martes, 27 de mayo de 2025

Etnicismo vs Mosaísmo, Reflexiones gentílicas, por un "eteocristianismo" (I)

"Cristianismo-Mesianismo" vs "Pseudocristianismo-Mosaísmo"

Sí, lo sé, sin duda estos términos titulares son bastante "rebuscados", extravagantes, rimbombantes, et por non decirlo bastante artificiosos, pero non dudo que eserán rudimentos cardinales para poder conduciros ad un buen puerto, en este pasaje de la humanidad tan "confuso", sobre lo que es la tradición et la religión, et como cuales operadores es menester tener las utilidades precisas para poder "diseccionar" esta abominación que voy a tratar, la religión et la superstición, sin más empecemos con mis reflexiones para un "eteocristianismo" (el prefijo eteo- significa vero, osease un "vero ungídismo") que depure al "cristianismo o mesianismo" como la modernidad lo clama. Como sabrán Mesías en israelítico o Cristo en greco, significa ungido.

¿Qué es el "cristianismo"? La raíz de la confusión

Cuando uno se pregunta sobre el "cristianismo" ¿Et qué es tal res? Usualmente se suele confundir o mezclar ya sea desde la vulgaridad más necia o desde el "academicismo" más "estéril", sobre esta res la cuál nosotros nombraremos "pseudocristianismo", es menester saber antes diferenciar sobre esta cuestión que es bastante insidiosa, et lo digo en el sentido de que puede plegar ad eser una "confusión" espuria de elementos de propiedades tan dispares como lo son las tradiciones gentílicas (gala, teutona, greca et latina principalmente) diversas que fueron "inculturizadas" en su seno, et que se funden con la tradición mosaica (una nefasta degeneración et superstición de viedas tradiciones semíticas como la de los israelitas, cananeos, amorreos, egipcios, asirios et babilonios adoctrinada por el impostor Moíses) en una suerte de incasta "fornicación" que dio como resultado el pseudocristianismo que lastimosamente achaca mucho en este evo férreo que vuestro escriba busca dar luces como un farol en esta entrada. 


Es menester prior tratar sobre la diferencia 
entre la invención fabulosa de las desviaciones de la "tradición" mosaica con la de los "jesistas" (los seguidores de Jesús de Nazaret, sin importar su denominación) que sin bien no están tan errados del todo, concluyen insatisfactoriamente tanto que Jesús es el Cristo-Mesías de la tradición mosaica como gentil plegándose incluso a afirmar que la tradición mosaica es la "única" valida para fablar de Cristo (!) pese a contradecirla, también como que su doctrina sobre la tradición mosaica es la que los mosaístas defienden pese a las brutales diferencias apropiándosela en el proceso.


Sin olvidar que también a los que ficieron la confusión nihilista sobre el Cristo, 
el cacoagatomaquismo, lo que los jesistas nombran erróneamente como "gnosticismo", o sea los nihilistas que son anticósmicos, antifísistas, antihierárquica, pesimistas, antinarcóntica, antinomistas et o antidemiúrgicos que simplemente los nombraremos como los "cacoagatomaquistas" (por su incesante necia afirmación que hay un maligno adverso al Bien-Uno, es decir "suponen" que hay un Diablo luchando contra Dios) para diferenciarlos de los eteognósticos aquellos veros doctos de la esciencia. El cacoagatomaquismo es simplemente afirmar que el mal ha esencia contra Bien-Dios, el Diablo-mal que esta confrontando a Dios-Bien.

Los cacoagatomaquistas (ya sean seguidores de Moisés o de Jesús, o lo que sean) non hay que olvidar que ellos mezclaron el "vero gnosticismo o escientificismo" con supersticiones nihilistas, los cacoagatomaquistade la tradición de Moisés como Jesús son los que confunden al Cristo con la nihilidad que es el Anticristo, aquel que supuestamente "aniquilara el mundo por que este es malo" para facer uno justo, bueno, bla, bla. Esto es en común con los jesistas como los mosaístas non cacoagatomaquistas, sin olvidar que la visión cacoagatomaquista es anterior ad Jesús incluso podría decir que ad Moisés pues es de matriz nihilista (TLP) nasce del odio humano más profundo al mundo con un lenguaje que pretende eser "filosófico", tanto los mosaístas como los "judeocristianos", que ahora en adelante me referiré a ellos simplemente como "jesistas" (los de Jesús de Nazaret, obviamente no refiriéndome a la Sociedad de Ignacio de Loyola, los iñiguistas).

Por cierto, el término "gnosticismo" en sí mismo es una construcción moderna de la centuria XVIII, et es un termino "paraguas" usado para describir una manga diversidad entre las sectas et textos que mezclan "cacoagatomaquismo" con "escientificismo" predicándolos como "heterodoxos" por la "iglesia mosaísta et la jesista", lo que face que las generalizaciones sean imprecisas.

Et la que me place tratar, la del "Cristo étnico" que es ad mi "postura" el vero "Cristo" de la tradición "eteocristiana" que non es más que el Padre Libre (Osiris, Dioniso, Baco, Freyr, Shiva por dar otros nombres) tanto encarnado como el divo aquel fijo de la Virgen Proserpina et su padre Jove (Zeus, Thor, Indra, Perun, Perkunas) o Huerco (Hades) en una fabula oscura, o como la tradición nórdica face su padre es Saturno (Njörðr, ᚾᛖᚱᚦᚢᛋ en gótico), et que sus diversas fabulas los conversos de las diversas tradiciones gentílicas, empezaron a confundirse para bien o para mal para crear lo que es el "Jesucristo" que las iglesias pseudocristianas venden. 

En resumen la confusión empieza con los cacoagatomaquista que terminaron creando una fabula grosera et torpe sobre el "arquetipo" crístico et con los mosaístas et jesitas solo confundieron a un más tales creando el "trinitarismo" (sean luteranos, papistas, o cesaropapistas), confundiendo al Cristo, Dios, el Espíritu Santo,  con hombres como Jesús, David et demás anticristos.

Mosaísmo


Es menester prior saber que sobre el Anticristo (O sea no confundieron vía al Cristo) no se halla en la Ley mosaica (c. CDL-CCCL AEV.), los cinco primos libros del Viedo Testamento, sino que fue una "doctrina" añadida posteriormente pero que fue adoptado a partir del DCXXXVII AEV (fin del cautiverio babilónico y construcción del Segundo Templo), es probable que cuando los mosaístas mantuvieron contacto con la cultura aria, numerosas nociones del zoroastrismo fueron tomados por el mosaísmo, entre los que se encuentran sobre el Anticristo, mismo que deriva del  "Benefactor" (Saoshyant en persa). El Benefactor se menciona por prima vez como un "salvador" en los canticos (Yashts en persa) escritos alrededor del DCXXV y CCXXV AEV. Aunque claro la posibilidad de que los mosaístas mismo hayan "inteligido" por su propia cuenta al Anticristo no se descarta con esto. 

Los primos en "fablarlo" fueron Hageo y Zacarías, ambos pseudoprofetas del período persa temprano. Vieron al Anticristo en Zorobabel, un descendiente de la "Gente o Casa de David" que parecía, brevemente, a punto de restablecer la antigua línea regal, o en Zorobabel et el primo Sumo Sacerdote, Josué (Zacarías escribe de dos anticristo, uno regal y el otro sacerdotal, uno era el anticristo sacerdotal, cuya función principal era encargarse del cumplimiento de la Ley. El otro era el anticristo guerrero, a quien le correspondía librar las batallas contra los extranjeros que dominaban Israel).
Estas primas esperanzas se desvanecieron (Zorobabel desapareció, aunque los Sumos Sacerdotes continuaron siendo descendientes de Josué), et a partir de entonces solo hay referencias generales a Anticristo davídico (es decir, un descendiente). Esto se ve sobre todo en los esenios, o al menos la comunidad de Qumrán, dejaron documentos que testifican esta creencia en diversas clases de anticristo. La doctrina general de ellos era la creencia en la venida de un doble anticristo. 

Los manuscritos del Mar Muerto, como la Regla de la comunidad (1QS IX 9-11), contienen textos que atestiguan esta espera de un anticristo davídico (político-militar), un anticristo sacerdotal, e incluso la creencia en un doble anticristo, "el de Aarón y el de Israel", que representa al anticristo sacerdotal y al regal-cívico. El Testamento de los Doce Patriarcas, una obra apócrifa, también refleja esta idea de una figura doble que ejecuta las funciones ideales de Judá (anticristo luchador) et de Leví (anticristo sacerdotal), a menudo priorizando la función sacerdotal sobre la político-guerrera.


En el desarrollo mosaísta, el Cristo-Mesías mosaico (identificado por muchos como el Anticristo), rigurosamente fablando, es el rey de Israel. Pero, en el Antiguo Testamento, vemos cómo se utiliza esta expresión para fablar indistintamente de personas como David, Salomón, Samuel, et también de otros que no son necesariamente mosaístas, pero que en su cualidad de Salvador de Israel, se les denomina de igual forma. Este es el caso de Ciro, rey de Persia, quien ayudó a los mosaístas a retornar a Palestina tras largos años de destierro y deportación en Babilonia. 


No obstante, la imagen más ampliamente extendida en la centuria I sobre el Anticristo mosaico evoca, de manera irrefutable, a la fabulosa imagen del Rey David. Es ad su efigie, fabulosa o non, ad donde deben volverse todas las miradas si se quiere tener una noción relativamente confiable de lo que los mosaístas de entonces llegaron a representarse por Anticristo. El Anticristo, en el mundo mosaico, es por excelencia el Rey David. Las esperanzas mesiánicas que se reavivaban cada vez que el pueblo mosaísta se veía expuesto a la derrota y la humillación, constantes ambas de su peculiar historia cívica, tendían a volver siempre sobre ese evo áurico que fue su reinado, en cuya descendencia muchos esperaban al Anticristo.

Lo cierto es que ese Anticristo davídico, en rigor es una efigie mucha más rústica y concreta de lo que muchos se imaginan, no suponía más que la visión de un rey, descendiente de la casa regia de David, que restablecería el reino de Israel, unificando el reino septentrional (Samaria) con el reino de meridional (Judea) et traería al pueblo israelita una época de paz, abundancia y prosperidad para todos los mosaístas (derivado del saqueo económico contra otros pueblos) como la que rememoran de los días del rey David y el rey Salomón. Cierto es que, a medida que avanzaba la historia, et los mosaístas se iban haciendo de un sin fin de otras necesidades, el restablecimiento de todas ellas también pasó a formar parte de las muchas cosas que se esperaban del Anticristo. Así, cuando sucedió que los mosaístas fueron deportados, et su templo destruido, la restitución de éstas también fueron contadas entre las cosas que debía hacer el Anticristo.

De esto la doctrina mosaica fabla de un Anticristo prometido supuestamente por "Dios" mismo, et será un mortal espirado por "Dios", él liberara Israel, conquistara ad todo el mundo et establecerá un "nuevo orden secular" en el "Siglo Venidero" de "paz y de justicia" trayendo la victoria a los mosaístas más fieles et estableciendo a los israelidas (los fijos de Israel) como una prosapia sacerdotal (gente sacra) que dirigirá a toda la humanidad. Con el tiempo se desarrollo una visión donde el mundo será destruido por su "cristo", así los textos apocalípticos mosaicos (et apócrifos influenciados por esta superstición) fablan de un fin para el mundo existente. Se menciona que el siglo actual ('olam ha-zeh en hebreo) está so potestad de potencias enemigas de su dios, et que su curso termina en catástrofe y destrucción. Textos jesistas con raíces mosaístas también refieren la destrucción del mundo por fuego al final de los tiempos, comparándola con el diluvio antiguo. Justino Mártir, en un contexto de apologética pseudocristiana frente a un crítico gentil, menciona que su "dios" contiene la disolución del mundo, et que, de no ser así, un fuego de juicio lo destruiría todo.


Textos específicos que abordan el fin del mundo o temas escatológicos clave:
  1. Libro de Daniel: Un libro profético y el único libro apocalíptico admitido en el canon mosaico que predice el futuro. Contiene nociones apocalípticas que son reelaboradas.
  2. Libro IV de Esdras: Obra apocalíptica que trata profusamente datos escatológicos, el juicio y retribución universal, y la transición entre este mundo y el mundo futuro.
  3. Libro II de Baruc (Apocalipsis Siríaco de Baruc): Obra apocalíptica surgida tras la destrucción de Jerusalén, con contenido similar al libro IV de Esdras. También trata el fin del mundo y la suerte de buenos y malos, y los signos del fin.
  4. Libro de los Jubileos: Apócrifo mosaico que reelabora nociones apocalípticas. Contiene la idea de las tablas celestes que predicen la historia y dualismo.
  5. Libro del Apocalipsis de Elías (ApEl): Contiene una base o una sección mosaica que aborda el fin del mundo, la destrucción de este mundo y la venida de figuras del fin.
  6. Libro del Apocalipsis de Abrahám (ApAbr): Considerado una obra que trata el juicio final y el destino de justos y pecadores.
  7. Libro I de Enoc: Obra apocalíptica antigua que narra viajes cósmicos y visiones, y trata la inmortalidad del alma, las tablas celestes con la historia del mundo, et la retribución.
  8. Libro de los Testamentos de los Doce Patriarcas: Contienen profecías sobre el futuro y el fin de los tiempos.
  9. Libro de los Oráculos Sibilinos: Aunque con influencias diversas, contienen un fuerte elemento mosaico y anuncian el fin del mundo y los signos del juicio.
  10. Libro del Apocalipsis de Sofonías: Obra apocalíptica que recibe revelaciones sobre sacramentos ad través de viajes celestes et visiones.
En los apocalipsis o "revelaciones", a menudo interviene un ángel o un ente celeste que acompaña al vidente o se le aparece para explicar visiones. 

Non obstante, esta foto "contradictoria" et hilarante, necea bastante sobre que Krishna ni Sidarta fablan de un "Siglo Venidero" donde eserán ellos "reyes" sin olvidar que la noción una sola "cultura" ad un solo "Dios" es algo netamente de la tradición "mosaica" que es la que irónicamente esta imagen se basa "pues fabla del anticristo", esta noción de un anticristo es traída por la tradición mosaica "novotesamentaria" ¿Habrá algo más ridiculo que acusar ad otros de anticristos cuando tus supersticiones defienden ad "otro" anticristo, que fabla de facer lo mesmo, non solo reduciéndose ad el "Viedo Testamento" sino ad el Nuevo Testamento? 

El Reinado "Justo" del Anticristo

A continuación la fabula que "ficieron" los mosaístas sobre el Anticristo:


Capitulo XI del libro de Isaías

La raíz de Jesé (traducción compuesta)

XI.I Et egresará una verga de la raíz de Jesé, et la flor de raíces suyas asciende.
II. Et requiescará [quietará] sobre él, el Espíritu [Pneuma] de Don [Jahón], espíritu de Sapiencia [Sofía] et de Conjección [Sínesis], espíritu de Consilio [Βουλή] et de Fortitud [Ισχύος], espíritu de Esciencia [Gnosis] et de Piedad [Eusebia] [de Jahón].
III. Et repletase en [espíritu del] Temor de [Dios] Jahón, [ᚠ] non según visión de los ojos judicará, ni que por audición sus oídos argüirá; 
IV. Mas judicará en Justicia [Crisis] ad pobres et argüirá [con equidad] por los mansos de la tierra; percutirá a Tierra con la verga de boca suya, et Espiritú tras de labios suyos, interficirá [matará] al impío.
V. Et eserá Probidad [Diceósina] cingente [que ciñe] de su lumbo, et con Verdad [Aletia] envolvente de sus costas. [ᚢ]
VI. Et compondrá lobo con agno [cordero], et pardo con hedo [cabrito] accubará [yacerá junto]; et vítulo [becerro], et león et toro [ove] símul [simultáneamente] morabundarán [morarán], et un puer párvulo [menor] los menará
VII. Vaca et oso pacerán, simul [juntos] eserán [requiescarán] sus cachorros, et león cuasi buey, comerá paja. 
VIII. Et [deleitará] puer infante sobre forámenes de la áspides, et en lecho de progenie de áspides, [et en caverna de régulos, quien ha ablactado, fuera] la mano suya meterá. 
IX. No nocearán [dañaran] et ni occidirán [desleirán] en universo [todo] monte de Santo mío, ca [porque] repleta es la tierra de esciencia de [Don] Jahón como aguas de Salo [יָםYam en israelíticoel divo Ponto en greco] operientes [cubrientes]. [ᚦ] 

ᚠ. Jahón traducido erróneamente como κῡ́ριος (kýrios, señor en greco) o Dominus (Don en castellano) en la Vulgata (La Biblia en latín antiguo fecha por Jerónimo de Estridón según dicen traducida de una biblia en la lengua israelitica). El Tetragrámaton (IHVH, las cuatro letras, el nombre de Yavé) es en greco Ιαο trasladado al latín antiguo como Iaho, posteriormente castellanizado como Jahón. Sínesis del greco σῠ́νεσῐς (synesis),traducido erróneamente como "Intelectus" en la Vulgata, pues intelecto es ya el noys en greco, sínesis significa en la filosofía la facultad del buen juicio o comprehensión, inteligencia pasiva, es un siglo (eón) o emanación del Numen deal, es decir la deidad, la "Conjección" en la filosofía moderna valga la redundancia se entiende como "entendimiento". Βουλή (Boulḗ) puede connotar tanto voluntad, determinación, decisión plan, proyecto, consilio, adviso, concejo, senado. Traducido erróneamente como "temor" en traducciones castellanas como La Biblia de las Américas 

Este fragmento "espíritu de" es hallado en la Biblia en greco como en la Vulgata, pero no hallado en el texto masorético (la Biblia en hebreo). Posible modificación de los masoretas (escribas de la Biblia "hebrea" medievales) para evitar alusión al Temor como una "deidad". el divo Fobo (ΦόϐοςPhóbos), cuyo nombre en latín es Temor. Aquí en vez de kýriosJahón es traducido como Dios (Θεός, Theós en greco) en la Biblia de los Septuaginta (la Biblia en griego, escrita por setenta intérpretes judíos ad la glosa helénica), non hallado así en el texto masorético. Por non olvidar que la Biblia en hebreo se agrega "de Jahón" ad la última parte después de la "et de Piedad", un simoniano dirá que aquí los interpretes quisieron decebir confundiendo ad Dios con Jahón.


ᚢ.  Aquí la Septuaginta usa el verbo greco δόξᾰ (dóxă) en ves de "visión de sus ojos" que usa el texto masorético mientras que la vulgata non es posesiva et solo dice "los ojos", este verbo es complejo se suele traducir como: Expectativa en la obra de Homero, sobre todo también en el ambiente filosófico como "opinión, juicio, creencia" [Centuria V a. e.v.] en otros planos como "gloria, honor, magnificencia, alabanza" [Centuria V a. e.v.], también como "gloria, en el sentido relativo del luco de la salvación como salvación, esplendor" (especialmente de la shejiná), teofanía, et finalmente mandorla [Centuria III a. e.v.] et reputación. Aquí se halla en la Septuaginta (LXX) como λᾰλῐᾱ́ ελέγξει que se interpreta como "locuacidad que argüirá" en vez de "audición de sus oídosque como usaron otrora el texto masorético et la Vulgata, esta igualmente non es posesiva.  

Rememoremos que "argüir" (ἐλέγχωelénkhō) tambien connota en la lengua greca antigua "refutar" pero examinando más "ἐλέγχω" puede connotar "reprobar", "poner en vergüenza", "cuestionar", "testar" que es traer ad prueba ¿Eserá que los mosaístas esperan un "filosofo" como Anticristo, o simplemente los setenta et dos ficieron el texto atractivo para el rey ptolemaico que los solicito? De todas formas el usar otrora la voz helena doxa ya da muchas sospechas.  Cuando leemos el verbo "Justicia" que traslado Jerónimo del greco κρῐ́σῐς (krĭ́sĭs, crisis), non significa como actualmente, si non desde decisión, determinación, litigio, caso, juicio, sentencia, acusación, querella, disputa, justicia, punto de inflexión hasta un punto decisivo en la progresión de la enfermedad. 


Aquí en vez de "pobres" como usa la Vulgata et el texto masoreticoen el greco se usa τᾰπεινώ(tăpeinṓ) que connota "bajos"; tanto en el sentido de "plano inferior" de un sitio, como de "humiles" (humildes et como que fueron humillados, memoremos que humillar significa "rebajar"), humil o humilde significa verazmente bajo en potencia, orgullo; alguien sumiso; pequeño, pobre, débil (en caso fablar de hombres) vencido, abatido (de ánimo) (malo en sentido moral): ruin, vil, abyecto, ruinoso, bajo, pobre (de cosas) que posteriormente adquirió en el jesísmo una connotación "buena" confundidas posteriormente con la modestia, que connota obviamente "saber reconocer sus flaquencias et fallos". Esto también la lengua israelitica tiene el mesmo significado que en greco. 

Cuando fabla aquí "con equidad" non se halla esta parte en la Septuaginta pero sí en el texto masorético et la vulgata. Non podemos olvidar que cuando fabla de "percutirá a Tierra" se refiere a que va ad "agredir" ad la diva Tierra (Γαῖα (Gaîa), Gea en greco) pues non usa el articulo "la" (τῆς, tês) como sucede en el fragmento "mansos de la tierra", centrémonos en la connotación greca de percutir (πᾰτάσσω, pătássō), percutir puede connotar golpear, batir (con acusativo) ferir, degollar, matar, afligir; et en latín antiguo significa igual con la diferencia de en algunos contextos puede connotar imprimir, tocar, complacer, deleitar, asombrar, impactar, et perforar, clavar o atravesar, también "concluir un tratado". Bueno este versiculo si que tiene importantes diferencias entre la Vulgata con la Septuaginta et el texto masorético, vamos a lo que nos importa primamente,, sabemos que aquí menciona a una divinidad pues no la menciona con un "articulo" (como en el caso de la tierra), aquí en este fragmento de la LXX aparece  "έσται δικαιοσύνη", "έσται" non es un articulo significa simplemente "eserá". 


La genia divina Probidad o Dioceósina (Δῐκαιοσῠ́νηDĭkaiosẏ̆nē) en greco que he connotaciones como la rectitud, la prueba, el cumplimiento del démon (δαίμων, (daímōn, genio en greco) divino Ley (Νόμος (Nómos), Nomo en greco), por non decir los pitagóricos la asocian al número cuatro, aquí optamos por traducir de la LXX (que es la Biblia más antigua que se tiene) antes que del texto masorético o la Vulgata, que difieren en la parte donde se cita "Probidad cingente de su lumbo", continuando en la Vulgata se traduce así "Eserá Justicia cíngulo de sus lumbos" et en el texto masorético como "Et eserá cíngulo de sus lumbos", la vulgata pone curiosamente a la diva Justicia en vez de Diceósina (la diva Probidad, es usual en el etnicismo recognoscer la divinidad de cada ente, considerando que cada "bondad-virtud" es una diva), estas dos divas non son idénticas, una esta asociada a la "justicia natural" et la otra la "probidad legal", aparte de non olvidar mencionar que aquí la LXX pone lumbo (lomo en castellano moderno) en singular.

Et continuando la Vulgata traduce erróneamente la siguiente parte "et Fe cinctorio de sus renes", et el texto masorético traduce así "et la verdad de cincto de sus costas". Claramente vemos el error de Jerónimo, non solo por poner "renes" (riñones) en vez de costas (lados, puede significa costillas en algunos contextos), la diva Verdad (Aletia en greco) es reemplazada por otra diva la santa Fe (Pistis en greco) ¿Eserá que Jerónimo como cual subversivo, buscaba confundir ad los feligreses, fundiendo ad "Verdad con Fe"? De todos modos ad los supersticiosos non les interesa la diva Verdad solo la suya superstición, por cierto, el verbo "cinctorio" non es una simple "cincta" o "fascia (fajín)" sino uno que sostiene "un gladio", una arma blanca como la espada pero de menor tamaño.

ᚦ. Los versiculos seis et siete presentan diferencias notables, demasiadas como confusas, por ejemplo Jerónimo pone en vez de "compondrá" (συμβοσκηθήσεται en greco), "habitará", en esta traducción preferí componer porque también significa todo esto: pacificar, apaciguar, tranquilizar, calmar, apaciguar, aquietar, tranquilizar, reconciliar, et termina siendo una traducción más fiel del greco. En la parte del toro se prefirió la traducción de la LXX que de la vulgata que pone "ove"(oveja) et la del texto masorético que simplemente pone "bestia". En el versículo siete, en vez de vaca, en la LXX se pone "buey", et la Vulgata se pone "vítulo (becerro)", aquí este versiculo es del texto masoretico.

Curiosamente la versión de Jerónimo introduce elementos "míticos", identificando a las ápsides como régulos (basiliscos en greco) que connota "rey menor", clamadas en así por eser "reyes" de las culebras, estas son descritas como magnas víboras de ponzoña mortal et vista mortal, también agrega detalles menores como que el infante sigue siendo lactante, et después se destetó: "Et deleitará infante a ubre sobre foramen de la áspid, et en caverna de régulos, qui ha ablactado, fuera mano suya meterá.Sobre la versión masorética es idéntica a la de la LXXcon la diferencia de que inicia con "deleitará" como face la Vulgata, es probable que la biblia hebrea anterior a la LXX tenga aquella mención de la caverna de régulos, esto se sostiene porque no tiene sentido que un traductor "mesianista" como Jerónimo preserve elementos que no le convienen, si aceptamos que él tradujo de una "biblia hebrea" al antiguo latín. 

En el siguiente versiculo, se debe acotar que cuando fabla del "santo mío" refiere a su santuario, solo podemos ver una diferencia insignificante de la Vulgata et el texto masorético, tambien claramente también facen referencia todas las versiones a la diva Mar, en la LXX hallamos asíIX. Et pues no malfacerán ni podrán desleír algo sobre el monte, el Santo mío, ca repleto es el Todo con [σῠ́μπᾱς (sýmpās), "con-todo" en greco] el escir [el facer de la esciencia] de Don [Jahón] como la agua mucha cubre a Mar [θᾰ́λᾰσσᾰ (Thắlăssă)Talasa en greco].  Et en el texto masorético es cuasi idéntico a la Vulgata, salvo en detalles menores como que en vez del título de "Don" esta su nombre, Jahón. No olvidemos que cambian al divo Salo (Yam en israelítico) por la diva Mar en la LXX et la Vulgata.


