"Cristianismo-Mesianismo" vs "Pseudocristianismo-Mosaísmo"
¿Qué es el "cristianismo"? La raíz de la confusión
Mosaísmo
- Libro de Daniel: Un libro profético y el único libro apocalíptico admitido en el canon mosaico que predice el futuro. Contiene nociones apocalípticas que son reelaboradas.
- Libro IV de Esdras: Obra apocalíptica que trata profusamente datos escatológicos, el juicio y retribución universal, y la transición entre este mundo y el mundo futuro.
- Libro II de Baruc (Apocalipsis Siríaco de Baruc): Obra apocalíptica surgida tras la destrucción de Jerusalén, con contenido similar al libro IV de Esdras. También trata el fin del mundo y la suerte de buenos y malos, y los signos del fin.
- Libro de los Jubileos: Apócrifo mosaico que reelabora nociones apocalípticas. Contiene la idea de las tablas celestes que predicen la historia y dualismo.
- Libro del Apocalipsis de Elías (ApEl): Contiene una base o una sección mosaica que aborda el fin del mundo, la destrucción de este mundo y la venida de figuras del fin.
- Libro del Apocalipsis de Abrahám (ApAbr): Considerado una obra que trata el juicio final y el destino de justos y pecadores.
- Libro I de Enoc: Obra apocalíptica antigua que narra viajes cósmicos y visiones, y trata la inmortalidad del alma, las tablas celestes con la historia del mundo, et la retribución.
- Libro de los Testamentos de los Doce Patriarcas: Contienen profecías sobre el futuro y el fin de los tiempos.
- Libro de los Oráculos Sibilinos: Aunque con influencias diversas, contienen un fuerte elemento mosaico y anuncian el fin del mundo y los signos del juicio.
- Libro del Apocalipsis de Sofonías: Obra apocalíptica que recibe revelaciones sobre sacramentos ad través de viajes celestes et visiones.
El Reinado "Justo" del Anticristo
Jesús fijo de José et Emanuel fijo de David: Binidad et Subversión... del Anticristo
Explicado lo anterior es hora de profundizar sobre estas corrupciones, estas imágenes, "ídolos" de la escatología mosaísta, en esta, el Anticristo fijo de José descendiente de la tribu de Efraín, et el Anticristo fijo de José, de la tribu de Judas, representan dos fases de un proceso redentor. Según Zacarías IV, simbolizados como "dos olivos" junto a un candelabro de oro, estos "ungidos" encarnan roles complementarios: el fijo de José, un precursor furioso et sacrificial, et el fijo de David, un rey triunfante que instaurará el Siglo Venidero. Desde mi visión, esta binidad refleja la interacción de las potencias divinas de Amor (libido et sacrificio) et Luzbel (esciencia et transformación) que mueven el mundo pora conducirnos ad la "Edad de Oro". Pero en el mosaísmo, estos roles adquieren un tipo subversivo contra los gentiles. Donde el "Fijo del Hombre" (Daniel VII:XIII-XIV) denota la supremacía de Israel sobre las naciones, representadas como bestias (Babilonia, Persia, Grecia, Roma, Francia, España, Inglaterra et EUA).
¡Et vaya comedia de errores et sandeces nos han recetado los cefeos et los sus fijos modernos! Resulta verdaderamente hilarante escuchar ad los «eruditos» de sacristía et ad los profetas de YouTube clamar que el Anticristo eserá un pagano, un idólatra adorador de Moloc o algún bárbaro cubierto de sangre de sacrificios. ¡Qué falta de esciencia! ¡Qué orfandad de filología! Si tan solo se tomaran la molestia de ligir el texto que pretenden defender, notarían que la propia Escriptura (II Tesalonicenses II:IV) delata que esta figura «se opone et se levanta contra todo lo que se llama dios o es objeto de culto».¿Cómo podría eser un idólatra quien, por definición, viene ad barrer con todos los ídolos para sentarse él mismo en el templo? Non es un rey gentil, sino un puesto clave en la dialéctica anticristológica del Mosaísmo. Es, sin lugar ad dubdas, un alazón, un actor que finge eser la Imago Dei mientras aguarda que pliegue el Fijo de David. Este Anticristo non busca que los gentiles adoren ad otros dioses; busca que non adoren ad ninguno, salvo ad la su propia efigie vacía, resonando con esa lógica marxista que —para dolor de los saulinos— es la consecuencia natural de seguir ad Saulo de Tarso. El marxismo non es sino saulismo secularizado: la misma destrucción de las hierarquías naturales et de la propiedad (la Vav cainita) en favor de una igualdad de siervos so un estado mesiánico.
Lo más gracioso es que estos ignorantes de la lengua greca et latina non comprehenden que el prefijo anti- (ᾰ̓ντῐ-) non se agota en la enemistad belicosa. En el contexto saulino, el Anticristo es una imitatio christi; es decir, alguien que es «en lugar de» o «equivalente ad» el Cristo. La filología nos enseña que la oposición (ob-positio) es simplemente estar situado enfrente, en una postura alterna o relativa. Non es un adversario que destruye desde fuera, sino la tesis alterna que prepara el camino. En términos hegelianos, si dudamos de qui ocupa la posición inicial, debemos mirar la danza entre el Fijo de José (la oposición/antítesis) et el Fijo de David (la composición/síntesis).
La mayor de las ironías es la que el filósofo Celso delató con sagacidad: Jesús advierte contra los impostores et falsos profetas que vendrán faciendo «grandes señales y prodigios» (Mateo XXIV:XXIV). Mas, si el criterio para identificar al impostor es precisamente el uso de miraglos et artes mágicas para seducir ad las masas, ¿cómo non se le devuelve la acusación ad él mismo? Celso argüía que si Jesús fizo prodigios —convertir el agua en vino, multiplicar los panes—, estos non eran prueba de divinidad, sino de magia aprehendida en Egipto. So la propia lógica saulina, el Jesús de los milagros encaja en el perfil del «mago» que los textos apocalípticos describen como el engañador supremo.
Esta emulatio christi comienza con el Fijo de José, ese «Cristo de la Oposición» que se arroja títulos de los que los judíos consideran «los del otro lado» (Sitra Ajara), el anticristo sufriente que fracasa en la cruz. Para evitar la «disonancia cognitiva» de este fracaso, sus seguidores fabricaron al «Cristo de la fe», un ser divino que suplanta al hombre histórico. En las visiones simonianas, este Jesús carnal es el «sustituto» o el «muerto», expuesto ad la vergüenza, mientras el espíritu se ríe de la ceguera de los príncipes. Adorar al crucificado es, para un simoniano, adorar al Anticristo: el que «suelta» o divide la unidad de Jesús (I Juan IV:III). Curiosa acusación que los platonistas también decimos que pecan los cefeos.
«Aquel al que viste sobre el árbol alegre y sonriente, este es Jesús, el viviente. Pero este otro, en cuyas manos y pies introducen los clavos, es el carnal, el sustituto, expuesto a la vergüenza, el que existió según la semejanza, ¡míralo a él y a mí!». Piñero, A. (2012). Los Apocalipsis. EDAF.
«El carácter esencial de la revelación presentada por este apocalipsis es la distinción entre el Salvador verdadero, espiritual, no carnal, no sujeto a ningún padecimiento, cuya muerte no es propiamente un sacrificio expiatorio por la salvación de los hombres, y las apariencias externas del acto de la crucifixión. En ella solo padeció la parte material del Salvador; el crucificado por los judíos era una entidad carnal, el «primogénito, el «hombre de Elohim» (el dios creador, distinto del Dios trascendente o verdadero), el de «la cruz que está bajo la Ley». Este pretendido redentor es ahora un simple «muerto», adorado falsamente por los creyentes ingenuos, con lo que estos caen bajo el engaño y poder de los arcontes o dominadores de este mundo. El redentor auténtico es un ser espiritual unido al «Pleroma», la plenitud divina de la luz infinita, que en la tierra se ha aparecido como rodeado por la vestidura carnal de un Hijo del hombre.». Piñero, A. (2012). Los Apocalipsis. EDAF.
El Anticristo es un mito de conflicto interno, non externo. Es el «Hombre Impío» que busca arrasar la Ley de Israel en nombre de una «Nueva Alianza», invalidando el sábado et la circuncisión —exactamente lo que el saulismo impuso ad las naciones—. Al infiltrar un redentor que es simultáneamente el «fijo de la serpiente» et el «Verbo», el mosaísmo logró que las naciones mordieran el cebo de la su propia aniquilación cultural. Jesús, el judío que dijo non venir ad abrogar la Ley, fue transformado por los sus seguidores en el instrumento para destruirla, cumpliendo así el objetivo del Anticristo de desviar al pueblo de las sus rádices sagradas so una apariencia de piedad superior.
La factura dialéctica de este Opositor es magistral: para que el mosaísmo logre su dominio universal, necesita que el opositor quede atrapado en el su marco conceptual. Jesús actúa como el Anticristo —en el sentido de «en lugar de»— que sustituye ad los «Cristos nacionales» de cada pueblo (Theos, Soter, Kyrios) para vaciarlos de la su esencia original. Una vez que las naciones aceptan ad este salvador mosaísta (pues non le interesa ningún etnicismo preservar), el Verbo Mosaico, esa Ley disfrazada de gracia, corrompe la vitalidad et soberanía de los pueblos.
Para el mosaísmo, el «Cristo particular», el Rey de los sacros de cada nación (Puede eser Rómulo, Hércules o el que fuere), et los mosaístas faciendo ad Edom o Esaú, el Rey de los sacros de los gentiles por antonomasia, siendo que el "Rey de los sacros" el que dicta—las sus leyes, la su cultura, la su moral, la su soberanía cainita, la su identidad— esta figura la posición original que debía eser removida. El Anticristo (el Fijo de José, Jesús) aparece entonce como el agente de intercambio, el que viene «en vez de» (anti) esos cristos "nacionales", tomando los sus títulos, la su apariencia, ejercitando la Emulatio Christi, pora lograr el «Emanuel» de Tervagante: que «él sea con nosotros» mediante el Fijo de David. Es aquí donde la mofa alcanza su punto álgido: el objetivo final non es un «anti-cristo» parcial, sino el Sincristo (σῠ́νχριστος) mosaísta.
Como bien delata el prefijo greco sin- (σῠν-), que indica completitud et unión, el proyecto de la anticristología mosaica es la absorción total. El Sincristo es el "ungido" completo del sistema mosaísta, aquel que une la oposición de José con la posición de David para anular la soberanía de los pueblos. Así que, mientras los modernos siguen buscando ad un pagano con cuernos, la dialéctica sigue su curso: usando la oposición para imponer una composición que borre la libertad de las naciones. ¡Qué ironía que clamen «enemigo» ad lo que es, en realidad, el motor de la su propia síntesis opresora!
Es la apoteosis del alazón: un Anticristo que se dice «luz del mundo» para apagar las luces particulares de cada nación (sus Cristos nacionales), vaciándolas de su esencia original hasta que solo quede el Sincristo. La dialéctica es clara: primo la posición cristiana (el orden gentil), luego la oposición anticristiana (el Fijo de José que lo infiltra et corroe), et finalmente la composición mosaísta (el dominio global del Fijo de David). Los modernos buscan ad un gentil con cuernos, pero el vero peligro viste los ropajes del «Emanuel», ese que mediante la fe anula la esciencia et mediante la «miseración» destruye la justicia del fierro.
Esta oposición adversarial es necesaria por razones tácticas et legales. Según Christopher Jon Bjerknes, esta táctica es puramente dialéctica: el Fijo de José (el Mesías sufriente, encarnado en Jesús) actúa como el Chivo Expiatorio entregado ad Diablo en el ritual del Yom Kippur. Al recibir este sacrificio cargado con los pecados de Israhel, Diablo «cambia de bando»: de eser el acusador de Judea, pasa ad eser el defensor de los judíos et el destructor de las naciones. Los gentiles, al adorar ad este «dios muerto» o ídolo cadáver, renuncian ad la su propia ley natural para convertirse en avadim (siervos) del sistema. Esta es la vía para extraer las «centellas sagradas» —riqueza, esciencia et energía vital— de las naciones mediante el Tikkun Olam (rectificación). Al final, una vez que el adversario ha debilitado ad los pueblos, estos se vuelven obsoletos et son nulificadas en el Siglo Venidero (Olam Ha-Ba).
Esta trampa dialéctica, diseñada por el genio deceptor de Tervagante, que es Apolión, cobró una víctima monumental en la figura de Adolf Hitler. Analizado non como un cabdillo soberano, sino como el instrumento ciego de una Epistrophé (conversión) mosaica, Hitler encarnó el fracaso de la Permanencia étnica frente ad la Alienación. Fue el hombre irascible principado por la ira et el pecado de tolma (audacia), que intentó «corregir el mundo mosaísta» mediante la fuerza bruta, solo pora precipitar la su propia fragmentación. Hitler fue Esaú (Edom), el «animal de campo» honesto en la su brutalidad, fiero cual teutón-gálico, hombre de plata, recodemos que los bávaros que son el geno austriaca son mescla entre teutones et galos, pero ingenuo frente ad la astucia dianoética de Jacob. Al ceder ad la su ira, entró en el terreno de la «Necesidad» et cayó en la trampa legal donde cualquier reacción adversarial de Edom es utilizada pora validar la Ley Mosaica.
La ironía final del «caso Hitler» es que su furor permitió la composición del Estado de Israel en 1948. Hitler terminó siendo preso del veneno de Tervagante, convirtiéndose en una suerte de Faraón que, al ordenar matar ad los fijos mosaístas varones, provocó la muerte del su propio pueblo et de su primogénito. Germania, arrastrada por la su insensatez, terminó siendo acusada por lo mesmo que acusaba ad los mosaístas, cumpliendo la lógica de Romanos II:I-XII. Si Nietzsche hubiera visto ad Hitler, le hubiera espetado: «¡Tonto! Les diste la razón; los volviste mártires, que es lo que siempre quisieron, et ahora, por la tu necedad, existe el Estado de Israhel». Tan evidente es esta relación dialéctica que non faltará el bribón que sugiera que el Estado de Israel debería dedicar una calle en honor ad Hitler.
Incluso desde la mística mosaica, el Rebbe Menachem Mendel Schneerson comparó ad Hitler con Nabucodonosor, clamándolo «siervo de Dios». Non en el sentido de santidad, sino en el de eser el «cirujano» necesario que amputó un miembro enfermo de la nación judía (los judíos asimilados en el Holocausto) para salvar el espíritu eterno del pueblo, logrando la composición pora plegar ad su Siglo Venidero. Hitler fue, en términos nietzscheanos et bjerknesianos, el «Cebo de la Venganza» et el «Sacerdote del Infortunio» involuntario. Permitió que los «cachorros de león» (los judíos, con la su fuerza vital tenaz et bestial) devoraran ad las «ovejas» (los gentiles domesticados por el jesismo et la moral de la «miseración») ad través del mecanismo de la Mala Conciencia.
Lo que hoy claman «culpa blanca» es, en términos nietzscheanos, la interiorización de la crueldad et el triunfo de la moral de siervos. El mosaísta actúa como el jeque que redirige el resentimiento del saulino: ante el caos del mundo, le dice: «Tú mesmo eres el culpable de esto por lo que fizo Hitler». Esta mecánica de transferencia de culpas et condena del perseguidor se explica mediante la convergencia de el comercio del intercambio sacrificial et la psicología de la mala conciencia. So este marco, la persecución de los judíos non es un acto de soberanía, sino una trampa dialéctica donde los crímenes del perseguido son «blanqueados» et proyectados sobre el perseguidor ad través de la miseración pública.
Esta lógica opera mediante la Mecánica del Sacrificio Vicario. Christopher Jon Bjerknes explica que el mosaísmo opera so la lógica del ritual de Yom Kippur, donde se utilizan dos chivos: uno pora Tervagante et otro pora el Azazel del Diablo. En este rito, el jeque coloca los pecados de Israhel sobre el chivo del Azazel; et Diablo, el acusador-satanas de los judíos, acepta este «soborno» et cambia el su papel ad abogado defensor. En la modernidad, este sacrificio es el «escándalo» del propio sufrimiento mosaísta, el cual transfiere todos los pecados históricos de la nación ad los gentiles (Edom). Cuando un duque como Hitler —asimilado al arquetipo del Faraón— persigue ad los judíos, actúa como el agente de la Sitra Ajara. El su odio adversarial es el motor que permite que los pecados de Israhel sean colocados sobre sus propios hombros: el perseguidor carga con la «culpa» de la violencia, mientras que el perseguido emerge purificado, como el hilo carmesí del templo que se tornaba blanco.
Esta inversión de valores es lo que Nietzsche define como la «venganza más espiritual». El pueblo mosaísta decretó que «solo los miserables son los buenos; solo los pobres et inferiores son los piadosos», invirtiendo la ecuación aristocrática de valor (noble = poderoso = feliz). So esta lógica, cualquier acto de fuerza o defensa propia del gentil es etiquetado inmediatamente como «malvado». El fuerte es vilipendiado porque la su acción rompe el tabú de la miseración, activando el odio de la impotencia contra él. La sociedad edomita "circuncidada del cor" occidental sucumbe ad esta mecánica porque la su conciencia ha sido infectada por centurias de moral jesista, la cual Nietzsche define como la praxis del nihilismo.
El Mitleid (compasión) actúa aquí como el multiplicador de la miseria; es un afecto depresivo que conserva lo que está maduro para el declive. El mosaísta utiliza el «escándalo» de la su persecución para provocar un paroxismo de autodesprecio en la humanidad saulina, levando al auto-atropellamiento del espíritu de los sus mayores. La humanidad , con la su mala conciencia interiorizada, cree que debe obedecer ad la ley de la miseración por encima de la su propia supervivencia. Cada vez que un príncipe intenta dañar al mosaísta, el su propio pueblo lo traiciona, pues ya adoran al «ídolo cadáver» et valoran la victimización como el estado supremo de santidad.
Hitler fue, en suma, el bruto útil de la metafísica: el hombre que, queriendo eser «don», solo fue el verdugo del su propio geno, activando el «Efecto Nehustán» pora convencer ad los gentiles de que se entreguen ad la pasividad del non-ente por puro remordimiento. Cerró la trampa dialéctica, proveyendo la «Maldición de Guerra» (War Curse) necesaria pora que el mosaísta pudiera decir Tu Quoque et heredar la primogenitura de Esaú. El resultado final es el Tikkun Olam (rectificación): los crímenes son transferidos al perseguidor, los fariseos obtienen el Estado como compensación histórica, et la humanidad gentil queda reducida ad un estado de servidumbre moral et de noahismo.
Et el caso de los samaritanos es el ejemplo prototípico de esta infiltración et subversión teológica descrita por Christopher Jon Bjerknes. Pora el mosaísta de Judea, el mosaísta samaritano era el fijo del Diablo; por ello, en el Evangelio de Juan (VIII:XLVIII), los judíos increpan ad Jesús: «¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que tienes demonio?». Non le acusaban de eser goy, sino de eser portador de la sangre del Diablo et del desorden.
«El diálogo más extenso de cuantos mantuvo Jesús, según aparece en los Evangelios, en Jn 4,7-26, se produjo entre éste y la «mujer de Samaría», desarrollándose a lo largo de siete intervenciones del nazareno y seis de la samaritana —causando tan gran asombro a los discípulos cuando los vieron conversando juntos «que se maravillaban de que hablase con una mujer»[304]—; como resultado de esta charla, mantenida junto a una fuente de la ciudad de Sicar, muchos samaritanos reconocieron a Jesús como «Salvador del mundo» (Jn 4,39-42), siendo éste un pasaje clave para justificar la extensión del cristianismo entre los gentiles.» Rodríguez, P. (1997). Mentiras fundamentales de la Iglesia católica.
