre", ni en "carne y sangre", sino "por revelación" (Gálatas 1:11-12), lo que Pablo describe como Dios revelándole a Jesús "dentro de mí" (Gálatas 1:16). Nunca dice que alguien vio a Jesús de otra manera. Por lo tanto, no podemos asumir que él ni nadie pensara que lo había visto.
Solo tenemos mitos y leyendas de toda una vida, sin fuente conocida ni creíble. Pablo tenía revelaciones como esta constantemente, con conversaciones esquizofrénicas con Jesús en su mente (véase 2 Corintios 12:1-9). https://www.richardcarrier.info/archives/14255



















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