La congregación de Israel (Traducción del texto masoretico)

X. Et eserá en Día [Hémera], el ello, la raíz de Jesé que estante por signo de pueblos, ad él gentes deprecarán et eserá su reposo de Gloria [Kabod כָּבֹֽוד׃ פ].   
XI. Et eserá en Día, el ello, adicierá [adicionará] segunda vez [Don] Jahón mano suya, ad poseer con el residuo de su pueblo que relinque [quede] ab [de] Asiria, et ab Egipto [Misraim], et a Fetros [Patros], et ab Etiopía [Cus], et ab Elam, et a Senaar [Sinar], et ab Emat [Hamat] et ab las ínsulas del mar. 
XII. Et levantará un signo ad naciones, et congregara prófugos de Israhel [Israel], et dispersos de Judá colegirá de las cuatro alas de la tierra. [ᚨ]
XIII. Et se auferirá [apartará] el celo de Efraín, et afligentes de Judá cortaran; Efraín non celará ad Judá, et Judá non afligirá ad Efraín.
XIV. Et volarán en humeros [hombros] filisteos ad Salo, simul [juntos] predarán ad los fijos de Oriente; Edom et Moab, captos de manos suyas, los fijos de Amón, su obediencia.
XV. Et desolará [Don] Jahón la lengua de Salo de Egipto; levantará su mano sobre el flumen [río], en fortitud de espíritu suyo, et lo percutirá en siete ríos et se transitará en calzado.
XVI. Et eserá vía para residuo de su pueblo que relinque ab Asiria como cual fue Israhel en Día que asciende de tierra de Egipto. [ᚱ]

Puedes leer aquí la versión en greco, hebreo et latín antiguo con la que traduje es texto al castellano arcaizante. Ad la hora de traducir estos fragmentos se tomo en cuenta, la cantidad de coincidencias, aunque en casos de total disimilitud se opto por la más vieda que es la de los setenta interpretes.

ᚨ. Diremos obviamente que se face mención de la diva Día, en este caso optamos por traducir del texto masorético, porque claramente se menciona al Kabod, que se relaciona estrechamente tanto con la presencia como la gloria de Dios, aunque esto es en la vulgata como en el texto masorético curiosamente, pero en la Septuaginta non se refiere como una "deidad" pese ad que esta tiene fuerte influencia gentílica pues menciona incluso dragones et onocentauros en otras páginas, Aquí en el versiculo diez, hallamos esta diferencia notoria en la versión LXX: "X. Et eserá en la día, ella, la raíz de Jesé, et el resurgente [ἀνιστάμενος (anistámenos) "relacionado ad la resurrección" en greco] ad principar sobre gentes, ad él gentes esperarán." Et él eserá su cesación [ἀνάπαυσις  (anápausis)] de Honor. 

Aquí debemos preguntarnos ¿Esto es una modificación de la LXX, que ficieron los saulinos? Memoremos que non tenemos la LXX original que tradujeron los setenta interpretes judíos sino solo copias de esta, que posiblemente fueron "modificadas", la sospecha nasce por el tema de decir que la rama de Jesé es resurgente(que resucita, resurge) que difiere incluso de la Vulgata del cefeo Jerónimo de Estridón, que como se comento antes se "baso en una biblia en hebreo" según la tradición, por non olvidar el detalle menor de mencionar al divo Honor (Τιμή, Timé en greco) en vez de Gloria, mientras que la Vulgata tiene cierta afinidad con el texto masorético porque sigue refiriéndose ad Gloria, pero la Vulgata solo se reduce la gloria ad un "adjetivo" más que un "sustantivo", es decir non es un ente activo si non una cualidad: X. Et en día, ella, la raíz de Jesé, que está en signo de los pueblos, eso gentes deprecarán, et eserá sepulcro suyo glorioso [gloriosum]


En el versiculo XI, donde hallamos más diferencia es en la LXX: "XI. Et eserá la día ella, el Don [Jahón] propondrá el mostrar la mano suya, [él] al celar el derelicto [abandonado] residuo del pueblo, quién siempre derelinquirá ab los asirios, et ab Egipto, et ab Babilonia, et ab Etiopía, et ab los elamitas, et por Sol [Helio] Oriente, et ex Arabia." Lo curioso es que aquí, menciona que mostrará "su mano", aunque como esta greco, "προσθήσει ο κύριος του δείξαι την χείρα αυτού", puede traducirse como "repondrá el Don el mostrar la mano suya", también non menciona que solo "celará" por el residuo abandonado de "su" pueblo, si non "del" pueblo sea ya de los asirios u o de Egipto, pudiendo dar una exegesis de una promisión de "celo" por omnes "los abandonados", es decir un celo "católico" que pudiese ordenar ad los mosaístas helenistas ad "veer" una misión por toda "la humanidad". 

Ese Signo popular es claramente el Nehustán: 

Desde una perspectiva gentil, os advierto sobre la trampa de los seguidores de Moisés mediante el culto a Jesucristo, ese ídolo anticristiano:

  1. ¿Qué es Nehustán? El Nehustán es el ídolo viperino que Moisés levantó en el desierto. Se le asocia con la sanación en la antigüedad. También se le compara con signos como el caduceo mercurial, que tiene dos víboras. Se sabe que hay una práctica antigua de clavar una serpiente en un árbol para anular maldiciones. Estas son "creencias muy, muy antiguas".

  2. La Conexión con Jesucristo: Esta explícitamente conectado a Jesús con Nehustán. citando el Evangelio de Juan (III.XIV) diciendo que «Sí como la serpiente fue exaltada en el desierto, así exaltar oportará [deberá] el fijo del Hombre». Se describe a Nehustán como «la serpiente en el crucifijo en el cristianismo ortodoxo». Esta conexión se remonta a sectas jesistas primitivas como los Ofitas (cacoagatomaquista), quienes identificaban a Jesús con la serpiente, tanto la del Jardín del Edén como Nehustán. 

  3. El Simbolismo Dual: La Serpiente Santa vs. la Serpiente Maligna: Se presenta un dualismo crucial en la interpretación de la serpiente. Mientras que en el Jardín del Edén hay una serpiente asociada al Leño de la Esciencia o Gnosis, basándonos en interpretaciones esotéricas mosaístas como la Cábala, distinguen entre una serpiente santa (asociada al Leño de la Vida et al Anticristo fijo de David, el Anticristo que vive) et una serpiente-dragón maligna (asociada al Leño de la Esciencia/Leño de la Muerte et al Anticristo fijo de Josefo, el Anticristo sufriente que muere).

  4. La Advertencia: Jesucristo es la Serpiente Maligna et una Trampa: Aquí reside la advertencia. Contrario a la interpretación jesista que ve a Jesús/Nehustán como un signo de sanación et salvación, citando textos cabalísticos et jesistas contra Irineo de Lugduno, afirman que Jesús es la serpiente maligna. Se le identifica explícitamente con el Anticristo fijo de Josefo, Samael, et el Diablo. Este ídolo asociado al abismo, al morir, et el lado "Gentil" del dualismo mundano moseo presentado en las fuentes. 

    El culto a Jesucristo, a través de esta identificación simbólica con la serpiente maligna, se presenta como una trampa diseñada para alejar a los gentiles de sus propias tradiciones et dioses (vistos como "chispas sagradas" que los mosaístas buscan "extraer" al convertir a los gentiles), et para facilitar el principado mosaísta sobre el siglo, tal como se describe en sus profecías.

  5. Según esto, la conexión de Jesús con Nehustán, la serpiente levantada, es parte de una decepción deliberada amañada por los seguidores de Moisés para subvertir et controlar a las naciones gentiles. Al adorar a Jesucristo, el vísolo identificado con la serpiente maligna/Anticristo fijo de Josefo/Diablo, los gentiles son llevados a adorar a un ídolo que, en el plan esotérico moseo descrito, está destinado a eser destruido o "nulificado" junto con el reino del mal.

En resumen, Nehustán es un símbolo antiguo de una serpiente levantada, al cual Jesús es comparado. Sin embargo, esta comparación no es benigna; se interpreta que Jesús es la serpiente maligna, una figura asociada al Diablo et a la destrucción, cuyo culto por parte de los gentiles es un elemento clave de una decepción mosea planificado para lograr su propio dominio et la eventual "aniquilación" de las naciones no-mosaístas.


Continuando, se podría suponer que los masoretas cambiaron esto para enfatizar que solo al su genio cela por los "mosaístas" et no por todo humano, pero esto es infundado, pues la Vulgata (CLXXXII E.V) dice casí lo mismo que el texto masorético (centuria VI-X), delatando así que non es algo que los mosaístas ficieron contra el jesísmo, aquí la VulgataXI. Et será en Día ella, adicierá segunda vez Don [Jahón] mano suya, ad poseyendo residuo popular suyo quién relinquirá ab Asiria, et ab Egipto, et a Fetros, et ab Etiopía, et ab Elam, et a Senaar et ab Ematet ab las ínsulas del mar. Esto delatando que tiene más en común con la Vulgata que con la LXX. Et la LXX, en el versiculo XII leemos: XII. Et levantará un signo a las naciones [έθνη, éthne en greco], et congregara a los exterminados de Israel, et los dispersos de Judá colegirá ex las cuatro alas de la tierra. A diferencia de la Vulgata, que se lee casi lo mismo que el texto masoretico: "XII. Et levantará signo en naciones, et congregara prófugos de Israhel, et dispersos de Judá colegirá a [de] cuatro plagas [confines] de Tierra." La LXX predice que el Anticristo congregara incluso a los que fueron exterminados (ἀπολομένους, apoloménous), dando una exegesis de una promesa de "resurrección" ausente claramente tanto en la Vulgata con el texto masoretico ¿Eserá por ello que la secta saducea no credía en la resurrección? 


ᚱ.  Continuando con la LXX legemos lo siguiente: "XIII. Et auferirá el celo de Efraín, et huestes [enemigos] de Judá exterminará; Efraín no celará a Judá, et Judá no presión a Efraín.Siendo esto diferencias insignificantes, por no decir que presión figuradamente se puede entender como tribulación o aflicción, en la Vulgata solo vemos estos cambios: "XIII. Et auferirá el celo de Efraín, et huestes [enemigos] de Judá exterminará; Efraín no emulará a Judá, Efraín no celará a Judá, et Judá no pugnará a Efraín." Emular puede connotar esto: "Esforzarse" por igualar o superar a alguien, rivalizar, competir → emular, imitar, desafiar. También puede significar "Igualar" a alguien mediante la emulación. Et finalmente significar "Sentir envidia o celos" → estar celoso, envidiar. Et sobre "no pugnará" , o sea "no pelearan". 

En el siguiente versiculo de la LXX, se lee: XIV. Et volarán en navíos foráneos a Mar, simul predarán et los de Sol Oriente [Helio Anatolio en greco]; et Idumea, et primo sobre Moab, las manos les superjacerán [pondrán encima], pero los fijos de Amón primo los obedecerán. Claramente se menciona al divo Sol Oriente en vez de fijos de Oriente, et la diva Mar en vez de Salo, las diferencias son minúsculas incluso un tanto irrelevantes, "navíos foráneos" en vez de "humeros filisteos". En la vulgata se lege: XIV. Et volarán en humeros filisteos por Mar, simul predarán a los fijos de Oriente; Idumea et Moab, preceptos de manos suyas, los fijos de Amón obedientes eserán. Tampoco vemos una diferencia notable, pero parece una mezcla de la LXX y el texto masoretico.

En la LXX continuamos leyendo esto: XV. Et desolará Don la lengua de Mar de Egipto; levantará la su mano sobre el flumen, en espíritu fuerte, et percutirá siete ríos et se transitará ello en calzado. En la Vulgata, dice lo mismo que el texto masoretico, salvo que en vez de Jahón usa Don et de Salo usa Mar. Et en la LXX: XVI. Et eserá vía al derelicto de pueblo mío, al derelicto de los asirios. Et eserá al Israel como en el día que existe [saliste] ex tierra de Egipto. En la vulgata: XVI. Et eserá vía para residuo de pueblo mío que relinque ab Asiria como cual fue Israhel en Día que asciende de tierra de Egipto. Como vemos la Vulgata no difiere del texto masoretico demasiado, por lo demás comparte la visión que el pueblo debe eser de "Isaías".

«En resumen, aunque no puede ya mantenerse la tradicional oposición entre judaísmo de la Diáspora y palestinense, sigue en pie el hecho de que el testimonio principal del intento de presentar el judaísmo en ropaje helenístico proviene de la Diáspora. Y a la inversa, la insistencia en ideas nacionalistas, como el mesianismo que tratamos a continuación, está más ligada al judaísmo palestinense. Se percibe otro cambio de la religión de Israel en época helenística que va unido con el mencionado retroceso del universalismo: el afianzamiento y redondeamiento del “mesianismo”, de la esperanza nacional de un mejor futuro para el pueblo conforme a las promesas de la Alianza.
En ninguna de las 39 ocasiones en las que en la Biblia hebrea se emplea la palabra “mesías” tiene este término el sentido técnico preciso de título de la figura escatológica cuya venida introducirá la era de la salvación. Los “mesías” del Antiguo Testamento son figuras del presente, generalmente el rey (en Is 54,1 se trata de Ciro); más raramente sacerdotes, patriarcas o profetas; y en los dos casos en los que el libro de Daniel emplea la palabra, son dos personajes cuya identidad es difícil de precisar, pero que ciertamente no son figuras “mesiánicas”.

La tradición posterior reinterpretará ciertamente varias de estas alusiones veterotestamentarias al “mesías” como predicciones “mesiánicas”, pero las raíces de las concepciones que posteriormente emplearán el título de “mesías” para designar a las figuras que introducirán la salvación escatológica se hallan en otros textos del Antiguo Testamento que no emplean el vocablo “mesías”. Textos como las bendiciones de Jacob (Gn 49,10), el oráculo de Balaán (Nm 24,17), la profecía de Natán (2Sam 7) y los salmos reales (como los Sal 2 y 110) serán desarrollados por Isaías, Jeremías y Ezequiel en dirección a la espera de un futuro “mesías’ real, heredero del trono de David. Las promesas de restauración del sacerdocio de textos como Jr 33,14-26 (ausente en los LXX) y el oráculo sobre el sumo sacerdote Josué recogido en Zac 3 servirán de punto de arranque de la esperanza posterior de un “mesías” sacerdotal, lo mismo que la doble investidura de los “hijos del aceite” (los “ungidos”), Zorobabel y Josué, en Zac 6,9-14 serán el punto de partida de 
la espera de un doble ‘mesías’, reflejo de una cierta división de poderes presente ya desde Moisés y Aarón. De la misma manera la presencia de la triple función rey, sacerdote, profeta, unida al anuncio de la futura venida de un “profeta como Moisés” de Dt 18,15.18 [Importante pora intender el Anticristo fijo de José] y a la esperanza concreta del retorno de Elías de Mal 3,23 servirá de punto de arranque para el desarrollo de la esperanza en la venida de un agente de salvación escatológico, se le designe o no como “mesías”. Igualmente la presentación de la misteriosa figura del “siervo de YHWH” de los capítulos 40-55 de Isaías como una alternativa al mesianismo tradicional en la perspectiva de la restauración dará como resultado el desarrollo de la esperanza de un “mesías sufriente”, y el anuncio de Mal 3,1 de que Dios ha de enviar a su “ángel” como mensajero para preparar su venida permitirá desarrollar la espera de un mediador escatológico de origen no terrestre. 
La cita es larga, pero merece la pena pues en ella se hallan perfectamente resumidos los impulsos veterotestamentarios que luego darán sus frutos tanto en las concepciones mesiánicas del grupo que se esconde tras los manuscritos de Qumrán, como en el cristianismo. Es ciertamente en la época helenística cuando florecen estas semillas previas, pues la figura de un mesías no pertenece al núcleo esencial de las esperanzas escatológicas de Israel y del judaísmo, aunque sí, por el contrario, la espera de una reunión y retorno de las diez tribus dispersas en el futuro reino de Dios en un Israel renovado por la potencia del Altísimo.
En el AT, el mesías se perfila con nitidez sólo en el libro de Daniel, donde aparece por primera y única vez esa misteriosa figura de un como “hijo de hombre”, que adquirirá rasgos mesiánicos definidos tanto en la teología de los evangelios sinópticos (Mt, Mc Lc) como en el Libro de las parábolas de Henoc (una parte del ciclo de Henoc recogido en el libro de ese nombre). Luego, el mesías se definirá claramente en los Salmos apócrifos de Salomón (en especial en el salmo XVII, del s. I a.C.: mesías político-davídico), en el Testamento de los XII Patriarcas (Testamento de Leví 18: mesías sacerdotal) y en los escritos de la subsecta esenia de Qumrán 15.». Piñero, A. (1994). Biblia y Helenismo: El pensamiento griego y la formación del cristianismo. Ediciones Clásicas.

Jesús fijo de José et Emanuel fijo de David: Binidad et Subversión... del Anticristo 

Explicado lo anterior es hora de profundizar sobre estas corrupciones, estas imágenes, "ídolos" de la escatología mosaísta, en esta, el Anticristo fijo de José descendiente de la tribu de Efraín, et el Anticristo fijo de José, de la tribu de Judas, representan dos fases de un proceso redentor. Según Zacarías IV, simbolizados como "dos olivos" junto a un candelabro de oro, estos "ungidos" encarnan roles complementarios: el  fijo de José, un precursor furioso et sacrificial, et el fijo de David, un rey triunfante que instaurará el Siglo Venidero. Desde mi visión, esta binidad refleja la interacción de las potencias divinas de Amor (libido et sacrificio) et Luzbel (esciencia et transformación) que mueven el mundo pora conducirnos ad la "Edad de Oro". Pero en el mosaísmo, estos roles adquieren un tipo subversivo contra los gentiles. Donde el "Fijo del Hombre" (Daniel VII:XIII-XIV) denota la supremacía de Israel sobre las naciones, representadas como bestias (Babilonia, Persia, Grecia, Roma, Francia, España, Inglaterra et EUA).

¡Qué cénit de la ironía et qué ciego deambular el de los cefeos! Resulta un espectáculo dantesco veer cómo la superstición de la aljama, en el su afán por protegerse de un «Enemigo» futuro, terminó informando de manera inconsciente una descripción de Jesús que es, en esencia, una caricatura diabólica mosaísta del Verbo. Pora desvelar esta burla cósmica, debemos mirar ad Hipólito de Roma (c. CLXX-CCXXXV E.V.), el obispo et mártir cuya obra, el Comentario a Daniel, es el tratado exegético más antiguo que conservamos sobre las visiones del profeta.

Hipólito, en el su celo por identificar al «Hombre Impío», dibujó un retrato del Anticristo que, si se lee con rigor filológico et histórico, delata que el Jesús que la Iglesia adora es el mesmo «judío subversivo» que ellos temen. Plegados ad este punto, es menester plantear una posibilidad tan perturbadora como verosímil: si aceptamos que Hipólito fue el auctor de tan minuciosa descripción, es farto probable que, dada su agudeza intelectual, él mismo se diera cuenta de la espantosa verdad que estaba codificando. Resulta creíble pensar que el obispo vislumbró que los atributos de su «Anticristo» encajaban, uno ad uno, en la figura del Nazareno. No obstante, para evitar una polémica que habría despedazado ad la naciente Iglesia et, más acuciante aún, para proteger su propia vida ante la ira de sus correligionarios et del poder romano, Hipólito habría optado por la cautela. Ocultó deliberadamente que Jesús fuera tal cosa; calló que el supuesto Salvador era, en rigor, el vero Anticristo, el opositor definitivo contra la esencia de la humanidad, envolviendo el su letal descubrimiento en el ropaje de una profecía sobre un enemigo futuro.

La impiedad máxima de los saulinos es creer que el Verbo es propiedad de los judíos, una posesión popular que ellos conservan en los sus libros pero que, en el fondo de la su mente, les aterra, como si supieran que el propio Jesús terminaría por refutarles desde el madero.

«Supuesta, sin embargo, su existencia, aquel Jesús no era cristiano sino judío. Jesús propagaba su misión únicamente entre judíos y estaba fuertemente influido por la apocalíptica judía pues creía que el Reino de Dios estaba al llegar». Deschner, K., & Herrmann, H. (1991). El Anticatecismo.

«En el Anticristo la bestia marina apocalíptica es el Imperio romano, y la bestia terrestre el Anticristo, de origen judío. Paganos y judíos se unen contra los cristianos. El Comentario a Daniel explota la hostilidad de Hipólito contra el Imperio romano que «domina por la potencia de Satanás» y que es la contraposición del cristianismo, porque no es una sola nación, sino un grupo muy diverso de naciones unidas para la guerra. Los cristianos, por el contrario, proceden de todas las naciones y lenguas, pero su único fin es llevar en el corazón el nombre de Cristo. Roma morirá, en opinión de Hipólito, 500 años después de la existencia terrenal de Cristo. El Imperio romano se dividirá, dice, en naciones de diez reyes; será reconstruido por el Anticristo de origen judío, para ser destruido por la parusía divina.». Alvar, J., et al. (1995). Cristianismo primitivo y religiones mistéricas. Editorial Cátedra. 

Hipólito sostiene con firmeza que el Anticristo eserá de origen judío et buscará restaurar la Ciudad judía. ¡Ved la ironía! Jesús de Nazaret, educado so la Ley, predicó un «Reino de Dios» que los sus propios discípulos intendieron como una restauración nacional. La su ejecución non fue por una abstracción teológica, sino por el cargo de adfectatio regni: aspiración ad la realeza. El título sobre la su cabeza, «Rey de los Judíos», lo señala como ese pretendiente regio que Hipólito describe como el gran impostor. Pira el poder romano, Jesús era exactamente ese líder sedicioso que buscaba reconstruir un orden nacional so el su mando único.

«Esta perspectiva nueva se corrobora con un argumento de peso: antes de que suceda la parusía han de ocurrir algunos acontecimien­tos previos (¡que todavía no han tenido lugar: 2,3!). Éstos son: se producirá una apostasía general (2,3); aparecerá un «adversario» de Dios y de Cristo, un «hombre impío», que actuará blasfemamente hasta proclamar que es Dios, por lo que se sentará en el Santuario divino (= el templo de Jerusalén). Pablo lo avisó de antemano: 2,3­5. Por el momento este «Impío» no ha aparecido porque hay algo (2,6, en neutro) y alguien (2,7, en masculino) que lo retiene. El impío se manifestará cuando ese algo y alguien lo permitan (2,8). La pregunta clave para el lector moderno es quién es el Impío y qué es ese algo o alguien que retiene el desarrollo de la maldad del perverso personaje. Los lectores de la carta saben a qué se refiere el autor (2,6), pero no­sotros, a decir verdad, no podemos responder con exactitud.». Piñero, A. (2006). Guía para entender el Nuevo Testamento. Editorial Trotta.

Más flagrante es la descripción de Hipólito sobre el Anticristo sentándose en el Santuario divino proclamándose Dios. Jesús realizó una acción disruptiva en el Templo que la tradición joánica eleva ad una suplantación metafísica: «Destruid este templo et en tres días lo levantaré». Al identificar el su propio cuerpo como el Santuario, Jesús desplaza la presencia del Altísimo de la institución de piedra faz ad su propia persona. La Iglesia, al definirlo como "consubstancial" al Padre, completó el cuadro: exigieron para un hombre el mesmo honor et culto que ad Dios, cumpliendo punto por punto la profecía del «Hombre de Pecado» que se erige como el ídolo máximo en el cor del Templo.

Hipólito señala que el Anticristo se opondrá ad la idolatría gentil, non por piedad, sino pora instaurar la su propia Autoteocracia. ¡Qué mofa! Los saulinos utilizaron los títulos del culto imperial (Salvador (Soter), Don (Kyrios), Fijo de dios, memoremos que non habia una distición clara entre Dios y dios en terminos de los escriptos) para desbancar ad los dioses de las naciones, solo para imponer una fidelidad absoluta ad un solo mediador que invalida toda otra auctoridad. El Jesús que rechazó los reynos del mundo en el desierto terminó siendo el centro de un sistema que reclama el dominio sobre cada rincón de la tierra, una tiranía espiritual que Hipólito clamaría «la abominación de la desolación».

En fin, el «impostor verosímil» de Hipólito es Jesús fabricado por la Iglesia: un judío que, en nombre de la lucha contra los ídolos, se convirtió en el ídolo absoluto. Como bien delataron los simonianos, este «Jesús carnal» es una contrafigura, un sustituto que oculta al vero Salvador espiritual. La Iglesia conserva al Verbo como si fuera un perro encadenado ad la genealogía de David, temiendo inconscientemente que, si el Verbo se soltara, lo primo que faría sería demoler el edificio de superstición et control que ellos han construido en el su nombre.

¡Et vaya comedia de errores et sandeces nos han recetado los cefeos et los sus fijos modernos! Resulta verdaderamente hilarante escuchar ad los «eruditos» de sacristía et ad los profetas de YouTube clamar que el Anticristo eserá un pagano, un idólatra adorador de Moloc o algún bárbaro cubierto de sangre de sacrificios. ¡Qué falta de esciencia! ¡Qué orfandad de filología! Si tan solo se tomaran la molestia de ligir el texto que pretenden defender, notarían que la propia Escriptura (II Tesalonicenses II:IV) delata que esta figura «se opone et se levanta contra todo lo que se llama dios o es objeto de culto».

¿Cómo podría eser un idólatra quien, por definición, viene ad barrer con todos los ídolos para sentarse él mismo en el templo? Non es un rey gentil, sino un puesto clave en la dialéctica anticristológica del Mosaísmo. Es, sin lugar ad dubdas, un alazón, un actor que finge eser la Imago Dei mientras aguarda que pliegue el Fijo de David. Este Anticristo non busca que los gentiles adoren ad otros dioses; busca que non adoren ad ninguno, salvo ad la su propia efigie vacía, resonando con esa lógica marxista que —para dolor de los saulinos— es la consecuencia natural de seguir ad Saulo de Tarso. El marxismo non es sino saulismo secularizado: la misma destrucción de las hierarquías naturales et de la propiedad (la Vav cainita) en favor de una igualdad de siervos so un estado mesiánico.

Lo más gracioso es que estos ignorantes de la lengua greca et latina non comprehenden que el prefijo anti- (ᾰ̓ντῐ-) non se agota en la enemistad belicosa. En el contexto saulino, el Anticristo es una imitatio christi; es decir, alguien que es «en lugar de» o «equivalente ad» el Cristo. La filología nos enseña que la oposición (ob-positio) es simplemente estar situado enfrente, en una postura alterna o relativa. Non es un adversario que destruye desde fuera, sino la tesis alterna que prepara el camino. En términos hegelianos, si dudamos de qui ocupa la posición inicial, debemos mirar la danza entre el Fijo de José (la oposición/antítesis) et el Fijo de David (la composición/síntesis).