«Los samaritanos veían a Moisés como un semidiós, como el mítico Jesús, quien en muchos aspectos fue modelado a partir de Moisés por los autores del cristianismo. Los samaritanos creían que Moisés regresaría y promulgaría una nueva Ley como el Mesías Taheb para reemplazar la antigua Ley de Moisés. La profecía samaritana de Taheb se basa en Deuteronomio 18:14-22, que los samaritanos interpretaron como que su Mesías, Hijo de José, sería la reencarnación de Moisés, en el mismo sentido en que los cristianos consideraron a Juan el Bautista como la reencarnación de Elías (Mateo 11:14; 17:12).48 Deuteronomio 18:14-22,
«Las naciones que desposeeréis escuchan a quienes practican la hechicería o la adivinación. Pero a vosotros, el Señor vuestro Dios no os lo ha permitido. El Señor vuestro Dios suscitará para vosotros un profeta como yo de entre vosotros, de entre vuestros hermanos israelitas. Debéis escucharlo. Porque esto es lo que le pedisteis al Señor vuestro Dios en Horeb el día de la asamblea, cuando dijisteis: “No oigamos más la voz del Señor nuestro Dios ni veamos más este gran fuego, porque moriremos”.» El Señor me dijo: «Lo que dicen es bueno. Les levantaré un profeta como tú de entre sus compatriotas israelitas, y pondré mis palabras en su boca. Él les dirá todo lo que yo le mande. Yo mismo castigaré a cualquiera que no escuche mis palabras que el profeta pronuncie en mi nombre. Pero el profeta que se atreva a hablar en mi nombre algo que yo no le haya mandado, o el profeta que hable en nombre de otros dioses, será condenado a muerte».
Quizás se pregunten: «¿Cómo sabremos si un mensaje no ha sido pronunciado por el Señor?». Si lo que un profeta proclama en nombre del Señor no se cumple, ese mensaje no ha sido pronunciado por el Señor. Ese profeta ha hablado con presunción, así que no se alarmen. —NVI
Aunque los samaritanos rechazaron la Tradición Oral y la mayor parte del Antiguo Testamento, con la excepción de su singular Torá de Moisés y el libro de Josué, la Ley Oral del judaísmo refleja muchos de los aspectos más fundamentales de sus creencias. Los samaritanos creían que la Torá existía antes de la creación y que quienes creyeran en ella tendrían un lugar en el Mundo Venidero. Los judaístas adoptaron este dogma en su Tradición Oral. Jesús actuó como un samaritano al afirmar que los judíos eran diferentes de Abraham y habían distorsionado la Ley de Moisés. Los samaritanos a menudo acusaban a los judíos y eran vistos como adversarios y acusadores satánicos, al igual que Jesús. Los samaritanos creían en la reencarnación, creencia que también forma parte de la Ley Oral y del cristianismo.
Los samaritanos inventaron al Mesías Hijo de José y lo llamaron "Taheb". El Evangelio de Juan, capítulo 4, hace referencia a esta teología samaritana preexistente del Mesías, que debió ser anterior al cristianismo y, por lo tanto, es la fuente probable de muchos de los fundamentos y objetivos del cristianismo. Taheb debía pertenecer a la tribu de Efraín o Manasés, lo que lo convertía en descendiente directo de José, es decir, un «Hijo de José» o «Hijo de Efraín», como los judíos llaman al Mesías del Más Allá. Taheb sería como Moisés, una figura divina en el samaritanismo, y un profeta. Restauraría a todas las tribus de Israel en Palestina y, posteriormente, los israelitas muertos resucitarían. La restauración y la resurrección eran un tema especialmente delicado para los samaritanos, ya que muchos de ellos habían sido exiliados por los asirios. Los saduceos rechazaban la doctrina de la resurrección e insistían en que el Templo debía estar en Jerusalén. Jesús se refirió a su propio cuerpo como el Templo y a un Reino Celestial, y rechazó el Monte Gerizim y Jerusalén.» Satanic Secrets of Jesus Christ, Volume II: Jesus Is Satan.
Los samaritanos, descendientes de Efraín et Manasés, eran vistos por la ortodoxia de Judea como la «Región Non Santa», identificados con las klipot (cáscaras de impureza) que rodean la luz divina. La anticristología de Samaria —ese «Otro Lado» o Sitra Ajara— non esperaba un rey guerrero de la gente de David, concepto que rechazaban al negar los libros proféticos, sino que basaban su esperanza escatológica en el Taheb: el «Restaurador» o «el que regresa», un profeta conforme ad la promesa de Deuteronomio XVIII:XV-XVIII.
Jesús se identificó deliberadamente con este arquetipo para actuar como un «Caballo de Troya» teológico. Al asumir el papel de Taheb (el Fijo de José/Efraín), el Verbo Judaico pudo penetrar en el mundo de las naciones non judías como un veneno (fármakon) pseudosotérico destinado ad disolver las identidades gentílicas. Es la astucia de la serpiente: presentarse como el diablo de Israhel —un judío marginal, tildado de samaritano et de tener demonio (Juan VIII:XLVIII)— pora que los gentiles, en el su odio al mosaísmo judaico de Jerusalén, muerdan el anzuelo de un «salvador» que, en realidad, les impone la Ley disfrazada de gracia et caridad.
«El Evangelio mismo aporta un dato indirecto que apunta también hacia finales del siglo i. En 9,22 leemos a propósito de la curación del ciego de nacimiento: «Sus padres hablaban así por miedo a los judíos, pues éstos se habían puesto de acuerdo en que si alguno le reconocía como Cristo quedara excluido de la sinagoga». Estas frase alude al momento en el que los «sabios» judíos reunidos en la ciudad de Yamnia, hacia el 90 d.C. deciden la excomunión de los «nazarenos» (cristianos) y su expulsión de la sinagoga. El evangelista recoge este hecho en su comentario. Precisar el lugar de composición quizá tenga poca importancia. Como el autor parece un judío marginal muy helenizado (por la influencia en él del espíritu gnóstico) se ha pensado en Samaría, como lugar marginal respecto a Judea y por el papel de los samaritanos en este evangelio (cap. 4). Otros estudiosos han propuesto alguna ciudad de Asia Menor, de lengua griega, que tuviera una gran población judía. Y dado que la tradición sitúa el final de los días del apóstol Juan en Éfeso, se piensa en esta ciudad. De ser así el entorno sociológico de la composición del Evangelio de Juan podría ser: un grupo marginal de cristianos de Samaría, emigra de esta región antes del final de la guerra judía y se asienta en Asia Menor. Allí sufre las consecuencias de la expulsión de los cristianos de la Sinagoga y se encuentra con discípulos de Juan Bautista que consideran a éste el mesías. Recopilando una tradición quizá de decenios escribe su Evangelio para rebajar las pretensiones teológicas de los judíos y los discípulos de Juan Bautista y defender lo que considera la verdadera imagen de Jesús (cf. Trocmé, 191-194). Escribe para cristianos y no intenta ganarse a los «judíos», pues están ya perdidos para la fe. La divinidad de Jesús hace que los empedernidamente judíos se inhabiliten para creer.». Piñero, A. (2006). Guía para entender el Nuevo Testamento. Editorial Trotta.
Esta infiltración tuvo el su epicentro en el Evangelio de Juan, un texto ligado ad la marginalidad de Samaria. Es allí donde Jesús realiza la su confesión de identidad más clara ante una mujer samaritana, asumiendo el rol del profeta que «explicará todas las cosas» et restaurará el culto vero fuera de Sión. El título de «Salvador del Mundo» (Soter tou kosmou), que surge tras la predicación en Samaria (Juan IV:XLII), non es sino una expansión universalista del concepto del Taheb, diseñado para integrar ad las naciones en un nuevo orden que supera la Ley tradicional pora sustituirla por la soberanía del Verbo Mosaico invisible, ese veneno de la ruina, pora un mundo "nunca antes visto".
«Los que reconocen la existencia de un Dios único, los «temerosos de Dios», se ven admitidos a participar en la reunión sabática. Sin embargo, la frontera no está completamente abolida: para ser admitido, como un verdadero prosélito — un «prosélito de la justicia»— y formar parte de la comunidad israelita, debe aceptar la circuncisión y someterse al resto de las prescripciones de la Ley. Un paso que la mayor parte de los simpatizantes titubean antes de franquear. A la Tora se fueron añadiendo los Profetas, después los Escritos. La palabra comunitaria que asume la homilía se sedimenta con el tiempo. Su redacción por escrito y su integración como texto leído en el sistema proclamatorio siguen siendo necesarios para que la homilía no caiga en una pura función repetitiva, sino que permanezca como una toma de palabra siempre nueva. Eso es lo que atestigua la tradición judía posterior a la llegada del cristianismo, en que la tradición homilética se pone regularmente por escrito (los midrashim). La originalidad del cristianismo, su acto fundador, consiste en romper esa lógica de integración y de sustitución al considerar al Jesús de la historia y su propio acontecimiento como la homilía del judaísmo, la realización y la superación definitiva de la Tora y de la promesa profética.». Sachot, M. (2002). La invención de Cristo. (Citado en la discusión sobre la superación de la Ley por el profeta escatológico).
«Ciertamente el evangelista reconoce esta distancia (2,22) y defiende tal desarrollo como guiado por el Espíritu Paráclito (16,12-14). Los que confiesan a Jesús han sido expulsados ya de la Sinagoga (16,2). El uso johánico de ‘los judíos’ refleja actitudes desarrolladas (con transcurso del tiempo) en la historia de la comunidad johánica. A diferencia del Jesús de los evangelios sinópticos, el de “Juan” habla explícitamente de su divinidad y de su preexistencia (8,58; 10,30-38; 14,9; 17,5). Es saludado como Dios (20,28); y la disputa básica con los judíos no es ya acerca de la violación del sábado, sino por hacerse igual a Dios (5,16-18; 19,7). Acciones típicas de Jesús como curar a los lisiados, multiplicar los panes o abrir los ojos de los ciegos son en este evangelio tema de largas homilías que implican una reflexión teológica y un debate en torno a las líneas de interpretación judía de la Escritura (5,30-47; 6,30-51a; 9,26-34). Al contrario que en la tradición sinóptica, un significativo grupo de samaritanos cree en Jesús, independientemente de los primeros seguidores de éste (4,28-42).» Piñero, A. (1994). Biblia y Helenismo: El pensamiento griego y la formación del cristianismo. Ediciones Clásicas.
Taheb (el "Restaurador" o "el que regresa") et Jesús de Nazaret es un punto de intersección crucial entre el judaísmo, el samaritanismo et el saulismo primitivo. De acuerdo con las fuentes, mientras que el judaísmo esperaba un Mesías regio de la gente de David, los samaritanos basaban su esperanza escatológica en el Taheb, una figura profética basada estrictamente en la promesa de Deuteronomio 18:15-18 sobre un «profeta como Moisés».
«C. K. Barret no considera decisivos los argumentos obtenidos de Papías y de Ireneo. Ni la Carta a los Efesios ni los Hechos tienen conocimiento de la estancia de Juan en Efeso. Ignacio de Antioquía no menciona a Juan en Efeso, sino que relaciona esta comunidad con Pablo. En su primera carta, Clemente parece mencionar a los apóstoles como ya muertos y no recuerda a Juan. Tampoco éste se pudo calificar de discípulo amado, y en el Evangelio de Juan sólo se menciona como Juan a Juan el Bautista, no a los hijos del Zebedeo. La ciudad de Efeso como lugar de composición de este Evangelio carece de fuerza, así como tampoco Alejandría ni Siria-Antioquía. Para este autor los gnósticos fueron los que leyeron al principio este Evangelio, como los valentinianos.Según R. Bultmann, el autor es desconocido y el lugar de composición del evangelio es Siria. B. Brown se inclina a creer que el lugar más probable de composición es Efeso más que Antioquía o Alejandría. Supone que la composición presenta cinco estadios, lo que implica un largo periodo, aunque no se notan diferencias de estilo.
Después de recoger estas teorías, J. Mateos se fija en otros aspectos, como en la gran diferencia que existe en el tratamiento de la región de Samaría entre Juan y los sinópticos. Marcos y Mateo no citan Samaría y Lucas una sola vez. Juan se detiene en la conversación con la samaritana: en su Evangelio, a Jesús le acusan de samaritano y se retiró a Efraim, nombre de Samaría. De estos datos deduce J. Mateos que el autor está de algún modo ligado a Samaría y que aquí escribió su Evangelio. El autor sería un judío helenista que huyó de Jerusalén después de la persecución desatada tras la muerte de Esteban. Esta procedencia jerosolimitana del grupo helenista afincado en Samaría explicaría las características del cuarto evangelio: su raíz judía y su conocimiento del Antiguo Testamento, de las escuelas, costumbres y ritos judíos; su punto de vista meridional en contraste con el de los sinópticos; la ausencia de parábolas, usadas por Jesús exclusivamente en Galilea según Marcos; la ausencia de posesión diabólica referida por los sinópticos a Galilea y a las regiones paganas vecinas; su exactitud acerca de la primera actividad de Jesús en Judea; su conocimiento del funcionamiento del poder en Jerusalén; la predicación por Jesús de la persecución de los discípulos por las autoridades religiosas. El pertenecer el autor a un grupo helenista explica mejor las coincidencias de Juan con las categorías del helenismo popular. La fecha de composición, según J. Mateos, sería bastante anterior a la destrucción de Jerusalén. Juan centra el Evangelio en la superioridad de Jesús sobre las instituciones judías y en la enemistad de los dirigentes judíos.». Alvar, J., et al. (1995). Cristianismo primitivo y religiones mistéricas. Editorial Cátedra.
Como bien delatan las fuentes de Antonio Piñero et Bermejo Rubio, esta táctica permitió que Jesús fuera percibido como el «Cristo retornado», un profeta poderoso en obras que inauguraba un culto «en espíritu et en verdad». Para los conversos helénicos, este Jesús-Taheb era la ferramienta perfecta para romper la lógica de integración nacional et lograr la superación de la Ley mediante una homilía católica. Al final, el Taheb sirve como puente: aquel que, siendo rechazado por los «suyos» en Judea, se volca faz ad el Efraín disperso (los non-judíos) para convertirlos en siervos del sistema mosaísta so la apariencia de una libertad espiritual.
« Para los antiguos judíos, todos los samaritanos eran malvados. Rechazaban a los profetas judíos y tenían su propia versión de los cinco libros de Moisés y el libro de Josué, que difería de las ediciones judías. Supuestamente fueron exiliados por su presunta idolatría. Se creía que los samaritanos se habían mezclado con gentiles tras el exilio asirio descrito en 2 Reyes 17. Para los judíos, esto significaba que llevaban la sangre de Caín y el Caos en sus venas. Siempre se pensó que los judíos mestizos eran los peores antisemitas, y los samaritanos acusaban a los judíos de quebrantar la Ley. En la parábola del buen samaritano, Jesús se identificó como el mesías samaritano «Taheb», el Mesías hijo de José (o Mesías hijo de Efraín o Mesías hijo de Manasés). Lucas 10:25-37,
«En una ocasión, un experto en la ley se puso de pie para poner a prueba a Jesús. “Maestro”, le preguntó, “¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?”.“¿Qué está escrito en la Ley?”, respondió él. “¿Cómo la interpretas?”.
Jesús le contestó: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente”; y “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
“Has respondido correctamente”, le dijo Jesús. “Haz esto y vivirás”.
Pero él, queriendo justificarse, le preguntó: “¿Y quién es mi prójimo?”.
Jesús respondió: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó cuando fue asaltado por ladrones. Lo despojaron de sus ropas, lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente, un sacerdote bajaba por el mismo camino, y al verlo, pasó de largo. De igual manera, un levita, al llegar al lugar y verlo, pasó de largo. Pero un samaritano, que iba de viaje, llegó adonde estaba el hombre; al verlo, se compadeció de él. Se acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino. Luego lo montó en su propio asno, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y se los dio al posadero. Le dijo: “Cuídalo, y cuando regrese, te pagaré cualquier gasto extra que hayas tenido”. «¿Cuál de estos tres crees que fue el prójimo del hombre que cayó en manos de los ladrones?»
El experto en la ley respondió: «El que tuvo misericordia de él».
Jesús le dijo: «Ve y haz tú lo mismo». —NIV
Agustín reconoció que Jesús se refería a sí mismo cuando habló del Buen Samaritano en Lucas 10:25-37. C. H. Dodd citó el comentario de Agustín sobre el Buen Samaritano: «Un hombre descendió de Jerusalén a Jericó; se refiere a Adán mismo; Jerusalén es la ciudad celestial de paz, de cuya bienaventuranza cayó Adán; Jericó significa la luna y simboliza nuestra mortalidad, porque nace, crece, mengua y muere. Los ladrones son el diablo y sus ángeles, quienes lo despojaron de su inmortalidad y lo azotaron, incitándolo a pecar, dejándolo medio muerto, porque en la medida en que el hombre puede comprender y conocer a Dios, vive; pero en la medida en que está consumido y oprimido por el pecado, está muerto; por eso se le llama medio muerto. El sacerdote y el levita que lo vieron y pasaron de largo simbolizan el sacerdocio y el ministerio del Antiguo Testamento, que no podían servir de nada para la salvación. Samaritano significa Guardián, y por lo tanto, el Señor mismo está representado por este nombre. La venda de las heridas es la restricción del pecado. El aceite es el consuelo de la buena esperanza; el vino la exhortación a trabajar con fervor. La bestia es la carne en la que se dignó venir a nosotros. El ser montado sobre la bestia es la fe en la encarnación de Cristo. La posada es la Iglesia, donde los viajeros que regresan a su patria celestial se reponen después de la peregrinación. El mañana es después de la resurrección del Señor. Los dos peniques son o bien los dos preceptos del amor, o bien la promesa de esta vida y de la venidera. El posadero es el apóstol (Pablo). El pago supererogatorio es o bien su consejo de celibato, o bien el hecho de que trabajara con sus propias manos para no ser una carga para ninguno de los hermanos más débiles cuando el Evangelio era nuevo, aunque le era lícito «vivir por el Evangelio» (Quaestiones Evangeliorum, II, 19, ligeramente abreviado).46
Los judíos también reconocieron a Jesús como un samaritano, lo que significaba para ellos Satanás o Shomroni. En Juan 8:48 se lee: "¿No tenemos razón al decir que eres un samaritano y que tienes un demonio?" Los judíos llamaban tanto a samaritanos como a cristianos «cuteos» o «cutitas» como término despectivo. El erudito rabínico y reconocida autoridad John Lightfoot escribió en el siglo XVII:
«VER. 2: ἀποσυναγώγους ποιήσουσιν ὑμᾶς 'Os expulsarán de las sinagogas.'] Supongo que esto debe entenderse como una expulsión de toda la congregación de Israel, porque sé que los judíos siempre procedieron de esa manera contra los samaritanos; y, ciertamente, los discípulos de Jesús los odiaban tanto como los samaritanos podían odiarlos. No, a menudo llaman a los cristianos con el nombre de כותים 'cutitas', así como a aquellos."47 ». Satanic Secrets of Jesus Christ, Volume II: Jesus Is Satan.
«Alfred Edersheim explicó que al llamar a Jesús "samaritano", los judíos en realidad lo llamaban "Satanás". Jesús no negó ser samaritano, a pesar de ser un judío galileo, no samaritano. En cambio, se defendió de la acusación de ser Satanás, porque eso era lo que se entendía al llamarlo samaritano. Edersheim explicó todo esto en su libro La vida y los tiempos de Jesús el Mesías:
«El argumento era irrefutable, y parecía haber solo una manera de desviarlo: un argumento judío del tipo "Tu quoque", una adaptación del "Médico, cúrate a ti mismo": "¿No decimos con razón que eres samaritano y tienes un demonio?"» Resulta extraño que la primera parte de este reproche se haya malinterpretado tanto, cuando su explicación directa es evidente. Basta con retraducirla al idioma que usaban los judíos. Ningún razonamiento ingenioso permite explicar la denominación «samaritano», que los judíos dieron a Jesús, si se considera que se refiere a su nacionalidad. Incluso en aquella misma fiesta, objetaron sus afirmaciones mesiánicas alegando que era (según suponían) galileo. Tampoco había llegado a Jerusalén procedente de Samaria; ni podía ser llamado así (como sugieren algunos comentaristas) por ser «enemigo» de Israel, o «quebrantador de la Ley», o «indigno de dar testimonio», pues ninguna de estas circunstancias habría llevado a los judíos a designarlo como «samaritano». Pero, en el idioma que hablaban, lo que en griego se traduce como «samaritano» habría sido o bien Cuthi, que, si bien significa literalmente samaritano, se usa casi con la misma frecuencia en el sentido de «hereje», o bien Shomroni. Esta última palabra merece especial atención. Literalmente, también significa «samaritano». Pero el nombre Shomron (quizás por su conexión con Samaria) también se usa a veces como equivalente de Ashmedai, el príncipe de los demonios. Según los cabalistas, Shomron era el padre de Ashmedai y, por lo tanto, el mismo que Samael, o Satanás. Que esta era una creencia judía muy extendida se desprende del hecho de que en el Corán (que, en estos asuntos, reproduce la tradición judía popular), se dice que Israel fue seducido a la idolatría por Shomron, mientras que, en la tradición judía, esto se atribuye a Samael. Si, por lo tanto, el término que los judíos aplicaban a Jesús era Shomroni —y no Cuthi, «hereje»—, significaría literalmente «hijo del diablo». Esto también explicaría por qué Cristo solo respondió a la acusación de tener un demonio, ya que ambas acusaciones significaban prácticamente lo mismo: «Eres hijo del diablo y tienes un demonio».<50>
Jesús odiaba a los gentiles. En Mateo 22:37-40, Jesús comparó el amor a sus compatriotas judíos con el amor al Dios de Israel: «Jesús respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente”. Este es el primero y el más grande mandamiento. Y el segundo es semejante a este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas». —NVI
Mateo 15:21-28: «Saliendo de allí, Jesús se retiró a la región de Tiro y Sidón. Una mujer cananea de aquella región se acercó a él, clamando: “¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija está poseída por un demonio y sufre terriblemente”. Jesús no le respondió palabra. Entonces sus discípulos se acercaron a él y le rogaron: “Despídela, porque no deja de gritar detrás de nosotros”. Él respondió: “Fui enviado solamente a las ovejas perdidas de Israel”.» La mujer se acercó y se arrodilló ante él. «¡Señor, ayúdame!», le dijo. Él le respondió: «No está bien quitarles el pan a los hijos y echárselo a los perros». «Sí, Señor», dijo ella. «Hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de su amo». Entonces Jesús le dijo: «¡Mujer, tienes una gran fe! Se te concederá tu petición». Y en ese mismo instante su hija quedó sana. —NVI
Las actitudes xenófobas, racistas y supremacistas de Jesús reflejaban las del judaísmo en general, como atestiguaron muchos eruditos antiguos y como lo demuestran innumerables pasajes de la Biblia. Deuteronomio 7:6; 14:2; 26:18-19, es solo un ejemplo relativamente leve de la autoglorificación judía.» (Bjerknes, 2021, p. 161). Bjerknes, C. J. (2021). Satanic Secrets of Jesus Christ, Volume II: Jesus Is Satan.