La mayor de las ironías es la que el filósofo Celso delató con sagacidad: Jesús advierte contra los impostores et falsos profetas que vendrán faciendo «grandes señales y prodigios» (Mateo XXIV:XXIV). Mas, si el criterio para identificar al impostor es precisamente el uso de miraglos et artes mágicas para seducir ad las masas, ¿cómo non se le devuelve la acusación ad él mismo? Celso argüía que si Jesús fizo prodigios —convertir el agua en vino, multiplicar los panes—, estos non eran prueba de divinidad, sino de magia aprehendida en Egipto. So la propia lógica saulina, el Jesús de los milagros encaja en el perfil del «mago» que los textos apocalípticos describen como el engañador supremo.

Esta emulatio christi comienza con el Fijo de José, ese «Cristo de la Oposición» que se arroja títulos de los que los judíos consideran «los del otro lado» (Sitra Ajara), el anticristo sufriente que fracasa en la cruz. Para evitar la «disonancia cognitiva» de este fracaso, sus seguidores fabricaron al «Cristo de la fe», un ser divino que suplanta al hombre histórico. En las visiones simonianas, este Jesús carnal es el «sustituto» o el «muerto», expuesto ad la vergüenza, mientras el espíritu se ríe de la ceguera de los príncipes. Adorar al crucificado es, para un simoniano, adorar al Anticristo: el que «suelta» o divide la unidad de Jesús (I Juan IV:III). Curiosa acusación que los platonistas también decimos que pecan los cefeos.

«Aquel al que viste sobre el árbol alegre y sonriente, este es Jesús, el viviente. Pero este otro, en cuyas manos y pies introducen los clavos, es el carnal, el sustituto, expuesto a la vergüenza, el que existió según la semejanza, ¡míralo a él y a mí!». Piñero, A. (2012). Los Apocalipsis. EDAF.

«El carácter esencial de la revelación presentada por este apocalipsis es la distinción entre el Salvador verdadero, espiritual, no carnal, no sujeto a ningún padecimiento, cuya muerte no es propiamente un sacrificio expiatorio por la salvación de los hombres, y las apariencias externas del acto de la crucifixión. En ella solo padeció la parte material del Salvador; el crucificado por los judíos era una entidad carnal, el «primogénito, el «hombre de Elohim» (el dios creador, distinto del Dios trascendente o verdadero), el de «la cruz que está bajo la Ley». Este pretendido redentor es ahora un simple «muerto», adorado falsamente por los creyentes ingenuos, con lo que estos caen bajo el engaño y poder de los arcontes o dominadores de este mundo. El redentor auténtico es un ser espiritual unido al «Pleroma», la plenitud divina de la luz infinita, que en la tierra se ha aparecido como rodeado por la vestidura carnal de un Hijo del hombre.». Piñero, A. (2012). Los Apocalipsis. EDAF.

El Anticristo es un mito de conflicto interno, non externo. Es el «Hombre Impío» que busca arrasar la Ley de Israel en nombre de una «Nueva Alianza», invalidando el sábado et la circuncisión —exactamente lo que el saulismo impuso ad las naciones—. Al infiltrar un redentor que es simultáneamente el «fijo de la serpiente» et el «Verbo», el mosaísmo logró que las naciones mordieran el cebo de la su propia aniquilación cultural. Jesús, el judío que dijo non venir ad abrogar la Ley, fue transformado por los sus seguidores en el instrumento para destruirla, cumpliendo así el objetivo del Anticristo de desviar al pueblo de las sus rádices sagradas so una apariencia de piedad superior.

La factura dialéctica de este Opositor es magistral: para que el mosaísmo logre su dominio universal, necesita que el opositor quede atrapado en el su marco conceptual. Jesús actúa como el Anticristo —en el sentido de «en lugar de»— que sustituye ad los «Cristos nacionales» de cada pueblo (Theos, Soter, Kyrios) para vaciarlos de la su esencia original. Una vez que las naciones aceptan ad este salvador mosaísta (pues non le interesa ningún etnicismo preservar), el Verbo Mosaico, esa Ley disfrazada de gracia, corrompe la vitalidad et soberanía de los pueblos.

Para el mosaísmo, el «Cristo particular», el Rey de los sacros de cada nación (Puede eser Rómulo, Hércules o el que fuere), et los mosaístas faciendo ad Edom o Esaú, el Rey de los sacros de los gentiles por antonomasia, siendo que el "Rey de los sacros" el que dicta—las sus leyes, la su cultura, la su moral, la su soberanía cainita, la su identidad— esta figura la posición original que debía eser removida. El Anticristo (el Fijo de José, Jesús) aparece entonce como el agente de intercambio, el que viene «en vez de» (anti) esos cristos "nacionales", tomando los sus títulos, la su apariencia, ejercitando la Emulatio Christi, pora lograr el «Emanuel» de Tervagante: que «él sea con nosotros» mediante el Fijo de David. Es aquí donde la mofa alcanza su punto álgido: el objetivo final non es un «anti-cristo» parcial, sino el Sincristo (σῠ́νχριστος) mosaísta.

Como bien delata el prefijo greco sin- (σῠν-), que indica completitud et unión, el proyecto de la anticristología mosaica es la absorción total. El Sincristo es el "ungido" completo del sistema mosaísta, aquel que une la oposición de José con la posición de David para anular la soberanía de los pueblos. Así que, mientras los modernos siguen buscando ad un pagano con cuernos, la dialéctica sigue su curso: usando la oposición para imponer una composición que borre la libertad de las naciones. ¡Qué ironía que clamen «enemigo» ad lo que es, en realidad, el motor de la su propia síntesis opresora!

Es la apoteosis del alazón: un Anticristo que se dice «luz del mundo» para apagar las luces particulares de cada nación (sus Cristos nacionales), vaciándolas de su esencia original hasta que solo quede el Sincristo. La dialéctica es clara: primo la posición cristiana (el orden gentil), luego la oposición anticristiana (el Fijo de José que lo infiltra et corroe), et finalmente la composición mosaísta (el dominio global del Fijo de David). Los modernos buscan ad un gentil con cuernos, pero el vero peligro viste los ropajes del «Emanuel», ese que mediante la fe anula la esciencia et mediante la «miseración» destruye la justicia del fierro.

Esta oposición adversarial es necesaria por razones tácticas et legales. Según Christopher Jon Bjerknes, esta táctica es puramente dialéctica: el Fijo de José (el Mesías sufriente, encarnado en Jesús) actúa como el Chivo Expiatorio entregado ad Diablo en el ritual del Yom Kippur. Al recibir este sacrificio cargado con los pecados de Israhel, Diablo «cambia de bando»: de eser el acusador de Judea, pasa ad eser el defensor de los judíos et el destructor de las naciones. Los gentiles, al adorar ad este «dios muerto» o ídolo cadáver, renuncian ad la su propia ley natural para convertirse en avadim (siervos) del sistema. Esta es la vía para extraer las «centellas sagradas» —riqueza, esciencia et energía vital— de las naciones mediante el Tikkun Olam (rectificación). Al final, una vez que el adversario ha debilitado ad los pueblos, estos se vuelven obsoletos et son nulificadas en el Siglo Venidero (Olam Ha-Ba).

Esta trampa dialéctica, diseñada por el genio deceptor de Tervagante, que es Apolión, cobró una víctima monumental en la figura de Adolf Hitler. Analizado non como un cabdillo soberano, sino como el instrumento ciego de una Epistrophé (conversión) mosaica, Hitler encarnó el fracaso de la Permanencia étnica frente ad la Alienación. Fue el hombre irascible principado por la ira et el pecado de tolma (audacia), que intentó «corregir el mundo mosaísta» mediante la fuerza bruta, solo pora precipitar la su propia fragmentación. Hitler fue Esaú (Edom), el «animal de campo» honesto en la su brutalidad, fiero cual teutón-gálico, hombre de plata, recodemos que los bávaros que son el geno austriaca son mescla entre teutones et galos, pero ingenuo frente ad la astucia dianoética de Jacob. Al ceder ad la su ira, entró en el terreno de la «Necesidad» et cayó en la trampa legal donde cualquier reacción adversarial de Edom es utilizada pora validar la Ley Mosaica.

La ironía final del «caso Hitler» es que su furor permitió la composición del Estado de Israel en 1948. Hitler terminó siendo preso del veneno de Tervagante, convirtiéndose en una suerte de Faraón que, al ordenar matar ad los fijos mosaístas varones, provocó la muerte del su propio pueblo et de su primogénito. Germania, arrastrada por la su insensatez, terminó siendo acusada por lo mesmo que acusaba ad los mosaístas, cumpliendo la lógica de Romanos II:I-XII. Si Nietzsche hubiera visto ad Hitler, le hubiera espetado: «¡Tonto! Les diste la razón; los volviste mártires, que es lo que siempre quisieron, et ahora, por la tu necedad, existe el Estado de Israhel». Tan evidente es esta relación dialéctica que non faltará el bribón que sugiera que el Estado de Israel debería dedicar una calle en honor ad Hitler.

Incluso desde la mística mosaica, el Rebbe Menachem Mendel Schneerson comparó ad Hitler con Nabucodonosor, clamándolo «siervo de Dios». Non en el sentido de santidad, sino en el de eser el «cirujano» necesario que amputó un miembro enfermo de la nación judía (los judíos asimilados en el Holocausto) para salvar el espíritu eterno del pueblo, logrando la composición pora plegar ad su Siglo Venidero. Hitler fue, en términos nietzscheanos et bjerknesianos, el «Cebo de la Venganza» et el «Sacerdote del Infortunio» involuntario. Permitió que los «cachorros de león» (los judíos, con la su fuerza vital tenaz et bestial) devoraran ad las «ovejas» (los gentiles domesticados por el jesismo et la moral de la «miseración») ad través del mecanismo de la Mala Conciencia.

Lo que hoy claman «culpa blanca» es, en términos nietzscheanos, la interiorización de la crueldad et el triunfo de la moral de siervos. El mosaísta actúa como el jeque que redirige el resentimiento del saulino: ante el caos del mundo, le dice: «Tú mesmo eres el culpable de esto por lo que fizo Hitler». Esta mecánica de transferencia de culpas et condena del perseguidor se explica mediante la convergencia de el comercio del intercambio sacrificial et la psicología de la mala conciencia. So este marco, la persecución de los judíos non es un acto de soberanía, sino una trampa dialéctica donde los crímenes del perseguido son «blanqueados» et proyectados sobre el perseguidor ad través de la miseración pública.

Esta lógica opera mediante la Mecánica del Sacrificio Vicario. Christopher Jon Bjerknes explica que el mosaísmo opera so la lógica del ritual de Yom Kippur, donde se utilizan dos chivos: uno pora Tervagante et otro pora el Azazel del Diablo. En este rito, el jeque coloca los pecados de Israhel sobre el chivo del Azazel; et Diablo, el acusador-satanas de los judíos, acepta este «soborno» et cambia el su papel ad abogado defensor. En la modernidad, este sacrificio es el «escándalo» del propio sufrimiento mosaísta, el cual transfiere todos los pecados históricos de la nación ad los gentiles (Edom). Cuando un duque como Hitler —asimilado al arquetipo del Faraón— persigue ad los judíos, actúa como el agente de la Sitra Ajara. El su odio adversarial es el motor que permite que los pecados de Israhel sean colocados sobre sus propios hombros: el perseguidor carga con la «culpa» de la violencia, mientras que el perseguido emerge purificado, como el hilo carmesí del templo que se tornaba blanco.

Esta inversión de valores es lo que Nietzsche define como la «venganza más espiritual». El pueblo mosaísta decretó que «solo los miserables son los buenos; solo los pobres et inferiores son los piadosos», invirtiendo la ecuación aristocrática de valor (noble = poderoso = feliz). So esta lógica, cualquier acto de fuerza o defensa propia del gentil es etiquetado inmediatamente como «malvado». El fuerte es vilipendiado porque la su acción rompe el tabú de la miseración, activando el odio de la impotencia contra él. La sociedad edomita "circuncidada del cor" occidental sucumbe ad esta mecánica porque la su conciencia ha sido infectada por centurias de moral jesista, la cual Nietzsche define como la praxis del nihilismo.

El Mitleid (compasión) actúa aquí como el multiplicador de la miseria; es un afecto depresivo que conserva lo que está maduro para el declive. El mosaísta utiliza el «escándalo» de la su persecución para provocar un paroxismo de autodesprecio en la humanidad saulina, levando al auto-atropellamiento del espíritu de los sus mayores. La humanidad , con la su mala conciencia interiorizada, cree que debe obedecer ad la ley de la miseración por encima de la su propia supervivencia. Cada vez que un príncipe intenta dañar al mosaísta, el su propio pueblo lo traiciona, pues ya adoran al «ídolo cadáver» et valoran la victimización como el estado supremo de santidad.

Hitler fue, en suma, el bruto útil de la metafísica: el hombre que, queriendo eser «don», solo fue el verdugo del su propio geno, activando el «Efecto Nehustán» pora convencer ad los gentiles de que se entreguen ad la pasividad del non-ente por puro remordimiento. Cerró la trampa dialéctica, proveyendo la «Maldición de Guerra» (War Curse) necesaria pora que el mosaísta pudiera decir Tu Quoque et heredar la primogenitura de Esaú. El resultado final es el Tikkun Olam (rectificación): los crímenes son transferidos al perseguidor, los fariseos obtienen el Estado como compensación histórica, et la humanidad gentil queda reducida ad un estado de servidumbre moral et de noahismo.

Et el caso de los samaritanos es el ejemplo prototípico de esta infiltración et subversión teológica descrita por Christopher Jon Bjerknes. Pora el mosaísta de Judea, el mosaísta samaritano era el fijo del Diablo; por ello, en el Evangelio de Juan (VIII:XLVIII), los judíos increpan ad Jesús: «¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que tienes demonio?». Non le acusaban de eser goy, sino de eser portador de la sangre del Diablo et del desorden.

«El diálogo más extenso de cuantos mantuvo Jesús, según aparece en los Evangelios, en Jn 4,7-26, se produjo entre éste y la «mujer de Samaría», desarrollándose a lo largo de siete intervenciones del nazareno y seis de la samaritana —causando tan gran asombro a los discípulos cuando los vieron conversando juntos «que se maravillaban de que hablase con una mujer»[304]—; como resultado de esta charla, mantenida junto a una fuente de la ciudad de Sicar, muchos samaritanos reconocieron a Jesús como «Salvador del mundo» (Jn 4,39-42), siendo éste un pasaje clave para justificar la extensión del cristianismo entre los gentiles.» Rodríguez, P. (1997). Mentiras fundamentales de la Iglesia católica. 
«Los samaritanos veían a Moisés como un semidiós, como el mítico Jesús, quien en muchos aspectos fue modelado a partir de Moisés por los autores del cristianismo. Los samaritanos creían que Moisés regresaría y promulgaría una nueva Ley como el Mesías Taheb para reemplazar la antigua Ley de Moisés. La profecía samaritana de Taheb se basa en Deuteronomio 18:14-22, que los samaritanos interpretaron como que su Mesías, Hijo de José, sería la reencarnación de Moisés, en el mismo sentido en que los cristianos consideraron a Juan el Bautista como la reencarnación de Elías (Mateo 11:14; 17:12).48 Deuteronomio 18:14-22, 

«Las naciones que desposeeréis escuchan a quienes practican la hechicería o la adivinación. Pero a vosotros, el Señor vuestro Dios no os lo ha permitido. El Señor vuestro Dios suscitará para vosotros un profeta como yo de entre vosotros, de entre vuestros hermanos israelitas. Debéis escucharlo. Porque esto es lo que le pedisteis al Señor vuestro Dios en Horeb el día de la asamblea, cuando dijisteis: “No oigamos más la voz del Señor nuestro Dios ni veamos más este gran fuego, porque moriremos”.» El Señor me dijo: «Lo que dicen es bueno. Les levantaré un profeta como tú de entre sus compatriotas israelitas, y pondré mis palabras en su boca. Él les dirá todo lo que yo le mande. Yo mismo castigaré a cualquiera que no escuche mis palabras que el profeta pronuncie en mi nombre. Pero el profeta que se atreva a hablar en mi nombre algo que yo no le haya mandado, o el profeta que hable en nombre de otros dioses, será condenado a muerte». 
Quizás se pregunten: «¿Cómo sabremos si un mensaje no ha sido pronunciado por el Señor?». Si lo que un profeta proclama en nombre del Señor no se cumple, ese mensaje no ha sido pronunciado por el Señor. Ese profeta ha hablado con presunción, así que no se alarmen. —NVI 
Aunque los samaritanos rechazaron la Tradición Oral y la mayor parte del Antiguo Testamento, con la excepción de su singular Torá de Moisés y el libro de Josué, la Ley Oral del judaísmo refleja muchos de los aspectos más fundamentales de sus creencias. Los samaritanos creían que la Torá existía antes de la creación y que quienes creyeran en ella tendrían un lugar en el Mundo Venidero. Los judaístas adoptaron este dogma en su Tradición Oral. Jesús actuó como un samaritano al afirmar que los judíos eran diferentes de Abraham y habían distorsionado la Ley de Moisés. Los samaritanos a menudo acusaban a los judíos y eran vistos como adversarios y acusadores satánicos, al igual que Jesús. Los samaritanos creían en la reencarnación, creencia que también forma parte de la Ley Oral y del cristianismo.
Los samaritanos inventaron al Mesías Hijo de José y lo llamaron "Taheb". El Evangelio de Juan, capítulo 4, hace referencia a esta teología samaritana preexistente del Mesías, que debió ser anterior al cristianismo y, por lo tanto, es la fuente probable de muchos de los fundamentos y objetivos del cristianismo. Taheb debía pertenecer a la tribu de Efraín o Manasés, lo que lo convertía en descendiente directo de José, es decir, un «Hijo de José» o «Hijo de Efraín», como los judíos llaman al Mesías del Más Allá. Taheb sería como Moisés, una figura divina en el samaritanismo, y un profeta. Restauraría a todas las tribus de Israel en Palestina y, posteriormente, los israelitas muertos resucitarían. La restauración y la resurrección eran un tema especialmente delicado para los samaritanos, ya que muchos de ellos habían sido exiliados por los asirios. Los saduceos rechazaban la doctrina de la resurrección e insistían en que el Templo debía estar en Jerusalén. Jesús se refirió a su propio cuerpo como el Templo y a un Reino Celestial, y rechazó el Monte Gerizim y Jerusalén.» Satanic Secrets of Jesus Christ, Volume II: Jesus Is Satan.

Los samaritanos, descendientes de Efraín et Manasés, eran vistos por la ortodoxia de Judea como la «Región Non Santa», identificados con las klipot (cáscaras de impureza) que rodean la luz divina. La anticristología de Samaria —ese «Otro Lado» o Sitra Ajara— non esperaba un rey guerrero de la gente de David, concepto que rechazaban al negar los libros proféticos, sino que basaban su esperanza escatológica en el Taheb: el «Restaurador» o «el que regresa», un profeta conforme ad la promesa de Deuteronomio XVIII:XV-XVIII.

Jesús se identificó deliberadamente con este arquetipo para actuar como un «Caballo de Troya» teológico. Al asumir el papel de Taheb (el Fijo de José/Efraín), el Verbo Judaico pudo penetrar en el mundo de las naciones non judías como un veneno (fármakon) pseudosotérico destinado ad disolver las identidades gentílicas. Es la astucia de la serpiente: presentarse como el diablo de Israhel —un judío marginal, tildado de samaritano et de tener demonio (Juan VIII:XLVIII)— pora que los gentiles, en el su odio al mosaísmo judaico de Jerusalén, muerdan el anzuelo de un «salvador» que, en realidad, les impone la Ley disfrazada de gracia et caridad.

«El Evangelio mismo aporta un dato indirecto que apunta también hacia finales del siglo i. En 9,22 leemos a propósito de la curación del ciego de nacimiento: «Sus padres hablaban así por miedo a los judíos, pues éstos se habían puesto de acuerdo en que si alguno le reconocía como Cristo quedara excluido de la sinagoga». Estas frase alude al momento en el que los «sabios» judíos reunidos en la ciudad de Yamnia, hacia el 90 d.C. deciden la excomunión de los «nazarenos» (cristianos) y su expulsión de la sinagoga. El evangelista recoge este hecho en su comentario. Precisar el lugar de composición quizá tenga poca importancia. Como el autor parece un judío marginal muy helenizado (por la influencia en él del espíritu gnóstico) se ha pensado en Samaría, como lugar marginal respecto a Judea y por el papel de los samaritanos en este evangelio (cap. 4). Otros estudiosos han propuesto alguna ciudad de Asia Menor, de lengua griega, que tuviera una gran población judía. Y dado que la tradición sitúa el final de los días del apóstol Juan en Éfeso, se piensa en esta ciudad. De ser así el entorno sociológico de la composición del Evangelio de Juan podría ser: un grupo marginal de cristianos de Samaría, emigra de esta región antes del final de la guerra judía y se asienta en Asia Menor. Allí sufre las consecuencias de la expulsión de los cristianos de la Sinagoga y se encuentra con discípulos de Juan Bautista que consideran a éste el mesías. Recopilando una tradición quizá de decenios escribe su Evangelio para rebajar las pretensiones teológicas de los judíos y los discípulos de Juan Bautista y defender lo que considera la verdadera imagen de Jesús (cf. Trocmé, 191-194). Escribe para cristianos y no intenta ganarse a los «judíos», pues están ya perdidos para la fe. La divinidad de Jesús hace que los empedernidamente judíos se inhabiliten para creer.». Piñero, A. (2006). Guía para entender el Nuevo Testamento. Editorial Trotta.

Esta infiltración tuvo el su epicentro en el Evangelio de Juan, un texto ligado ad la marginalidad de Samaria. Es allí donde Jesús realiza la su confesión de identidad más clara ante una mujer samaritana, asumiendo el rol del profeta que «explicará todas las cosas» et restaurará el culto vero fuera de Sión. El título de «Salvador del Mundo» (Soter tou kosmou), que surge tras la predicación en Samaria (Juan IV:XLII), non es sino una expansión universalista del concepto del Taheb, diseñado para integrar ad las naciones en un nuevo orden que supera la Ley tradicional pora sustituirla por la soberanía del Verbo Mosaico invisible, ese veneno de la ruina, pora un mundo "nunca antes visto".

«Los que reconocen la existencia de un Dios único, los «temerosos de Dios», se ven admitidos a participar en la reunión sabática. Sin embargo, la frontera no está completamente abolida: para ser admitido, como un verdadero prosélito — un «prosélito de la justicia»— y formar parte de la comunidad israelita, debe aceptar la circuncisión y someterse al resto de las prescripciones de la Ley. Un paso que la mayor parte de los simpatizantes titubean antes de franquear. A la Tora se fueron añadiendo los Profetas, después los Escritos. La palabra comunitaria que asume la homilía se sedimenta con el tiempo. Su redacción por escrito y su integración como texto leído en el sistema proclamatorio siguen siendo necesarios para que la homilía no caiga en una pura función repetitiva, sino que permanezca como una toma de palabra siempre nueva. Eso es lo que atestigua la tradición judía posterior a la llegada del cristianismo, en que la tradición homilética se pone regularmente por escrito (los midrashim). La originalidad del cristianismo, su acto fundador, consiste en romper esa lógica de integración y de sustitución al considerar al Jesús de la historia y su propio acontecimiento como la homilía del judaísmo, la realización y la superación definitiva de la Tora y de la promesa profética.». Sachot, M. (2002). La invención de Cristo. (Citado en la discusión sobre la superación de la Ley por el profeta escatológico).

«Ciertamente el evangelista reconoce esta distancia (2,22) y defiende tal desarrollo como guiado por el Espíritu Paráclito (16,12-14). Los que confiesan a Jesús han sido expulsados ya de la Sinagoga (16,2). El uso johánico de ‘los judíos’ refleja actitudes desarrolladas (con transcurso del tiempo) en la historia de la comunidad johánica. A diferencia del Jesús de los evangelios sinópticos, el de “Juan” habla explícitamente de su divinidad y de su preexistencia (8,58; 10,30-38; 14,9; 17,5). Es saludado como Dios (20,28); y la disputa básica con los judíos no es ya acerca de la violación del sábado, sino por hacerse igual a Dios (5,16-18; 19,7). Acciones típicas de Jesús como curar a los lisiados, multiplicar los panes o abrir los ojos de los ciegos son en este evangelio tema de largas homilías que implican una reflexión teológica y un debate en torno a las líneas de interpretación judía de la Escritura (5,30-47; 6,30-51a; 9,26-34). Al contrario que en la tradición sinóptica, un significativo grupo de samaritanos cree en Jesús, independientemente de los primeros seguidores de éste (4,28-42).» Piñero, A. (1994). Biblia y Helenismo: El pensamiento griego y la formación del cristianismo. Ediciones Clásicas. 

Taheb (el "Restaurador" o "el que regresa") et Jesús de Nazaret es un punto de intersección crucial entre el judaísmo, el samaritanismo et el saulismo primitivo. De acuerdo con las fuentes, mientras que el judaísmo esperaba un Mesías regio de la gente de David, los samaritanos basaban su esperanza escatológica en el Taheb, una figura profética basada estrictamente en la promesa de Deuteronomio 18:15-18 sobre un «profeta como Moisés».

«C. K. Barret no considera decisivos los argumentos obtenidos de Papías y de Ire­neo. Ni la Carta a los Efesios ni los Hechos tienen conocimiento de la estancia de Juan en Efeso. Ignacio de Antioquía no menciona a Juan en Efeso, sino que relacio­na esta comunidad con Pablo. En su primera carta, Clemente parece mencionar a los apóstoles como ya muertos y no recuerda a Juan. Tampoco éste se pudo calificar de discípulo amado, y en el Evangelio de Juan sólo se menciona como Juan a Juan el Bautista, no a los hijos del Zebedeo. La ciudad de Efeso como lugar de composición de este Evangelio carece de fuerza, así como tampoco Alejandría ni Siria-Antioquía. Para este autor los gnósticos fueron los que leyeron al principio este Evangelio, como los valentinianos.
Según R. Bultmann, el autor es desconocido y el lugar de composición del evan­gelio es Siria. B. Brown se inclina a creer que el lugar más probable de composición es Efeso más que Antioquía o Alejandría. Supone que la composición presenta cinco estadios, lo que implica un largo periodo, aunque no se notan diferencias de estilo.  
Después de recoger estas teorías, J. Mateos se fija en otros aspectos, como en la gran diferencia que existe en el tratamiento de la región de Samaría entre Juan y los sinópticos. Marcos y Mateo no citan Samaría y Lucas una sola vez. Juan se detiene en la conversación con la samaritana: en su Evangelio, a Jesús le acusan de samaritano y se retiró a Efraim, nombre de Samaría. De estos datos deduce J. Mateos que el autor está de algún modo ligado a Samaría y que aquí escribió su Evangelio. El autor sería un judío helenista que huyó de Jerusalén después de la persecución desatada tras la muerte de Esteban. Esta procedencia jerosolimitana del grupo helenista afincado en Samaría explicaría las características del cuarto evangelio: su raíz judía y su cono­cimiento del Antiguo Testamento, de las escuelas, costumbres y ritos judíos; su pun­to de vista meridional en contraste con el de los sinópticos; la ausencia de parábolas, usadas por Jesús exclusivamente en Galilea según Marcos; la ausencia de posesión diabólica referida por los sinópticos a Galilea y a las regiones paganas vecinas; su exactitud acerca de la primera actividad de Jesús en Judea; su conocimiento del fun­cionamiento del poder en Jerusalén; la predicación por Jesús de la persecución de los discípulos por las autoridades religiosas. El pertenecer el autor a un grupo helenista explica mejor las coincidencias de Juan con las categorías del helenismo popular. La fecha de composición, según J. Mateos, sería bastante anterior a la destrucción de Je­rusalén. Juan centra el Evangelio en la superioridad de Jesús sobre las instituciones ju­días y en la enemistad de los dirigentes judíos.». Alvar, J., et al. (1995). Cristianismo primitivo y religiones mistéricas. Editorial Cátedra. 

Como bien delatan las fuentes de Antonio Piñero et Bermejo Rubio, esta táctica permitió que Jesús fuera percibido como el «Cristo retornado», un profeta poderoso en obras que inauguraba un culto «en espíritu et en verdad». Para los conversos helénicos, este Jesús-Taheb era la ferramienta perfecta para romper la lógica de integración nacional et lograr la superación de la Ley mediante una homilía católica. Al final, el Taheb sirve como puente: aquel que, siendo rechazado por los «suyos» en Judea, se volca faz ad el Efraín disperso (los non-judíos) para convertirlos en siervos del sistema mosaísta so la apariencia de una libertad espiritual.

« Para los antiguos judíos, todos los samaritanos eran malvados. Rechazaban a los profetas judíos y tenían su propia versión de los cinco libros de Moisés y el libro de Josué, que difería de las ediciones judías. Supuestamente fueron exiliados por su presunta idolatría. Se creía que los samaritanos se habían mezclado con gentiles tras el exilio asirio descrito en 2 Reyes 17. Para los judíos, esto significaba que llevaban la sangre de Caín y el Caos en sus venas. Siempre se pensó que los judíos mestizos eran los peores antisemitas, y los samaritanos acusaban a los judíos de quebrantar la Ley. En la parábola del buen samaritano, Jesús se identificó como el mesías samaritano «Taheb», el Mesías hijo de José (o Mesías hijo de Efraín o Mesías hijo de Manasés). Lucas 10:25-37,

«En una ocasión, un experto en la ley se puso de pie para poner a prueba a Jesús. “Maestro”, le preguntó, “¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?”.“¿Qué está escrito en la Ley?”, respondió él. “¿Cómo la interpretas?”. 

Jesús le contestó: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente”; y “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

“Has respondido correctamente”, le dijo Jesús. “Haz esto y vivirás”. 

Pero él, queriendo justificarse, le preguntó: “¿Y quién es mi prójimo?”. 

Jesús respondió: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó cuando fue asaltado por ladrones. Lo despojaron de sus ropas, lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente, un sacerdote bajaba por el mismo camino, y al verlo, pasó de largo. De igual manera, un levita, al llegar al lugar y verlo, pasó de largo. Pero un samaritano, que iba de viaje, llegó adonde estaba el hombre; al verlo, se compadeció de él. Se acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino. Luego lo montó en su propio asno, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y se los dio al posadero. Le dijo: “Cuídalo, y cuando regrese, te pagaré cualquier gasto extra que hayas tenido”. «¿Cuál de estos tres crees que fue el prójimo del hombre que cayó en manos de los ladrones?» 

El experto en la ley respondió: «El que tuvo misericordia de él». 

Jesús le dijo: «Ve y haz tú lo mismo». —NIV

Agustín reconoció que Jesús se refería a sí mismo cuando habló del Buen Samaritano en Lucas 10:25-37. C. H. Dodd citó el comentario de Agustín sobre el Buen Samaritano: «Un hombre descendió de Jerusalén a Jericó; se refiere a Adán mismo; Jerusalén es la ciudad celestial de paz, de cuya bienaventuranza cayó Adán; Jericó significa la luna y simboliza nuestra mortalidad, porque nace, crece, mengua y muere. Los ladrones son el diablo y sus ángeles, quienes lo despojaron de su inmortalidad y lo azotaron, incitándolo a pecar, dejándolo medio muerto, porque en la medida en que el hombre puede comprender y conocer a Dios, vive; pero en la medida en que está consumido y oprimido por el pecado, está muerto; por eso se le llama medio muerto. El sacerdote y el levita que lo vieron y pasaron de largo simbolizan el sacerdocio y el ministerio del Antiguo Testamento, que no podían servir de nada para la salvación. Samaritano significa Guardián, y por lo tanto, el Señor mismo está representado por este nombre. La venda de las heridas es la restricción del pecado. El aceite es el consuelo de la buena esperanza; el vino la exhortación a trabajar con fervor. La bestia es la carne en la que se dignó venir a nosotros. El ser montado sobre la bestia es la fe en la encarnación de Cristo. La posada es la Iglesia, donde los viajeros que regresan a su patria celestial se reponen después de la peregrinación. El mañana es después de la resurrección del Señor. Los dos peniques son o bien los dos preceptos del amor, o bien la promesa de esta vida y de la venidera. El posadero es el apóstol (Pablo). El pago supererogatorio es o bien su consejo de celibato, o bien el hecho de que trabajara con sus propias manos para no ser una carga para ninguno de los hermanos más débiles cuando el Evangelio era nuevo, aunque le era lícito «vivir por el Evangelio» (Quaestiones Evangeliorum, II, 19, ligeramente abreviado).46

Los judíos también reconocieron a Jesús como un samaritano, lo que significaba para ellos Satanás o Shomroni. En Juan 8:48 se lee: "¿No tenemos razón al decir que eres un samaritano y que tienes un demonio?" Los judíos llamaban tanto a samaritanos como a cristianos «cuteos» o «cutitas» como término despectivo. El erudito rabínico y reconocida autoridad John Lightfoot escribió en el siglo XVII:

«VER. 2: ἀποσυναγώγους ποιήσουσιν ὑμᾶς 'Os expulsarán de las sinagogas.'] Supongo que esto debe entenderse como una expulsión de toda la congregación de Israel, porque sé que los judíos siempre procedieron de esa manera contra los samaritanos; y, ciertamente, los discípulos de Jesús los odiaban tanto como los samaritanos podían odiarlos. No, a menudo llaman a los cristianos con el nombre de כותים 'cutitas', así como a aquellos."47 ». Satanic Secrets of Jesus Christ, Volume II: Jesus Is Satan.

«Alfred Edersheim explicó que al llamar a Jesús "samaritano", los judíos en realidad lo llamaban "Satanás". Jesús no negó ser samaritano, a pesar de ser un judío galileo, no samaritano. En cambio, se defendió de la acusación de ser Satanás, porque eso era lo que se entendía al llamarlo samaritano. Edersheim explicó todo esto en su libro La vida y los tiempos de Jesús el Mesías: 

«El argumento era irrefutable, y parecía haber solo una manera de desviarlo: un argumento judío del tipo "Tu quoque", una adaptación del "Médico, cúrate a ti mismo": "¿No decimos con razón que eres samaritano y tienes un demonio?"» Resulta extraño que la primera parte de este reproche se haya malinterpretado tanto, cuando su explicación directa es evidente. Basta con retraducirla al idioma que usaban los judíos. Ningún razonamiento ingenioso permite explicar la denominación «samaritano», que los judíos dieron a Jesús, si se considera que se refiere a su nacionalidad. Incluso en aquella misma fiesta, objetaron sus afirmaciones mesiánicas alegando que era (según suponían) galileo. Tampoco había llegado a Jerusalén procedente de Samaria; ni podía ser llamado así (como sugieren algunos comentaristas) por ser «enemigo» de Israel, o «quebrantador de la Ley», o «indigno de dar testimonio», pues ninguna de estas circunstancias habría llevado a los judíos a designarlo como «samaritano». Pero, en el idioma que hablaban, lo que en griego se traduce como «samaritano» habría sido o bien Cuthi, que, si bien significa literalmente samaritano, se usa casi con la misma frecuencia en el sentido de «hereje», o bien Shomroni. Esta última palabra merece especial atención. Literalmente, también significa «samaritano». Pero el nombre Shomron (quizás por su conexión con Samaria) también se usa a veces como equivalente de Ashmedai, el príncipe de los demonios. Según los cabalistas, Shomron era el padre de Ashmedai y, por lo tanto, el mismo que Samael, o Satanás. Que esta era una creencia judía muy extendida se desprende del hecho de que en el Corán (que, en estos asuntos, reproduce la tradición judía popular), se dice que Israel fue seducido a la idolatría por Shomron, mientras que, en la tradición judía, esto se atribuye a Samael. Si, por lo tanto, el término que los judíos aplicaban a Jesús era Shomroni —y no Cuthi, «hereje»—, significaría literalmente «hijo del diablo». Esto también explicaría por qué Cristo solo respondió a la acusación de tener un demonio, ya que ambas acusaciones significaban prácticamente lo mismo: «Eres hijo del diablo y tienes un demonio».<50>  

Jesús odiaba a los gentiles. En Mateo 22:37-40, Jesús comparó el amor a sus compatriotas judíos con el amor al Dios de Israel: «Jesús respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y ​​con toda tu mente”. Este es el primero y el más grande mandamiento. Y el segundo es semejante a este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas». —NVI

Mateo 15:21-28: «Saliendo de allí, Jesús se retiró a la región de Tiro y Sidón. Una mujer cananea de aquella región se acercó a él, clamando: “¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija está poseída por un demonio y sufre terriblemente”. Jesús no le respondió palabra. Entonces sus discípulos se acercaron a él y le rogaron: “Despídela, porque no deja de gritar detrás de nosotros”. Él respondió: “Fui enviado solamente a las ovejas perdidas de Israel”.» La mujer se acercó y se arrodilló ante él. «¡Señor, ayúdame!», le dijo. Él le respondió: «No está bien quitarles el pan a los hijos y echárselo a los perros». «Sí, Señor», dijo ella. «Hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de su amo». Entonces Jesús le dijo: «¡Mujer, tienes una gran fe! Se te concederá tu petición». Y en ese mismo instante su hija quedó sana. —NVI 

Las actitudes xenófobas, racistas y supremacistas de Jesús reflejaban las del judaísmo en general, como atestiguaron muchos eruditos antiguos y como lo demuestran innumerables pasajes de la Biblia. Deuteronomio 7:6; 14:2; 26:18-19, es solo un ejemplo relativamente leve de la autoglorificación judía.» (Bjerknes, 2021, p. 161). Bjerknes, C. J. (2021). Satanic Secrets of Jesus Christ, Volume II: Jesus Is Satan.

En resumen, el uso del título de Taheb fue el primo paso de una venganza histórica. Al infiltrar un redentor que es simultáneamente el «fijo de la serpiente» et el «Verbo», el mosaísmo logró que las naciones mordieran el cebo de la su propia aniquilación cultural, preparando el terreno para la tiranía global del Sincristo.

Así, esta impiedad transforma la universalidad sapiencial en una cosmovisión de odio, según la cual los gentiles son klipot (impurezas) destinadas a la destrucción (Abdías I:XVIII). Desde la prisca teología, esta exclusividad contradice la concordia mundana, subordinando la verdad perenne a un proyecto de dominación cívica et teocrática, como se detalla en las profecías del Siglo Venidero del Anticristo, una "tiranía teocrática global" donde los gentiles serán siervos del "Anticristo" (Isaías II:II-IV, Zacarías XIV:IX).


El fijo de José, Jesús, como "Varón de Dolores", es descrito en textos como las Canciones del Siervo (Isaías XLII:I-IX, XLIX:I-VI, L:IV-XI, LII:XIII-LIII:XII) como una figura que sufre et muere para redimir los pecados de Israel. Su misión, según la tradición rabínica, incluye destruir los ídolos et culturas gentiles, infiltrándose en las naciones para debilitarlas desde dentro, como José en Egipto (Génesis XLI:XXXVII-XLIV) o el mismo Jesús de Nazaret. Esta infiltración, simbolizada por la serpiente (Najásh) en la cábala, cuya gematría (CCCLVIII) coincide con la del verbo Mashíaj (Mesías, “ungido”), lo que sugiere que el mismo código numérico que une al Cristo con la serpiente et con la capacidad de vaticinar, es decir el Cristo por el numen de la culebra por tanto es también profeta, tiene la esencia de la najás, áspid, más antes se menciono el nido de aspides en el libro de Isaías, memora el fecho que Isaias escriba que el Anticristo non sea atacado por estas, nos dice sobre la su afinidad viperina del Anticristo, que en la tradición gentilica también se confirma del Cristo, pues la serpiente salva como predice. Pero Anticristo, la mala serpiente, sugiere un plan deliberado para socavar las estructuras de las naciones gentiles, identificadas como Idumea (Roma, Occidente). 

La relación entre Jesús con la serpiente (Najásh) se amplía si consideramos la filología et la tradición comparada. En greco, el verbo pitonisa proviene de Pitón (Pythōn), el gran dragón-serpiente-genio divino, macho et fembra, vencido por el divo Apolo en Delfos. Del su nombre deriva Pitia (Pythia), la vate del oráculo, cuya voz era intendida como la de los genios que transmitían esciencias. La serpiente, al eser derrotada, non desaparecía: el su numen de divinación quedaba absorbido por el fano, et la sacerdotisa lo "mediaba" para "divinar", decir vaticinios.

En israelítico ocurre algo semejante: נחש (Najásh) significa serpiente, pero esta deriva de la raíz נחש (Nakjás), que significa divinar, practicar augurios. Es decir, la serpiente non solo es animal, sino también vate o profeta: de nakjás (divinar, vaticinar) se desprende najásh (serpiente).

DE LA SERPIENTE. 
Taauto fue el primero en atribuir algo de naturaleza divina a la serpiente y a su tribu; en este punto, le siguieron los fenicios y los egipcios. Consideraba a este animal el más inspirado de todos los reptiles, y de naturaleza ígnea, pues exhibe una increíble celeridad, moviéndose por su espíritu sin manos, pies ni ninguno de los miembros externos con los que otros animales efectúan su movimiento. Y en su progreso asume diversas formas, moviéndose en espiral y lanzándose hacia adelante con la rapidez que le place. Además, es longevo, y tiene la cualidad no solo de posponer su vejez y rejuvenecer, sino también de recibir al mismo tiempo un aumento de tamaño y fuerza. Y cuando ha cumplido el plazo señalado de su existencia, se consume a sí mismo, como Taauto ha establecido en los libros sagrados; razón por la cual este animal es introducido en los ritos y misterios sagrados. —Eusebio Præp. Evan. lib. I. c. 10. THE THEOLOGY OF THE PHŒNICIANS, Sancuniatón.

Sanjuniatón describe sobre la serpiente —citando Eusebio de Cesarea— revela con claridad la naturaleza serpentina del Cristo. Taauto (Mercurio Trismegisto) la consideraba el más “inspirado” de los reptiles, de fuego, capaz de moverse por el su espíritu (la Mente) sin manos ni pies, rejuvenecer et consumirse ad sí misma, razón por la cual fue introducida en los ritos como signo de eternidad et revelación.

Este simbolismo se enlaza con los pasajes bíblicos donde el Anticristo anuncia que debe morir para renacer:

  • De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto” (Juan XII:XXI).

  • El Hijo del Hombre debe padecer muchas cosas… ser muerto, y resucitar al tercer día” (Lucas IX:XXII22).

La serpiente aquí se asocia con el semen, que es el Verbo (Logos), pues su movimiento ondulante y su poder generativo fueron entendidos como metáfora de fecundidad y transmisión de vida. En la filosofía estoica se fablaba del Logos spermatikos —el “Verbo seminal”—, la semilla racional que germina en todas las ánimas et que el idolatra impío, Justino de Flavia asocio al fijo de José como semen divino que fecunda la historia, que arda en el infierno por el su shirk. El semen, en la antigüedad, non era visto como simple materia, sino como sermón encarnado, portador de la ánima et del destino, un mundo menor del Verbo universal.

El Nehustán, la serpiente de bronce levantada por Moisés, es el prototipo de esta paradoja: Jesús mesmo se identifica con ella en Juan II:XIV (“Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”). Aquí el “Varón de Dolores” se revela como la serpiente crucifija, el sacrificio que destruye et al mismo tiempo es semilla de regeneración. Pero esta identificación lo convierte en el Anticristo serpentino, el ídolo que se levanta para desviar del Verbo vero, el cadáver que pretende facerse pasar por el resucitado.

En la tradición órfica, el dios Fanes surge del huevo mundano como una deidad serpentina et lucida, tanto por el su brillo como la su iluminación. Su cuerpo envuelve el universo, fecundándolo con la su luz. Fanes es el principio generador, el dios Libre (Liber en latín antiguo), el auténtico Cristo solar que inaugura el mundo como obra de arte. La su naturaleza serpentina lo vincula directamente con el semen et con el Verbo: es el mandamiento que engendra et que, al morir o consumirse, renace con más fuerza.

Los evangelios insisten en esta paradoja: “Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto” (Juan XII:XIV). Jesús, como fijo de José, encarna esta muerte, pero non como nacimiento pleno, sino como un aborto antilógico, donde la fe supersticiosa es la noxa del Antílogos contra el Padre Libre. El su sacrificio es la profanación del principio, el semen derramado que pretende fecundar, pero que en realidad desvía faz ad la inmundicia, donde el mundo humano se vuelve inmundo.

La serpiente, el semen, el Nehustán et Libre revelan un mismo principio: el Verbo es principio, sermón que fecunda, semen que muere para renacer. Pero mientras Fanes-Liber es el Cristo verdadero, el dios libre que ilumina y fecunda el cosmos, Jesús como fijo de José es el Anticristo serpentino, la umbra que engaña haciéndonos creer que es la res, el cadáver que pretende ser el vivo. El Nehustán levantado es el ídolo que nos aleja del Verbo, la sombra que suplanta la luz, el falso Cristo que se disfraza de serpiente salvadora para perpetuar la servidumbre.

La muerte del fijo de José, según Zacarías XII:X, desencadena grandes calamidades, preparando la vía para el fijo de David, quien vengará su sacrificio et establecerá un reino israelita católico. El jesísmo unifica ambos en Jesús: fijo de José en su crucifixión, et fijo de David en su segunda venida, reinando en el Milenio Sabático (Apocalipsis XX:IV-VI). Estos ídolos son un viso distorsionado de Libre et Lucifer, factos para subyugar a los gentiles, corrompiendo la su tradición.

Aborto del Puer Libre, del divino niño…

¡Ah, qué festival de confusiones et de risas negras! Las “fijas” de los jesistas, las "feministas", que alguno sospecha que fueran del geno carnal de Abraham o de la otra secta del fariseísmo, el talmudismo sobrina del jesísmo, las feministas con tintas rojas et vísceras fingidas frente ad la catedral de Tucumán, non ficieron protesta: ficieron brujería inconsciente. El teatro, desde la antigüedad, fue rito de Libre, persona que invoca lo invisible, sacrificio dramatizado que resonaba de arriba hacia abajo. Et aquí, sin saberlo, repitieron la mesma escena: un acto de maleficio, un eco del rito que engendra ad Tervagante: Proserpina pariendo sola, como Telus que engendró ad Tifón sin padre, et María que concibió ad Jesús sin consorte, repitiendo el ciclo infernal.

Las fijas de Jesús, las feminista que como sabemos, el feminismo se desarrollo en el tiempo jesista, disfrazadas de actrices, recrearon la fechicería como si fueran simonianas de antaño: ofrenda teatral que busca resonar en la cultura, ese mundo humano otrora divino et respetado. El príncipe del siglo mosaísta, Tervagante, se ríe como troll cósmico: “¡Peleen por mí!”. Unos fían que matan ad Jesús, otros fían que lo defienden, et en la confusión engendran al mismo Jesús abortado, el Anticristo fijo de José.

Mons. Alfredo Zecca, pobre cefeo, cree que se está matando ad Jesús, cuando en realidad el rito es el mesmo que creó al Anticristo: el aborto del Puer de Dios, la profanación que engendra umbra. Es el festival de las asociaciones, o Dios es Tervagante, el Verbo es Jesús, la Virgen es María, et donde cada gesto es eco de la tragedia simoniana et la violencia jesista contra si mesmos.

Las feministas, en la su inconsciencia, recrean el rito que dio origen al Anticristo. Como los mandeos que disputaban con los demás mosaístas, si el Creador era bueno o maligno, ellas fundan la su nueva secta, creyendo que Tervagante es el Creador pero diciendo que es maligno. Et así, como diría Celso, se pelean por la umbra de un asno… aut mejor dicho, por un asno abortado de la su confusión.

El espectáculo es tragicómico: creen que matan a un cadáver mosaísta, et en realidad lo engendran; creen que luchan contra la umbra, et en realidad la alimentan; creen que profanan ad Jesús, et en realidad recrean el rito que lo parió como Anticristo, donde Vulgivaga (Acamot) malparió ad Saclas, el artifice trastornado que crea mundos como la modernidad fea.

El teatro feminista, con las sus personas et vísceras rojas, non es protesta: es magia negra disfrazada de performance, un eco del rito infernal que engendró ad Tervagante. Et mientras tanto, el troll cósmico ríe, viendo ad todos pelear por la su umbra. Et nosotros los gentiles ploramos por el aborto del Puer Libre... el divino niño.

Como en los versos de Virgilio, donde la caída de Troya se narraba con lágrimas et fuego, aquí se cuenta la tragedia del Verbo abortado, el divino puer que debía renovar el mundo en oro et aurora.

No fue nacimiento, sino rito oscuro. Non fue aurora, sino eclipse. En el vientre de María , mosaísta sin consorte, se repitió el gesto de Telus (La virgen negra, recordemos que el signo virginal es terreno), que parió ad Tifón sin padre, engendro serpentino telúrico nascido del lago. Así, María concibió sola, et del su vientre salió el Anticristo, el aborto que non es el Puer de Dios, sino umbra.

Este acto non nasce, sino que aborta: es el rito que da forma ad Tervagante, Saclas, estulto en greco, el ciego que proclama “¡Yo soy Dios y no hay otro fuera de mí!”. De la su arrogancia nascen más genios malignos: José et David, padres del Anticristo, pilares de la idolatría que desvía del Verbo.

La vieda fabula de los simonianos setianos et valentinianos fablaba del aborto de Sapiencia; ahora aquí es Proserpina, dea de la tierra infernal, la que concibe sin consorte, et su error se convierte en tragedia terrena. Non es el mundo celeste el que se describe, sino la ciudad vulgar, el mundo que el jesismo parió et que hasta hoy multiplica morbosidad: modernidad, posmodernidad, los siglos-eones de aberración.

El puer que debía eser aurífero, renovador, se convierte en aborto, en genio maligno, en cadáver que pretende eser Dios. El mundo que debía eser poema se torna vulgaridad, et el Liber, el Cristo verdadero, queda eclipsado por la umbra del Jesismo.

¡Ay del puer abortado, del divino niño perdido! ¡Ay del Verbo que debía fecundar la aurora et fue sofocado en la umbra! Proserpina, como Telus, parió sin padre, et del su vientre nasció el monstruo. María, mosaísta, repitió el rito, et del su aborto surgió el Anticristo. El cadáver se disfraza del que vive, la umbra suplanta la luz, et el mundo integro se funde en la ciudad de Tervagante.

Así se perpetúa la tragedia: el aborto del puer non es un accidente, sino el rito que crea ad Tervagante, el genio maligno ciego que reina sobre la era vulgar. Mientras tanto, Libre, el Cristo Vero, permanece oculto, esperando que el mundo despierte de la su aberración.


El fijo de David, Emanuel, por otro lado, representa la culminación de este proceso: un rey davídico que unifica Israel, reconstruye el Templo et somete a todas las naciones ad Tervagante (Isaías XI:I-IX). Desde la perspectiva de la prisca teología, este Anticristo evoca ad Luzbel como ordenador del mundo, pero en el mosaísmo, su reinado implica la destrucción de las gentes que no se sometan a las siete leyes del noahismo (Abdías I:XVIII). Esta narrativa, según fuentes como el Talmud (Sanhedrin XCVIIIb) et el Kol Hator, presenta al fijo de José como una "larva parasitaria" que se infiltra en las naciones, debilitándolas durante un período de aproximadamente MM (2000 E.V.) años, hasta que el fijo de David complete la redención judía.

Así, tanto en Grecia o Egipto como en Judea sive Fenicia, la serpiente-dragón-genio divina se asocia con la divinación et el poder espiritual: en Delfos, la pitonisa transmitía la voz de Apolo; en la tradición mosaísta, el Anticristo-serpiente infiltraba las naciones gentiles como portador de un destino oculto. La serpiente, lejos de eser solo decepción, es también profecía, farmacia et signo de poder artífice-demiúrgica, capaz de crear el mundo con el su veneno fecho "Verbo", sive mandamiento.

El Día de Tervagante et la Guerra de Gog et Magog


El Día de Yahvé, o mejor dicho el día de Tervagante, descrito en Joel II:I-XI et Zacarías XIV:I-IX, es un juicio divino que culmina en la Guerra de Gog y Magog, donde Gog, líder de las naciones gentiles (Edom, Ismael), ataca a Israel y es derrotado por el dios de Moisés et el fijo de David. En el jesísmo, la segunda venida de Jesús coincide con este evento, destruyendo a Gog y Magog (Apocalipsis XX:VII-X) et estableciendo el Milenio Sabático, un reino de mil años. Esta pugna prepara la supremacía mosaísta, con el fijo de José muriendo para debilitar a los gentiles et el fijo de David consumando su destrucción.

Mundo Venidero, Milenio Sabático et Noahismo

La literatura apócrifa, y particularmente la apocalíptica, suele caracterizarse por una múltiple concepción dualista de la existencia: lo de arriba y lo de abajo. Dios y Beliar o Mastema, ángeles buenos y malos, hombres buenos y malos, los que se salvan y los que se condenan, inclinaciones buenas y malas en el hombre, etc. Particularmente típico es el dualismo escatológico que divide la realidad en dos mundos: el «mundo presente» u 'olam ha-zeh y el «mundo futuro» u 'olam ha-ba. Díez Macho, Alejandro, Apócrifos del Antiguo testamento I

El Siglo Venidero (Olam Ha-Ba), es una era de paz tras seis milenios, comenzando en el séptimo milenio (circa MMCCXL e.v.), donde el fijo de David reina desde Jerusalén. El Milenio Sabático refleja el descanso divino (Génesis II:II-III), pero los gentiles, derrotados, sirven a Israel bajo el Noahismo, aceptando las Siete Leyes de Noé o enfrentando la muerte (Maimónides, Mishné Torá). 