En resumen, el uso del título de Taheb fue el primo paso de una venganza histórica. Al infiltrar un redentor que es simultáneamente el «fijo de la serpiente» et el «Verbo», el mosaísmo logró que las naciones mordieran el cebo de la su propia aniquilación cultural, preparando el terreno para la tiranía global del Sincristo.
Así, esta impiedad transforma la universalidad sapiencial en una cosmovisión de odio, según la cual los gentiles son klipot (impurezas) destinadas a la destrucción (Abdías I:XVIII). Desde la prisca teología, esta exclusividad contradice la concordia mundana, subordinando la verdad perenne a un proyecto de dominación cívica et teocrática, como se detalla en las profecías del Siglo Venidero del Anticristo, una "tiranía teocrática global" donde los gentiles serán siervos del "Anticristo" (Isaías II:II-IV, Zacarías XIV:IX).
La relación entre Jesús con la serpiente (Najásh) se amplía si consideramos la filología et la tradición comparada. En greco, el verbo pitonisa proviene de Pitón (Pythōn), el gran dragón-serpiente-genio divino, macho et fembra, vencido por el divo Apolo en Delfos. Del su nombre deriva Pitia (Pythia), la vate del oráculo, cuya voz era intendida como la de los genios que transmitían esciencias. La serpiente, al eser derrotada, non desaparecía: el su numen de divinación quedaba absorbido por el fano, et la sacerdotisa lo "mediaba" para "divinar", decir vaticinios.
En israelítico ocurre algo semejante: נחש (Najásh) significa serpiente, pero esta deriva de la raíz נחש (Nakjás), que significa divinar, practicar augurios. Es decir, la serpiente non solo es animal, sino también vate o profeta: de nakjás (divinar, vaticinar) se desprende najásh (serpiente).
DE LA SERPIENTE.
Taauto fue el primero en atribuir algo de naturaleza divina a la serpiente y a su tribu; en este punto, le siguieron los fenicios y los egipcios. Consideraba a este animal el más inspirado de todos los reptiles, y de naturaleza ígnea, pues exhibe una increíble celeridad, moviéndose por su espíritu sin manos, pies ni ninguno de los miembros externos con los que otros animales efectúan su movimiento. Y en su progreso asume diversas formas, moviéndose en espiral y lanzándose hacia adelante con la rapidez que le place. Además, es longevo, y tiene la cualidad no solo de posponer su vejez y rejuvenecer, sino también de recibir al mismo tiempo un aumento de tamaño y fuerza. Y cuando ha cumplido el plazo señalado de su existencia, se consume a sí mismo, como Taauto ha establecido en los libros sagrados; razón por la cual este animal es introducido en los ritos y misterios sagrados. —Eusebio Præp. Evan. lib. I. c. 10. THE THEOLOGY OF THE PHŒNICIANS, Sancuniatón.
Sanjuniatón describe sobre la serpiente —citando Eusebio de Cesarea— revela con claridad la naturaleza serpentina del Cristo. Taauto (Mercurio Trismegisto) la consideraba el más “inspirado” de los reptiles, de fuego, capaz de moverse por el su espíritu (la Mente) sin manos ni pies, rejuvenecer et consumirse ad sí misma, razón por la cual fue introducida en los ritos como signo de eternidad et revelación.
Este simbolismo se enlaza con los pasajes bíblicos donde el Anticristo anuncia que debe morir para renacer:
“De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto” (Juan XII:XXI).
“El Hijo del Hombre debe padecer muchas cosas… ser muerto, y resucitar al tercer día” (Lucas IX:XXII22).
La serpiente aquí se asocia con el semen, que es el Verbo (Logos), pues su movimiento ondulante y su poder generativo fueron entendidos como metáfora de fecundidad y transmisión de vida. En la filosofía estoica se fablaba del Logos spermatikos —el “Verbo seminal”—, la semilla racional que germina en todas las ánimas et que el idolatra impío, Justino de Flavia asocio al fijo de José como semen divino que fecunda la historia, que arda en el infierno por el su shirk. El semen, en la antigüedad, non era visto como simple materia, sino como sermón encarnado, portador de la ánima et del destino, un mundo menor del Verbo universal.
El Nehustán, la serpiente de bronce levantada por Moisés, es el prototipo de esta paradoja: Jesús mesmo se identifica con ella en Juan II:XIV (“Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”). Aquí el “Varón de Dolores” se revela como la serpiente crucifija, el sacrificio que destruye et al mismo tiempo es semilla de regeneración. Pero esta identificación lo convierte en el Anticristo serpentino, el ídolo que se levanta para desviar del Verbo vero, el cadáver que pretende facerse pasar por el resucitado.
En la tradición órfica, el dios Fanes surge del huevo mundano como una deidad serpentina et lucida, tanto por el su brillo como la su iluminación. Su cuerpo envuelve el universo, fecundándolo con la su luz. Fanes es el principio generador, el dios Libre (Liber en latín antiguo), el auténtico Cristo solar que inaugura el mundo como obra de arte. La su naturaleza serpentina lo vincula directamente con el semen et con el Verbo: es el mandamiento que engendra et que, al morir o consumirse, renace con más fuerza.
Los evangelios insisten en esta paradoja: “Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto” (Juan XII:XIV). Jesús, como fijo de José, encarna esta muerte, pero non como nacimiento pleno, sino como un aborto antilógico, donde la fe supersticiosa es la noxa del Antílogos contra el Padre Libre. El su sacrificio es la profanación del principio, el semen derramado que pretende fecundar, pero que en realidad desvía faz ad la inmundicia, donde el mundo humano se vuelve inmundo.
La serpiente, el semen, el Nehustán et Libre revelan un mismo principio: el Verbo es principio, sermón que fecunda, semen que muere para renacer. Pero mientras Fanes-Liber es el Cristo verdadero, el dios libre que ilumina y fecunda el cosmos, Jesús como fijo de José es el Anticristo serpentino, la umbra que engaña haciéndonos creer que es la res, el cadáver que pretende ser el vivo. El Nehustán levantado es el ídolo que nos aleja del Verbo, la sombra que suplanta la luz, el falso Cristo que se disfraza de serpiente salvadora para perpetuar la servidumbre.
El fijo de David, Emanuel, por otro lado, representa la culminación de este proceso: un rey davídico que unifica Israel, reconstruye el Templo et somete a todas las naciones ad Tervagante (Isaías XI:I-IX). Desde la perspectiva de la prisca teología, este Anticristo evoca ad Luzbel como ordenador del mundo, pero en el mosaísmo, su reinado implica la destrucción de las gentes que no se sometan a las siete leyes del noahismo (Abdías I:XVIII). Esta narrativa, según fuentes como el Talmud (Sanhedrin XCVIIIb) et el Kol Hator, presenta al fijo de José como una "larva parasitaria" que se infiltra en las naciones, debilitándolas durante un período de aproximadamente MM (2000 E.V.) años, hasta que el fijo de David complete la redención judía.
Así, tanto en Grecia o Egipto como en Judea sive Fenicia, la serpiente-dragón-genio divina se asocia con la divinación et el poder espiritual: en Delfos, la pitonisa transmitía la voz de Apolo; en la tradición mosaísta, el Anticristo-serpiente infiltraba las naciones gentiles como portador de un destino oculto. La serpiente, lejos de eser solo decepción, es también profecía, farmacia et signo de poder artífice-demiúrgica, capaz de crear el mundo con el su veneno fecho "Verbo", sive mandamiento.
El Día de Tervagante et la Guerra de Gog et Magog
El Día de Yahvé, o mejor dicho el día de Tervagante, descrito en Joel II:I-XI et Zacarías XIV:I-IX, es un juicio divino que culmina en la Guerra de Gog y Magog, donde Gog, líder de las naciones gentiles (Edom, Ismael), ataca a Israel y es derrotado por el dios de Moisés et el fijo de David. En el jesísmo, la segunda venida de Jesús coincide con este evento, destruyendo a Gog y Magog (Apocalipsis XX:VII-X) et estableciendo el Milenio Sabático, un reino de mil años. Esta pugna prepara la supremacía mosaísta, con el fijo de José muriendo para debilitar a los gentiles et el fijo de David consumando su destrucción.
Mundo Venidero, Milenio Sabático et Noahismo
La literatura apócrifa, y particularmente la apocalíptica, suele caracterizarse por una múltiple concepción dualista de la existencia: lo de arriba y lo de abajo. Dios y Beliar o Mastema, ángeles buenos y malos, hombres buenos y malos, los que se salvan y los que se condenan, inclinaciones buenas y malas en el hombre, etc. Particularmente típico es el dualismo escatológico que divide la realidad en dos mundos: el «mundo presente» u 'olam ha-zeh y el «mundo futuro» u 'olam ha-ba. Díez Macho, Alejandro, Apócrifos del Antiguo testamento I
El Siglo Venidero (Olam Ha-Ba), es una era de paz tras seis milenios, comenzando en el séptimo milenio (circa MMCCXL e.v.), donde el fijo de David reina desde Jerusalén. El Milenio Sabático refleja el descanso divino (Génesis II:II-III), pero los gentiles, derrotados, sirven a Israel bajo el Noahismo, aceptando las Siete Leyes de Noé o enfrentando la muerte (Maimónides, Mishné Torá).
- El Anticristo debe de eser israelida. (Deuteronomio XVII:XV, Números XXIV:XVII).
- Tiene que eser un fijo de Judas fijo de Israel (Génesis XLIX:X) como descendiente varón directo tanto del Rey David (I Crónicas XVII:XI, Salmos LXXXIX:XXIX-XXXVIII, Isaías XI:I, Jeremías XXIII:V-VI, Jeremías XXXIII:XVII, II Samuel VII:XII-XVI) como del Rey Salomón. (I Crónicas XXII:X, II Crónicas VII:XVII).
- Tiene que reunir al pueblo judío del exilio et devolverlos ad Israhel. (Isaías XI:XI-XII, Isaías XVII:XII-XIII, Jeremías XXIII:III-VI, Jeremías XXXI:VII-X, Ezequiel XXXVI:XXIV-XXVIII, Ezequiel XXXVII:XXI-XXII, Amós IX:XIV-XV, Deuteronomio XXX:III-V).
- Tiene que reconstruir el templo mosaísta en Jerusalén. (Zacarías VI:XXII-XXIII, Miqueas IV:I, Ezequiel XXXVII:XXVI-XXVIII, ).
- Tiene que traer la "paz mundial". (Isaías II:IV, Isaías IX:VI-VII, Isaías XI:VI, Miqueas IV:III-IV, Zacarías IX:X, Salmos LXXII:VII-VIII).
- Tiene que hacer que el mundo entero reconozca y sirva ad Tervagante cómo dios único y verdadero. (Daniel VII:XIII-XIV, Isaías II:II-III, Isaías XI:IX-X, Isaías XL:V, Isaías XLV:XXIII, Zacarías VIII:XXIII, Zacarías XIV:IX, Miqueas IV:II, Sofonías III:IX, Jeremías XVI:XIX-XX, Salmos LXXXVI:IX).
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El Arcoíris como Símbolo El arcoíris, signo del pacto de Noé, es un símbolo universal de conexión divina. En la mitología greca, Arco (Iris en greco), dea del arcoíris, es nuncia (ángel) de los divos (Ilíada II:CCLXXXVI). En la nórdica, Arco (ᛒᛁᛒᚨᚱᚨᛊᛏᚨ en gótico, "temblor cesado" memora que las pluvias et los celomotos se relacionan) une el Eliseo (ᚨᚾᛊᚢᚷᚨᚱᛞᛋ en gótico, Asgard, el "claustro" de los divos, curiosamente ᚷᚨᚱᛞᛋ significa lo mismo que la etimología del verbo de origen ario "paraiso") et la "Habitación terrea" (ᛗᛁᛞᛃᚢᚾᚷᚨᚱᛞᛋ en gótico, Midgard, "claustro medio", "el planeta tierra", "el mundo habitado, la ecúmene en greco") (Gylfaginning XIII). En la india, es el arco de Indra (Indradhanush en ario), el más mortal. En la prisca teología, el arcoíris simboliza la unidad del numen divino, no un pacto que niega los ciclos cósmicos, como en el noahismo. |
El falso noahismo, servil al mosaísmo, o Noajidut, se proclama como la “via de Noé”, un código de siete leyes que, según el Talmud (Sanedrín LVIa.XIV, Sanedrín LVIa.XXIV), fueron dadas ad los fijos de Noé tras el diluvio (Génesis IX:XIII). Estas leyes —non idolatrar, non blasfemar, non asesinar, non cometer inmoralidad sexual, non robar, non comer carne de bestia viva et establecer tribunales— se presentan como un pacto universal pora los Bnei Noaj (fijos de Noé). Mas, ¡oh gentiles!, non os dejéis engañar por su aparente equidad. Maimónides, en su Mishné Torá (Melajim VIII:XI), sentencia: “Cualquier gentil que no acepte las siete leyes será ejecutado, pues Dios obligó al mundo a seguirlas” Mishné Torá, Melajim IX:I. ¿Es esto un pacto de germandad? ¡Non, por Juno! Es un yugo que somete ad los gentiles al mosaísmo, eximiendo ad los mosaístas de tales tribunales. Como signamos, “se trata de una doctrina servil al mosaísmo, pensada para eser adoptada universalmente por todos los que sean gentiles, jesistas, o mahometanos”. Esto es globalismo sectario que somete ad todas los naciones so el cetro de Israhel, Tervagante.
Este falso noahismo o leyes de Noé es un concepto rabínico post-bíblico, fue desarrollado en la época del Segundo Templo et sistematizado en el Talmud. Mientras el vero pacto, o leyes de Noé, es intendido originalmente como ecuménico, buscaba el cuidado del mundo humano, natural et la preservación de la creación. Los gentiles sí reconocemos un noahismo auténtico, como ley ecuménica para el cuidado del mundo natural et la convivencia universal. Pero el mosaísmo et igual Mahoma con Jesús lo transformó en un código servil, subordinando ad las naciones so la sinagoga de Jerusalén, de Cefas o de la Meca. Así, el pacto de Noé —originalmente universal et ecológico— fue reinterpretado como antesala del dominio mosaico.
Ahora, tampoco os engañéis con la idea antagonista de que el mosaísmo fue etnicismo cerrado, religión de geno et sangre, como Maeztu et otros ingenuos han sostenido. Non, por Saturno: el mosaísmo desde los sus albores se muestra como un colegio subversivo, alfama de derroche espiritual et iglesia de sometimiento, que busca convertir ad las naciones en siervos de Israhel et de Tervagante.
El Antiguo Testamento mismo lo proclama:
Levítico XIX:XXXIV: “El extranjero que habita con vosotros será como uno de vosotros, y lo amarás como a ti mismo; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.” → El extranjero es admitido en el pueblo (laos), pero so el yugo de la Ley. No se le concede la dignidad de la nación sacra (ethnos hagion).
Éxodo XII:XLIX: “Una misma ley tendréis para el natural y para el extranjero que habite entre vosotros.” → La igualdad es jurídica, non genealógica. El prosélito puede eser del pueblo, nunca de la nación.
Números XII:I: “María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado; porque él había tomado mujer cusita.” → Moisés muestra que la sangre non es obstáculo para la incorporación al pueblo. La etíope o cusita es absorbida en la comunidad, pero non se convierte en fija de Abraham.
Deuteronomio XXIII:II-III: “No entrará bastardo en la congregación de Jehová; ni aun hasta la décima generación entrará en la congregación de Jehová. No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová; ni aun hasta la décima generación.” → Aquí se distingue claramente: la sinagoga del Señor (synagōgē Kyriou) es la nación sacra, no simplemente el pueblo. Los extranjeros pueden eser admitidos en el pueblo, pero non en la congregación de Tervagante.
Deuteronomio XXIII:VII-VIII: “No aborrecerás al edomita, porque es tu hermano; no aborrecerás al egipcio, porque extranjero fuiste en su tierra. Los hijos que nazcan de ellos en la tercera generación entrarán en la congregación de Jehová.” → Incluso aquí, la entrada ad la congregación requiere generaciones de purificación. El prosélito puede eser pueblo (laos), pero la sinagoga del Señor es reservada ad la nación sacra.
Números XVI:III: “Toda la congregación (synagōgē) son santos, y en medio de ellos está Jehová.” → La congregación se identifica con Israhel, la nación sacra, non con los prosélitos.
Deuteronomio XXXI:XXX: “Y habló Moisés en oídos de toda la congregación (synagōgē) de Israel las palabras de este cántico.” → La congregación es Israhel mismo, la nación sacra, non el pueblo mezclado.
Isaías LVI:VI-VII: “A los hijos de los extranjeros que se alleguen a Jehová para servirle… yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar.” → Los extranjeros pueden participar en el culto, pero siempre como adheridos, nunca como parte de la nación sacra.
Levítico XXIV:XXII: “Un mismo estatuto tendréis para el extranjero como para el natural.” → Igualdad legal, sí; igualdad genealógica, jamás.
La distinción filológica
El laos es el pueblo bajo la Ley: incluye naturales et prosélitos.
El ethnos hagion es la nación sacra: la estirpe carnal de Abraham, el linaje escogido.
La synagōgē Kyriou (sinagoga del Don) es la congregación de la nación sacra, no del pueblo mezclado.
Los prosélitos podían eser admitidos en el pueblo (laos), sujetos ad la Ley et al culto, pero jamás se confundían con la nación, la nación sacra de Abraham. La sinagoga del Tervagante es la asamblea de la nación, non del pueblo mezclado.
El extranjero puede eser pueblo, pero nunca nación.
El prosélito puede eser aceptado, pero nunca fijo pleno de Abraham.
La Ley absorbe, pero non iguala; recognoce, pero non convierte la carne.
Así se mantiene su orden: el pueblo es amplio, la sinagoga es exclusiva, et la nación es inviolable.
¿Non fue Moisés quien tomó por esposa ad la etíope (Números XII:I), mostrando que la sangre non era obstáculo para la "popularidad electa", sino que la Ley podía absorber incluso ad los de Sudán? ¿Non fueron los “prosélitos” admitidos en el templo, aunque so rigidez et circuncisión, como signo de servidumbre? Sí, admitidos… pero siempre como “pueblerinos de segunda”, inferiores ad la estirpe carnal de Abraham.
Mas non se piense que esto era mera tolerancia: el mosaísmo ordena et legitima el proselitismo.
Éxodo XII:XLVIII: “Y cuando un extranjero morare contigo y quisiere celebrar la pascua a Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de los naturales.” → El extranjero puede entrar, pero solo tras la marca de servidumbre.