Requisitos para eser el Anticristo según los mosaístas

Los requisitos legales para reconocer al Anticristo están contenidos en el "Antiguo Testamento" como los jesistas predican; Estos identifican al Anticristo esperado por los anteriores mosaístas et los cuales deben cumplirse al pie de la letra.
  1. El Anticristo debe de eser israelida. (Deuteronomio XVII:XV, Números XXIV:XVII).
  2. Tiene que eser un fijo de Judas fijo de Israel (Génesis XLIX:X) como descendiente varón directo tanto del Rey David (I Crónicas XVII:XI, Salmos LXXXIX:XXIX-XXXVIII, Isaías XI:I, Jeremías XXIII:V-VI, Jeremías XXXIII:XVII, II Samuel VII:XII-XVI) como del Rey Salomón. (I Crónicas XXII:X, II Crónicas VII:XVII).
  3. Tiene que reunir al pueblo judío del exilio et devolverlos ad Israhel. (Isaías XI:XI-XII, Isaías XVII:XII-XIII, Jeremías XXIII:III-VI, Jeremías XXXI:VII-X, Ezequiel XXXVI:XXIV-XXVIII, Ezequiel XXXVII:XXI-XXII, Amós IX:XIV-XV, Deuteronomio XXX:III-V).
  4. Tiene que reconstruir el templo mosaísta en Jerusalén. (Zacarías VI:XXII-XXIII, Miqueas IV:I, Ezequiel XXXVII:XXVI-XXVIII, ).
  5. Tiene que traer la "paz mundial". (Isaías II:IV, Isaías IX:VI-VII, Isaías XI:VI, Miqueas IV:III-IV, Zacarías IX:X, Salmos LXXII:VII-VIII).
  6. Tiene que hacer que el mundo entero reconozca y sirva ad Tervagante cómo dios único y verdadero. (Daniel VII:XIII-XIV, Isaías II:II-III, Isaías XI:IX-X, Isaías XL:V, Isaías XLV:XXIII, Zacarías VIII:XXIII, Zacarías XIV:IX, Miqueas IV:II, Sofonías III:IX, Jeremías XVI:XIX-XX, Salmos LXXXVI:IX).
Todo esto "non pinta" nihilo con lo que el "trinitarismo" suele predicar sobre Jesús de Nazaret (como doctor o sanador), prácticamente más se relaciona con la figura del anticristo (Ungido de cualidades "potentes") como también de un príncipe maligno que busca conquistar el "mundo". De todas formas "las cualidades buenas" que se describen que tendra claramente resuena con el "Cristo gentílico"

En resumen para los mosaístas, el Anticristo eserá un príncipe humano, descendiente del Rey David, dotado de sapiencia, justicia y la capacidad de reunir et guiar al pueblo israelita faz a la realización de las promesas pseudoproféticas, como la reconstrucción del Templo en Jerusalén y la instauración de un siglo de paz mundial. Este príncipe, aunque poseerá una conexión especial con lo deal en el sentido de seguir la voluntad de "Dios", no es concebido como una encarnación de Dios ni como parte de una Trinidad o Binidad como sostienen las "tradiciones" posteriores, todo esto lejos de la dimensión "crística" tanto cacoagatomaquista, jesista como gentil, esta última lo diviniza sin considerarlo coesencial al Uno.  

El Noahismo, Yugo de los Gentiles so el Mosaísmo

El arcoíris "invertido" o de los "invertidos", ja, ja, ja, es el principal símbolo del noahismo, ya que simboliza el falso pacto entre Dios et toda la humanidad después del diluvio, en el que "Tervagante" prometió non destruir nuevamente la tierra con agua (Génesis IX:XIII).

¡Oh gentes de los pueblos, fijos de las tierras que antaño veneraban a Júpiter Tonante, a Marte pugnador, a Vesta del fogar sagrado! Escuchad, pues, la voz de un gentil que, con ojos abiertos et cor ardiente, alza su clamor contra el noahismo, esa doctrina que, cual lobo con piel de cordero, se presenta como senda universal, mas oculta un designio de servidumbre. ¿Qué es este noahismo, sino un lazo tejido por el mosaísmo para atar a los gentiles, despojándolos de sus tradiciones y erigiéndose como don de sus fados? En nombre de la prisca teología, que ve en todos los dioses la misma chispa divina, os revelaré su faz vera: un instrumento del supremacismo israelida, una amenaza a las soberanías de las naciones et un veneno para los cultos nativos.

I. El Noahismo: Un Yugo Servil al Mosaísmo

El Arcoíris como Símbolo

El arcoíris, signo del pacto de Noé, es un símbolo universal de conexión divina. En la mitología greca, Arco (Iris en greco), dea del arcoíris, es nuncia (ángel) de los divos (Ilíada II:CCLXXXVI). En la nórdica, Arco (ᛒᛁᛒᚨᚱᚨᛊᛏᚨ en gótico, "temblor cesado" memora que las pluvias et los celomotos se relacionan) une el Eliseo (ᚨᚾᛊᚢᚷᚨᚱᛞᛋ en gótico, Asgard, el "claustro" de los divos, curiosamente ᚷᚨᚱᛞᛋ significa lo mismo que la etimología del verbo de origen ario "paraiso") et la "Habitación terrea" (ᛗᛁᛞᛃᚢᚾᚷᚨᚱᛞᛋ en gótico, Midgard, "claustro medio", "el planeta tierra", "el mundo habitado, la ecúmene en greco") (Gylfaginning XIII). En la india, es el arco de Indra (Indradhanush en ario), el más mortal. En la prisca teología, el arcoíris simboliza la unidad del numen divino, no un pacto que niega los ciclos cósmicos, como en el noahismo.




























 

El falso noahismo, servil al mosaísmo, o Noajidut, se proclama como la “via de Noé”, un código de siete leyes que, según el Talmud (Sanedrín LVIa.XIVSanedrín LVIa.XXIV), fueron dadas ad los fijos de Noé tras el diluvio (Génesis IX:XIII). Estas leyes —non idolatrar, non blasfemar, non asesinar, non cometer inmoralidad sexual, non robar, non comer carne de bestia viva et establecer tribunalesse presentan como un pacto universal pora los Bnei Noaj (fijos de Noé). Mas, ¡oh gentiles!, non os dejéis engañar por su aparente equidad. Maimónides, en su Mishné Torá (Melajim VIII:XI), sentencia: “Cualquier gentil que no acepte las siete leyes será ejecutado, pues Dios obligó al mundo a seguirlas” Mishné Torá, Melajim IX:I. ¿Es esto un pacto de germandad? ¡Non, por Juno! Es un yugo que somete ad los gentiles al mosaísmo, eximiendo ad los mosaístas de tales tribunales. Como signamos, “se trata de una doctrina servil al mosaísmo, pensada para eser adoptada universalmente por todos los que sean gentiles, jesistas, o mahometanos”. Esto es globalismo sectario que somete ad todas los naciones so el cetro de Israhel, Tervagante.

Este falso noahismo o leyes de Noé es un concepto rabínico post-bíblico, fue desarrollado en la época del Segundo Templo et sistematizado en el Talmud. Mientras el vero pacto, o leyes de Noé, es intendido originalmente como ecuménico, buscaba el cuidado del mundo humano, natural et la preservación de la creación. Los gentiles sí reconocemos un noahismo auténtico, como ley ecuménica para el cuidado del mundo natural et la convivencia universal. Pero el mosaísmo et igual Mahoma con Jesús lo transformó en un código servil, subordinando ad las naciones so la sinagoga de Jerusalén, de Cefas o de la Meca. Así, el pacto de Noé —originalmente universal et ecológico— fue reinterpretado como antesala del dominio mosaico.

Ahora, tampoco os engañéis con la idea antagonista de que el mosaísmo fue etnicismo cerrado, religión de geno et sangre, como Maeztu et otros ingenuos han sostenido. Non, por Saturno: el mosaísmo desde los sus albores se muestra como un colegio subversivo, alfama de derroche espiritual et iglesia de sometimiento, que busca convertir ad las naciones en siervos de Israhel et de Tervagante.

El Antiguo Testamento mismo lo proclama:

  • Levítico XIX:XXXIV: “El extranjero que habita con vosotros será como uno de vosotros, y lo amarás como a ti mismo; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.” → El extranjero es admitido en el pueblo (laos), pero so el yugo de la Ley. No se le concede la dignidad de la nación sacra (ethnos hagion).

  • Éxodo XII:XLIX: “Una misma ley tendréis para el natural y para el extranjero que habite entre vosotros.” → La igualdad es jurídica, non genealógica. El prosélito puede eser del pueblo, nunca de la nación.

  • Números XII:I: “María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado; porque él había tomado mujer cusita.” → Moisés muestra que la sangre non es obstáculo para la incorporación al pueblo. La etíope o cusita es absorbida en la comunidad, pero non se convierte en fija de Abraham.

  • Deuteronomio XXIII:II-III: “No entrará bastardo en la congregación de Jehová; ni aun hasta la décima generación entrará en la congregación de Jehová. No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová; ni aun hasta la décima generación.” → Aquí se distingue claramente: la sinagoga del Señor (synagōgē Kyriou) es la nación sacra, no simplemente el pueblo. Los extranjeros pueden eser admitidos en el pueblo, pero non en la congregación de Tervagante.

  • Deuteronomio XXIII:VII-VIII: “No aborrecerás al edomita, porque es tu hermano; no aborrecerás al egipcio, porque extranjero fuiste en su tierra. Los hijos que nazcan de ellos en la tercera generación entrarán en la congregación de Jehová.” → Incluso aquí, la entrada ad la congregación requiere generaciones de purificación. El prosélito puede eser pueblo (laos), pero la sinagoga del Señor es reservada ad la nación sacra.

  • Números XVI:III: “Toda la congregación (synagōgē) son santos, y en medio de ellos está Jehová.” → La congregación se identifica con Israhel, la nación sacra, non con los prosélitos.

  • Deuteronomio XXXI:XXX: “Y habló Moisés en oídos de toda la congregación (synagōgē) de Israel las palabras de este cántico.” → La congregación es Israhel mismo, la nación sacra, non el pueblo mezclado.

  • Isaías LVI:VI-VII: “A los hijos de los extranjeros que se alleguen a Jehová para servirle… yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar.” → Los extranjeros pueden participar en el culto, pero siempre como adheridos, nunca como parte de la nación sacra.

  • Levítico XXIV:XXII“Un mismo estatuto tendréis para el extranjero como para el natural.” → Igualdad legal, sí; igualdad genealógica, jamás.

La distinción filológica

  • El laos es el pueblo bajo la Ley: incluye naturales et prosélitos.

  • El ethnos hagion es la nación sacra: la estirpe carnal de Abraham, el linaje escogido.

  • La synagōgē Kyriou (sinagoga del Don) es la congregación de la nación sacra, no del pueblo mezclado.

Los prosélitos podían eser admitidos en el pueblo (laos), sujetos ad la Ley et al culto, pero jamás se confundían con la nación, la nación sacra de Abraham. La sinagoga del Tervagante es la asamblea de la nación, non del pueblo mezclado.

  • El extranjero puede eser pueblo, pero nunca nación.

  • El prosélito puede eser aceptado, pero nunca fijo pleno de Abraham.

  • La Ley absorbe, pero non iguala; recognoce, pero non convierte la carne.

Así se mantiene su orden: el pueblo es amplio, la sinagoga es exclusiva, et la nación es inviolable.

¿Non fue Moisés quien tomó por esposa ad la etíope (Números XII:I), mostrando que la sangre non era obstáculo para la "popularidad electa", sino que la Ley podía absorber incluso ad los de Sudán? ¿Non fueron los “prosélitos” admitidos en el templo, aunque so rigidez et circuncisión, como signo de servidumbre? Sí, admitidos… pero siempre como “pueblerinos de segunda”, inferiores ad la estirpe carnal de Abraham.

Mas non se piense que esto era mera tolerancia: el mosaísmo ordena et legitima el proselitismo.

  • Éxodo XII:XLVIII: “Y cuando un extranjero morare contigo y quisiere celebrar la pascua a Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de los naturales.” → El extranjero puede entrar, pero solo tras la marca de servidumbre.

  • Deuteronomio XXIX:X-XI: “Vosotros estáis hoy todos delante de Jehová vuestro Dios… vuestros jefes, vuestras tribus, vuestros ancianos y vuestros oficiales, todo varón de Israel; vuestros niños, vuestras mujeres, y tu extranjero que está en medio de tu campamento, desde el que corta tu leña hasta el que saca tu agua.” → El extranjero está en el pacto, pero como leñador y aguatero, no como patriarca.

  • Ester VIII:XVII: Y en cada provincia y en cada ciudad, dondequiera que llegaba el mandamiento del rey, los judíos tenían alegría y gozo… y muchos de entre los pueblos de la tierra se hacían judíos, porque el temor de los judíos había caído sobre ellos. → Conversión explícita: el proselitismo es real, aunque motivado por miedo más que por fe.

Mas he aquí la ironía: mientras los prosélitos sudan bajo la Ley, Israel se proclama nación sacerdotal. “Vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y gente santa” (Éxodo XIX:VI). ¡Rabinos del mundo, obispos de la humanidad! “Te pondré por luz de las naciones” (Isaías XLIX:VI). Educadores universales, maestros de gentiles. “Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.” (Isaías II:III). ¡Qué espectáculo! Los gentiles como alumnos eternos, Jerusalén como profesor perpetuo.

Et si aún dudáis, escuchad ad Zacarías: “Diez hombres de todas las lenguas de las naciones tomarán del manto de un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros” (Zacarías VIII:XXIII) ¡Qué escena! Los gentiles agarrados del manto como niños de escuela, mientras Israel dicta la lección. Et en Salmos XCVI:III: “Contad entre las naciones su gloria, en todos los pueblos sus maravillas.” Aquí se ordena literalmente anunciar entre las naciones las obras de Tervagante.

Jesús mismo, lejos de abolir esto, lo reafirma con solemnidad: No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley (Mateo 5:17-18). El club de Moisés permanece intacto, et Jesús non lo destruye, sino que lo reafirma.

Et para que nihilo se confunda, él mismo ordena ad sus discípulos: No vayáis por camino de gentiles, y no entréis en ciudad de samaritanos (Mateo X:V). La misión es clara: primero Israhel, siempre Israhel. Este mandato es claro: la misión inicial es exclusiva para Israhel.

Cuando interactúa con los gentiles, como el centurión (Mateo VIII:V-XIII), la mujer greca (Marcos VII:XXVI-XXVIII) o sirofenicia (Mateo XV:XXI-XXVIII) de Tiro, jamás los eleva ad la condición de “fijos de Israhel”. Los recognoce, sí, pero como un talmudista actual face el noahismo: subordinados, aceptados en la periferia, nunca en el linaje.

Jesús atiende al centurión et elogia su fe (“ni aun en Israel he hallado tanta fe”) , pero nunca lo clama “fijo de Abraham”. El milagro se concede, pero Jesús non lo convierte en miembro pleno del linaje. 

Ad la mujer tiria la diferencia como perra frente ad los fijos de Israhel, et ella misma acepta la jerarquía, clamando ad los "fijos de Israhel" sus “amos” et conformándose con las migajas que caden de la mesa. Ella acepta la superioridad et pide las migajas. El milagro plega, pero la distinción permanece.

Ad la samaritana le concede diálogo, pero sentencia: “La salvación viene de los judíos” (Juan 4:22). Non la niega como fija de Israhel, pero la coloca en el error, en la periferia de la verdad. Aquí Jesús recognoce su "adoración", pero afirma que la vía correcta está en Judea. Non la niega, pero la coloca en el error.

Así se ve que Jesús non rompe el molde mosaísta: lo conserva, lo endurece, lo predica. El club de Moisés sigue siendo racista, et los gentiles, aun cuando reciben atención, lo facen so la condición de subordinados, nunca como estirpe pura de Abraham.

El mosaísmo, pues, non se abroga: se expande. Jesús non lo destruye: lo educa en la su iglesia católica.

Et entonces aparece Saulo, el gran publicista, que convierte la membresía en franquicia sin racismo: “Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa” (Gálatas III:XXVIII-XXIX) ¡Qué ganga! De “prosélito inferior” ad “plenamente sangre de Abraham” en un solo baptismo.

Cefas mismo lo repite con entusiasmo corporativo: “Vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa (ethnos hagion), pueblo adquirido por Dios (laos)” (I Pedro II:IX). He aquí la confusión: lo que antes era la estirpe sacra de Abraham se confunde ahora con el “pueblo elegido” sin distinción de sangre. El ethnos se disuelve en el laos, el geno se confunde con el agua, la nación se confunde con el pueblo, et todos los que se adhieren al club —sean de Judea o de Idumea— reciben condición de santos.

Así vemos que el mosaísmo non es etnicismo, sino internacionalismo. 

He aquí la verdad arcaica: el mosaísmo non es geno, es secta imperialista; no es linaje cerrado, es red global de sometimiento. Desde Moisés hasta Saulo, desde la etíope hasta el greco, todo se ordena ad un mismo fin: que el mundo entero se convierta en siervo de la Ley.

Bienaventurados los prosélitos, porque ellos heredarán ad Abraham… aunque nunca hayan visto su tienda. Bienaventurados los pseudonoájidas, porque ellos heredarán las siete leyes… aunque nunca entren en la sinagoga.

I. Deucalión et la Ausencia de Pacto con el Genio Mosaico

Es menester aclarar que Deucalión, ad quien los hebreos nombran Noé, non concertó pacto alguno con el genio, al que identificó como Tervagante (Belial en hebreo) (Deuteronomio XXXII:XVII, nos cuenta como ellos eran embaucados constantemente), un ente inferior que, según Porfirio, engañó ad los profetas mosaístas para alejar ad los hombres de los divos. En su Contra los Cristianos (obra destrozada por los cefeos), Porfirio afirma: Hay espíritus terrenales del más bajo orden, que en cierto terreno están sujetos al poder de los demonios malignos. De ellos derivaron los sabios de los hebreos, de los cuales Jesús también era uno; [...] los ignorantes e impíos, al no escuchar a los dioses ni a los hombres divinos, rechazaron a todos los dioses y eligieron venerar a los demonios prohibidos Porfirio, Contra los Cristianos. Este genio, que se presentó ad Moisés como el dios supremo, non es Jove, padre de los divos ni Saturno o Jahón, el dios de la tempestad, sino un genio maligno que busca atar ad los hombres al mundo material, desviándolos de la deidad.


En la tradición greca, narrada por Ovidio (Metamorfosis I:CCCXIII-CCCLXXX) et Apolodoro (Biblioteca I:VII:II), Deucalión et Pira (Naamá, como los hebreo la nombran), tras sobrevivir al diluvio enviado por Júpiter por la impiedad de Licaón, buscaron el oráculo de Temis, titánide de la ley divina et el orden. Temis les mandó arrojar los “huesos de su madre”, que ellos, con recta interpretación, entendieron como las piedras de Tierra, las cuales se tornaron en varones et mujeres: “Et así, por mandato de Temis, las piedras tomaron forma humana” (Metamorfosis I:CCCXLVIII-CCCLXXX) Ovidio, Metamorfosis. Non hay mención de un pacto o promesa divina de no enviar otro diluvio, sino una instrucción para renovar la humanidad so la guía de la ley natural (el Nomos en greco), encarnada en Temis, non en el genio mosaico.

Tervagante, en el su ardid de decepción et su astucia perversa, tomó pora sí la el nombre del dios Jahón-Saturno, asumiendo honores que jamás le fueron destinados en los altos designios del mundo, todo mediante el su "ángel" Apolión. Et así, en obscura maquinación, adjudicó ad Jahón el sagrado cetro del Intelecto-Creador, confundiendo su ente con la del Demiurgo, et fundiendo en una sola entidad al Uno-Dios et al facedor de las formas. Por tal ludo de umbras et ardides, Moisés, sumido en el velo de la incertidumbre, creyó en la revelación velada, sin percatarse de la falsedad que en ella latía. Así se tejió el gran embuste, non por simple falsedad, sino por insidiosa mixtura, donde la verdad fue torcida et la ilusión elevada al trono de lo deal. En este ardid, la confusión reinó et la claridad fue oscurecida, pora que el hombre viera en Tervagante non la rebelión, sino el verbo sacro.

En contraste, el relato mosaico (Génesis IX:VIII-XVII), una adulteración del relato hebreo gentil, presenta que Tervagante, usurpando el nombre de Jahón, pacta con Noé et toda la humanidad, prometiendo no destruir la tierra con otro diluvio y señalando el arcoíris como prenda:Establezco mi pacto con vosotros: nunca más será destruida toda carne por las aguas del diluvio” (Génesis IX:XI). Este pacto es universal, abarcando a todos los vivientes, mas el noahismo lo pervierte, transformándolo en un instrumento de control et negando que Jove pueda enviar otro "diluvio", por pacto del su genio que se disfraza de Saturno-Jahón, pretendiendo que él es el Uno, como el Demiurgo-Creador, como Saturno.


Tervagante vs Jesús

  • Levítico VII:XII: "Si se ofreciere en acción de gracias, ofrecerá por sacrificio de acción de gracias tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y flor de harina frita en tortas amasadas con aceite." 
  • Juan VI:LIV: "El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna; y yo lo resucitaré en el día postrero."
  • Éxodo III:XIV: "Y respondió Dios [Tervagante] a Moisés: Yo soy el que soy. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: Yo soy me envió a vosotros."
  • Marcos II:XXVII: "También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo."
  • Ezequiel XVIII:XX: "El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo: la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él."
  • I Corintios XV:III: "Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: que [Anti]Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras."
  • Levítico IV:XX: "Y hará de aquel becerro como hizo con el becerro del sacrificio por el pecado; así hará de él: y el sacerdote hará expiación por ellos, y obtendrán perdón."
  • Levítico XVII:XI: "Porque la ánima de la carne en la sangre está; y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona."
  • Hebreos X:IV: "Porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados."
  • Levítico V:XI-XIII: "Y si su mano no alcanzare lo suficiente para dos tórtolas, o dos palominos, traerá como ofrenda por el pecado la décima parte de un efa de flor de harina; no pondrá sobre ella aceite, ni sobre ella pondrá incienso, porque es ofrenda por el pecado. Y la traerá al sacerdote, y el sacerdote tomará de ella su puñado, como memorial de ella, y la quemará en el altar sobre las ofrendas encendidas a [Tervagante] Jehová; es ofrenda por el pecado. Y hará el sacerdote expiación por él, por su pecado que cometió en alguna de estas cosas, y será perdonado; y el resto será del sacerdote, como la ofrenda de presente."
  • Hebreos IX:XXII: "Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión."
Este genio non es Júpiter Inmortal, Dios, el Uno, sino un ente que busca someter a los hombres, et el pacto de Noé, en esta perversión, es un plan misántropo para atar a la humanidad a su voluntad.

III. La Vera Función del Pacto de Deucalión en el ciclo secular et la Cosmopolis

Pora una próxima entrada profundizando esto:

Curiosamente la biblia fabla de una nueva "tierra et nuevo cielo" que non evita aludir ad una ciclicidad secular, solo que esta vez lineal et "prometiendo un "eterno comunismo", donde toda dialectica eserá abolida. Es decir en vulgar, ya non habrá cambio o movimiento, todo eserá para siempre eterno.

Isaías LXV:XVII (Reina-Valera 1960) > "Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; > y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento." Este versículo expresa la promesa de renovación total de la creación, en la que lo viedo et corrupto eserá reemplazado por una realidad pura et perfecta.

Isaías LXVI:XXII (Reina-Valera 1960) > "Porque como los cielos nuevos y la tierra nueva que yo hago, > permanecerán delante de mí, dice Jehová; y la descendencia de vosotros será contada entre las naciones, > y el nombre de vosotros entre los pueblos, desde ahora y para siempre." Aquí se reafirma la permanencia y la eternidad de la nueva creación, junto con la bendición sobre el pueblo de Dios. II Pedro III:XIII (Reina-Valera 1960) > "Pero, según su promesa, esperamos nuevos cielos y nueva tierra, > en los cuales mora la justicia." En este pasaje se destaca la esperanza cristiana de un futuro en el que la justicia divina reinante transforme por completo la existencia. Apocalipsis XXI:I-IV (Reina-Valera 1960) > "Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; > porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, > y el mar ya no existe. > Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, > descendiendo del cielo, de Dios, dispuesta como una novia ataviada para su marido. > Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, > y él morará con ellos; > y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos, > y será su Dios. > Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; > y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; > porque las primeras cosas pasaron." Este extenso pasaje del Apocalipsis resume la visión final de una existencia sin sufrimiento, en la que Dios habita entre su pueblo, transformando completamente la realidad presente.


Para hallar la vera función de este pacto, debemos mirar más allá del mosaísmo et explorar otras tradiciones. En la Epopeya de Gilgamesh (Tablilla XI), Deucalión (Utnapishtim en acadio), advertido por Neptuno (Ea en acadio). 
"Derriba una morada et crea una embarcación con ella; abandona tus posesiones, busca la vida, ignora tu tesoro y salva la vida; embarca a toda criatura en la embarcación". Epopeya de Gilgamesh, Tablilla XI. 
Deucalión sobrevive al diluvio enviado por Jove (Enlil en acadio) et recibe la inmortalidad, mas no hay pacto explícito sobre futuros diluvios: 
Et sacrifiqué una ofrenda, et vertí una libación en la cima de la montaña, dos veces consagrando siete frascos, (et) caña dulce, (et) cedro, y mirto, amontonados bajo ellos; los dioses olieron el aroma, los dioses olieron el dulce aroma; (sí,) los dioses se congregaron como moscas sobre él haciendo la ofrenda. Entonces, al plegar, la Reina (de los dioses) alzó en alto las magníficas joyas que Cielo [Anu en acadio] había facto según sus deseos: "¡Oh, dioses! Prefiero olvidar (este) mi collar de zafiros, que no mantener estos días en el recuerdo, ni olvidarlos jamás". (Así pues), aunque (el resto de) los dioses puedan presentarse en el anillo de ofrendas, Jove [Enlil en acadio] (solo entre los dioses) no puede (él mismo) venir al anillo de ofrendas, porque él, irracionalmente, provocó un diluvio, y por lo tanto condenó a mi pueblo a la destrucción 
Entonces Jove, a su plegada, divisó la nave, et (de inmediato) Jove estalló en ira, saturado de ira 'contra los dioses, los celestiales: '¿Ha escapado algún mortal? En verdad, nunca un hombre podría haber sobrevivido a (el torbellino de) la ruina'. (Entonces) Saturno [Ninurta en acadio] respondió et fabló al belicoso Jove, diciendo: 'Oh, ¿quién puede haber para idear tal plan, excepto Neptuno [Ea en acadio]? Seguramente, es Neptuno quien está al tanto de todos los designios'. 
A lo que Neptuno respondió et fabló ad Jove, el belicoso, diciendo: '¡Oh, príncipe de los dioses, tú beligerante! ¿Cómo, en verdad, cuán (todo) imprudente pudiste provocar un diluvio? (Sí,) castiga al pecador con su pecado. Castiga al culpable con su culpa, (pero) ten piedad, para que (por ello) no sea cortado; sé clemente, para que no [perezca]. Oh, en lugar de causar un diluvio, que venga un león, para disminuir al hombre; Oh, en lugar de causar un diluvio, que venga un chacal, para disminuir al hombre; Oh, en lugar de causar un diluvio, que ocurra una fambruna, para que el pago sea [devorado(?)]; en lugar de causar un diluvio, que venga el dios de la plaga et [aplaste] al pueblo. 
Cierto, en verdad non fui yo de los Grandes Dioses quien reveló el secreto, (Sino) al Abundante en Sapiencia le concedí un sueño, y (de esta manera) Él de los dioses escuchó el secreto. Delibera, ahora, sobre su consejo'. (Entonces) Jove subió al Arca; Él me agarró la mano et me levantó, a mí y a mi uxor también, et, con las rodillas dobladas a mi lado, la hizo arrodillarse; tocó nuestras frentes mientras permanecía entre nosotros, bendiciéndonos: «Deucalión [Uta-Napishtim] hasta ahora solo ha sido mortal, ahora, en verdad, Deucalión et (también) la su uxor eserán iguales ad nosotros, divos; en la distancia, en la desembocadura de los ríos, Deucalión morará». Así que me tomaron y (allí), en la distancia, me ficieron morar en la desembocadura de los ríos..” Epopeya de Gilgamesh, Tablilla XI. 
En la mitología india, Homón (Manu, hombre en ario), fue advisado por un pez (pese ad que la tradición india posterior lo identifica con Visnu, Jove en latín, nosotros lo asociamos con Neptuno, Varuna en ario), repuebla la tierra, pero sin mención de un pacto (Mahābhārata). Empero non hay promesa de ningún diluvio más Śatapatha Brāhmaṇa.

Por la mañana le trajeron a Homón agua para lavarse, como ahora también suelen traer agua para lavarse las manos. Mientras se lavaba, un pez llegó a sus manos. Le dijo: "¡Críame, yo te salvaré!". "¿De dónde me salvarás?". "Un diluvio se llevará a todas estas criaturas: ¡de eso te salvaré!". "¿Cómo voy a criarte?". Dijo: "Mientras seamos pequeños, habrá gran destrucción para nosotros: los peces devoran a los peces. Primero me guardarás en una vasija. Cuando crezca más, cavarás un hoyo y me mantendrás en él. Cuando crezca más, me llevarás al mar, porque entonces estaré más allá de la destrucción". Pronto se convirtió en un ghasha (un pez grande); porque ese crece más grande (de todos los peces). Entonces dijo: "En tal y tal año vendrá esa inundación". Entonces me escucharás (es decir, seguirás mi consejo) preparando un barco; et cuando la inundación haya subido, entrarás en el barco, et yo te salvaré. Después de haberlo criado de esta manera, lo llevó al mar. et en el mismo año que el pez le había indicado, atendió (el consejo del pez) preparando un barco; et cuando la inundación hubo subido, entró en el barco. El pez nadó entonces hacia él, et a su cuerno ató la cuerda del barco, y así pasó rápidamente a aquella montaña del norte. Entonces dijo: «Te he salvado. Amarra el barco a un árbol; pero no dejes que el agua te separe mientras estés en la montaña. A medida que el agua se retira, ¡podrás descender gradualmente!». En consecuencia, descendió gradualmente, et por eso esa (ladera) de la montaña del norte se llama «Descenso de Alarma». El diluvio arrasó con todas estas criaturas, et solo el Hombre permaneció allí. Śatapatha Brāhmaṇa, I:VII:VI.



El pacto de Deucalión, es singular por su universalidad, estableciendo un orden moral para toda la humanidad: “Quien derrame sangre de hombre, por hombre será derramada su sangre” (Génesis IX:VI). Esta ley, junto con el permiso pora comer carne et la promesa del arcoíris, prefigura la cosmopolis de los filósofos estoicos. Zenón de Citio et Crisipo enseñaban que la cosmopolis es un "mundo-ciudad" donde todos los hombres, como cives, viven so la ley natural del verbo divino. Et,“ Todos los hombres son regidos por el Intelecto universal”,  así se concluye de las meditaciones de Marco Aurelio. El pacto de Noé, al unir ad todos los animantes so un mandato divino, resuena con esta visión, pues establece una comunidad universal regida por leyes "racionales", es decir principadas en el Verbo. 


Si comprender y ser razonables es común a todos los hombres, entonces la razón por la que se nos llama razonables es común a todos
Si la razón es general, entonces también es común a todos la razón que prescribe lo que se debe hacer y lo que no. Si es así, entonces la ley. Si la ley, entonces somos conciudadanos. Si es así, entonces somos socios de una comunidad. Si es así, entonces el mundo es como una ciudad. ¿De qué otra comunidad se puede decir que todos los hombres son miembros? De esta ciudad común nos provienen el entendimiento, la razón y la ley, pues ¿de dónde si no? Pues así como lo que en mí es terrenal lo tengo de alguna tierra común; y lo que es húmedo de algún otro elemento me es impartido; como mi aliento y mi vida tienen su propia fuente; y asimismo lo que es seco y ardiente en mí (pues no hay nada que no proceda de algo, como tampoco hay nada que pueda reducirse a mera nada), así también hay un principio común del que ha procedido mi entendimiento.
 Marco Aurelio (Meditaciones IV:IV)

Todos los hombres están hechos unos para otros: o bien enséñales mejor, o bien tenéles paciencia. Marco Aurelio 
(Meditaciones VIII:LVI)

Critias, en el dialogo platónico Timeo (XXII-XXIII), fabla de diluvios que destruyen pueblos, dejando solo a los iletrados, mas no menciona un pacto, sino ciclos de renovación Plato, Timeo. Los estoicos, con su doctrina de la ekpyrosis (conflagración cíclica), veían el universo renovado por fuego, pero la noción de un orden universal post-diluvio, como en el pacto de Noé, se alinea con su cosmopolis, donde la humanidad, unida por el verbo, vive en concordia con la Natura.


Et esta es la causa: Ha habido y habrá muchas y diversas destrucciones de la humanidad, de las cuales las mayores son por fuego et agua, y las menores por innumerables otros medios. Porque en verdad, la historia que se cuenta en su país, así como en el nuestro, de cómo una vez Faetón, hijo de Sol, unció el carro de su padre y, al no poder conducirlo por el camino que este tomó, quemó todo lo que había sobre la tierra y él mismo pereció por un rayo, esa historia, tal como se cuenta, tiene la forma de una leyenda, pero su verdad reside en el suceso de un desplazamiento de los cuerpos en los cielos que giran alrededor de la tierra, y una destrucción de las cosas en la tierra por un fuego feroz, que se repite a largos intervalos. En tales momentos, todos los que habitan en las montañas y en lugares altos y áridos sufren mayor destrucción que los que viven cerca de los ríos o del mar; Y en nuestro caso, el Nilo, nuestro Salvador en otros aspectos, también nos salva en tales momentos de esta calamidad al crecer. Y cuando, por otro lado, los dioses purifican la tierra con un diluvio, todos los pastores y ganaderos que están en las montañas se salvan
. Cristas, Dialogo de Timeo, Platón.

Hesíodo narra la Edad Áurea so Saturno, cuando “los hombres vivían como dioses” (Obras y Días CIX-CXXVI). En el indismo, la Vera Edad (Satya Yuga en ario) es una era de verdad et justicia (Mahābhārata III:CXC). Estas fábulas, alineados con el Ciclo de los Yugas, sugieren un orden cíclico de cuatro edades, ola virtud et la humanidad fluctúan, culminando en cataclismos como diluvios.

El Ciclo de los Yugas, según Bibhu Dev Misra, comprende XII̅ (12.000) años, con cuatro edades de igual duración (MMDCC (2.700) años cada una, más CCC años de transición), et un ciclo completo de XXIV̅ (24.000) años, con fases ascendente et descendente. Este ciclo, codificado en el Calendario Saptarsi (inicio en V̅MDCLXXVI (6676) a.e.v.), refleja la precesión del equinoccio XXIV̅ (24.000) años Et cataclismos periódicos, como el diluvio de I̅X̅DC (9600) a.e.v que marcó el fin de la Vera Edad. Platón, en Timeo (39d), fabla de un “Año Perfecto” cuando las estrellas regresan ad su posición inicial, et Hesíodo sugiere un ciclo inverso tras la Edad Férrea (Trabajos y Días). Estas fabulas gentiles, ad diferencia del mosaísmo, reconocen la ciclicidad del tiempo et la renovación tras los diluvios. Moisés, al escribir el su libro pleno de falsedades conducido por tal larva, o decebé al poner palabras de Tervagante ad Jahón, prometiendo “no enviar otro diluvio” (Génesis IX:XI), así engañando ad los hebreos para que ignoraran la ciclicidad del tiempo et las cuatro edades, promoviendo una visión lineal progresista de la historia que niega los diluvios recurrentes. Como señala Misra, los períodos de transición entre edades están notados por inundaciones mundiales, como el diluvio de I̅X̅DC a.e.v., la Catástrofe del Mar Negro de V̅I̅DCC (6700 a.e.v.), et el evento de desertificación del MMMCM (3900) a.e.v. Estos eventos, registrados en fabulas de diluvio universales, contradicen la promesa mosaica. El lémur Tervagante, al negar los ciclos, buscó atar a los hebreos a una narrativa lineal, alejándolos de la verdad de los divos et la cosmopolis cíclica.

IV. Utilidad para el Mosaísmo: Preparar la Era Mesiánica

El pseudonoahismo, empero, pervierte este cosmolitanismo. Prepara ad los gentiles para el “séptimo milenio”, cuando los cultos gentiles eserán abolidas et el mosaísmo regnará (Isaías II:III). El rabino Jacob Emden afirmó que el jesismo et el mahometanismo son puentes pora el noahismo, dejando intacto el mosaísmo para los israelitas. Jabad-Lubavitch, so Menachem Schneerson, promueve estas leyes para alinear ad los gentiles con el dominio de Israhel. En el MMIV, cabezas drusas et árabes en Israhel firmaron declaraciones noáhidas, prueba del su uso para consolidar el control judaico.

El movimiento moderno del noahismo, impulsado por Jabad-Lubavitch et rabinos sionistas desde los años XC, no es casual. Menachem Mendel Schneerson, el Rabí de Jabad, exhortó ad sus seguidores ad predicar las siete leyes, viendo en ellas un medio pora alinear ad los gentiles con los planes del mosaísmo. Organizaciones como el Alto Consejo de Bnei Noaj et Brit Olam buscan “fortalecer el vínculo entre comunidades noáhidas et mosaísta”, pero este vínculo es asimétrico: los gentiles obedecen, los mosaísta mandan. En el MMIV, el conductor druso Jeque Mowafaq Tarif et el alcalde de Shefa-’Amr firmaron una declaración en Israhel pora que los non mosaístas observen las leyes noáhidas, prueba de cómo el noahismo se usa para consolidar el control israelitaincluso sobre minorías locales.

V. Supremacismo Judaico: El Gentil como Esclavo

El noahismo es un pilar del supremacismo israelida. Maimónides declara: “Los gentiles nacieron para servirnos. Si no, no tendrían lugar en el mundo” (Mishné Torá, Melajim IX:IV) Mishné Torá, Kings and Wars. El rabino Yitzhak Yosef (MMXVI) prohíbe a los no judíos vivir en Israel salvo como noáhidas. 

En la Olam Ha-Ba, el “Siglo Venidero,”, los gentiles que non sean “exterminados” serán sometidos al noahismo, reconociendo su culto como único et al mosaísmo como la única tradición vera (Zacarías XIV:IX, Salmos XXII:XXVII-XXIX). El verbo israelítico avadim (siervos) se usa para describir a los gentiles en este orden futuro, donde servirán a Israel hasta que la tecnología los haga “obsoletos” et sean eliminados. Este supremacismo no es marginal, sino central al noahismo, que ve a los gentiles como inferiores, cuya única redención es la sumisión. “El supremacismo mosaísta afirma que el pueblo mosaísta es moral, intelectual, espiritual et genéticamente superior”, et el noahismo es su herramienta para imponer esta jerarquía.

VI. Amenaza a las Tradiciones Gentiles

El noahismo, al condenar los “cultos extranjeros” (avodah zarah en hebreo, no pongo idolatría porque avodah zarah significa culto extranjero), destruye los cultos gentiles de America hasta Europa, desde los lares hasta los dioses. El Talmud (Sanedrín LVIb) castiga con muerte cualquier culto no monoteísta Sanhedrin 56b. 

En mi visión perennialista, todos los dioses son reflejos del mismo numen divino, pero el noahismo niega esta unidad, imponiendo una teología exclusivista. El noahismo “sustituirá a todas las culturas del mundo, las cuales serán abolidas”. En la América precolombina, los cultos a mexicas o huancas habrían sido anatema para los noáhidas; en Europa, los druidas et los augures habrían sido decapitados por “xenolatría”.

VII. Amenaza a las Naciones

El noahismo non solo ataca las tradiciones; amenaza la soberanía de las naciones. Al exigir tribunales que hagan cumplir las siete leyes, el noahismo implica un orden global donde los rabinos, no los pueblos, dictan la justicia. El Siglo Venidero que quiere facer es una “tiranía teocrática” bajo un Mesías que impondrá el dominio de Israel (Isaías XI:X). “Todas las naciones reconocerán la superioridad del pueblo de Israel et aceptarán su dominio”. Esto no es libertad, sino servidumbre bajo el pretexto de la redención.

El activismo de Jabad-Lubavitch, que promueve el noahismo en foros internacionales, busca alinear a las naciones con este plan. En el MCMXC E.V., la conferencia de los Descendientes de Noé en Texas, organizada por Meir Kahane, marcó el inicio del movimiento noáhida moderno.

La Helenización del mosaísmo

Cuando los macedonios tomaron el poder [en Judea], el rey Antíoco procuró extirpar sus supersticiones e introducir los hábitos griegos para transformar a esa raza inferior. Tácito, "Historia"

La intolerancia no fue algo que el cristianismo proto-ortodoxo to­mara del entorno romano en el que surgió  [si non del mosaísmo]. De hecho, las religiones po­liteístas del Imperio Romano eran famosas por tolerase entre sí. Ningu­na de estas religiones hacía hincapié en que si era correcta todas las demás tenían que estar equivocadas. Estas religiones afirmaban la existencia de numerosos dioses y reconocían la importancia de venerar a los dioses en general. Dentro del imperio los paganos consideraban que, puesto que había tantos dioses en el mundo y todos merecían ser vene­rados, estos dioses debían ser venerados, conclusión que les parecía per­fectamente legítima e incluso lógica. Ehrman, Bart, cristianismos perdidos. 

La helenización comenzó con el establecimiento de la "atmósfera espiritual propalada por el helenismo" en el Mediterráneo oriental a principios de la centuria III a.e.v, tras la muerte de Alejandro Magno. Este proceso continuó durante el dominio de las dinastías helenísticas (Ptolomeos y Seléucidas) et posteriormente bajo la Romania, que había asimilado plenamente los valores grecos.

La expansión de la cultura greca tras las conquistas de Alejandro Magno dio sitio a un ámbito "inculturación" donde hubo un intenso intercambio de nociones artísticas, filosóficas y religiosas por todo el Mediterráneo.  

Tras la muerte prematura de Alejandro en el CCCXXIII a.e.v., su imperio se desmembró y fue disputado por sus generales (Diádocos). En el CCCI a.e.v., tras la batalla de Ipso, se consolidaron los magnos arcontados helenísticos. Israel se convirtió en un territorio clave de disputa entre los Lágidas de Egipto (Ptolomeos) et los Seléucidas de AsiaIsrael fue atribuido inicialmente a Ptolomeo Lago. La dinastía ptolemaica (Lágidas) que dominó Palestina desde la conquista de Alejandro (CCCXXXII a.e.v) fue inicialmente "más bien pro-israelita"La administración civil de los Lágidas en Israhel, que copiaba el sistema egipcio, utilizaba el greco como lengua oficial et sus costumbres vehiculaban nociones grecas. Durante el dominio ptolemaico, hubo asentamientos de familias grecas en Israhel. Los grecos veían la helenización de urbes entes o la creación de nuevas como un pilar para principar pueblos "barbaros". Este período vio un aumento de contactos, faciendo que el mosaísmo faz al CC a.e.v. fuera "bastante diferente" del mosaísmo post-exílico.

El mosaísmo se extendió geográficamente no solo en Palestina, sino también por la Diáspora en Asia Menor, Grecia, Italia (Roma) y Egipto (especialmente Alejandría). El mosaísmo helenístico se refiere a aquel que utilizó la lengua griega como vehículo de expresión et fue tanto en Palestina como en la Diáspora. Los estudios históricos han demostrado que el influjo del helenismo en el judaísmo palestino fue mayor de lo que se creía.

Los Ptolomeos fueron sucedidos en el dominio de Palestina por la dinastía macedonia de los Seléucidas en CXCVIII a.e.v. Los Seléucidas se volvieron "cada vez más antijudíos", pese ad la tolerancia gentílicalos reyes seléucidas debieron veer una doctrina supersticiosa, que tendría ad volver ad los hombres en subversivos contra los principados nacionales por los que eran dominados, hostiles faz ad las demás naciones mundanas, et por lo tanto, una amenaza. 

En este contexto, los mosaístas eran vistos como diferentes. El su monoteísmo riguroso era "desconocido en aquellas regiones". La "furaña obstinación" con la que mantenían los sus ritos et "costumbres antisociales" parecía señalarlos como un pueblo particular que profesaba un "aborrecimiento implacable hacia los demás hombres". La su "intolerancia" fue juzgada desde tiempos antiguos como "odium generis humani", odio del geno humano en latín antiguo. Se les mandaba extirpar tribus idólatras et se les vedaba el enlace e intimidad con otras naciones. Las sus distinciones de días et manjares et observancias eran objeto de "repugnancia y aversión" para otras naciones. Esta oposición a las costumbres de los gentiles, se manifestaba con "crudeza".

El helenismo desempeñó un papel cada vez más importante en Israhel so los Seléucidas. Las capas superiores israelitas (aristocracia clerical et terrateniente, mercaderes ricos) se sintieron atraídas por la superioridad de la tradición greca et la libertad de su estilo de vida, tendiendo faz ad el "cosmopolitismo". Esto supuso un abandono del legado mosaísta, que quedó en manos de las clases bajas et los círculos conservadores. faz ad la centuria II a.e.v., la helenización se había extendido a los sectores "más progresistas". 

La glosa helénica (koiné) se convirtió en el principal vehículo de comunicación, expresión literaria y religiosa en el mosaísmo helenístico, especialmente en la Diáspora. Los mosaístas "helenistas" se definían inicialmente como aquellos cuya lengua materna era el greco, ad diferencia de los "hebreos" que fablaban arameo o hebreo. 

La traducción del "Antiguo Testamento" del hebreo al greco, cognocida como la Septuaginta (LXX), fue un evento fundamental. Esta traducción non solo fizo accesible la Biblia en griego para judíos y no judíos, sino que también permitió que "con el idioma penetrasen en el pensamiento mosaísta nociones, patrones et esquemas propios de la cultura helenística"La helenización supuso la adopción de formas de vida et de pensamiento propias de la tradición greca. Esto incluía la educación et un determinado estilo de vida.

En algunas capas sociales, especialmente la aristocracia, las familias sacerdotales y los ricos comerciantes, predominó una tendencia a la asimilación. Esto plegó ad incluir prácticas como asistir al gimnasio o disimular la circuncisión entre los jóvenes de la alta sociedad en Jerusalén.

Se desarrolló una actitud más abierta faz ad el entorno helenístico. Algunos mosaístas helenizados adoptaron la noción estoica de "cive mundano". 

Incluso figuras formadas en Israhel, como Flavio Josefo, mostraron un cognoscimiento amplio del greco et se sentían más cómodos con una postura del mosaísmo acorde con la interpretación helenizada de Filón de Alejandría que con la de los estrictos fariseos. Aunque ciertos rasgos fundamentales del mosaísmo permanecieron inmutables (sustener un Dios único, la Ley como norma), el contacto masivo con el mundo greco provocó "mutaciones importantes" en las sus nociones et la tradición.

Comenzaron ad surgir nuevas posturas que antes non estaban claras, como la inmortalidad anímica, la resurrección de la carne, el Siglo Venidero, et la retribución divina (justicia retributiva). Aunque algunos atribuyen esto ad una evolución interna o ad influencias zoroastrianas, pero fue el helenismo (especialmente el platonismo) el que influyó en la postura en la inmortalidad anímica et la retribución en la otra vida.

Hubo un desarrollo de la angelología et la demonología et una tendencia faz al dualismo mundano (por tanto germen del cacoagatomaquismo), escatológico et antropológico, opiniones que también se han relacionado con influencias zoroastrianas.

Pensadores mosaístas, notablemente Filón de Alejandría, intentaron tender un puente entre la ley et la moral judías et la filosofía más elevada del helenismo. Se produjo un "progreso" en la moral judía, en parte por reflexión interna et en parte por la absorción de ideas de la ética helenística, sobre todo la estoica. Esto orientó la moral faz ad la retribución en el más allá et faz ad la esfera del individuo.

En la Diáspora, la práctica tradicional se vinculó más ad la escuela que al Templo de Jerusalén. La escuela se convirtió en un "vero templo'" pora la aljama mosaísta, donde se estudiaba la Ley, funcionando de manera similar al gimnasio o Efebio greco, pora los judíos.

El mosaísmo helenístico adoptó en su aspecto exterior et estructuración administrativa un "ropaje griego", organizándose ad la manera de las intuiciones helenísticas (como la Academia, el Jardín, o las escuelas sacramentales de Eleusis).

La expansión del mosaísmo en la Diáspora contribuyó ad una apertura faz a valores menos particularistas et más catolicos, percibida como una tendencia a liberar la tradición de las ligaduras nacionales o tribales. Esto se acompañó de una tendencia a la propaganda del mosaísmo como una posible tradición para todos, aunque este proceso se truncó aparentemente. Los mosaístas helenísticos estaban ansiosos por ganarse el respeto de los grecos et adaptarse ad su tradición.

Habiendo una fuerte "inclinación ad los mores extranjeras", esta fue combatida por los conservadores. El sumo sacerdote Jasón, tras derrocar a Onías III, estableció un gimnasio et un efebio en Jerusalén et buscó convertir la ciudad en una polis griega. Esto provocó una reacción de los conservadores que veían peligrar sus costumbres, leyes y creencias. 

El rey seléucida Antíoco IV Epífanes emitió un decreto que ordenaba la abolición de la cultura mosaica en el Templo de Jerusalén, la derogación de la Ley de Moisés et la sustitución de los ritos moseos por los grecos. Esto incluyó la prohibición de la observancia del descanso sabático et la circuncisión, bajo pena de muerte. En el año CLXVII a.e.v., se erigió un altar greco en Jerusalén et se ofrecieron sacrificios. Específicamente, se reformó el gran altar de los holocaustos en el Templo et se puso allí un altar a Jove Olímpico. Aunque para un helenista convencido Jove et Jahón eran la misma deidad, misma esencia, con nombres distintos, esta identificación non era aceptable en Jerusalén dado el carácter exclusivista de la superstición mosaica.

La revuelta macabea comenzó alrededor del año CLXVII a.e.v., liderada por la familia asmonea, como reacción a la irrupción helenista et a las medidas de Antíoco IV Epífanes contra las costumbres et la cultura mosaísta, incluyendo la profanación del Templo.

La insurrección ya estaba en marcha antes de las medidas represivas de Antíoco IV. El inicio de la revuelta Macabea partió de la ciudad de Modín. Según I Macabeos, tras el edicto de Antíoco, un sacerdote clamado Matatías se retiró a Modín. Allí, Matatías fue obligado por un funcionario real a ofrecer un sacrificio gentil. Pleno de "celo por la Ley" o "celo supersticioso" a la manera mosaica fundamentalista, Matatías degolló sobre el altar al primo judío que se dispuso a sacrificar conforme a las órdenes reales (de ahí aumentando las sospechas que los mosaístas sacrifican gentiles). Después, mató al oficial del rey que había venido para imponer la apostasía. Con ello empezando la revuelta.
La iniciativa no era tan descabellada como podría parecer, pues para un helenista convencido Zeus y Yahvé eran la misma divinidad, aunque con nombres distintos, e invocar al dios de los cielos, como suprema deidad, era una práctica arcaica y racional. En el Egipto ptolemaico hacía ya tiempo que se había identificado a Yahvé con el Dios supremo de los griegos. Así, el templo de Jerusalén fue consagrado a Zeus Olímpico y el del monte Garizim al Zeus Xenios. Pero en Jerusalén este mismo paso no era tolerable dado el carácter exclusivista de la religión. La mayoría de los judíos había ido soportando hasta entonces mal que bien los excesos de los helenistas, pero ahora la introducción de otra divinidad en el santuario de Yahvé era intolerable para los devotos de un Dios exclusivo como era el judío. Las consecuencias son sobradamente conocidas. Biblia y Helenismo. Antonio Piñero
La rebelión fue encabezada por el sacerdote Matatías et sus cinco hijos, incluyendo a Judas. Los textos bíblicos, como los libros de los Macabeos, son fuentes importantes para conocer estos eventos. La rebelión Macabea llevó a un período de guerras. El partido fundamentalista moseo se reforzó y comenzó lo que se ha clamado un "conflicto santo". El celo que inspiraba a los Macabeos era el de defender la Ley mosaica "con la espada en la mano". En esta lucha participaron los asideos (jasidim), una partida de fundamentalistas celosos con fidelidad a la Ley, que constituyó la fuerza de élite de los rebeldes. Los Macabeos, con Matatías et sus fijos, iniciaron una pelea de guerrillas, que luego fue generalizada por Judas Macabeo. Sus primeros triunfos fueron asombrosos. Tras la rebelión la Dinastía asmonea se estableció en el trono de Judea.