Deuteronomio XXIX:X-XI: “Vosotros estáis hoy todos delante de Jehová vuestro Dios… vuestros jefes, vuestras tribus, vuestros ancianos y vuestros oficiales, todo varón de Israel; vuestros niños, vuestras mujeres, y tu extranjero que está en medio de tu campamento, desde el que corta tu leña hasta el que saca tu agua.” → El extranjero está en el pacto, pero como leñador y aguatero, no como patriarca.
Ester VIII:XVII: “Y en cada provincia y en cada ciudad, dondequiera que llegaba el mandamiento del rey, los judíos tenían alegría y gozo… y muchos de entre los pueblos de la tierra se hacían judíos, porque el temor de los judíos había caído sobre ellos.” → Conversión explícita: el proselitismo es real, aunque motivado por miedo más que por fe.
Mas he aquí la ironía: mientras los prosélitos sudan bajo la Ley, Israel se proclama nación sacerdotal. “Vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y gente santa” (Éxodo XIX:VI). ¡Rabinos del mundo, obispos de la humanidad! “Te pondré por luz de las naciones” (Isaías XLIX:VI). Educadores universales, maestros de gentiles. “Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.” (Isaías II:III). ¡Qué espectáculo! Los gentiles como alumnos eternos, Jerusalén como profesor perpetuo.
Et si aún dudáis, escuchad ad Zacarías: “Diez hombres de todas las lenguas de las naciones tomarán del manto de un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros” (Zacarías VIII:XXIII) ¡Qué escena! Los gentiles agarrados del manto como niños de escuela, mientras Israel dicta la lección. Et en Salmos XCVI:III: “Contad entre las naciones su gloria, en todos los pueblos sus maravillas.” Aquí se ordena literalmente anunciar entre las naciones las obras de Tervagante.
Jesús mismo, lejos de abolir esto, lo reafirma con solemnidad: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley” (Mateo 5:17-18). El club de Moisés permanece intacto, et Jesús non lo destruye, sino que lo reafirma.
Et para que nihilo se confunda, él mismo ordena ad sus discípulos: “No vayáis por camino de gentiles, y no entréis en ciudad de samaritanos” (Mateo X:V). La misión es clara: primero Israhel, siempre Israhel. Este mandato es claro: la misión inicial es exclusiva para Israhel.
Cuando interactúa con los gentiles, como el centurión (Mateo VIII:V-XIII), la mujer greca (Marcos VII:XXVI-XXVIII) o sirofenicia (Mateo XV:XXI-XXVIII) de Tiro, jamás los eleva ad la condición de “fijos de Israhel”. Los recognoce, sí, pero como un talmudista actual face el noahismo: subordinados, aceptados en la periferia, nunca en el linaje.
Jesús atiende al centurión et elogia su fe (“ni aun en Israel he hallado tanta fe”) , pero nunca lo clama “fijo de Abraham”. El milagro se concede, pero Jesús non lo convierte en miembro pleno del linaje.
Ad la mujer tiria la diferencia como perra frente ad los fijos de Israhel, et ella misma acepta la jerarquía, clamando ad los "fijos de Israhel" sus “amos” et conformándose con las migajas que caden de la mesa. Ella acepta la superioridad et pide las migajas. El milagro plega, pero la distinción permanece.
Ad la samaritana le concede diálogo, pero sentencia: “La salvación viene de los judíos” (Juan 4:22). Non la niega como fija de Israhel, pero la coloca en el error, en la periferia de la verdad. Aquí Jesús recognoce su "adoración", pero afirma que la vía correcta está en Judea. Non la niega, pero la coloca en el error.
Así se ve que Jesús non rompe el molde mosaísta: lo conserva, lo endurece, lo predica. El club de Moisés sigue siendo racista, et los gentiles, aun cuando reciben atención, lo facen so la condición de subordinados, nunca como estirpe pura de Abraham.
El mosaísmo, pues, non se abroga: se expande. Jesús non lo destruye: lo educa en la su iglesia católica.
Et entonces aparece Saulo, el gran publicista, que convierte la membresía en franquicia sin racismo: “Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa” (Gálatas III:XXVIII-XXIX) ¡Qué ganga! De “prosélito inferior” ad “plenamente sangre de Abraham” en un solo baptismo.
Cefas mismo lo repite con entusiasmo corporativo: “Vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa (ethnos hagion), pueblo adquirido por Dios (laos)” (I Pedro II:IX). He aquí la confusión: lo que antes era la estirpe sacra de Abraham se confunde ahora con el “pueblo elegido” sin distinción de sangre. El ethnos se disuelve en el laos, el geno se confunde con el agua, la nación se confunde con el pueblo, et todos los que se adhieren al club —sean de Judea o de Idumea— reciben condición de santos.
Así vemos que el mosaísmo non es etnicismo, sino internacionalismo.
He aquí la verdad arcaica: el mosaísmo non es geno, es secta imperialista; no es linaje cerrado, es red global de sometimiento. Desde Moisés hasta Saulo, desde la etíope hasta el greco, todo se ordena ad un mismo fin: que el mundo entero se convierta en siervo de la Ley.
Bienaventurados los prosélitos, porque ellos heredarán ad Abraham… aunque nunca hayan visto su tienda. Bienaventurados los pseudonoájidas, porque ellos heredarán las siete leyes… aunque nunca entren en la sinagoga.
III. La Vera Función del Pacto de Deucalión en el ciclo secular et la Cosmopolis
Pora una próxima entrada profundizando esto:
Isaías LXV:XVII (Reina-Valera 1960) > "Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; > y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento." Este versículo expresa la promesa de renovación total de la creación, en la que lo viedo et corrupto eserá reemplazado por una realidad pura et perfecta.
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"Derriba una morada et crea una embarcación con ella; abandona tus posesiones, busca la vida, ignora tu tesoro y salva la vida; embarca a toda criatura en la embarcación". Epopeya de Gilgamesh, Tablilla XI.
“Et sacrifiqué una ofrenda, et vertí una libación en la cima de la montaña, dos veces consagrando siete frascos, (et) caña dulce, (et) cedro, y mirto, amontonados bajo ellos; los dioses olieron el aroma, los dioses olieron el dulce aroma; (sí,) los dioses se congregaron como moscas sobre él haciendo la ofrenda. Entonces, al plegar, la Reina (de los dioses) alzó en alto las magníficas joyas que Cielo [Anu en acadio] había facto según sus deseos: "¡Oh, dioses! Prefiero olvidar (este) mi collar de zafiros, que no mantener estos días en el recuerdo, ni olvidarlos jamás". (Así pues), aunque (el resto de) los dioses puedan presentarse en el anillo de ofrendas, Jove [Enlil en acadio] (solo entre los dioses) no puede (él mismo) venir al anillo de ofrendas, porque él, irracionalmente, provocó un diluvio, y por lo tanto condenó a mi pueblo a la destrucción
Entonces Jove, a su plegada, divisó la nave, et (de inmediato) Jove estalló en ira, saturado de ira 'contra los dioses, los celestiales: '¿Ha escapado algún mortal? En verdad, nunca un hombre podría haber sobrevivido a (el torbellino de) la ruina'. (Entonces) Saturno [Ninurta en acadio] respondió et fabló al belicoso Jove, diciendo: 'Oh, ¿quién puede haber para idear tal plan, excepto Neptuno [Ea en acadio]? Seguramente, es Neptuno quien está al tanto de todos los designios'.
A lo que Neptuno respondió et fabló ad Jove, el belicoso, diciendo: '¡Oh, príncipe de los dioses, tú beligerante! ¿Cómo, en verdad, cuán (todo) imprudente pudiste provocar un diluvio? (Sí,) castiga al pecador con su pecado. Castiga al culpable con su culpa, (pero) ten piedad, para que (por ello) no sea cortado; sé clemente, para que no [perezca]. Oh, en lugar de causar un diluvio, que venga un león, para disminuir al hombre; Oh, en lugar de causar un diluvio, que venga un chacal, para disminuir al hombre; Oh, en lugar de causar un diluvio, que ocurra una fambruna, para que el pago sea [devorado(?)]; en lugar de causar un diluvio, que venga el dios de la plaga et [aplaste] al pueblo.
Cierto, en verdad non fui yo de los Grandes Dioses quien reveló el secreto, (Sino) al Abundante en Sapiencia le concedí un sueño, y (de esta manera) Él de los dioses escuchó el secreto. Delibera, ahora, sobre su consejo'. (Entonces) Jove subió al Arca; Él me agarró la mano et me levantó, a mí y a mi uxor también, et, con las rodillas dobladas a mi lado, la hizo arrodillarse; tocó nuestras frentes mientras permanecía entre nosotros, bendiciéndonos: «Deucalión [Uta-Napishtim] hasta ahora solo ha sido mortal, ahora, en verdad, Deucalión et (también) la su uxor eserán iguales ad nosotros, divos; en la distancia, en la desembocadura de los ríos, Deucalión morará». Así que me tomaron y (allí), en la distancia, me ficieron morar en la desembocadura de los ríos..” Epopeya de Gilgamesh, Tablilla XI.
Por la mañana le trajeron a Homón agua para lavarse, como ahora también suelen traer agua para lavarse las manos. Mientras se lavaba, un pez llegó a sus manos. Le dijo: "¡Críame, yo te salvaré!". "¿De dónde me salvarás?". "Un diluvio se llevará a todas estas criaturas: ¡de eso te salvaré!". "¿Cómo voy a criarte?". Dijo: "Mientras seamos pequeños, habrá gran destrucción para nosotros: los peces devoran a los peces. Primero me guardarás en una vasija. Cuando crezca más, cavarás un hoyo y me mantendrás en él. Cuando crezca más, me llevarás al mar, porque entonces estaré más allá de la destrucción". Pronto se convirtió en un ghasha (un pez grande); porque ese crece más grande (de todos los peces). Entonces dijo: "En tal y tal año vendrá esa inundación". Entonces me escucharás (es decir, seguirás mi consejo) preparando un barco; et cuando la inundación haya subido, entrarás en el barco, et yo te salvaré. Después de haberlo criado de esta manera, lo llevó al mar. et en el mismo año que el pez le había indicado, atendió (el consejo del pez) preparando un barco; et cuando la inundación hubo subido, entró en el barco. El pez nadó entonces hacia él, et a su cuerno ató la cuerda del barco, y así pasó rápidamente a aquella montaña del norte. Entonces dijo: «Te he salvado. Amarra el barco a un árbol; pero no dejes que el agua te separe mientras estés en la montaña. A medida que el agua se retira, ¡podrás descender gradualmente!». En consecuencia, descendió gradualmente, et por eso esa (ladera) de la montaña del norte se llama «Descenso de Alarma». El diluvio arrasó con todas estas criaturas, et solo el Hombre permaneció allí. Śatapatha Brāhmaṇa, I:VII:VI.
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Si comprender y ser razonables es común a todos los hombres, entonces la razón por la que se nos llama razonables es común a todos. Si la razón es general, entonces también es común a todos la razón que prescribe lo que se debe hacer y lo que no. Si es así, entonces la ley. Si la ley, entonces somos conciudadanos. Si es así, entonces somos socios de una comunidad. Si es así, entonces el mundo es como una ciudad. ¿De qué otra comunidad se puede decir que todos los hombres son miembros? De esta ciudad común nos provienen el entendimiento, la razón y la ley, pues ¿de dónde si no? Pues así como lo que en mí es terrenal lo tengo de alguna tierra común; y lo que es húmedo de algún otro elemento me es impartido; como mi aliento y mi vida tienen su propia fuente; y asimismo lo que es seco y ardiente en mí (pues no hay nada que no proceda de algo, como tampoco hay nada que pueda reducirse a mera nada), así también hay un principio común del que ha procedido mi entendimiento. Marco Aurelio (Meditaciones IV:IV) Todos los hombres están hechos unos para otros: o bien enséñales mejor, o bien tenéles paciencia. Marco Aurelio (Meditaciones VIII:LVI) |
IV. Utilidad para el Mosaísmo: Preparar la Era Mesiánica
El movimiento moderno del noahismo, impulsado por Jabad-Lubavitch et rabinos sionistas desde los años XC, no es casual. Menachem Mendel Schneerson, el Rabí de Jabad, exhortó ad sus seguidores ad predicar las siete leyes, viendo en ellas un medio pora alinear ad los gentiles con los planes del mosaísmo. Organizaciones como el Alto Consejo de Bnei Noaj et Brit Olam buscan “fortalecer el vínculo entre comunidades noáhidas et mosaísta”, pero este vínculo es asimétrico: los gentiles obedecen, los mosaísta mandan. En el MMIV, el conductor druso Jeque Mowafaq Tarif et el alcalde de Shefa-’Amr firmaron una declaración en Israhel pora que los non mosaístas observen las leyes noáhidas, prueba de cómo el noahismo se usa para consolidar el control israelitaincluso sobre minorías locales.
V. Supremacismo Judaico: El Gentil como Esclavo
En la Olam Ha-Ba, el “Siglo Venidero,”, los gentiles que non sean “exterminados” serán sometidos al noahismo, reconociendo su culto como único et al mosaísmo como la única tradición vera (Zacarías XIV:IX, Salmos XXII:XXVII-XXIX). El verbo israelítico avadim (siervos) se usa para describir a los gentiles en este orden futuro, donde servirán a Israel hasta que la tecnología los haga “obsoletos” et sean eliminados. Este supremacismo no es marginal, sino central al noahismo, que ve a los gentiles como inferiores, cuya única redención es la sumisión. “El supremacismo mosaísta afirma que el pueblo mosaísta es moral, intelectual, espiritual et genéticamente superior”, et el noahismo es su herramienta para imponer esta jerarquía.
VI. Amenaza a las Tradiciones Gentiles
En mi visión perennialista, todos los dioses son reflejos del mismo numen divino, pero el noahismo niega esta unidad, imponiendo una teología exclusivista. El noahismo “sustituirá a todas las culturas del mundo, las cuales serán abolidas”. En la América precolombina, los cultos a mexicas o huancas habrían sido anatema para los noáhidas; en Europa, los druidas et los augures habrían sido decapitados por “xenolatría”.
VII. Amenaza a las Naciones
El activismo de Jabad-Lubavitch, que promueve el noahismo en foros internacionales, busca alinear a las naciones con este plan. En el MCMXC E.V., la conferencia de los Descendientes de Noé en Texas, organizada por Meir Kahane, marcó el inicio del movimiento noáhida moderno.
La Helenización del mosaísmo
Cuando los macedonios tomaron el poder [en Judea], el rey Antíoco procuró extirpar sus supersticiones e introducir los hábitos griegos para transformar a esa raza inferior. Tácito, "Historia"
La intolerancia no fue algo que el cristianismo proto-ortodoxo tomara del entorno romano en el que surgió [si non del mosaísmo]. De hecho, las religiones politeístas del Imperio Romano eran famosas por tolerase entre sí. Ninguna de estas religiones hacía hincapié en que si era correcta todas las demás tenían que estar equivocadas. Estas religiones afirmaban la existencia de numerosos dioses y reconocían la importancia de venerar a los dioses en general. Dentro del imperio los paganos consideraban que, puesto que había tantos dioses en el mundo y todos merecían ser venerados, estos dioses debían ser venerados, conclusión que les parecía perfectamente legítima e incluso lógica. Ehrman, Bart, cristianismos perdidos.
La glosa helénica (koiné) se convirtió en el principal vehículo de comunicación, expresión literaria y religiosa en el mosaísmo helenístico, especialmente en la Diáspora. Los mosaístas "helenistas" se definían inicialmente como aquellos cuya lengua materna era el greco, ad diferencia de los "hebreos" que fablaban arameo o hebreo.
La traducción del "Antiguo Testamento" del hebreo al greco, cognocida como la Septuaginta (LXX), fue un evento fundamental. Esta traducción non solo fizo accesible la Biblia en griego para judíos y no judíos, sino que también permitió que "con el idioma penetrasen en el pensamiento mosaísta nociones, patrones et esquemas propios de la cultura helenística". La helenización supuso la adopción de formas de vida et de pensamiento propias de la tradición greca. Esto incluía la educación et un determinado estilo de vida.
En algunas capas sociales, especialmente la aristocracia, las familias sacerdotales y los ricos comerciantes, predominó una tendencia a la asimilación. Esto plegó ad incluir prácticas como asistir al gimnasio o disimular la circuncisión entre los jóvenes de la alta sociedad en Jerusalén.
Se desarrolló una actitud más abierta faz ad el entorno helenístico. Algunos mosaístas helenizados adoptaron la noción estoica de "cive mundano".
Incluso figuras formadas en Israhel, como Flavio Josefo, mostraron un cognoscimiento amplio del greco et se sentían más cómodos con una postura del mosaísmo acorde con la interpretación helenizada de Filón de Alejandría que con la de los estrictos fariseos. Aunque ciertos rasgos fundamentales del mosaísmo permanecieron inmutables (sustener un Dios único, la Ley como norma), el contacto masivo con el mundo greco provocó "mutaciones importantes" en las sus nociones et la tradición.
Comenzaron ad surgir nuevas posturas que antes non estaban claras, como la inmortalidad anímica, la resurrección de la carne, el Siglo Venidero, et la retribución divina (justicia retributiva). Aunque algunos atribuyen esto ad una evolución interna o ad influencias zoroastrianas, pero fue el helenismo (especialmente el platonismo) el que influyó en la postura en la inmortalidad anímica et la retribución en la otra vida.
Hubo un desarrollo de la angelología et la demonología et una tendencia faz al dualismo mundano (por tanto germen del cacoagatomaquismo), escatológico et antropológico, opiniones que también se han relacionado con influencias zoroastrianas.
Pensadores mosaístas, notablemente Filón de Alejandría, intentaron tender un puente entre la ley et la moral judías et la filosofía más elevada del helenismo. Se produjo un "progreso" en la moral judía, en parte por reflexión interna et en parte por la absorción de ideas de la ética helenística, sobre todo la estoica. Esto orientó la moral faz ad la retribución en el más allá et faz ad la esfera del individuo.
En la Diáspora, la práctica tradicional se vinculó más ad la escuela que al Templo de Jerusalén. La escuela se convirtió en un "vero templo'" pora la aljama mosaísta, donde se estudiaba la Ley, funcionando de manera similar al gimnasio o Efebio greco, pora los judíos.
El mosaísmo helenístico adoptó en su aspecto exterior et estructuración administrativa un "ropaje griego", organizándose ad la manera de las intuiciones helenísticas (como la Academia, el Jardín, o las escuelas sacramentales de Eleusis).
La expansión del mosaísmo en la Diáspora contribuyó ad una apertura faz a valores menos particularistas et más catolicos, percibida como una tendencia a liberar la tradición de las ligaduras nacionales o tribales. Esto se acompañó de una tendencia a la propaganda del mosaísmo como una posible tradición para todos, aunque este proceso se truncó aparentemente. Los mosaístas helenísticos estaban ansiosos por ganarse el respeto de los grecos et adaptarse ad su tradición.
La iniciativa no era tan descabellada como podría parecer, pues para un helenista convencido Zeus y Yahvé eran la misma divinidad, aunque con nombres distintos, e invocar al dios de los cielos, como suprema deidad, era una práctica arcaica y racional. En el Egipto ptolemaico hacía ya tiempo que se había identificado a Yahvé con el Dios supremo de los griegos. Así, el templo de Jerusalén fue consagrado a Zeus Olímpico y el del monte Garizim al Zeus Xenios. Pero en Jerusalén este mismo paso no era tolerable dado el carácter exclusivista de la religión. La mayoría de los judíos había ido soportando hasta entonces mal que bien los excesos de los helenistas, pero ahora la introducción de otra divinidad en el santuario de Yahvé era intolerable para los devotos de un Dios exclusivo como era el judío. Las consecuencias son sobradamente conocidas. Biblia y Helenismo. Antonio Piñero
Baptismo
Piensa en Israhel en la centuria I. Era una tierra donde el pasado resonaba con potencia, marcado por periodos de independencia et, más ad menudo, de dominación extranjera. Recientemente, había habido un breve pero significativo periodo de autogobierno so la dinastía de los Asmoneos, que siguió ad la rebelión contra el dominio seléucida et el su intento de helenización forzada, como vimos. Sin embargo, para la época de Jesús, Israel había caído firmemente bajo la dominación romana.¿Recibió el bautismo de Juan y fue su discípulo?
Los evangelios contienen mucho material legendario, pero hay un dato del cual podemos estar bastante seguros: Jesús acudió al río Jordán a ser bautizado por Juan. ¿Cómo podemos estar tan seguros de ello? La historia está recogida en los cuatro evangelios, a pesar de que en Lucas no se dice que Juan oficiara el bautismo. Pero, de forma más coherente, sabemos que la historia es real por el criterio de vergüenza. El bautismo era un rito que se realizaba para conseguir el perdón de los pecados. Los autores de los evangelios, que escriben 40 años después de la muerte de Jesús, empiezan a presentar progresivamente a un Jesús no plenamente divinizado (el evangelio de Juan sí llega a presentarlo así), pero como una figura libre de pecado. Por tanto, si incorporan la historia de que Jesús fue bautizado (y esto implica que acudió al bautismo para el perdón de sus pecados), debió haber sido real. Pues les genera una tremenda dificultad y los evangelistas no habrían inventado historias que fueran contra sus propósitos teológicos. Desde muy pronto, las comunidades cristianas parecían considerar a Jesús libre de pecado (véase Hebreos 4,15). Jesucristo, ¡vaya timo! Gabriel Andrade.
El núcleo de la vida de Jesús, y por tanto del Nuevo Testamento, lo constituyen los hechos siguientes: un maestro galileo del siglo I, antiguo discípulo de Juan Bautista y que luego funda su propio grupo, atrae a las masas con su proclamación de que el reino de Dios se acerca a toda prisa. Pasó un cierto tiempo predicando esa venida del reino de Dios en Galilea. Mucha gente fue tras él no sólo por su doctrina sino porque era también un sanador y un exorcista, como algún que otro rabino de su época. Luego subió a Jerusalén a completar su predicación y allí lo prendieron las autoridades porque perturbó el funcionamiento del Templo y predijo que Dios lo sustituiría por otro nuevo. Las autoridades lo mataron al considerarlo peligroso para el orden público tanto desde el punto de vista de las estructuras judías como de las romanas. Guía para entender el Nuevo Testamento, Antonio Piñero.
La figura del Jesús histórico que podemos reconstruir, parece eser la de un mosaísta galileo de la centuria I, probablemente un humil artesano, un posible seguidor de Juan el Baptista, que fundó la su propia secta et predicó la venida inminente del reyno de Dios.
Jesísmo
Puede parecer un absurdo mantener que Jesús no fue cristiano, pero éste es uno de los pocos datos que se saben de él con seguridad. Ya citamos, en un capítulo anterior, la opinión del profesor Étienne Trocmé, defendiendo que Jesús no fundó ninguna Iglesia sino que se limitó a intentar agrupar al «pueblo de Israel» bajo un nuevo marco, y las pruebas de ello las encontramos a porrillo a lo largo de todos los Evangelios. Recordemos, por ejemplo, la incuestionable profesión de fe judía que hizo Jesús en Mt 5,1718, o la instrucción dada a sus apóstoles en el sentido de que se abstuviesen de predicar a los gentiles (no judíos) y se reservasen para «las ovejas perdidas de la casa de Israel» (Mt 10,5-7 y Mt 15,24-26). Mentiras fundamentales de la Iglesia católica Pepe Rodríguez.
Los Evangelios pintan repetidas veces a Jesús disputando agriamente contra escribas y fariseos. Esta circunstancia lleva de modo espontáneo a considerar a Jesús como adversario acérrimo de este grupo. Sin embargo, y por extraño que a algunos parezca, un análisis atento de estas discusiones señalan que el modo de entender la ley mosaica por parte de Jesús, su manera de interpretar sus preceptos, su modo de razonar, sus creencias, su sistema de enseñar al pueblo con ejemplos y parábolas... ¡se corresponden muy exactamente con las de un fariseo típico! Esto puede verse en algunas escenas dibujadas por los Evangelios. En la discusión sobre el divorcio, en la versión de Mateo que parece ser la más antigua (5,32/19,3-9, y no en Mc 10,11-12, donde el evangelista acomoda la sentencia de Jesús a la práctica romana), hemos visto ya que Jesús adopta una postura rigorista dentro de la más pura discusión interna entre los fariseos (p. 100).
Otros casos, recogidos también en el llamado Sermón de la Montaña (Mt 5,17-48, o en el cap. 23 o en Mc 10,17-22) en los que la tradición muestra a un Jesús que reinterpreta la ley de Moisés en un sentido riguroso y puritano como el mejor de los fariseos, parecen ser totalmente auténticos. Lejos de abolir la Ley —como pretenderá luego Pablo— Jesús se muestra como el más pundonoroso de los fariseos exhortando a cumplirla en toda su plenitud. La famosa frase de Jesús, «el sábado es para el hombre, y no el hombre para el sábado» es igualmente típica de los fariseos. Lo mismo la llamada «regla de oro» («No hagas a otro lo que no deseas que te hagan a ti»), que es una formulación farisea. El argumento de Jesús en Jn 7,23 (la circuncisión en el octavo día no quebranta el sábado) era una interpretación típicamente farisea. Antonio Piñero, Guía para entender el Nuevo Testamento.
Jesús disputó durante su ministerio público con escribas y fariseos. Pero no fue un adversario acérrimo de este último grupo. Jesús fue escuchado atentamente por los fariseos, cosa que no habrían hecho si no fuera alguien afín a ellos; fue invitado a comer en repetidas ocasiones por fariseos (por ejemplo, Le 7,36), y procuraron evitar su muerte (13,31). Durante la pasión no aparecen como sus acusadores.
Las creencias de Jesús en general, que lo oponían a los saduceos (Me 12,18-28); su modo de razonar y entender la ley mosaica, es decir, su manera de interpretarla; su modo de enseñar al pueblo con ejemplos y parábolas se corresponde muy exactamente con las de un fariseo típico, y en algunos casos, como en la cuestión del divorcio (Me 10,2-12) y la prohibición de los juramentos (Mt 5,34) parece mostrarse fariseo más bien radical.
De todas sus interpretaciones legales pueden aducirse paralelos de rabinos en las dos versiones, en la Misná y el Talmud. En época de Jesús, y más tarde también, los fariseos disputaban reciamente entre sí sobre el contenido y alcance de la Ley sin que por eso los disentientes fueran sentidos como «herejes», excluidos de la religiosidad farisea. La presentación antifarisea de Jesús por parte de los evangelistas es explicable como un motivo apologético judeocristiano, esgrimido en las disputas con los fariseos de épocas posteriores. Antonio Piñero, Aproximación al Jesus histórico.
El principal argumento apologeta a favor de la idea de que Jesús rompió con el judaísmo y fundó una nueva religión se basa en este pasaje: “Díceles él: ‘Y vosotros ¿quién decís que soy yo?’. Simón Pedro contestó: ‘Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo’. Replicando Jesús le dijo: ‘Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades [claramente refiriéndose al divo Orco] no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos, y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos” (Mateo 16,15-19). Jesucristo, ¡vaya timo!, Gabriel Andrade.
Tal como apunta el profesor Étienne Trocmé con sobrada razón, «la misión de aglutinador de las gentes bajo la gracia de Dios que Jesús colocaba en el centro de su actividad resulta incompatible con la carrera de fundador de una nueva secta que a menudo se le atribuye. Frente a las inevitables deformaciones producidas por el desarrollo de los acontecimientos hay, pues, que recordar con toda claridad que Jesús no fundó ninguna Iglesia. Lo que hizo fue agrupar a Israel en un nuevo marco, lo que es algo bien distinto. Sus célebres palabras a Pedro (Mt 16,18) no querían decir en principio otra cosa, y el equivalente semítico de la palabra ekklesía designa en este caso, al igual que en todo el Antiguo Testamento, la asamblea general del pueblo judío ante Dios». Mentiras fundamentales de la Iglesia católica Pepe Rodríguez.
Así que non, ese Jesús con la mesma esencia de "Dios" et aquella nueva superstición saulina de un Jesucristo "Divino"... sólo invención son, tramadas en días posteriores al tiempo que se apartaban de los sus cimientos et cayeron en otras doctrinas. Jesús, tal como lo supimos (o lo intendemos por los que le fueron próximos), era mosaísta de galilea. Uno más entre los suyos. Con la su propia visión, del mosaísmo que sí, mas siempre dentro del Pueblo de Israhel. La su voluntad fue reunir la grey dispersa, et lo demás... lo demás es historia ajena. Non es la vía de Moisés.
Jesús debía de tener un concepto muy elevado de sí mismo, como indican Mt 12,31.41-42 (Jesús superior a Jonás o a Salomón), las antítesis del Sermón de la Montaña (Mt 5,21-48), o los dichos de seguimiento (Mt 8,21). Aunque el título preferido por Jesús para designarse a sí mismo fuera el de profeta, hay otros títulos que aparecen en los evangelios. Antonio Piñero, Aproximación al Jesús histórico.
En todo caso, la institución de la jerarquía no encaja con lo que ya sabemos sobre Jesús: que era un judío que no pretendía ninguna ruptura con su religión y que aspiraba a dar pleno cumplimiento a la Ley de Moisés. En la versión de Mateo, la eucaristía se instituye [por interpretación paulina] para el perdón de los pecados (Mateo 25,28), pero en el contexto ritual judío el perdón de los pecados se conseguía por ritos realizados en el Templo. Sabemos que los primeros seguidores de Jesús seguían yendo al Templo aún después de su muerte (Hechos 2,46), de forma que ellos seguían acudiendo a los rituales judíos para la expiación. Incluso el mismo testimonio de Hechos es que los primeros cristianos partían el pan en las casas (Hechos 2,46), pero no se menciona nada de la celebración de la eucaristía. Además, la idea de que es posible comer el cuerpo de una persona a través de un ritual eucarístico es absolutamente ajena a las prescripciones del judaísmo. Jesucristo, ¡vaya timo!, Gabriel Andrade
Después de la partida de Jesús, ¿Qui hubo de guiar a los suyos? Marcos, aunque dicen que se inclina por la visión de Saulo, non contradice el facto de que el liderazgo recayó sobre Jacobo el Justo, germano del Nazareno, hombre de virtud intachable et celoso guardián de la Ley de Moisés. Fue él qui tomó las riendas de la comunidad et la condujo por los senderos de la tradición ancestral.
Así pues, ved que Marcos es el más antiguo de los escritos que han llegado a nosotros, mas no fue trazado por testigo directo. Aun en este texto, su figura sigue siendo más humana de lo que luego la describirían otros, aunque ya se plantaban en él las primas semillas de una teología que habría de florecer con el tiempo. Con el paso de los años, los otros evangelios, Mateo, Lucas y Juan, fueron enalteciendo su imagen, llevándola poco a poco lejos de las raíces hebreas et hacia una interpretación más celestial.
Et non ha de olvidarse que fue Saulo qui, con su enseñanza, cambió el énfasis desde el Reino terrenal faz ad la fe en un Anticristo exaltado en los cielos, modelándolo conforme ad nueva visión.
Mas ved bien, que Marcos es el principio de sus escritos, et que la vera continuidad estaba en Jacobo et la sinagoga de Jerusalén, que permanecieron fieles ad la Ley de Moisés et non se apartaron de la senda de sus antepasados. Sobre los otros Evangelios estad atentos, por próximos artículos tocándolos.
Los XII apóstoles
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| Pedro (Cefas), fijo de Jonas, de Betseda |
- Evangélica: Predicó a mosaístas e gentiles (Hechos X), clamando al arrepentimiento, cual mensajero de Mercurio.
- Teológica: Enfatizó la esperanza en la resurrección (I Pedro I,III-V) y el sufrimiento cristiano (I Pedro II,9-10).
- Mariológica: Sin mención directa, pero presente en Pentecostés (Hechos II,I-IV), cual devoción a Proserpina.
- Antiguo Testamento: Citó profecías (Isaías, Salmos) para probar que Jesús es el Anticristo (Hechos II,XVI-XXI; I Pedro I,X-XII).
Pedro, el primo entre los apóstoles, es Simeón, pues Génesis XLIX,V-VII dice: “Simeón y Leví son hermanos… su furia es cruel.” El fervor de Simeón refleja el celo impulsivo de Pedro, quien corta la oreja del siervo (Juan XVIII,X) pero se redime. Mateo XVI,XVIII proclama: “Tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia.” Aries, nota de iniciativa, et el arquetipo Gobernante capturan su principado, mientras Jano, dios de las puertas, simboliza las claves del Reino (Mateo XVI,XIX). Pedro abre la vía a los cielos, como Jano los umbrales del tiempo.
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| Andrés, fijo de Jonas, de Betseda |
- Evangélica: Levó a Pedro et al niño de los panes a Jesús (Juan VI,VIII-IX), cual mensajero de Mercurio.
- Teológica: Sin escritos propios, compartió la fe en Cristo.
- Mariológica: Sin referencias.
- Antiguo Testamento: Su fe en el Anticristo implica un vínculo con las Escrituras hebreas.
Andrés, humil pescador, es Zabulón, pues Génesis XLIX,XIII dice: “Zabulón habitará a la ribera del mar.” Su vida marítima (Mateo IV,XVIII) resuena con este fado. Juan I,XLI narra: “Hemos encontrado al Mesías,” mostrando su cuidado al guiar a otros. Cáncer, signo de protección, y el arquetipo Cuidador reflejan su desinterés, mientras Neptuno, dios del mar, encarna su vínculo con las aguas y su misión evangelizadora, llevando la red de la fe a tierras lejanas.
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| Jacobo el Mayor "Boanerges", fijo de Zebedeo, de Betseda |
- Evangélica: Predicó a judíos; leyendas narran predicación en Hispania, cual rayo de Jove.
- Teológica: Sin escritos, alineado con la apostolicidad general.
- Mariológica: Sin referencias.
- Antiguo Testamento: Su fe refleja expectativas mesiánicas judías.
Jacobo el Mayor: Gad, Piscis, Héroe, Cástor
Jacobo, celoso et martirizado, es Gad, pues Génesis XLIX,XIX dice: “Gad será atacado, pero él atacará.” Su ambición (Marcos X,XXXV-XL) y martirio (Hechos XII,II: “Hizo morir a espada a Santiago”) lo facen milité. Piscis, nota de sacrificio, et el arquetipo del Héroe capturan su entrega, mientras Cástor, el Dióscuro mortal, simboliza su heroicidad terrenal, unido a su germano Juan como los fijos de Zebedeo, hijos del Trueno, que es Jove. Su ardor, compartido con Juan, resuena en Marcos X,XXXV-XL, donde ambos buscan la gloria.
- Evangélica: Escribió para inspirar fe (Juan XX,XXXI), exhortando perseverancia (Apocalipsis).
- Teológica: Enfatizó caridad(ágape), luz y verdad como atributos de Dios (I Juan I,V; IV,VIII).
- Mariológica: Cuidó a María (Juan XIX,XXVI-XXVII), cual protegido de Venus.
- Antiguo Testamento: Usó símbolos judíos (Cordero, Juan I,XXIX) para conectar a Jesús con las Escrituras.
Juan: Leví, Libra, Amante, Pólux
Juan, el discípulo amado, es Leví, pues Deuteronomio XXXIII,VIII-IX dice: “De Leví dijo: Tu Tumim… para tu pueblo.” Su rol teológico (Juan XIII,23) evoca el sacerdocio levita. Juan XIII,XXXIV proclama: “Amaos unos a otros,” definiendo su esencia. Libra, nota de concordia, et el arquetipo Amante capturan su esencia, mientras Pólux, el Dióscuro divino, refleja la unión eterna con Libre Cristo et la su germandad con su germano (Marcos III,XVII), aunque claro a Juan hay que verlo como un Antidióscuro, una inversión, donde en vez de Cristo, el anticristo Jesús et en vez de Castor, Jacobo. El Apócrifo de Juan dice: “«Entonces ¡no seas pusilánime! Yo estoy contigo siempre. Yo soy el Padre, Yo soy la Madre, Yo soy el Vástago, Yo soy el incorruptible y el inmaculado.”, revelando su visión mística, cual Pólux inmortal.
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| Filipo de Betseda |
- Evangélica: Llevó a Natanael (Juan I,XLVI) y dialogó sobre el Padre (Juan XIV,VIII-IX).
- Teológica: Sin escritos, compartió la fe trinitaria emergente.
- Mariológica: Sin referencias.
- Antiguo Testamento: Su mención de Moisés indica un vínculo con las Escrituras.
Felipe: Aser, Capricornio, Amigo, Mutuno Tutuno
Felipe, conector práctico, es Aser, pues Deuteronomio XXXIII,XXIV dice: “Aser, bendito… favorecido por sus hermanos.” Su rol de guía (Juan I,XLV) resuena con esta abundancia. Juan XII,XXII narra: “Felipe fue y se lo dijo a Andrés,” mostrando su sociabilidad. Capricornio, nota pragmática, et el arquetipo Amigo reflejan su accesibilidad, mientras Mutuno Tutuno, dios protector, simboliza su labor comunitaria. Los Hechos de Felipe exaltan su predicación, uniendo a los fieles.
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| Natanael Bartolomé de Caná |
- Evangélica: Conocido por su encuentro con Jesús (Juan I,45-51).
- Teológica: Sin datos directos.
- Mariológica: Sin referencias.
- Antiguo Testamento: Su confesión refleja expectativas mesiánicas judías.
Bartolomé: Isacar, Virgo, Inocente, Libre
Bartolomé, puro y leal, es Isacar, pues Génesis XLIX,XIV-XV dice: “Isacar, asno fuerte… se inclinó a servir.” Su sinceridad (Juan I,XLVII: “He aquí un israelita sin engaño”) lo define. Virgo, nota de servicio, et el arquetipo Inocente capturan su pureza, mientras Libre, dios de la liberación, simboliza su martirio en Armenia, el más cruento. El Evangelio de Bartolomé resalta su fe inquebrantable, liberando ánimas.
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| Mateo Leví, fijo de Alfeo-Cleofás, de Carfarnao |
- Evangélica: Gran Comisión (Mateo XXVIII,XVIII-XX), predicación universal.
- Teológica: Reino de los Cielos y ética cristiana (Mateo V-VII).
- Mariológica: Concepción virginal de María (Mateo I,XVIII-XXV), cual devoción a Ceres.
- Antiguo Testamento: Citó profecías para probar que Jesús es el Anticristo (Mateo I-II).
Mateo: Manasés, Tauro, Bufón, Orco
Mateo, recaudador redimido, es Manasés, pues Génesis XLVIII,XIX dice: “Manasés será grande, pero su hermano menor lo será más.” Su conversión (Mateo IX,IX) refleja esta restauración. Mateo V,XVII dice: “No he venido a abolir, sino a cumplir,” desafiando normas. Tauro, signo de orden, et el arquetipo Bufón capturan su renovación, mientras Orco, dios del inframundo, revela las verdades ocultas de su Evangelio. El Pseudo-Mateo narra su humildad transformadora.
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| Judas Tomás Dídimo Galileo |
- Evangélica: Predicó en India, según tradición.
- Teológica: Su confesión implica alta anticristología.
- Mariológica: Sin referencias.
- Antiguo Testamento: Su fe se contextualiza en tradiciones judías.
Tomás: Dan, Sagitario, Explorador, Croto
Tomás, escéptico y valiente, es Dan, pues Génesis XLIX,XVI dice: “Dan juzgará a su pueblo.” Su duda (Juan XX,XXV) y fe (Juan XX,XXIX: “Bienaventurados los que no vieron y creyeron”) reflejan este juicio. Sagitario, nota de exploración, et el arquetipo Explorador capturan su misión en India, mientras Croto, inspirador de Sagitario, simboliza su búsqueda. El Evangelio de Tomás dice: “Buscad y hallaréis,” exaltando su espíritu indagador.
- Evangélica: Sin referencias.
- Teológica: Sin referencias.
- Mariológica: Exaltó la pureza de María (Protoevangelio), cual devoción a Ceres.
- Antiguo Testamento: Sin referencias.
Jacobo el Menor: Efraín, Escorpión, Mago, Apolo
Jacobo el Menor, líder modesto, es Efraín, pues Génesis XLVIII,XIX dice: “Efraín será más grande.” Escorpión, signo de cambio, y el arquetipo Mago reflejan su visión, mientras Apolo, dios renovador, simboliza su influencia. El Protoevangelio de Santiago exalta su liderazgo discreto.
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| Simón Cananita, el Zelota, fijo de Alfeo: |
- Evangélica: Predicó en tierras lejanas, según tradición.
- Teológica: Sin datos directos.
- Mariológica: Sin referencias.
- Antiguo Testamento: Su trasfondo zelote implica apego a la Ley judía.