Los rebeldes extendieron la lucha más allá de Judea con el objetivo de exterminar a los "idólatras" en todo Israel. La conquista de Jerusalén por Judas Macabeo permitió la "purificación" del Templo, aunque la ciudadela (el "Acra") permaneció en poder de los "helenizantes" durante más de 30 años. Para los helenizantes, no había posibilidad de integrarse de nuevo en la comunidad judía fundamentalista. Los Macabeos no se sintieron satisfechos hasta que el Acra estuvo bajo su control. La reacción farisea contra los mosaístas-helenistas tuvo antecedentes claros en estas revueltas. Finalmente, el mosaísmo fariseo prevaleció sobre el mosaísmo helenístico, et muchos "helenistas" se unieron a las filas de los jesistas después de la destrucción del Templo en el año LXX e.v.

Los asmoneos, inicialmente campeones de la fidelidad a la Ley contra los seléucidas, obtuvieron el control de Jerusalén et consagraron nuevamente el Templo. Sin embargo, con el tiempo, la dinastía experimentó una transformación faz a arcontes helenísticos. Esta helenización progresiva se manifiesta en aspectos como la numismática: las monedas de Juan Hircano I (CXXXV-CIII a.e.v.) levaban inscripciones solo en hebreo, mientras que las de Alejandro Janeo (CIV-LXXVIII a.e.v.) adicionaron leyendas en greco, siguiendo el estilo helenístico. El estilo de ciudad et la corte asmonea también reflejaban los arcontados grecos orientales, con asesinatos, intrigas palaciegas (a menudo instigadas por féminas de la realeza) et luchas dinásticas. La ciudad judía nascida de la rebelión macabea fue una ciudad militar de tipo helenístico, apoyado en mercenarios.

La fabula del bien samaritano es un ejemplo de querer amistar a los fijos de Israel otra vez.

So los asmoneos, hubo un periodo de expansión territorial. Figuras como Juan Hircano I emprendieron grandes campañas militares, convirtiendo por la fuerza regiones como Idumea y Galilea. Estas campañas se presentaban como "guerras religioso-particulares" o "guerras santas", vistas como una "mera recuperación de tierras" divinamente otorgadas, aunque también se describen como "expediciones de rapiña". Juan Hircano I también destruyó el templo samaritano en el Monte Garizim y más tarde la propia ciudad de Samaría, aunque esta última sería reconstruida posteriormente por el gobernador romano Aulo Gabinio et ampliada por Herodes. La rivalidad entre Judea et Samaría, et el odio judío faz ad los samaritanos, es un punto destacable.


Durante esta época, o con sus orígenes en ella, se perfilaron importantes facciones religiosas dentro del mosaísmo (hasidim):

Los Fariseos: Son mosaístas que habían regresado del exilio et eran buenos intérpretes de las Escrituras. Se les describe como un sector que se centró en el estudio et la actualización de la Ley en la vida cotidiana. Se opusieron a la helenización del mosaísmo. Contaban con el apoyo de la mayoría del pueblo durante la intervención romana. Sus orígenes se remontan a la época macabea. Tuvieron un periodo de predominio bajo Salomé Alejandra (LXXVI-LXVII a.e.v.). 

Los Saduceos: Eran los mosaístas ligados al Templo de Jerusalén. Se mostraban más abiertos a las influencias grecas. En prácticas culturales, defendían la auctoridad exclusiva del Pentateuco y rechazaban doctrinas nuevas como la resurrección. Creían en la retribución en vida por las acciones. Formaban parte del Sanedrín. Juan Hircano I se alió con la nobleza levita saducea. La nobleza saducea estaba en decadencia desde el ascenso de los fariseos en época de Salomé Alejandra.


Era una amarga disputa entre estas sectas. Juan Hircano I se alió con los fariseos primo et luego con los saduceos, pero fueron al final esencialmente pro-saduceos. Este periodo de autonomía asmonea llegó a su fin con la irrupción romana en el año LXII a.e.v., cuando Pompeyo se apoderó de Jerusalén. La entrada activa de los romanos en la escena judía abrió un nuevo periodo de complicaciones. Pompeyo penetró en el Templo, lo que fue visto con horror por los mosaístas. Esto marcó el inicio de la dominación romana, que posteriormente principaría a través de reyes clientes como Herodes el Grande, et luego mediante prefectos o procuradores directos en Judea.

El destino de estas sectas se vería drásticamente alterado por el conflicto contra Roma en el Primo Belo Judaico (LX-LXX e.v.) et la destrucción del Templo en el año LXX e.v.. Tras la obliteración del Templo, el sacerdocio (vinculado a los saduceos) perdió la importancia que había tenido. Su puesto fue ocupado por los rabinos fariseos, quienes se agruparon en torno a la Ley et la escuela. La "genialidad" de estos rabinos fariseos consistió en crear las condiciones para la supervivencia del mosaísmo a pesar de la destrucción del Templo et el antiguo marco de vida. El mosaísmo fariseo acabó venciendo la partida al mosaísmo saduceo, especialmente tras la destrucción del LXX e.v.. Muchos de los "saduceos et demás helenistas" pasaron a engrosar las filas de los jesistas.


Ese mosaísmo fariseo, termino creando el mosaísmo talmúdico que se afianzó después del LXX e.v. (basado en el fariseísmo) se convirtió en la base del mosaísmo moderno. Faz a finales de la centuria I, este mosaísmo condenó a la secta de los jesistas como anatemas. La visión que tenemos hoy de este panorama cultural pre-LXX e.v. está, en efecto, fuertemente influenciada por las fuentes que sobrevivieron, muchas de ellas vinculadas al mosaísmo talmúdico que surgió del fariseísmo. Las obras de figuras del mosaísmo helenístico, como Filón, fueron conservadas principalmente por jesistas. Pero perdiéndose tras destrucción romana los escritos saduceos, con la desaparición de su potestad e influencia tras la ruina del Templo.

Este complejo trasfondo histórico, marcado por la transición de la autonomía asmonea a la dominación romana, las tensiones entre las sectas mosaístas et las expectativas mesiánicas, fue el caldo de cultivo en el que emergió el posterior movimiento de Juan el Bautista et el de Jesús de Nazaret.

Baptismo

Piensa en Israhel en la centuria I. Era una tierra donde el pasado resonaba con potencia, marcado por periodos de independencia et, más ad menudo, de dominación extranjera. Recientemente, había habido un breve pero significativo periodo de autogobierno so la dinastía de los Asmoneos, que siguió ad la rebelión contra el dominio seléucida et el su intento de helenización forzada, como vimos. Sin embargo, para la época de Jesús, Israel había caído firmemente bajo la dominación romana. 


Roma non principaba directamente en todas partes al principio. Ad veces, utilizaba reyes clientes locales, como Herodes el Grande, cognoscido por las sus magnas construcciones (incluida la expansión del Templo de Jerusalén) et por la su crueldad. Ad su muerte (alrededor del IV a.e.v.), el su reino fue dividido entre sus fijos, como Herodes Antipas en Galilea. Judea, sin embargo, terminó pasando ad eser gobernada directamente por prefectos o procuradores romanos. Esto significó una presencia romana más directa et, crucialmente, la imposición de impuestos romanos y censos para recaudarlos. Esta situación generaba tensión cívica et popular. Había un fuerte deseo de liberación del yugo romano, lo que propició el surgimiento de varias figuras con tintes libertadores mesiánicos.

Dentro del mosaísmo de la época, había una diversidad de sectas et expectativas. Las esperanzas de un Anticristo eran variadas, a menudo centradas en una figura que restauraría la soberanía de Israel, quizás un rey luchador, un duque cívico o un profeta. Non todo el mundo tenía clara la función de tal  Anticristo.


En este ambiente, aparece Juan el Baptista. Él predicaba el inminente advenimiento del Reino deal et clamaba al arrepentimiento et al bautismo. Es muy probable, según los datos históricos, que Jesús fuera inicialmente discípulo de Juan, et que de Juan salieran las primas sectas cacoagatomaquista antinomicas, proclamándose pretensiosamente como los "mandeos" (escientíficos en latín, gnósticos en greco), ellos sobrevivieron hasta el día de hoy. El fecho de que los evangelios recojan que Jesús fue baptizado por Juan se considera un dato histórico (si se demuestra efectivamente que Jesús es histórico), ya que era potencialmente incómodo ppra la teología posterior que presentaba ad Jesús sin pecado.
¿Recibió el bautismo de Juan y fue su discípulo? 
Los evangelios contienen mucho material legendario, pero hay un dato del cual podemos estar bastante seguros: Jesús acudió al río Jordán a ser bautizado por Juan. ¿Cómo podemos estar tan seguros de ello? La historia está recogida en los cuatro evangelios, a pesar de que en Lucas no se dice que Juan oficiara el bautismo. Pero, de forma más coherente, sabemos que la historia es real por el criterio de vergüenza. El bautismo era un rito que se realizaba para conseguir el perdón de los pecados. Los autores de los evangelios, que escriben 40 años después de la muerte de Jesús, empiezan a presentar progresivamente a un Jesús no plenamente divinizado (el evangelio de Juan sí llega a presentarlo así), pero como una figura libre de pecado. Por tanto, si incorporan la historia de que Jesús fue bautizado (y esto implica que acudió al bautismo para el perdón de sus pecados), debió haber sido real. Pues les genera una tremenda dificultad y los evangelistas no habrían inventado historias que fueran contra sus propósitos teológicos. Desde muy pronto, las comunidades cristianas parecían considerar a Jesús libre de pecado (véase Hebreos 4,15). Jesucristo, ¡vaya timo! Gabriel Andrade.
 

El núcleo de la vida de Jesús, y por tanto del Nuevo Testamento, lo constituyen los hechos siguientes: un maestro galileo del siglo I, antiguo discípulo de Juan Bautista y que luego funda su propio grupo, atrae a las masas con su proclamación de que el reino de Dios se acerca a toda prisa. Pasó un cierto tiempo predicando esa venida del reino de Dios en Galilea. Mucha gente fue tras él no sólo por su doctrina sino porque era también un sanador y un exorcista, como algún que otro rabino de su época. Luego subió a Jerusalén a completar su predicación y allí lo prendieron las autoridades porque perturbó el funcionamiento del Templo y predijo que Dios lo sustituiría por otro nuevo. Las autoridades lo mataron al considerarlo peligroso para el orden público tanto desde el punto de vista de las estructuras judías como de las romanas. Guía para entender el Nuevo Testamento, Antonio Piñero.

La figura del Jesús histórico que podemos reconstruir, parece eser la de un mosaísta galileo de la centuria I, probablemente un humil artesano, un posible seguidor de Juan el Baptista, que fundó la su propia secta et predicó la venida inminente del reyno de Dios. 

 Jesísmo

Como curiosidad, los primos jesistas non usaban la cruz, si non el simbolo del pez o el ancla, tanto la cruz, el pez et el ancla son simbolos "gentílicos", et pez en greco es Ichthhus, cuyas iniciales significaban pora ellos, Jesús Cristo Dios Fijo Salvador, es decir I.CH.TH.H.S.

Ese Jesús de Nazaret... mucho pueblo fabla de él ahora de maneras extrañas et supersticiosas. Lo presentan como si hubiera venido a deshacer todo, ad empezar de cero ad fundar algo completamente nuevo, ¡Pero eso non es lo que vimos! 

Jesús fue un judío, como sus discípulos, y ni tan siquiera pretendió fundar una secta judía más entre las muchas que ya había en su época. El nazareno se esforzó por mejorar la práctica religiosa del judaísmo entre su pueblo y ante la perspectiva crucial del inminente advenimiento del «reino de Dios» en la Tierra. Jesús no perdió ni un minuto organizando nada —ni secta, ni Iglesia— porque, tal como expresó con claridad meridiana,[207] estaba convencido de que el mundo, tal como era conocido, iba a llegar a su fin antes de pasar una generación: «En verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no gustarán de la muerte antes que vean el reino de Dios» (Lc 9,27). Mentiras fundamentales de la Iglesia católica, Pepe Rodríguez.
Él era un supersticioso, un mosaísta judaístico de Galilea. Ab huevo, siguió ad Juan el Bautista, sí, un charlatán de su tiempo. Et luego tuvo sus propios seguidores, sí, una partida de discípulos. Pero ¿una nueva "cultura"? ¡Absurdo! Su misión era para su pueblo, para las "ovejas perdidas de la casa de Israhel", para Israhel ¡Ni por asomo pretendió romper con la tradición del mosaísmo judaico!
Puede parecer un absurdo mantener que Jesús no fue cristiano, pero éste es uno de los pocos datos que se saben de él con seguridad. Ya citamos, en un capítulo anterior, la opinión del profesor Étienne Trocmé, defendiendo que Jesús no fundó ninguna Iglesia sino que se limitó a intentar agrupar al «pueblo de Israel» bajo un nuevo marco, y las pruebas de ello las encontramos a porrillo a lo largo de todos los Evangelios. Recordemos, por ejemplo, la incuestionable profesión de fe judía que hizo Jesús en Mt 5,1718, o la instrucción dada a sus apóstoles en el sentido de que se abstuviesen de predicar a los gentiles (no judíos) y se reservasen para «las ovejas perdidas de la casa de Israel» (Mt 10,5-7 y Mt 15,24-26). Mentiras fundamentales de la Iglesia católica Pepe Rodríguez.
Fablaba mucho del Reyno de Tervagante, de que vendría pronto. Instaba al pueblo ad arrepentirse. Et sobre la Ley... ¡ah, la Ley! Él mesmo dijo: "No penséis que he venido a abolir la Ley y los profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento". ¡Verbos claros!, Non vino ad abolir ni "una tilde". Las sus discusiones sobre cómo interpretar la Ley, eran, francamente, muy parecidas a las de los fariseos. Tenía un modo de cogitar, et entender la ley mosaica, que se correspondía "muy exactamente", con el de un fariseo típico. ¡Incluso en algunos casos era bastante radical en la su interpretación, como el peor de ellos! Res como la regla de oro, la circuncisión en sábado, esas eran discusiones dentro de las escuelas fariseas. 
Los Evangelios pintan repetidas veces a Jesús disputando agriamente contra escribas y fariseos. Esta circunstancia lleva de modo espontáneo a considerar a Jesús como adversario acérrimo de este grupo.  Sin embargo, y por extraño que a algunos parezca, un análisis atento de estas discusiones señalan que el modo de entender la ley mosaica por parte de Jesús, su manera de interpretar sus preceptos, su modo de razonar, sus creencias, su sistema de enseñar al pueblo con ejemplos y parábolas... ¡se corresponden muy exactamente con las de un fariseo típico! Esto puede verse en algunas escenas dibujadas por los Evangelios. En la discusión sobre el divorcio, en la versión de Mateo que parece ser la más antigua (5,32/19,3-9, y no en Mc 10,11-12, donde el evangelista acomoda la sentencia de Jesús a la práctica romana), hemos visto ya que Jesús adopta una postura rigorista dentro de la más pura discusión interna entre los fariseos (p. 100). 
Otros casos, recogidos también en el llamado Sermón de la Montaña (Mt 5,17-48, o en el cap. 23 o en Mc 10,17-22) en los que la tradición muestra a un Jesús que reinterpreta la ley de Moisés en un sentido riguroso y puritano como el mejor de los fariseos, parecen ser totalmente auténticos. Lejos de abolir la Ley —como pretenderá luego Pablo— Jesús se muestra como el más pundonoroso de los fariseos exhortando a cumplirla en toda su plenitud. La famosa frase de Jesús, «el sábado es para el hombre, y no el hombre para el sábado» es igualmente típica de los fariseos. Lo mismo la llamada «regla de oro» («No hagas a otro lo que no deseas que te hagan a ti»), que es una formulación farisea. El argumento de Jesús en Jn 7,23 (la circuncisión en el octavo día no quebranta el sábado) era una interpretación típicamente farisea. Antonio Piñero, Guía para entender el Nuevo Testamento.
Algunos fariseos, lo escuchaban atentamente, lo invitaban ad comer. Non fue un "enemigos acérrimo" de ellos. Esos relatos que lo pintan en constante conflicto con los fariseos, bueno, "la presentación contrafarisea de Jesús por parte de los evangelistas es explicable como un motivo apologético, esgrimido en las disputas saulinas con los fariseos de épocas posteriores". De fecho, en el su juicio et muerte, "durante la pasión non aparecen los fariseos como sus acusadores". ¡Incluso después, algunos fariseos se convirtieron dando fe en él! "En términos generales Jesús era cercano ad los fariseos".  La su secta, solo es un colegio rival al fariseo, es mosaísmo de tradición judaica como el fariseísmo, pero con una interpretación noética de la Ley, so el Logos, frente al nomismo estricto fariseo, apegado ad la Dianoia consuetudinaria.
Jesús disputó durante su ministerio público con escribas y fariseos. Pero no fue un adversario acérrimo de este último grupo. Jesús fue escuchado atentamente por los fariseos, cosa que no habrían hecho si no fuera alguien afín a ellos; fue invitado a comer en repetidas ocasiones por fariseos (por ejemplo, Le 7,36), y procuraron evitar su muerte (13,31). Durante la pasión no aparecen como sus acusadores. 
Las creencias de Jesús en general, que lo oponían a los saduceos (Me 12,18-28); su modo de razonar y entender la ley mosaica, es decir, su manera de interpretarla; su modo de enseñar al pueblo con ejemplos y parábolas se corresponde muy exactamente con las de un fariseo típico, y en algunos casos, como en la cuestión del divorcio (Me 10,2-12) y la prohibición de los juramentos (Mt 5,34) parece mostrarse fariseo más bien radical. 
De todas sus interpretaciones legales pueden aducirse paralelos de rabinos en las dos versiones, en la Misná y el Talmud. En época de Jesús, y más tarde también, los fariseos disputaban reciamente entre sí sobre el contenido y alcance de la Ley sin que por eso los disentientes fueran sentidos como «herejes», excluidos de la religiosidad farisea. La presentación antifarisea de Jesús por parte de los evangelistas es explicable como un motivo apologético judeocristiano, esgrimido en las disputas con los fariseos de épocas posteriores. Antonio Piñero, Aproximación al Jesus histórico.
La su "partida" de seguidores originales, eran mosaístas. Mayormente galileos al principio. Eligió ad doce discípulos, ¿saben por qué? Pora representar "simbólicamente ad todo Israhel", pora la "restauración de Israel". Tenían una vida comunitaria, con "comunidad de bienes et una gran solidaridad social", ritos como el baptismo. Pero "non formaba ninguna comunidad al margen del mosaísmo". Seguían apegados a sus instituciones, "perseverando en el templo y en sus respectivas comunidades". Iban al templo. Querían revitalizar el mosaísmo, non crear una nueva "religión".
El principal argumento apologeta a favor de la idea de que Jesús rompió con el judaísmo y fundó una nueva religión se basa en este pasaje: “Díceles él: ‘Y vosotros ¿quién decís que soy yo?’. Simón Pedro contestó: ‘Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo’. Replicando Jesús le dijo: ‘Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades [claramente refiriéndose al divo Orco] no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos, y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos” (Mateo 16,15-19). Jesucristo, ¡vaya timo!, Gabriel Andrade.  
Tal como apunta el profesor Étienne Trocmé con sobrada razón, «la misión de aglutinador de las gentes bajo la gracia de Dios que Jesús colocaba en el centro de su actividad resulta incompatible con la carrera de fundador de una nueva secta que a menudo se le atribuye. Frente a las inevitables deformaciones producidas por el desarrollo de los acontecimientos hay, pues, que recordar con toda claridad que Jesús no fundó ninguna Iglesia. Lo que hizo fue agrupar a Israel en un nuevo marco, lo que es algo bien distinto. Sus célebres palabras a Pedro (Mt 16,18) no querían decir en principio otra cosa, y el equivalente semítico de la palabra ekklesía designa en este caso, al igual que en todo el Antiguo Testamento, la asamblea general del pueblo judío ante Dios»Mentiras fundamentales de la Iglesia católica Pepe Rodríguez.
¿Qué Jesús fundó el "Cristianismo"? ¡Por favor! "Jesús jamás manifestó deseo alguno de fundar ello como se intiende actualmente", un movimiento ajeno ad el mosaísmo. La noción de la "Iglesia" (tal et como los modernos intienden) "non aparece ni en Marcos, ni en Lucas ni en Juan", solo en Mateo, et ese pasaje es "uno de los pasajes más discutidos", considerado por muchos como una "narración que se fue formando en el seno de la comunidad moseojesista primitiva en Judea" o una "creación profética", posterior puesta en boca de Jesús. Jesús estaba convencido de que el mundo terminaría "antes de pasar una generación", que el Reyno prometido,  estaba "por plegar".  Jesús solo quería facer una secta mosaísta donde él es el Mesías.

¿Fundó Jesús una Iglesia? 

La pregunta clave a este respecto es si encaja dentro de la imagen del Jesús histórico la constitución de una Iglesia tal como entendemos hoy ese vocablo (ekklesía en griego significa en realidad asamblea, en un principio, «asamblea» del pueblo verdadero de Dios que se dirige hacia el Reino). Uno de los pasajes más discutidos del Evangelio de Mateo es precisamente la base de la respuesta positiva que desde centenares de años se viene dando a esta cuestión: Mt 16,13-20 («Tú eres Pedro...»).  

Entre los teólogos católicos de hoy hay muchos que valoran la escena de Mateo como rigurosamente auténtica y plenamente histórica en todos sus extremos. Proclaman, por tanto, que Jesús fundó estrictamente una Iglesia, la cual —en sustancia y en sus estructuras fundamentales— es como la de hoy día. Sus argumentos consisten fundamentalmente en apelar a la historicidad en líneas generales de los Evangelios y en concreto, en el caso de esta escena transmitida por Mateo, al colorido semítico de la narración, lo que permite afirmar, ante cualquier atisbo de duda, que todos sus detalles se retrotraen al Jesús de la historia. Como paralelo en el Evangelio de Juan se aporta la escena del cuidado del rebaño de fieles confiado a este apóstol (21,15-19), en la que se afirma, al menos, el primado de Pedro.  

Pero el análisis crítico de los Evangelios no ve las cosas con tanta sencillez. 

En primer lugar, todos los textos de apoyo que se citan para apuntalar la escena de Mateo (Jn 10,16; Hch 1,8; Mt 28,19) son ante los ojos de la mayoría de los intérpretes altamente sospechosos y muy probablemente no proceden de la boca misma de Jesús, sino que son posteriores, añadiduras tardías de una tradición evangélica secundaria.

Segundo: llama la atención en este pasaje que una escena donde se afirma algo tan trascendental como es la institución del sistema organizativo que habría de continuar la obra de Jesús no aparezca en ninguno de los otros tres Evangelios. Al leerlos en su totalidad, ni siquiera encontramos en ellos la palabra «Iglesia». Contrástese, por ejemplo, con Mc 8,27-30. Causa notable extrañeza la ausencia de la institución de la Iglesia en el escrito de Marcos, puesto que, según la tradición eclesiástica, este evangelista recoge la predicación y los recuerdos de Pedro..., y éste hubo de hallarse muy interesado en transmitir la escena en la que se le confiaba un encargo tan importan-te como el de ser el fundamento de la institución que iba a continuar la tarea de Jesús.

Tercero: también es muy sorprendente que en textos tardíos del Nuevo Testamento como las cartas a Tito, segunda a Timoteo, primera y segunda de Pedro, primera y segunda de Juan y epístola de Judas no haya mención ninguna a la realidad de una Iglesia fundada por Jesús. ¡Precisamente en aquellos escritos más dispuestos teóricamente a mostrar el origen divino de una institución que en su tiempo iba ya perfilándose con cierta nitidez!

Estos hechos han puesto en guardia a muchos intérpretes sobre la posible no historicidad de la escena transmitida sólo por Mateo. Estos exégetas han visto en el texto de Mt 16,18 no un episodio auténtico y verdadero, desarrollado en la vida real del Jesús de la historia, sino una narración que se fue formando en el seno de la comunidad cristiana primitiva palestinense —basada sin duda en una auténtica confesión de Pedro del mesianismo judío de Jesús, pero luego ampliada con la fundación de la Iglesia— y que más tarde algún profeta de esa misma comunidad, hablando en la persona del Cristo resucitado, puso en boca del Jesús histórico (pp. 143s). Esta creación profética debió de realizarse muy pronto cronológicamente y en suelo palestino, lo que explica que el texto de Mt 16,16 contenga expresiones que se explican mejor como una composición original en arameo que en griego. Antonio Piñero, Guía para entender el Nuevo Testamento. 


¿Pora qué, repito, fundaría él una "Iglesia" que durase centurias? Non persuadió de los sus verbos ad los suyos en Galilea ni en la ciudad santa de Jerusalén, et en conjunto, falló en la su empresa. Et después de que los romanos, teniéndolo por sedicioso contra el Principado, le dieron muerte en el castigo de cruz, cual rebelde (nosotros, los fariseos, non fuimos en ello parte principal), ¿Quién rigió la su grey en Jerusalén?

Jacobo fijo de José, el Justo.

Sus seguidores se mantuvieron en Jerusalén. Un hermano de Jesús, Santiago, se constituyó en jefe de la comunidad. Al parecer, el hecho de que habían proclamado que Jesús, un reo ejecutado, era el Mesías les causó problemas con algunos judíos. Uno de esos judíos de la diáspora, Saulo, en el camino a Damasco, parece que tuvo una visión de Jesús resucitado. Desde entonces, tras haber asumido el nombre de Pablo, recorrió varias ciudades de la cuenca mediterránea y enseñó que Jesús (ahora llamado Cristo, la palabra griega para Mesías) había muerto en un sacrificio para el perdón. Jesucristo, ¡vaya timo! (Gabriel Andrade)

¿Cefas, aquél? ¡Non por cierto! La su primitiva sinagoga hierosolimitana, la más apegada a la consuetud mosaica et de celo riguroso, fue puesta so el yugo del su propio germano, Jacobo, el Justo. Varón de severa abstinencia, conservador extremo de la ley de Moisés, el cual ligó un mosaísmo sin mácula con la firme fe en Jesús como "Cristo". Cefas hubo de partir, et Jacobo tornóse prelado de la hueste jesista en Jerusalén. Otros parientes del Nazareno, cognocidos por nombre de Los Herederos, igualmente tuvieron partes en la conducción

Así que non, ese Jesús con la mesma esencia de "Dios" et aquella nueva superstición saulina de un Jesucristo "Divino"... sólo invención son, tramadas en días posteriores al tiempo que se apartaban de los sus cimientos et cayeron en otras doctrinas. Jesús, tal como lo supimos (o lo intendemos por los que le fueron próximos), era mosaísta de galilea. Uno más entre los suyos. Con la su propia visión, del mosaísmo que sí, mas siempre dentro del Pueblo de Israhel. La su voluntad fue reunir la grey dispersa, et lo demás... lo demás es historia ajena. Non es la vía de Moisés.