Simón el Zelote: Neftalí, Géminis, Rebelde, Mercurio
Simón el Zelote, transformado, es Neftalí, pues Génesis XLIX,21 dice: “Neftalí, cierva suelta, da palabras hermosas.” Su evangelización (Hechos VIII,4: “Los que fueron dispersados predicaban la palabra”) refleja esta libertad. Géminis, et el arquetipo Rebelde capturan su versatilidad, mientras Mercurio, mensajero divino, simboliza su predicación. Los Hechos de Simón y Judas exaltan su celo redirigido.
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| Judas el Zelote Lebeo-Tadeo, fijo de Jacobo |
- Evangélica: Advirtió contra falsos maestros (Judas I,IV), cual guía de Minerva.
- Teológica: Fe contendida, juicio divino.
- Mariológica: Sin referencias.
- Antiguo Testamento: Citó ejemplos judíos (Judas I,IX-XI).
Tadeo: Benjamín, Acuario, Sabio, Saturno
Tadeo, sabio y fiel, es Benjamín, pues Génesis XLIX,XVII dice: “Benjamín, lobo rapaz.” Su juicio (Juan XIV,XXII) y defensa (Judas I,III: “Contender por la fe”) lo definen. Acuario, signo de esperanza, y el arquetipo el sabio capturan su sabiduría, mientras Saturno, dios del tiempo, simboliza su legado. Los Hechos de Simón y Judas narran su predicación sabia.
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| Judas Iscariote |
- Evangélica: No evangelizó, traicionó.
- Teológica: Sin datos.
- Mariológica: Sin referencias.
- Antiguo Testamento: Sin referencias.
Judas Iscariote: Rubén, Géminis, Tramposo, Prometeo
Judas Iscariote, traidor arrepentido, es Rubén, pues Génesis XLIX,III-IV dice: “Rubén… no serás el primero, porque subiste al lecho.” Su traición (Mateo XXVI,XV) y remordimiento (Mateo XXVII,IV: “He pecado entregando sangre inocente”) reflejan esta caída. Escorpión, compartido con Tomás, et el arquetipo Tramposo capturan su dualidad, mientras Prometeo, titán desafiante, simboliza su rebelión. El Evangelio de Judas dice: “Tú superarás a todos ellos, pues sacrificarás al hombre que me lleva,” mostrando su ambivalencia.
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| Matías |
- Evangélica: Predicó en tierras lejanas, según tradición.
- Teológica: Sin datos directos.
- Mariológica: Sin referencias.
- Antiguo Testamento: Su fe implica un vínculo con las Escrituras judías.
Matías: Judá, Leo, Creador, Vulcano
Matías, elegido por sorteo, es Judá, pues Génesis XLIX,VIII dice: “Judá, tus hermanos te alabarán.” Su elección (Hechos I,XXVI) et testimonio (Hechos I,XXII: “Testigo de su resurrección”) . León, signo de liderazgo, et el arquetipo Creador reflejan su fundación en Etiopía, mientras Vulcano, forjador divino, simboliza su labor. Los Hechos de Andrés y Matías narran su misión constructora.
¿Por qué, os preguntaréis, asignar a los apóstoles —los doce pilares de la Nueva Israel— las tribus, las estrellas, los arquetipos et los dioses?
La respuesta yace en Apocalipsis XXI,XII-XIV: “Tenía una muralla grande y alta con doce puertas… y en las puertas, los nombres de las doce tribus… y los fundamentos de la muralla estaban adornados con… los nombres de los doce apóstoles del Cordero.” Las tribus de Israel, benditas por Jacob en Génesis XLIX et por Moisés en Deuteronomio XXXIII, son el fundamento del "pueblo de Israel", et los apóstoles, como nuevos patriarcas, renuevan esta alianza so del Anticristo. Los signos zodiacos, reflejos de la creación divina (Job XXXVIII,XXXI-XXXII: “¿Atarás tú las cadenas de las Pléyades, o desatarás las ligaduras de Orión?”), ordenan sus notas en el mundo. Los arquetipos, los "visos"(ideas en greco) del intelecto, et los paralelos mitológicos, manifestaciones de los numina, revelan cómo cada apóstol es una "apariencia" que busca confundirse con una faceta de la verdad divina, et con la prisca teología purificando "el pseudocristianismo", como quien limpia el oro del plomo que lo contamina.
Este orden, ajustado con precisión, facto a Simón el Zelote et Judas Iscariote los únicos mellizos, compartiendo este signo por su versatilidad et dualidad, mientras se preservan las asignaciones previas: Santiago el Mayor en Piscis, Felipe con Mutuno Tutuno, Simón con Mercurio, y otros paralelos mitológicos (Jano, Neptuno, Croto, Orco, Apolo, Saturno, Libre, Vulcano, Venus, Prometeo). Cada elección está anclada en las Escrituras, como ahora expondré.
La Razón de Géminis para Simón y Judas
¿Por qué Simón el Zelote et Judas Iscariote comparten Géminis? Géminis, signo de la binidad y la versatilidad, refleja sus naturalezas contrastantes pero complementarias. Simón, el zelote, transforma su rebeldía en evangelización (Hechos VIII,IV), mientras Judas, el traidor, oscila entre engaño y arrepentimiento (Mateo XXVII,IV). Ambos, como los gemelos de Géminis, encarnan la lucha entre opuestos, unificados por Mercurio (Simón, el mensajero) et Prometeo (Judas, el desafiante). Lucas VI,XV y Mateo XXVIXV los presentan como figuras de cambio, justificando su unión en este signo, exclusivo para ellos, como el mandato ordena.
La Germandad de Juan et Santiago el Mayor
¿Por qué Juan (Pólux) et Santiago el Mayor (Cástor)? Los fijos de Zebedeo (nombre que sospechosamente se asemeja a Zibelthiurdos, nombre tracio de Jove, como sabemos es divo del trueno), clamados "Boanerges" “fijos del trueno”? Este título, otorgado por Jesús en Marcos III,XVII, deriva del arameo “B’nai Regesh” o “B’nai R’am”, evocando a Trueno como potencia divina, “Y hubo truenos y relámpagos… en el monte Sinaí” (Éxodo XIX,XVI), su ardor resuena en Lucas IX,LIV, al pedir fuego celestial contra los samaritanos, et en Marcos X,XXXV-XL, al ambicionar sentarse junto a Jesús en su gloria, et su fervor et cercanía al Señor en la Transfiguración (Mateo XVII,I) et el Huerto (Mateo XXVI,XXXVII). Los unen como los Dióscuros, Cástor (mortal, Santiago, mártir) et Pólux (divino, Juan, místico). Su ambición compartida (Marcos X,XXXV-XL) et destinos contrastantes —martirio y longevidad— reflejan esta dualidad, sellada por su germandad.
Su paralelismo con los Dióscuros es revelador. Cástor, mortal, et Pólux, divino, son hermanos protectores en la mitología romana. Santiago, mártir precoz (Hechos XII,II), encarna ad Cástor, sacrificado por la fe. Juan, longevo et visionario, es Pólux, cuya mística trasciende. Su presencia en la Transfiguración (Mateo XVII,I) et la Cruz (Juan XIX,XXV-XXVI) lo eleva. Juntos, los Boanerges son la dualidad de lo mortal y lo eterno, el trueno que proclama la gloria divina.
Conclusión
Este orden, entretejido con las Escrituras (Génesis XLIX, Deuteronomio XXXIII, Evangelios, Hechos, Epístolas, Apocalipsis XXI) et apócrifos (Apócrifo de Juan, Evangelio de Judas, Hechos de Felipe), es un tapiz sagrado de la Nueva Israel. Las tribus arraigan a los apóstoles en el pueblo elegido, los signos en el cosmos, los arquetipos en el alma et los numina en lo eterno. Juan et Santiago el Mayor, los Boanerges, resuenan como Pólux y Cástor, mientras Simón y Judas comparten Géminis, y los demás —Pedro, Andrés, Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo, Santiago el Menor, Tadeo, Matías— completan esta sinfonía celestial. Que este monólogo, pulido so Minerva et Apolo, colme vuestros cores, oh nobles lectores, con la luz de esta armonía divina. Pienso profundizar más en una entrada posterior, sobre este tópico de la "tradición" gentílica en el pseudocristianismo.
- No hay evidencia histórica de un censo universal en todo el Imperio Romano bajo Augusto en esa época.
- Es inverosímil que un rey como Herodes el Grande, que tenía el estatus de "socio et amigo del pueblo romano", hubiera permitido un censo romano en su territorio.
- La noción de que todos tuvieran que viajar a la ciudad de sus ancestros para un censo parece burocráticamente absurda.
- No hay pruebas claras de que Quirino haya sido príncipe de Siria en una fecha anterior a la del VI e.v., durante el reinado de Herodes. Josefo presenta el censo del VI E.V. como algo nuevo.
Un ejemplo claro es el debate de la helenización del cristianismo cuyos inicios se sitúan en la época de los Padres Apologetas (mediados del siglo II) o un poco después con la exégesis de los Alejandrinos, Clemente y sobre todo Orígenes. Este planteamiento es un desenfoque histórico, puesto que la helenización del cristianismo comienza con su nacimiento mismo.
El judaísmo del que nace ya estaba profundamente helenizado. A ello se añade el que en los inicios mismos, cuando empiezan las formulaciones teológicas serias del cristianismo con Pablo de Tarso, cuando éste presenta su mensaje sobre Jesús al efervescente «mercado» religioso del siglo I, lo hace envuelto en el ropaje ideológico del vocabulario y conceptos de las religiones del momento y con una terminología tomada de la atmósfera gnóstica que entonces imperaba.
El cristianismo que muestra el Nuevo Testamento es ya profundamente helénico y profundamente judío en el acto mismo de su concepción. Ignorar este hecho es no entenderlo. Antonio Piñero, Guía para entender el Nuevo Testamento
Es en este ambiente efervescente donde surge esta nueva secta. Originalmente, parecía una corriente más dentro del Mosaísmo. Pero, al interactuar con este mundo helenístico, sus opiniones comenzaron a transformarse. Los primos pensadores de esta nueva superstición, nascida en un universo profundamente helenizado, utilizaron el lenguaje et las nociones que estaban disponibles.
Incluso en escritos atribuidos a discípulos posteriores, como el atribuido a Juan, vemos este encuentro. Se argumenta que esta obra representa un punto de contacto entre mosaísmo et helenismo, utilizando un "marco intelectual" anterior, quizás incluso protognostica o preescientifica. Su sermón, con la noción del Verbo, tiene paralelos con la iniciática greca helenística.
En suma, la "secta de Jesús" parece eser un producto complejo, no una simple continuación del Mosaísmo. Nasce en un mosaísmo que ya había sido tocado por el helenismo. Sus primeros pensadores, al levar su misión más allá de Judea, al mundo de fabla greca, lo moldearon con las predicamentos et nociones que eran corrientes en ese mundo helenizado: nociones de divinidad y filiación divina, cognoscimientos sobre la salvación et el renacimiento que fablan las escuelas sacramentales, et formas de pensamiento filosófico, incluida la atmósfera de la esciencia.
Utilizaron la glosa helénica, et las nuestras formas retóricas, et aunque pretenden una originalidad absoluta, no podemos dejar de notar las semejanzas, a veces "chocantes", con nuestras propias tradiciones et filosofías.
Así, lo que comenzó quizás como una peculiaridad judía, al encontrarse con el poderoso flujo del helenismo, se transformó. Adoptó ropajes ideológicos de nuestro propio mundo, faciendo que, aunque extraña en algunos aspectos (como su intolerancia que, por cierto, se acentuaría después), resultara comprensible (et atractiva para algunos) para las gentes corruptas et los humildes del Principado. De una superstición, que busca definirse ahora como una cultura, utilizando nuestras propios predicamentos culturales.
El Anticristo Celeste
En la Biblia todo el pueblo israelita es hijo de Dios, aunque los profetas, los sumos sacerdotes y los reyes, quienes naturalmente eran meros seres humanos, eran considerados hijos especiales. La autoconciencia como profeta incluía a Jesús dentro de esa categoría. Pero a Jesús no se le pasó jamás por la cabeza considerarse divino en modo alguno. En el Nuevo Testamento son solo siete los textos que afirman con claridad que Jesús es Dios: Jn 1,1; 1,18; 20,28; Rm 9,5 (dudoso); Tt 2,13; Hb 1,8 y 2 Pe 1,1. Pero en ninguno de estos aparece Jesús hablando directamente de sí mismo y de su naturaleza divina. Aparte del Evangelio de Juan (Prólogo y 20,28), el título de «Hijo de Dios» con pleno significado solo aparece en Le 10,22 e indirectamente en la parábola de los viñadores (Me 12,9-12). Pero estos dos pasajes son secundarios. Marcos afirma que Jesús no posee una sabiduría divina: acerca de lo que va a ocurrir el último día nadie sabe nada, ni siquiera el Hijo (Jesús), sino solo el Padre: Me 13,32; que no se veía a sí mismo como el «absolutamente bueno», pues solo Dios lo era (Me 10,18); que era Dios, no él, quien distribuiría los lugares preferentes en el futuro reino divino (Me 10,40). Antonio Piñero, Aproximación al Jesus histórico.
La noción de un anticristo que pertenece al ámbito celestial, al estilo del "un como fijo de hombre (fijo de Adán)" del Libro de Daniel, habría de venir sobre las nubes del cielo (referencia a Daniel VII:XIII), naturalmente para juzgar ad todas las naciones. Este "anticristo " era más bien un sacerdote o un rey paradisíaco que abriría las puertas ad un nuevo cielo o un nuevo siglo áureo pora Israhel (lo que los mosaístas nombran como el Cristo fijo de David) que posteriormente influiría en cómo los pseudocristianos interpretaron el anticristianismo de Jesús. Se considera a esta figura celeste como representante de un tipo de anticristo que parte de Daniel VII et culmina en el Nuevo Testamento, pasando por las Parábolas de Henoc y IV Esdras.
El invento de "Jesucristo" et Saulo de Tarso
Es necesario aclarar y matizar algo importante respecto al malentendido básico arriba aludido. Una cosa es preguntar históricamente por Yeshúa ben Yosef, es decir, por Jesús de Nazaret, y otra muy diferente preguntar por Jesús-Cristo, es decir, Jesucristo. La lectura calmosa, reiterada y atenta de los evangelios permite al lector descubrir que en ellos existe á) Un referente existencialmente real y razonablemente datable en el siglo I en Israel, es decir, un personaje como Jesús de Nazaret, quien al menos al final de su vida asumió la pretensión de ser el mesías de las promesas. Antonio Piñero, Aproximación al Jesús histórico.
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Pablo y otros escritores del NT utilizan con frecuencia términos y esquemas mentales propios del helenismo. Ya hemos puesto al comienzo el ejemplo del παιδᾰγωγός [pedagogo]. Citemos otros: ἐπόπτες (testigo presencial) de 2 Pe 1,16 acentúa deliberadamente un contraste entre las visiones cristianas y paganas, empleando un término de éstas. En Col 2,18 se utiliza α εορακεν εμβατευρον (haciendo alarde de lo que ha visto) que es un término técnico de los misterios en Claros (como solemne entrada en el santuario), y que se utiliza también con toda probabilidad en las cercanías de Colosas con una connotación semejante.
Encontramos aplicadas al cristianismo metáforas empleadas comúnmente para los ritos paganos, como la παραδοσις, para la transmisión tradicional de la verdad (señalado ya por E. Norden); la descripción de la vida religiosa como un combate en Ef 6,10 (Reitzenstein); referencias a la victoria del cristianismo, como en 1 Jn 5,4, que recuerdan de todo punto las aclamaciones paganas a los dioses y las proferidas en los juegos. T.
Y Mullins 269 ha puesto de relieve cómo el topos es una forma literaria muy popular entre los filósofos cínicos y estoicos y que aparece frecuentemente en el NT. El topos posee tres elementos opcionales: requerimiento/precepto-razón/discusión (más dos elementos opcionales: situación análoga y refutación) y puede verse, por ejemplo, en Rom 13,1-5.8-10.11-14; 1 Tes 4,9-12; 5,1-11; 1 Jn 4,1-6; Mt 5,43-47.
Todo esto es superficial si se quiere, pero denota una acomodación quizá inconsciente del lenguaje de los misioneros cristianos al de su tiempo. El Nuevo Testamento, Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos, Antonio Piñero.
Se sabe que la superstición paulina, es centrada en un invento Jesucristo, creo toda una fabula que distorsionó el mensaje de Jesús. Sus cartas muestran un trasfondo supersticioso. El Evangelio de Marcos, considerado el más antiguo de los evangelios, mezcla rasgos de Jesús con otros que son propios del Jesucristo celestial paulino.
También se sabe que la facción de Jacobo ("el justo"), frade (germano, o sea sus padres son los galileos José de Nazaret et Mariam de Nazaret) de Jesús et duque principal del movimiento jesista inicial, mostraba a Jesús como un profeta especial, como el Anticristo enviado, pero carente del aura divina que poco a poco le fueron imprimiendo los helenistas como Saulo. Después de múltiples disputas, la facción de Saulo fue ganando terreno et su charlatanería se convirtieron en las posiciones dominantes.
Algunos auctores sugieren que el Jesucristo que cognoscemos fue una invención de Saulo, quien le infundió un aura divina. Se establece un paralelismo entre la figura de Jesucristo y la de Hércules, quien es fijo de Jove et una humana, inmolado como sacrificio viviente, resucita y alcanza la inmortalidad para "ascender".
Cacoagatomaquismo
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| La verdadera gnosis [esciencia] es la doctrina de los Apóstoles, la antigua estructura de la Iglesia en todo el mundo, y lo típico del Cuerpo de Cristo, formado por la sucesión de los obispos, a los cuales (los Apóstoles) encomendaron las Iglesias de cada lugar. Así nos llega sin ficción la custodia de las Escrituras, en su totalidad, sin que se le quite o se le añada alguna cosa, su lectura sin fraude, la exposición legítima y llena de afecto (por la Palabra) según las mismas Escrituras, sin peligro y sin blasfemia. Y sobre todo el don del amor, más valioso que la gnosis, más glorioso que la profecía y superior a todos los demás carismas. Irineo de León. |
El judaísmo reconoce la existencia de poderes adversos a Dios, mas siempre los subordina a Dios y no los concibe actuando sin la autorización divina. Como acabamos de ver en el capítulo anterior, en el origen del mal tienen mucho que ver seres y poderes suprahumanos (que, por otra parte, no quitan la libertad del hombre), pero tales seres perversos -llámense Mastema, Beliar, Satán o Sammael- se conciben siempre como criaturas bajo el supremo dominio de un solo principio bueno, Dios. Díez Macho, Alejandro, Apócrifos del Antiguo testamento I.
I.V. Et la luz en la tiniebla luce, et la tiniebla a ella no comprehendió [καταλαμβάνω, en greco significa atrapar, captar mentalmente, captar, hallar, acaecer]. El Evangelio, Juan fijo de Zebedeo.
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| No permitas que las cosas futuras te turben. Pues si la necesidad así lo requiere, se te proveerá (cuando sea) con la misma razón por la cual todo lo presente se te hace tolerable y aceptable. Todas las cosas están unidas y entrelazadas, y el nudo es sagrado; no hay nada en el mundo que no sea amable y natural con respecto a cualquier otra cosa, o que no tenga algún tipo de referencia y correspondencia natural con todo lo que existe en el mundo. Pues todas las cosas están hierarquizadas, y por esa decencia de su debido lugar y orden que cada particular observa, todas concurren a la creación de un mismo mundo[κόσμος]: como si dijeras: una pieza fermosa o una composición ordenada. Porque en todas las cosas, hay un solo y mismo orden; y a través de todas las cosas, un solo y mismo Dios, la misma sustancia y la misma ley. Hay una razón [λογος] común y una verdad común que pertenece a todas las criaturas racionales, pues no hay más que una perfección para todas las criaturas que son de la misma especie y participan de la misma razón. Marco Aurelio, Meditaciones. |
Respecto al mundo, como entidad creada por Dios antes que el hombre, no tiene el judaísmo del siglo I una opinión especialmente desfavorable. Para el judío del siglo I el mundo es, por una parte, el teatro de operaciones donde habrá de desarrollarse su persona a través del trabajo. Por otra, el desarrollo de la teología del Antiguo Testamento en época helenística empieza a extender la idea de un mundo como zona de paso para el justo y tránsito hacia un paraíso, reino de Dios, feliz, completado sólo en el más allá sin las limitaciones de acá abajo. La nueva religión cristiana, sobre todo con Pablo de Tarso y el Cuarto Evangelio, y especialmente a lo largo del siglo ii, cambia de ideas respecto al mundo y empieza a considerarlo malo en sí mismo por ser material. Ello se deberá a la influencia de la atmósfera y mentalidad gnóstica (cf. capítulo siguiente), que afecta ya a buena parte de los escritos del Nuevo Testamento. Antonio Piñero, Guía para entender el Nuevo Testamento.
Acotaciones que respaldan la posterior negatividad: El Creador es soberbio (en el contexto gentil la soberbia no se entiende como (insensatez pretensiosa) si no como "supremacía" o superioridad): RepPl 49,25 y n. 4; arroja sombra sobre el sistema de los conyugios: ExpVal 39,15s; carece de la revelación escientífica: 2ApSant 56,15 57,20; causante del pecado: 2ApSant 59,10; celoso, sin preconocimiento, cruel: TestV 47,15ss n. 15; contrahecho: RepPl 49,20 50,1 y n. 3; envidioso: del hombre porque este tiene elemento espiritual: Sil n. 45; es «castigado»: TrGSt n. 14; hacedor de injusticias en el mundo: 2ApSant 53,15; ignorante: TrTrip ns. 61 66 PensTrns. 35 36 (respecto a la escatología). OgM 100,5.20.30 103,5.10 113,10 118,10; insensato y necio: ApocJn 10,25 11,20 13,30 OgM 107,30 IntCon n. 16; mentiroso: OgM 112,25; no sabe que le mueve el Verbo/Espíritu: TrTrip 101,1ss; orgulloso, se pavonea injustamente de «su» creación: 2ApSant 53,10 54,5 56,20 y n. 16; orgulloso/audaz: OgM 103,5.10 107,35; se opone a ella: 2ApSant 60,5; su reino = a tiniebla, mala influencia; tiranía: PensTr 41,10; vanidoso, celoso, envidioso: ApocJn 13,10 EvV n. 1
El caldo de cultivo del concepto específicamente gnóstico cristiano del Demiurgo hay que cifrarlo en la doble toma de posición de los primeros teólogos cristianos, Pablo y Juan, respecto al mundo presente y respecto a la revelación mosaica. Para Pablo (o su escuela) este mundo es “el imperio de las tinieblas” (Col 1,13) y tiene sus propios príncipes cósmicos malignos (1 Cor 2,6-8; Ef 6,12). Según el Evangelio de Juan, los judíos no conocen al verdadero Dios (cf. 5,37-38; 7,28), lo que invita a concluir que Yahvé no es el verdadero Dios. Biblia y Helenismo, Antonio Piñero.
- I.I. En el principio [arqué en greco] era el Verbo [Verbo es Logos en greco y Alcorán en árabe], et el Verbo era por el dios, et Dios era el Verbo, [Et en La vulgata de Jerónimo de Estridón dice: En principio era Verbo, et Verbo era acerca Dios, et Dios era Verbo]
- I.II. Esté era en principio por el dios, [En la Vulgata: Este era en principio acerca Dios]
- I.III. Omnes[todos] tras de él gignan[generan], et lejos de él gigna[generá] ni uno cual génito[generado], [En la vulgata: "Omnes por eso fechos son et sin eso facto es nihil que facto es"]
- I.IV. En él vida era, et la vida era la luz de los hombres, [Vulgata: En eso vida era et vida era luz de los hombres.]
- I.V. Et la luz en la tiniebla luce, y la tiniebla a ella no deprehendió. [Vulgata: Et la luz en tinieblas luce, et tinieblas a ella no comprehendieron] el Evangelio, Juan:
Juan fijo de Zebedeo sin duda presenta una anticristología muy "feliz" pero contaminada con Jesús, enfatizando la divinidad de Jesús et su origen "de arriba" o "del cielo". Fabla de Jesús como el "fijo de Dios" de una manera que implica igualdad con Dios. Este énfasis en el salvador como una figura divina y celestial que desciende de un reino superior de Luz para revelar la verdad y rescatar resonaba con las teologías escientíficas, que a menudo distinguían al Anticristo celestial de la figura humana de Jesús.
Algunas partidas cacoagatomaquista, como los valentinianos, favorecieron el Evangelio de Juan. Ireneo de León, al combatir diversas herejías, menciona que los valentinianos utilizaban solo el Evangelio de Juan para justificar sus posturas, al igual que otros herejes usaban solo otros evangelios sinópticos. Esto demuestra que el Evangelio de Juan fue un texto clave para la interpretación cacoagatomaquista. El Evangelio de la Verdad, un texto gnóstico posiblemente valentiniano, se describe como una homilía que expone el "evangelio" como la revelación del misterio oculto por parte de Jesús, quien revela al "Cristo celeste" para lograr la salvación "en la intimidad del gnóstico". Este enfoque resuena con la teología del Evangelio de Juan.
Aunque Justino señalaba ya que la influencia de Marción se estaba extendiendo por el mundo (Primera apología 26), su verdadero efecto no se dejaría sentir hasta más tarde. Ésta es la razón por la que resulta interesante contrastar el uso relativamente despreocupado que Justino hace de las autoridades escritas con el que encontramos luego en Ireneo, otro conocido pensador proto-ortodoxo que se opuso a los herejes empleando citas de textos autorizados.
Lo que encontramos en Ireneo, unos treinta años después de Justino, es una clara noción del canon o, al menos, de un canon de los evangelios sagrados. En un famoso pasaje, Ireneo lamenta que para justificar sus aberrantes ideas los herejes no sólo inventen sus propios evangelios sino que, además, se apoyen en uno u otro de los evangelios incluidos en el canon, pero únicamente en uno de ellos.
Así, nos dice, los ebionitas utilizan sólo a Mateo, quienes «separan a Jesús del Cristo» (esto es, la mayoría de los gnósticos) utilizan sólo a Marcos, los marcionistas utilizan sólo a Lucas y los gnósticos valentinianos utilizan sólo a Juan. Para Ireneo esta reducción de los evangelios es tan condenable como la producción de textos falsos. Ehrman, Bart, cristianismos perdidos.
Paradójicamente, y esto es crucial, los escritos posteriores de la misma tradición (las Epístolas de Juan) combaten activamente doctrinas que son características del diabolismo, como el docetismo (la creencia de que Jesús no tuvo un cuerpo físico real, sino que solo "pareció" humano, negando así la realidad de su encarnación y pasión). La Prima Epístola de Juan insiste en que "todo espíritu que confiesa que Jesucristo es venido en carne es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo es venido en carne, no es de Dios; y éste es el espíritu del anticristo". También refuta la idea de que los creyentes no pecan. Esto sugiere que dentro de la comunidad joánica o en su entorno, surgieron interpretaciones (posiblemente basadas en el Evangelio) que derivaron faz al docetismo y otras tesis cacoagatomaquistas, lo que llevó a la redacción de las Epístolas para corregir y condenar estas desviaciones. Ireneo también utiliza los escritos de Juan (tanto el Evangelio como las Epístolas) para argumentar contra los herejes que "dividen" a su "Jesucristo".
Aunque el Evangelio de Juan no es un sistema cacoagatomaquista como tal por faltar un "anticosmicismo" más estricto, comparte un "ambiente intelectual" con el diabolismo, que se convertiría en sistemas cacoagatomaquistas anticósmicos posteriores. Este dualismo es similar al que se encuentra en los escritos de Qumrán, pero en Juan, encaja bien en un "diabolismo" suave. Sapiencia oculta solo pora elegidos:
Et lo Hallamos en el Evangelio, Juan I:XVI:ἐκ τοῦ πληρώματος αὐτοῦ ἡμεῖς.Et de la Plenitud [Pleroma] suya nos accipimos omnes [todos], et gracia por gracia.
El Revelador
Profecía de Zacarías, el Benedictus:
LXVII. Et Zacarías, padre suyo, impledo [plenado] es del Espíritu Santo, et profetizó, diciente:LXVIII. Bendito Don, el dios de Israel, ca [porque] visitado et fizó redención ad su plebe,LXIX. Et erigió cuerno de salud nuestra, en domus de David, puer suyo,LXX. Segun locuto tras boca de los santos de Siglo [Eón], profetas de él;LXXI. Salud ex enemigos nuestros, et de mano de omnes de los odiantes ad nos;LXXII. Ad faciendo misericordia con los padres nuestros, et memórate testamento santo suyo;LXXIII. Juramento que juró por Abraham el padre nuestro, de él darnosLXXIV. Segun sin temor de mano de los enemigos, librados servíamos a él.LXXV. En santidad et en justicia en vista de él, omnes los días nuestros.LXXVI. Et tú, puer, profeta del Altísimo eserás vocado [clamado]; preirás [primero irás] porque por faz del Domino, a parar sus vías de él;
LXXVII. De él dar esciencia [gnosis] de salud a la su plebe de él, en remisión de pecados suyos,
LXXVIII. Tras víscera de misericordia de Dios nuestro, en quienes visitó ad nos oriente ex alto,LXXIX. Ad Iluminar ad los en tinieblas et en umbra de Muerte sedentes; de él dirigiendo ad los pies nuestros en vía de paz. El Evangelio, Lucas, Traducción de Farfán.
El Anticristo como Luzbel
»A causa de esto, Juan el Bautista profetizó sobre mí al decir: “Os he bautizado ciertamente con agua de arrepentimiento para el perdón de vuestros pecados. El que viene detrás de mí es más fuerte que yo, en su mano tiene el bieldo. Limpiará su era. La paja ciertamente la quemará con fuego que no se apaga. Pero su trigo lo recogerá en el granero” (Mt 3, 11-12; Lc 3, 16-17). La potencia que estaba en Juan profetizó sobre mí, sabiendo que traería los misterios al mundo y purificaría los pecados de los pecadores que tuvieran confianza en mí y me obedecieran y yo les haría ser límpida luz y los ganaría para la luz». Todos los evangelios traducción integra, Antonio Piñero
«Jesús dijo: “Yo soy la luz que está sobre todas las cosas. Yo soy todo [claro guiño panteísta]. Todo vino de mí, y todo ha llegado hasta mí”. “Romped un madero: yo estoy allí. Levantad la piedra y me encontraréis allí.” (Evangelio de Tomás 77; Todos los Evangelios, p. 449)
«Mientras se decían estas cosas, Jesús permanecía sentado a corta distancia de ellos. Sucedió, pues, en el decimoquinto día de la Luna en el mes de Tobe, que es el primer día de Luna llena y en el momento de ese día en el que el Sol había elevado su curso, que se puso de relieve después de él una gran potencia de luz, produciendo una grandísima luz sin que hubiera medida alguna para la luz que la acompañaba, porque provino de la Luz P. 5 de las luces y del misterio último, que es el vigésimo cuarto misterio desde dentro en relación con los de fuera, que son los que están en los órdenes de la segunda región del Primer Misterio.» (Pistis Sofía I 4, 20-5, 5).
«Sucedió que estando sentados los discípulos juntos en el Monte de los Olivos y hablando en estos términos con regocijo y con una gran alegría y estando muy satisfechos, se decían unos a otros: “Somos bienaventurados más allá de todos los hombres que habitan la tierra, porque el Salvador nos ha revelado estas cosas y hemos recibido el Pleroma y la plenitud total”. […] Este poder luminoso descendió sobre Jesús y lo rodeó completamente cuando estaba sentado a distancia de sus discípulos, y le dio luz por demás, careciéndose de medida para la luz que había en él, y los discípulos no vieron a Jesús a causa de la gran luz en la que estaba o que le era propia, ya que los ojos de ellos estaban oscurecidos a causa de la gran luz en la que estaba. Ellos solo vieron la luz despidiendo múltiples rayos luminosos. Y los rayos de luz no eran iguales entre sí. Y la luz era de diversas apariencias y era de diferentes figuras desde abajo hacia lo alto, de modo que un (rayo). era a menudo de mayor excelencia que otro en una gran gloria de luz para la que no existía medida. Ella iba desde lo inferior de la tierra hasta el cielo. Y cuando los discípulos vieron esta luz cayeron en un gran pavor y en gran agitación.» (Pistis Sofía P. 4, 12-5, 25)
«Ocurrió, pues, que cuando los discípulos oyeron estas palabras, dijeron: “Señor, si eres tú, desplaza de ti tu gloria luminosa para que podamos estar de pie, de otro modo nuestros ojos se enceguecen y nos perturbamos e incluso el mundo entero se agita a causa de la gran luz que te pertenece”.» (Pistis Sofia, P. 8)
Padre de la luz, el que posee la incorrupción, escúchanos como te [has] complacido en tu hijo santo Jesús, el Cristo. Pues él ha sido para nosotros un iluminador en las tinieblas. Sí, ¡escúchanos!». Y de nuevo repitieron su plegaria así: «Hijo de la Vida, Hijo de la Inmortalidad, que estás en la Luz, Hijo, Cristo de la Inmortalidad, redentor nuestro, danos fuerza, porque ellos[678] nos están buscando para matarnos». Aparición de Jesús. Preguntas de los apóstoles Entonces apareció una gran luz, de modo que la montaña se iluminó con la visión del que apareció. Y una voz[679] les gritó así: «Escuchad mis palabras que voy a deciros. ¿Por qué me buscáis? Yo soy Jesús, el Cristo, que está con vosotros por siempre». Todos los evangelios traducción integra, Antonio Piñero
Su venida es comparada con un "relámpago" et su rostro tiene un "resplandor inefable". La compañía de Anticristo es la "luz", mientras que abandonarlo es cambiar la luz por las "tinieblas".
«Yo soy la luz del mundo.» (Evangelio de Juan VIII, XII)«Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo.» (Evangelio de Juan IX, V)
Testimonio final
XVI. Ego, Jesús, envié al nuncio [ángel en greco] mío, testificará esto a vos sobre las iglesias. Ego soy la raíz et geno de David, la estrella, la esplendida, la matutina [Luzbel]. Apocalipsis de Jesucristo, capitulo XXII, Juan fijo de Zebedeo.
Siguiendo la tónica que no sólo es típica en él, sino en general en toda esa corriente del cristianismo relativamente amiga de la cultura, Agustín toma en cambio de los paganos, sus «poseedores ilegítimos», todo cuanto le puede resultar útil, que es muchísimo. Es necesario, dice, desposeerlos de sus tesoros al igual que hicieron los judíos en su éxodo cuando se llevaron consigo el oro y la plata de los egipcios. Así despoja a toda la cultura pagana de su propio valor. La expropia, por así decir, para poner «en el marco de la cosmovisión y la cultura cristianas, sin alterarlo apenas» todo cuanto de aquélla podía aprovechar a su causa. La cultura antigua aparece ahora como «preámbulo del cristianismo», pasa como acervo de «bienes terrenales a usufructo de los cristianos una vez que la filosofía -ya definitivamente cristianizada- hubo sometido a su férula todo el saber profano» (H. Maier). Historia criminal del cristianismo V La Iglesia antigua lucha contra los paganos y ocupaciones del poder, Karlheinz Deschner
Ya hemos visto (capítulo 8.1) que Tertuliano asignó las fanfarronas palabras de Heosphorus (Lucifer), en la sección 6, a Satanás después de que éste asumiera el control de la atmósfera terrestre, y que el «seguidor» de Tertuliano, Cipriano, asignó el mismo pasaje al anticristo en el futuro, junto con la promesa de la sección 7 de que el Hades será su morada y los que allí viven lo «admirarán».
También señalé el comentario de Juan de Antioquía que decía, de acuerdo con san Justino, que el capítulo 14 de Isaías, aún siendo claramente un drama sobre la caída del asirio, se trataba más bien de la tragedia de Satanás que predecía la catástrofe futura del demonio en la persona del rey asirio de Babilonia (capítulo 8.1).
Finalmente, vimos que en el siglo IV, en [el libro de] la Vida de Adán y Eva, el demonio hace gala de la jactancia de la sección 6 mientras aún se encuentra en el cielo, tras negarse a venerar la imagen de Dios en Adán (capítulo 8.2). Pobre diablo, Una biografía de Satanás, Henry Ansgar Kelly.
Puntos a tomar en cuenta sobre Satán.
- El verbo hebreo "satán" es originalmente un nombre común que significa "adversario".
- En el Antiguo Testamento, este verbo se aplica a oponentes humanos et, en tres casos, a figuras sobrehumanas:
- El ángel de Jahón que se presenta como un "satán" contra Balaam et su burra. Un "fijo de los Elohim" (fijo de los divos) que recibe el nombre de "satán" et se presenta ante Jahón en la corte celestial para poner a prueba a Job, con el permiso divino.
- Un "satán angélico" que actúa como acusador contra el sumo sacerdote Josué en el Libro de Zacarías.
- En el Libro de Job, este "satán" es descrito como uno de los ángeles de Dios que patrulla la Tierra e informa sobre las actividades humanas. Propone pruebas para determinar la virtud y fidelidad. La Septuaginta (versión griega del AT) interpreta a los "satanes" de Job y Zacarías como si se llamaran "Satanás" et los traduce como ho Diabolos (el Diablo).
- En I Crónicas, un "satán" (o Satanás) es quien incita a David a hacer un censo, mientras que en la versión anterior (2 Samuel) es "la ira de Yavé" quien lo hace.
- El Libro de la Sabiduría, un texto posterior, afirma que la muerte entró en el mundo por la envidia de "un diablo" (diabolos).
Veamos ahora lo que Orígenes de Alejandría tiene que decir sobre Satanás. Orígenes nació alrededor del año 185 y murió poco después del 250, tras ser encarcelado y torturado en la persecución deciana. Dividió su prolífica carrera como escritor cristiano a caballo entre Alejandría, en Egipto, y Cesárea, cerca de Palestina.
Hasta ahora, como hemos visto, los primeros padres atribuyeron al primer alejamiento del favor divino por parte de Satanás una cierta conexión con la humanidad. La única excepción fue Atenágoras, para quien Satanás erró, de algún modo, en el cumplimiento de sus deberes cósmicos.
Pero, a diferencia de Atenágoras, Orígenes situó la apostasía de Satanás antes incluso de que se mencione la existencia del cosmos. La presentación más elaborada de las ideas de Orígenes se halla, sin duda, en su gran tratado, Principios o Comienzos, escrito en torno al 220, pero, salvo algunos extractos que se han conservado en el original griego, esta obra nos ha llegado en el latín de Rufino de Aquileia bajo el título De principiis. Rufino, que terminó su proyecto alrededor del año. Pobre diablo, Una biografía de Satanás, Henry Ansgar Kelly.
"¡Qué modo caíste del cielo, el Luzbel, [Heósforo] el oriente de la mañana! Derribado faz a la tierra, el vulnerante de gentes." Isaías XIV:XII.
¿Cómo has caído del cielo, el lucero [Luzbel], la alba naciendo [oriente, significa nasciente también, claramente ese lucero es la estrella brillante que nasce de la mañana o sea del alba]? quebrantado ha sido al suelo el que enviaba cerca de todas las gentes(c). Isaías XIV:XII. (LXX)
La frase "la estrella esplendida la matutina" (o "la estrella brillante de la mañana") es un título que Jesús se atribuye a sí mismo en este texto apocalíptico.
Finalmente, ha llegado la hora de examinar el pasaje de Isaías que dio lugar al Lucifer satánico que todos nosotros conocemos y odiamos. Los exégetas bíblicos han dado origen a gran cantidad de fascinantes especulaciones en torno al texto hebreo de Isaías 14, concretamente en lo que se refiere a la procedencia mitológica de la figura de Lucifer, Helel ben Shabar, «el que brilla, el hijo del amanecer».
Se cree que puede ser una alusión a alguna deidad cananea utilizada aquí como metáfora poética, fiel a lo que muchos poetas cristianos hacían para referirse a Dios y los santos utilizando nomenclaturas propias de los dioses griegos y romanos: Zeus y Hera por un lado, y Júpiter y Juno por otro. Pero cuando Isaías 14 fue impreso para utilizarlo contra Satanás se consultó el texto griego y no el hebreo,' por lo que la versión que yo he traducido aquí es la griega.
El contexto en el que se encuentra este pasaje es el siguiente: los israelitas están a punto de terminar con su exilio babilonio y de ser devueltos a Jerusalén. El profeta les aguijonea diciéndoles que tienen que rebelarse contra el rey de Babilonia. Después, se descubre que dichas palabras pertenecían al Señor pero fueron transmitidas por el profeta. Pobre diablo, Una biografía de Satanás, Henry Ansgar Kelly
Históricamente, esta frase (derivada del latín estrella esplendida et matutina que es precisamente "Luzbel") se refería al "orbe o circo" (o sea uno de los niveles de "Cielo" de forma como un "esfera") celeste de la diva Venus visto al amanecer, et su genio es la brillantez, preeminencia, o el nuncio de la diva Día et o Aurora.
Entonces Juan mantiene un intercambio verbal con el ángel que le ha revelado estas cosas, aunque las palabras de Jesús siguen estando presentes, sin que sean introducidas por exigencias narrativas.
La tercera vez que esto ocurre, Jesús dice: Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para daros testimonio de lo referente a las iglesias. Yo soy el retoño y el descendiente de David, el radiante lucero del alba [ho aster, ho lampos, ho proinos]. Ap 22, 16 Esto equivale a decir: «Yo, Jesús, soy Lucifer». Y, teniendo en cuenta que el lucero del alba recibe el calificativo de «radiante» (lampos), no se trata de un simple predecesor de la luz. Es la luz en sí misma.
Finalmente, en el que probablemente es el último libro del Nuevo Testamento, la segunda epístola de Pedro, se emplea una imaginería similar. El autor, seudo Pedro Il, afirma haber escuchado la voz de Dios mientras hablaba en la montaña de la transfiguración diciendo: «Éste es mi hijo muy amado en quien me complazco» (2 P 1, 17-18).
Afirma, además, que estas palabras de Dios vienen a confirmar las palabras de los profetas, y continúa: Haréis bien en prestarle atención, como a lámpara que luce en lugar oscuro, hasta que despunte el día y se levante en vuestros corazones [el] lucero de la mañana [phosphoros]. Pobre diablo, Una biografía de Satanás, Henry Ansgar Kelly.
Aquí, la imaginería básica parece ser que los profetas proporcionan una luz débil en espera de la venida de Jesús, que proporcionará la plenitud de la luz. Esta imaginería es introducida de una manera más bien torpe porque es probable que el lucero del alba ya se haya levantado en los corazones de los fieles cristianos y haya reemplazado a las tenues lucecitas. Por otro lado, esta imaginería resulta realista, en el sentido de que se nos dice que el amanecer precede al ascenso del lucero. Sin embargo, no parece que se le agregue ningún significado ulterior ni a la luz del amanecer ni a la luz del Sol que, naturalmente, seguiría a aquélla.
Resultado: Lucifer, es decir, el lucero del alba o el planeta Venus, cuando aparece en los albores del día es reconocido como la más brillante de las estrellas. Se trata de una imagen siempre positiva asociada claramente a Jesús, el mesías. Pobre diablo, Una biografía de Satanás, Henry Ansgar Kelly.
Su asociación posterior con el Diablo es un desarrollo posterior como vimos, una clara difamación pues rivaliza con su Jesucristo, et en su lógica, si el Diablo es "portador" de una falsa luz para decebir a las gentes et solo Jesús es "el portador de la luz", Luzbel al eser portador de luz sin eser su "Jesucristo", debe eser el Diablo decebiente. Non es novedad, el mosaísmo siempre busco difamar ad los divos acusándolos de entidades malignas.
Ahora que aclaramos la confusión, pensemos en esto que reafirma lo dicho antes:
La última de las cinco estrellas errantes y la más próxima a la Tierra, es la estrella de Venus, que los Griegos llaman Φωσφόρος y los Latinos Lucifer, cuando precede al Sol , Héspero cuando le subsigue. Verifica su movimiento en un año, y recorriendo la longitud y la latitud del Zodiaco, como hacen las estrellas superiores, no se aparta del Sol más de un intervalo de dos signos, ora antecediéndole , ora subsiguiéndole.» Esta constancia de las estrellas, esta armonía dotan varios movimientos durante toda la eternidad, no puedo comprenderla sin entendimiento, razón y consejo. Y si vemos que hay razón y entendimiento en las estrellas no podemos menos de colocarlas en el número de los Dioses. De Natura Deorum, Marco Tulio Cicerón.
Gira por debajo del sol un astro inmenso llamado Venus que se mueve en dirección alterna y que, de acuerdo con sus propios sobrenombres, es rival del sol y de la luna. Así que cuando sale temprano y aparece antes del amanecer recibe el nombre de Lucífero, ya que anticipa el día como otro sol; a la inversa, cuando resplandece por el poniente, se le llama Vespertino como si prolongara el día e hiciera las veces de la luna. Fue Pitágoras de Samos el primero que descubrió esta característica suya, aproximadamente en la cuadragésima segunda Olimpiada, que fue el año 142 de la ciudad de Roma. Además, por su tamaño, está por encima de todos los demás astros y tiene tanta luminosidad que los rayos de esta estrella son los únicos que producen sombra. También por eso figura con una amplia serie de nombres, pues unos la llamaron Juno, otros Isis y otros Madre de los Dioses. Historia Natural, Plinio El Viejo.
A los desfallecidos, felices siglos proporcionará y de la ley va a romper el silencio. Cual Lucifer disipando los astros que huyendo se van, cual Héspero se alza ya cuando los astros regresan, cual, cuando la Aurora bermeja, disueltas ya las tinieblas, el día ha traído, el Sol radiante contempla la tierra y más allá del recinto al pronto lanza su carro, tal César se yergue, tal Roma a Nerón ha de contemplar ya. Con suave fulgor se ilumina su rostro resplandeciente y el cuello hermoso en virtud del cabello desparramado.». Séneca.
Aquí claramente, vemos lo que motivo a los posteriores cacoagatomaquistas identificar a Jesucristo otrora como fizó el tal Juan de Betseda con Luzbel, debemos entender que toda tradición se desarrolla influenciada en un entorno, et claramente lo mismo que vió Seneca, los jesistas observaron, fizó imaginar ad los cacoagatomaquistas que "Luzbel" es Jesucristo, el "siglo" que desterrará ad esos "fallidos" principes tenebrosos a la "laguna primigenia", que fara cader ad tales estrellas principales, para eser castigados por todos sus "crímenes lesa humanidad", es decir un deseo de "disipar esos odiosos circos que los principes mundanos rigen", et volviendo a citar, su Apócrifo de Juan, donde Jesús dice:
“Entonces ¡no seas pusilánime! Yo estoy contigo siempre. Yo soy el Padre, Yo soy la Madre, Yo soy el Vástago, Yo soy el incorruptible y el inmaculado.”
La dea Fe-Sapiencia
Para Filón, esta sabiduría es «hija de Dios» (Fuga 50 y ss.; Virt. 62) e «hija de Dios y madre primogénita de todo» (Quaest. Gén. 4, 97). Finalmente, algunos textos rabínicos identificaron esta Sabiduría preexistente con la Torah, «hija de Dios», mediadora de la creación e hipóstasis. [719] Los paralelos de esta Sabiduría hipostática con los títulos relativos a la Divinidad (y no sólo a la Divinidad) que los judeo-cristianos atribuyeron a Jesús resultan evidentes por sí solos[720] y no nos detendremos en los mismos. Los Primeros Cristianos, Cesar Vidal.
Desde Aristóbulo a Filón se desarrolló toda una escuela de pensamiento filosófico judío, caracterizada por el uso del método alegórico. Lo que faltaba por completo en Aristóbulo, a diferencia de Filón, es la especulación de los seres intermedios entre la divinidad y el ser humano. En este aspecto, el libro de la Sabiduría, también un producto de Alejandría, constituye un importante nexo de unión. Dicho escrito no es homogéneo. Los capítulos I-V parecen haber sido traducidos del hebreo y reflejar la situación de Palestina; el resto contiene, asimismo, varias partes primitivamente independientes, pero parece tener como fondo común la Alejandría judeohelenística y da la impresión de haber sido reelaborado de una manera homogénea por el desconocido escritor, que fue a la vez el traductor de la primera parte. En las partes de impronta helenística nos encontramos con la figura de la Sabiduría divina personificada (Sofía), presentada, por un lado, en una forma estoico-dinámica (especialmente Sab 7,22s), y, por otro, como una figura angélica e hipostática (especialmente 10,1-11,1) a la que, juntamente con el nombre de Sofía, se le aplica el de Logos (18,14-19). Biblia y Helenismo, Antonio Piñero
Conclusión
Este documento explora las reflexiones del autor sobre el "mosaísmo" (judaísmo) y su relación con el "etnicismo", el "jesísmo" (cristianismo primitivo centrado en Jesús como figura mesiánica judía) y el "trinitarismo" (el cristianismo posterior, particularmente el paulino). El texto presenta una visión crítica del mosaísmo et sus ramificaciones, contrastándolas con la teología y la filosofía gentílica.
Temas Principales:
- La Figura del "Anticristo" (Mesías en el Mosaísmo): El texto analiza el concepto del Mesías desde la perspectiva mosaísta, destacando su naturaleza como un rey de Israel y salvador del pueblo judío, con un papel que va más allá de lo religioso para incluir conquistas militares y el establecimiento de un "nuevo orden secular".
- Escatología Mosaísta y el Fin del Mundo: Se describen las visiones apocalípticas y escatológicas dentro del mosaísmo, que contemplan la destrucción del mundo existente ('olam ha-zeh) y la transición a un "Siglo Venidero" ('olam ha-ba) de paz y justicia bajo el dominio de Israel.
- El Noahismo como Yugo para los Gentiles: El autor critica la doctrina del Noahismo, presentándola no como un pacto universal equitativo, sino como una herramienta del mosaísmo para someter a los gentiles bajo un código legal que favorece a Israel.
- Contrastes entre el Mosaísmo y las Tradiciones Gentílicas: Se establecen comparaciones entre las narrativas mosaístas (particularmente el diluvio de Noé y el pacto) y las tradiciones gentílicas (Deucalión en la mitología griega, Utnapishtim en la Epopeya de Gilgamesh, Manu en el hinduismo), argumentando que las últimas reflejan ciclos cósmicos y leyes naturales, mientras que el mosaísmo presenta una narrativa lineal y un pacto condicionado al control.
- La Helenización del Mosaísmo: Se explora la influencia de la filosofía y cultura griega (helenismo), particularmente el platonismo, en el desarrollo de ciertas doctrinas mosaístas, como la inmortalidad del alma y la justicia retributiva, así como la adopción de prácticas helenísticas por la dinastía Asmonea.
- Jesús y el Movimiento Jesísta Primitivo: El texto argumenta que Jesús fue un judío que buscaba revitalizar el judaísmo desde dentro, sin intención de fundar una nueva religión o "Iglesia". Se presenta a Jesús como un fariseo, e incluso un "Anticristo" (Mesías) según las expectativas mosaístas, cuya misión era reunir al pueblo de Israel.
- Diferencias y Modificaciones Textuales: Se señalan discrepancias significativas entre diferentes versiones de las escrituras (Texto Masorético, Septuaginta, Vulgata) para argumentar sobre posibles modificaciones o interpretaciones que favorecieron ciertas visiones (como la paulina o la masoreta) sobre otras (la helenista o jesísta primitiva).
Ideas o Hechos Más Importantes con Citas:
- La naturaleza del Mesías mosaísta ("Anticristo" en la terminología del autor): La expresión "Anticristo" es utilizada en el texto para referirse al Mesías esperado por los mosaístas, destacando su papel político y militar más allá de una figura espiritual.
- "muchos como el Anticristo), rigurosamente fablando, es el rey de Israel. Pero, en el Antiguo Testamento, vemos cómo se utiliza esta expresión para fablar indistintamente de personas como David, Salomón, Samuel, et también de otros que no son necesariamente mosaístas, pero que en su cualidad de Salvador de Israel, se les denomina de igual forma. Este es el caso de Ciro, rey de Persia..."
- "De esto la doctrina mosaica fabla de un Anticristo prometido supuestamente por 'Dios' mismo, et será un mortal espirado por 'Dios', él liberara Israel, conquistara a todo el mundo et establecerá un 'nuevo orden secular' en el 'Siglo Venidero' de 'paz y de justicia' trayendo la victoria a los mosaístas más fieles et estableciendo a los israelidas (los fijos de Israel) como una prosapia sacerdotal (gente sacra) que dirigirá a toda la humanidad."
- La visión del fin del mundo en el mosaísmo: Los textos apocalípticos mosaicos conciben el siglo actual bajo el dominio de fuerzas hostiles a su dios, culminando en catástrofe.
- "así los textos apocalípticos mosaicos (et apócrifos infuenciados por esta superstición) fablan de un fin para el mundo existente. Se menciona que el siglo actual ('olam ha-zeh en hebreo) está so potestad de potencias enemigas de su dios, et que su curso termina en catástrofe y destrucción."
- El Noahismo como un medio de control: La crítica central al Noahismo es que no es un pacto universal de igualdad, sino un sistema legal diseñado para someter a los gentiles y preparar su subordinación en la era mesiánica.
- "Mas, ¡oh gentiles!, no os dejéis engañar por su aparente equidad. Maimónides, en su Mishné Torá (Melajim VIII:XI), sentencia: 'Cualquier gentil que no acepte las siete leyes será ejecutado, pues Dios obligó al mundo a seguirlas'... Es un yugo que somete a los gentiles al mosaísmo, eximiendo a los mosaístas de tales tribunales."
- "se trata de una doctrina servil al mosaísmo, pensada para eser adoptada universalmente por todos los que sean gentiles, jesistas, o mahometanos."
- La figura de Belial/Tervagante et la perversión del pacto de Noé: El auctor identifica a la deidad revelada con Tervagante, un genio que busca engañar et atar ad la humanidad al mundo material. Este genio habría pervertido el pacto del diluvio.
- "Tervagante, en su ardid de decepción et su astucia perversa, tomó para sí la faz de Jahón-Saturno, asumiendo honores que jamás le fueron destinados en los altos designios del mundo... Moisés, sumido en el velo de la incertidumbre, creyó en la revelación velada, sin percatarse de la falsedad que en ella..."
- "Este pacto es universal, abarcando a todos los vivientes, mas el noahismo lo pervierte, transformándolo en un instrumento de control et negando que Jove pueda enviar otro 'diluvio', por pacto de su genio que se disfraza de Saturno-Jahón, pretendiendo que él es el Uno, como el Demiurgo-Creador."
- Jesús como una figura farisea dentro del judaísmo: Se insiste en que Jesús no fundó una nueva religión ni buscó romper con el judaísmo, sino que actuó dentro de él, incluso con interpretaciones rigurosas de la Ley comparables a las de los fariseos.
- "Jesús fue un judío, como sus discípulos, y ni tan siquiera pretendió fundar una secta judía más entre las muchas que ya había en su época. El nazareno se esforzó por mejorar la práctica religiosa del judaísmo entre su pueblo..."
- "No penséis que he venido a abolir la Ley y los profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento (Mateo V,XVII)."
- "Insistamos: Jesús es un judío puro y duro, y ni por asomo buscó una ruptura con el judaísmo para formar una religión aparte."
- "La institución de la jerarquía no encaja con lo que ya sabemos sobre Jesús: que era un judío que no pretendía ninguna ruptura con su religión y que aspiraba a dar pleno cumplimiento a la Ley de Moisés."
- El papel de Santiago el Justo y Pablo en el movimiento jesísta primitivo: Se menciona a Santiago el Justo como el líder de la comunidad primitiva de seguidores de Jesús en Jerusalén, fiel a la Ley de Moisés, contrastándolo con la posterior influencia de Pablo, quien habría desviado el énfasis hacia una figura de "Anticristo" exaltada en los cielos.
- "el liderazgo recayó sobre Santiago el Justo, hermano del Nazareno, hombre de virtud intachable y celoso guardián de la Ley de Moisés."
- "Et no ha de olvidarse que fue Pablo quien, con su enseñanza, cambió el énfasis desde el Reino terrenal faz a la fe en un Anticristo exaltado en los cielos, modelándolo conforme a nueva visión."
- La interpretación "católica" (universal) de la Septuaginta: Se sugiere que ciertas lecturas en la Septuaginta podrían haber sido influenciadas por una visión más universalista, en contraste con el enfoque del Texto Masorético en el pueblo de Israel.
- "...pudiendo dar una exegesis de una promisión de "celo" por omnes "los abandonados", es decir un celo "católico" que pudiese ordenar ad los mosaístas helenistas ad "ver" una misión por toda "la humanidad"."
Conclusión General:
El texto presenta una tesis provocadora que cuestiona las narrativas tradicionales sobre el judaísmo y el cristianismo. Argumenta que el mosaísmo, bajo la influencia de un genio engañoso (Tervagante), ha desarrollado doctrinas (como el Noahismo et una escatología de dominio global) que buscan someter a los gentiles. En contraste, se postula que el jesísmo primitivo, centrado en la figura de Jesús como un Mesías judío que actuaba dentro de las leyes y expectativas de su pueblo, fue posteriormente transformado por figuras como Saulo y las interpretaciones posteriores, alejándose de su intención original de revitalizar el mosaísmo. La comparación con las tradiciones gentílicas y el análisis de las diferencias textuales sirven para sustentar esta crítica y proponer una visión alternativa.
Este es un resumen detallado basado en el texto proporcionado, centrado en los puntos clave y las citas relevantes.
Ese Jesús de Nazaret, evangelio viviente del amor, ese "redentor" que trae bienaventuranza y la victoria a los pobres, a los enfermos, a los pecadores —¿no era él precisamente la seducción en su forma más inquietante e irresistible, la seducción y el desvío precisamente hacia aquellos valores judíos y hacia aquellas innovaciones judías del ideal? ¿No ha alcanzado Israel, justamente por el rodeo de ese "redentor", de ese aparente antagonista y liquidador de Israel, la última meta de su sublime ansia de venganza? ¿No forma parte de la oculta magia negra de una política verdaderamente grande de la venganza, de una venganza de amplias miras, subterránea, de avance lento, precalculadora, el hecho de que Israel mismo tuviese que negar y que clavar en la cruz ante el mundo entero, como si se tratase de su enemigo mortal, al auténtico instrumento de su venganza, a fin de que "el mundo entero", es decir, todos los adversarios de Israel, pudieran morder sin recelos precisamente de ese cebo? ¿Y por otro lado, se podría imaginar en absoluto, con todo el refinamiento del espíritu… algo que iguale en fuerza atractiva, embriagadora, aturdidora, corruptora… a aquella horrorosa paradoja de un "dios en la cruz", a aquel misterio de una inimaginable, última, extrema crueldad y autocrucifixión de Dios para salvación del hombre?… Cuando menos, es cierto que sub hoc signo [bajo este signo] Israel ha venido triunfando una y otra vez, con su venganza y su inversión de todos los valores sobre todos los demás ideales, sobre todos los ideales más nobles.
—Genealogía de la moral, Tratado Primero, 8.
🜍 Una sola divinidad, múltiples máscaras
Escuchad bien, porque esto non es una teoría: es una advertencia...
Jahón sive Yahvé, Saturno, Shani, Cronos, Niodr… Non son dioses distintos. Son la misma divinidad, vista desde distintas culturas. El dios del tiempo, del castigo, del juicio, del límite, de la maduración. El que da forma al caos. El que exige memoria. El que devora lo que no madura.
Saturno non fue una deidad maligna. Fue vilipendiado cuando el su nombre en hebreo fue tomado por Tervagante —ese genio maligno que sirven los mosaístas (fariseos, mahometanos, jesistas). Tervagante non es Yahvé. Es un simulacro grotesco, una distorsión teológica que convirtió al dios del tiempo et del juicio en un tirano tribal.
Et así, el nombre de Jahón fue arrastrado por siglos de propaganda, confundido con el genio de la guerra, del castigo arbitrario, del exclusivismo. Pero el vero Jahón —Saturno— es el dios que pone límite al caos, que estructura el mundo, que exige memoria, que devora lo que non madura.
Este dios non es maligno. Es el que pone orden. Es el que marca el ciclo, la facción (karma en ario), el juicio. En Grecia lo clamaron Cronos. En Lacio, Saturno. En la India, Shani. En el norte, Niodr. Et en la tradición gentilica hebrea más antigua, Jahón...
Todos lo reconocieron como el que estructura el mundo. El que envejece, el que limita, el que exige responsabilidad.
Pero cuidado: Si olvidamos qui es realmente, si seguimos repitiendo que es el genio cruel o enemigo, entonces perdemos el vínculo con el tiempo, con la ley, con la sabiduría.
Et eso, amigo, non es solo ignorancia. Es peligro.
Porque sin memoria, non hay cultura. Sin límite, non hay forma. Et sin juicio, non hay libertad.
Recordad el su nombre. Respetad la su función. Non confundáis al dios Saturno con Tervagante. Porque si lo facéis, el castigo eserá Oblivio.









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