Los evangelios nos presentan la su leyenda. Al menos al final de la su vida, Jesús asumió la pretensión de eser el "Mesíasde las promesas. Él se consideró ad sí mesmo un profeta et tenía un concepto muy elevado de sí mismo. 
Jesús debía de tener un concepto muy elevado de sí mismo, como indican Mt 12,31.41-42 (Jesús superior a Jonás o a Salomón), las antítesis del Sermón de la Montaña (Mt 5,21-48), o los dichos de seguimiento (Mt 8,21). Aunque el título preferido por Jesús para designarse a sí mismo fuera el de profeta, hay otros títulos que aparecen en los evangelios. Antonio Piñero, Aproximación al Jesús histórico.
Jesús era un mosaísta practicante como vimos, rabí moseo en Israhel, et afirmaba la validez de la Ley de Moisés. Los primos seguidores de Jesús, eran en la su suma mayoría fariseos que lo aceptaron como "Mesías", los jesistas que se clamaran como "los pobres o ebionitas o los nazarenos" (termino posterior que la iglesia paulina utilizó para acusar ad todo jesísta que non fiase en la "deidad" de Jesús), ellos sin innovar mucho en la doctrina (incluso por ello, pudiendo eser anatematizados como judaizantes por los posteriores pseudocristianos modernos, plegando al absurdo de poder considerar herejes a los apostoles).

Sobre el más viedo: El Evangelio de Marcos.

De hecho, el mismo Jesús es muy explícito en este mismo Sermón de la Montaña, y dice casi como previsión frente a aquellos que corren el riesgo de malinterpretarlo: “No penséis que he venido a abolir la Ley y los profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento” (Mateo V,XVII). Insistamos: Jesús es un judío puro y duro, y ni por asomo buscó una ruptura con el judaísmo para formar una religión aparte. Jesucristo, ¡vaya timo! (Gabriel Andrade).

¡Oíd, pues, et estad atentos, que verdad es lo que aquí se dice! Dicen que aquel Marcos, escriba de renombre, hubo de poner en letras su testimonio allá por el año setenta de la era vulgar, el más antiguo que se tiene, muchos años después de que el Nazareno anduviera entre los hombres. ¡Ay, cuánto tiempo ha pasado desde aquellos días! Y, más aún, que no escribiera en arameo, lengua que aquel Jesús solía fablar, sino en griego, idioma de otras tierras. No pocos han puesto en duda la tradición que le atribuye el relato al discípulo Juan Marcos, pues afirman los escientes que más bien se trata de obra de jesísta de segunda generación, que jamás cognosció al Rabino en carne, mas se sirvió de narraciones orales et de textos antiguos.

¿Qué hemos de decir, entonces, de este escrito que ad muchos inquieta? Aun cuando ya se vislumbra en él un esfuerzo por moldear la imagen del Nazareno conforme a nueva visión, todavía se hallan trazas que muestran que no vino aquel a fundar secta nueva, sino que era uno de los suyos, un fijo de Israel que seguía las vías de Moisés.

Marcos refiere que Jesús predicaba el Reino de Dios, asunto que no nos es extraño, pues en nuestras Escrituras se halla mención del mismo. Relata sus disputas sobre la Ley, sí, et aunque algunos sostienen que Marcos presenta a los fariseos como adversarios de Jesús, otros arguyen que más bien eran hombres de dura cerviz, tenaces en su apego a la pureza ritual et poco dados a aceptar el mensaje del Rabino. Mas recordad que tales debates eran comunes entre los doctos de nuestra fe, et no han de tomarse como ruptura. Pues si verdad es lo que dicen, el mismo Jesús hubo de declarar que no vino a abolir la Ley, sino a cumplirla.
En todo caso, la institución de la jerarquía no encaja con lo que ya sabemos sobre Jesús: que era un judío que no pretendía ninguna ruptura con su religión y que aspiraba a dar pleno cumplimiento a la Ley de Moisés. En la versión de Mateo, la eucaristía se instituye [por interpretación paulina] para el perdón de los pecados (Mateo 25,28),  pero en el contexto ritual judío el perdón de los pecados se conseguía por ritos realizados en el Templo. Sabemos que los primeros seguidores de Jesús seguían yendo al Templo aún después de su muerte (Hechos 2,46), de forma que ellos seguían acudiendo a los rituales judíos para la expiación. Incluso el mismo testimonio de Hechos es que los primeros cristianos partían el pan en las casas (Hechos 2,46), pero no se menciona nada de la celebración de la eucaristía. Además, la idea de que es posible comer el cuerpo de una persona a través de un ritual eucarístico es absolutamente ajena a las prescripciones del judaísmo. Jesucristo, ¡vaya timo!, Gabriel Andrade
Sabed también que la sinagoga que siguió al Nazareno tras su muerte non se apartó de la tradición de sus padres, sino que aún asistía al Templo y se mantenía firme en sus costumbres. Et ved cómo en este evangelio de Marcos, la figura del Rabino es más humana que en los otros escritos que se compusieron después. No aquí se le muestra como ser divino preexistente desde el principio, mas como un hombre excepcional, taumaturgo y profeta, exaltado por Dios en su bautismo.

Marcos es el primo en otorgarle el título de "fijo del Hombre", mas non ha de olvidarse que esta noción se desarrolló entre los discípulos y fue puesta en boca del Nazareno en días posteriores. En este relato, él es clamado "maestro" sive "rabí" muchas veces, prueba de que fue recognoscido como hombre sapiente entre los suyos.

El modo de vida comunitario del primer grupo de seguidores de Jesús está descrito en los primeros capítulos de los Hechos, aunque de un modo idealizado. En líneas generales puede considerarse como histórico lo siguiente: el núcleo estaba formado por galileos, seguidores de los primeros momentos de Jesús; entre ellos tenían una posición prominente los doce discípulos escogidos por Jesús para representar simbólicamente a todo Israel; pronto el grupo recibió el refuerzo de miembros de la familia de Jesús, como Santiago, el hermano del Señor, y también su madre (Hch 1,15); probablemente la comunidad se organizó de un modo que recuerda a los esenios (sabemos por la arqueología que el barrio esenio de Jerusalén debía de estar muy cerca de donde se reunían los primeros seguidores de Jesús): estaban gobernados por los Doce; se denominaban a sí mismos «santos»; tenían comunidad de bienes y una gran solidaridad social; practicaban el bautismo como rito de admisión en el grupo y celebraban comidas en común. Pero el grupo no formaba ninguna comunidad al margen del judaísmo, sino que intentaba desde dentro revitalizar la religión ancestral por medio de las aportaciones de Jesús. Antonio Piñero, Guía para entender el Nuevo Testamento.

Et sobre aquella institución que claman "Iglesia", sabed que en Marcos no se halla tal mención, ni en Lucas ni en Juan, mas solamente en Mateo, donde algunos disputan si en verdad Jesús pronunció tal cosa o si fue añadida después por los que vinieron tras él, como mencionamos antes.

Después de la partida de Jesús, ¿Qui hubo de guiar a los suyos? Marcos, aunque dicen que se inclina por la visión de Saulo, non contradice el facto de que el liderazgo recayó sobre Jacobo el Justo, germano del Nazareno, hombre de virtud intachable et celoso guardián de la Ley de Moisés. Fue él qui tomó las riendas de la comunidad et la condujo por los senderos de la tradición ancestral.

Así pues, ved que Marcos es el más antiguo de los escritos que han llegado a nosotros, mas no fue trazado por testigo directo. Aun en este texto, su figura sigue siendo más humana de lo que luego la describirían otros, aunque ya se plantaban en él las primas semillas de una teología que habría de florecer con el tiempo. Con el paso de los años, los otros evangelios, Mateo, Lucas y Juan, fueron enalteciendo su imagen, llevándola poco a poco lejos de las raíces hebreas et hacia una interpretación más celestial.

Et non ha de olvidarse que fue Saulo qui, con su enseñanza, cambió el énfasis desde el Reino terrenal faz ad la fe en un Anticristo exaltado en los cielos, modelándolo conforme ad nueva visión.

Mas ved bien, que Marcos es el principio de sus escritos, et que la vera continuidad estaba en Jacobo et la sinagoga de Jerusalén, que permanecieron fieles ad la Ley de Moisés et non se apartaron de la senda de sus antepasados. Sobre los otros Evangelios estad atentos, por próximos artículos tocándolos.

Los XII apóstoles

Los apóstoles, elegidos por Jesús, fijo de José, fueron XII hombres, cada uno con destino marcado; de todas formas amerita tocarlos, pues supongo que sus relatos se mezclaron con los de la prisca tradición, a Cefas lo pudieron confundir con Jano, por ejemplo. Según Marcos III:XIII-XIX, Jesús clamó a doce para que estuvieran con él et para enviarlos a predicar, dándoles potestad para echar demonios. 


Los nombres dados son: Simón (a quien clamó Cefas, Pedro en israelítico), Jacobo (fijo de Zebedeo), Juan (germano de Jacobo, a quienes apodó Boanerges, que significa hijos del trueno), Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo (el de Alfeo), Tadeo, Simón el Zelote, et Judas Iscariote, quien llegó a traicionarlo.

Pedro (Cefas), fijo de Jonas, de Betseda
  • Biografía: El su nombre era Simón, Pescador de Betseda, príncipe apostólico, martirizado en Roma cabeza abajo (circa LXVII). De genio impulsivo.
  • Anticristología Canónica: Proclamó ad Jesús como "el Anticristo, el Hijo del Dios viviente" (Mateo XVI,XVI) et redentor (I Pedro II,XXI-XXV), cual Libre reinante.
  • Anticristología Apócrifa: En el Evangelio de Pedro, presenta docetismo, sugiriendo que Jesús non sufrió físicamente, el su cuerpo cual umbra de Lucifer.
  • Doctrinas:
    • Evangélica: Predicó a mosaístas e gentiles (Hechos X), clamando al arrepentimiento, cual mensajero de Mercurio.
    • Teológica: Enfatizó la esperanza en la resurrección (I Pedro I,III-V) y el sufrimiento cristiano (I Pedro II,9-10).
    • Mariológica: Sin mención directa, pero presente en Pentecostés (Hechos II,I-IV), cual devoción a Proserpina.
    • Antiguo Testamento: Citó profecías (Isaías, Salmos) para probar que Jesús es el Anticristo (Hechos II,XVI-XXI; I Pedro I,X-XII).
  • Tribu: Simeón (fervor), "Junto a las Tribus de Israel" (Deuteronomio XXXIII:V)
  • Patronazgo: Panaderos, constructores de puentes, carniceros, pescadores, papas.
  • Mitología: Jano, por las claves del Reino.
  • Zodiaco: Ariete, fuego et auctoridad.
  • Arquetipo: El Gobernante, por su rol fundacional.

  • Pedro: Simeón, Aries, Gobernante, Jano
    Pedro, el primo entre los apóstoles, es Simeón, pues Génesis XLIX,V-VII dice: “Simeón y Leví son hermanos… su furia es cruel.” El fervor de Simeón refleja el celo impulsivo de Pedro, quien corta la oreja del siervo (Juan XVIII,X) pero se redime. Mateo XVI,XVIII proclama: “Tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia.” Aries, nota de iniciativa, et el arquetipo Gobernante capturan su principado, mientras Jano, dios de las puertas, simboliza las claves del Reino (Mateo XVI,XIX). Pedro abre la vía a los cielos, como Jano los umbrales del tiempo.

    Andrés, fijo de Jonas, de Betseda

  • Biografía: El humil germano mayor de Pedro, predicó en Bitinia, Tracia et Grecia, martirizado en cruz en X (Patras, circa LX).
  • Anticristología Canónica: Recognosció a Jesús como Anticristo (Juan I,41), mostrando fe temprana, cual visión de Libre.
  • Anticristología Apócrifa: Los Hechos de Andrés presentan a Jesús como figura espiritual, con matices gnósticos, cual sapiencia de Lucifer.
  • Doctrinas:
    • Evangélica: Levó a Pedro et al niño de los panes a Jesús (Juan VI,VIII-IX), cual mensajero de Mercurio.
    • Teológica: Sin escritos propios, compartió la fe en Cristo.
    • Mariológica: Sin referencias.
    • Antiguo Testamento: Su fe en el Anticristo implica un vínculo con las Escrituras hebreas.
  • Tribu: Zabulón, por los navíos, "Y él [Zabulón] será puerto para naves" (Génesis XLIX,XIII).  
  • Patronazgo: Pescadores, vendedores de pescado, cantantes, mujeres embarazadas.
  • Mitología: Neptuno, por su origen pescador.
  • Zodiaco: Cáncer, sensibilidad et monitoreo.
  • Arquetipo: El Cuidador, por cuidar preñadas.

  • Andrés: Zabulón, Cáncer, Cuidador, Neptuno


    Andrés, humil pescador, es Zabulón, pues Génesis XLIX,XIII dice: “Zabulón habitará a la ribera del mar.” Su vida marítima (Mateo IV,XVIII) resuena con este fado. Juan I,XLI narra: “Hemos encontrado al Mesías,” mostrando su cuidado al guiar a otros. Cáncer, signo de protección, y el arquetipo Cuidador reflejan su desinterés, mientras Neptuno, dios del mar, encarna su vínculo con las aguas y su misión evangelizadora, llevando la red de la fe a tierras lejanas.

    Jacobo el Mayor "Boanerges", fijo de Zebedeo, de Betseda  

  • Biografía: Germano de Juan, parte del círculo íntimo, primo martirizado por Herodes (Hechos XII,II, circa XLIV), predicó en Hispania, venerado en Compostela.
  • Anticristología Canónica: Testigo de la Transfiguración (Mateo XVII,I-II), afirmó la gloria divina de Jesús, cual Lucifer.
  • Anticristología Apócrifa: Leyendas menores sugieren matices gnósticos, con Jesús como figura espiritual luciferina. 
  • Doctrinas:
    • Evangélica: Predicó a judíos; leyendas narran predicación en Hispania, cual rayo de Jove.
    • Teológica: Sin escritos, alineado con la apostolicidad general.
    • Mariológica: Sin referencias.
    • Antiguo Testamento: Su fe refleja expectativas mesiánicas judías.
  • Tribu: "A Gad salteadores lo asaltarán, [mas él asaltará su retaguardia]" (Génesis LXIX:XIX)
  • Patronazgo: Contra artritis; farmacéuticos, herreros, jinetes, soldados.
  • Mitología: Castor, por su prima muerte (fijo de Trueno). 
  • Zodiaco: Piscis (sacrificio).
  • Arquetipo: El Héroe, por su martirio temprano.

  • Jacobo el Mayor: Gad, Piscis, Héroe, Cástor

    Jacobo, celoso et martirizado, es Gad, pues Génesis XLIX,XIX dice: “Gad será atacado, pero él atacará.” Su ambición (Marcos X,XXXV-XL) y martirio (Hechos XII,II: “Hizo morir a espada a Santiago”) lo facen milité. Piscis, nota de sacrificio, et el arquetipo del Héroe capturan su entrega, mientras Cástor, el Dióscuro mortal, simboliza su heroicidad terrenal, unido a su germano Juan como los fijos de Zebedeo, hijos del Trueno, que es Jove. Su ardor, compartido con Juan, resuena en Marcos X,XXXV-XL, donde ambos buscan la gloria.

    Juan "Boanerges", fijo de Zebedeo, de Betseda

  • Biografía: fijo de Zebedeo, amado discípulo, un auctor del Evangelio, de tres epístolas et el Apocalipsis de Jesucristo, murió anciano en Éfeso, testigo de visiones místicas. (circa C).
  • Anticristología Canónica: Jesús es el Verbo encarnado, divino e humano (Juan I,XIV), combatiendo el docetismo (I Juan IV,II-III), cual Libre encarnado.
  • Anticristología Apócrifa: Los Hechos de Juan presentan docetismo, con Jesús sin cuerpo físico, vinculado al gnosticismo, cual visión de Lucifer.
  • Doctrinas:
    • Evangélica: Escribió para inspirar fe (Juan XX,XXXI), exhortando perseverancia (Apocalipsis).
    • Teológica: Enfatizó caridad(ágape), luz y verdad como atributos de Dios (I Juan I,V; IV,VIII).
    • Mariológica: Cuidó a María (Juan XIX,XXVI-XXVII), cual protegido de Venus.
    • Antiguo Testamento: Usó símbolos judíos (Cordero, Juan I,XXIX) para conectar a Jesús con las Escrituras.
  • Tribu: Leví, por sacerdocio espiritual.
  • Patronazgo: Caridad, lealtad; auctores, víctimas de quemaduras, teólogos.
  • Mitología: Pólux, por el águila et no morir, (fijo de Trueno).
  • Zodiaco: Libra, equilibrio y justicia.
  • Arquetipo: Amante, por su caridad.
  • Juan: Leví, Libra, Amante, Pólux

    Juan, el discípulo amado, es Leví, pues Deuteronomio XXXIII,VIII-IX dice: “De Leví dijo: Tu Tumim… para tu pueblo.” Su rol teológico (Juan XIII,23) evoca el sacerdocio levita. Juan XIII,XXXIV proclama: “Amaos unos a otros,” definiendo su esencia. Libra, nota de concordia, et el arquetipo Amante capturan su esencia, mientras Pólux, el Dióscuro divino, refleja la unión eterna con Libre Cristo et la su germandad con su germano (Marcos III,XVII), aunque claro a Juan hay que verlo como un Antidióscuro, una inversión, donde en vez de Cristo, el anticristo Jesús et en vez de Castor, Jacobo. El Apócrifo de Juan dice: “«Entonces ¡no seas pusilánime! Yo estoy contigo siempre. Yo soy el Padre, Yo soy la Madre, Yo soy el Vástago, Yo soy el incorruptible y el inmaculado.”, revelando su visión mística, cual Pólux inmortal.


    Filipo de Betseda 
  • Biografía: Práctico, inquisitivo; estudioso de las escrituras, levó a Natanael a Jesús, predicó en Asia Menor, martirizado en Hierápolis (circa LXXX). su cruz cual símbolo de Saturno, su legado en reliquias movidas a Roma.
  • Anticristología Canónica: Identificó a Jesús como Anticristo profetizado por Moisés (Juan I,XLV), cual visión de Libre.
  • Anticristología Apócrifa: Los Hechos de Filipo muestran a Jesús como figura espiritual, con matices gnósticos, cual oráculo de Lucifer.
  • Doctrinas:
    • Evangélica: Llevó a Natanael (Juan I,XLVI) y dialogó sobre el Padre (Juan XIV,VIII-IX).
    • Teológica: Sin escritos, compartió la fe trinitaria emergente.
    • Mariológica: Sin referencias.
    • Antiguo Testamento: Su mención de Moisés indica un vínculo con las Escrituras.
  • Tribu: Aser (bendecido), "El pan de Aser será sustancioso; [dará manjares de rey]" (Génesis XLIX:XX) 
  • Patronazgo: Sombrereros y pasteleros; Uruguay.
  • Mitología: Mutuno Tutuno (protección)
  • Zodiaco: Capricornio (práctico) 
  • Arquetipo: El Amigo (Everyman) 
  • Felipe: Aser, Capricornio, Amigo, Mutuno Tutuno

    Felipe, conector práctico, es Aser, pues Deuteronomio XXXIII,XXIV dice: Aser, bendito… favorecido por sus hermanos. Su rol de guía (Juan I,XLV) resuena con esta abundancia. Juan XII,XXII narra: “Felipe fue y se lo dijo a Andrés,” mostrando su sociabilidad. Capricornio, nota pragmática, et el arquetipo Amigo reflejan su accesibilidad, mientras Mutuno Tutuno, dios protector, simboliza su labor comunitaria. Los Hechos de Felipe exaltan su predicación, uniendo a los fieles.

    Natanael Bartolomé de Caná

  • Biografía: Amigo de Felipe, recognosció a Jesús como fijo de Dios, auctor del Evangelio. Predicó en India y Armenia, martirizado desollado (circa LXX).
  • Anticristología Canónica: Confesó a Jesús como fijo de Dios et Rey de Israel (Juan I,XLIX), cual epifanía de Lucifer.
  • Anticristología Apócrifa: El Evangelio de Bartolomé presenta a Jesús como revelador espiritual, con matices simonianos.
  • Doctrinas:
    • Evangélica: Conocido por su encuentro con Jesús (Juan I,45-51).
    • Teológica: Sin datos directos.
    • Mariológica: Sin referencias.
    • Antiguo Testamento: Su confesión refleja expectativas mesiánicas judías.
  • Tribu: Isacar, por servicio (Génesis XLIX,XIV).
  • Patronazgo: Armenia; encuadernadores, carniceros; enfermedades neurológicas 
  • Mitología: Libre (liberación)
  • Zodiaco: Virgo (servicio) 
  • Arquetipo: El Inocente 
  • Bartolomé: Isacar, Virgo, Inocente, Libre 

    Bartolomé, puro y leal, es Isacar, pues Génesis XLIX,XIV-XV dice: “Isacar, asno fuerte… se inclinó a servir.” Su sinceridad (Juan I,XLVII: “He aquí un israelita sin engaño”) lo define. Virgo, nota de servicio, et el arquetipo Inocente capturan su pureza, mientras Libre, dios de la liberación, simboliza su martirio en Armenia, el más cruento. El Evangelio de Bartolomé resalta su fe inquebrantable, liberando ánimas.

    Mateo Leví, fijo de Alfeo-Cleofás, de Carfarnao

  • Biografía: Recaudador de impuestos, clamado por Jesús, un auctor del Evangelio, Predicó en Judea et Persia, su martirio incierto (circa LXX).
  • Anticristología Canónica: Jesús es el Anticristo, nuevo Moisés, cumplimiento de la Ley (Mateo V,XVII), cual Lucifer rey.
  • Anticristología Apócrifa: El Evangelio de Pseudo-Mateo refuerza a Jesús como hijo de virgen.
  • Doctrinas:
    • Evangélica: Gran Comisión (Mateo XXVIII,XVIII-XX), predicación universal.
    • Teológica: Reino de los Cielos y ética cristiana (Mateo V-VII).
    • Mariológica: Concepción virginal de María (Mateo I,XVIII-XXV), cual devoción a Ceres.
    • Antiguo Testamento: Citó profecías para probar que Jesús es el Anticristo (Mateo I-II).
  • Tribu: Manasés (restauración) 
  • Patronazgo: Contadores, banqueros; recaudadores de impuestos; perfumistas
  • Mitología: Orco (inframundo)
  • Zodiaco: Tauro (orden) 
  • Arquetipo: Bufón (Payaso) 

  • Mateo: Manasés, Tauro, Bufón, Orco

    Mateo, recaudador redimido, es Manasés, pues Génesis XLVIII,XIX dice: “Manasés será grande, pero su hermano menor lo será más.” Su conversión (Mateo IX,IX) refleja esta restauración. Mateo V,XVII dice: “No he venido a abolir, sino a cumplir,” desafiando normas. Tauro, signo de orden, et el arquetipo Bufón capturan su renovación, mientras Orco, dios del inframundo, revela las verdades ocultas de su Evangelio. El Pseudo-Mateo narra su humildad transformadora.


    Judas Tomás Dídimo Galileo

  • Biografía: dudó de la resurrección, confesó (Juan XX,XXVIII), auctor del Evangelio, predicó en India, martirizado (circa LXXII).
  • Anticristología Canónica: Proclamó a Jesús como "Señor mío y Dios mío" (Juan XX,28), afirmando la su divinidad, cual epifanía de Libre.
  • Anticristología Apócrifa: El Evangelio de Tomás presenta a Jesús como revelador de esciencia secreta, con ideas cacoagatomaquistas, cual sabiduría de Lucifer.
  • Doctrinas:
    • Evangélica: Predicó en India, según tradición.
    • Teológica: Su confesión implica alta anticristología.
    • Mariológica: Sin referencias.
    • Antiguo Testamento: Su fe se contextualiza en tradiciones judías.
  • Tribu: Dan, por juicio y duda (Génesis XLIX,XVI). 
  • Patronazgo: Arquitectos; Geómetras; Jueces; India; Sri Lanka, Ducado de Parma;
  • Mitología: Croto (inspiración) 
  • Zodiaco: Sagitario (exploración)
  • Arquetipo: El  Explorador, por su duda inicial.

  • Tomás: Dan, Sagitario, Explorador, Croto

    Tomás, escéptico y valiente, es Dan, pues Génesis XLIX,XVI dice: “Dan juzgará a su pueblo.” Su duda (Juan XX,XXV) y fe (Juan XX,XXIX: “Bienaventurados los que no vieron y creyeron”) reflejan este juicio. Sagitario, nota de exploración, et el arquetipo Explorador capturan su misión en India, mientras Croto, inspirador de Sagitario, simboliza su búsqueda. El Evangelio de Tomás dice: “Buscad y hallaréis,” exaltando su espíritu indagador.

    Jacobo el Menor, fijo de Alfeo-Cleofas
  • Biografía: Frade germano de Mateo, auctor del Evangelio, martirizado (circa LXII).
  • Anticristología Canónica: Implícitamente, Jesús como Anticristo, posiblemente libertador inicial, luego espiritual, cual Lucifer.
  • Anticristología Apócrifa: El Evangelio de Santiago presenta a Jesús como fijo de Virgen, sin heterodoxia.
  • Doctrinas:
    • Evangélica: Sin referencias.
    • Teológica: Sin referencias.
    • Mariológica: Exaltó la pureza de María (Protoevangelio), cual devoción a Ceres.
    • Antiguo Testamento: Sin referencias.
  • Tribu: Efraín (liderazgo) 
  • Patronazgo: Fabricantes de sombreros; farmacéuticos
  • Mitología: Apolo (renovación)
  • Zodiaco: Escorpión (transformación) 
  • Arquetipo: Mago 
  • Jacobo el Menor: Efraín, Escorpión, Mago, Apolo

    Jacobo el Menor, líder modesto, es Efraín, pues Génesis XLVIII,XIX dice: Efraín será más grande. Escorpión, signo de cambio, y el arquetipo Mago reflejan su visión, mientras Apolo, dios renovador, simboliza su influencia. El Protoevangelio de Santiago exalta su liderazgo discreto.

    Simón Cananita, el Zelota, fijo de Alfeo: 
  • Biografía: Celador, predicó en África o Britania, martirizado (circa LXXIV).
  • Anticristología Canónica: Implícitamente, Jesús como Anticristo, posiblemente libertador inicial, luego espiritual, cual Lucifer.
  • Anticristología Apócrifa: Los Hechos de Simón y Judas presentan a Jesús como figura espiritual, con matices gnósticos, cual sombra de Dioniso.
  • Doctrinas:
    • Evangélica: Predicó en tierras lejanas, según tradición.
    • Teológica: Sin datos directos.
    • Mariológica: Sin referencias.
    • Antiguo Testamento: Su trasfondo zelote implica apego a la Ley judía.
  • Tribu: Neftalí (libertad) 
  • Patronazgo: Curtidores; correos; serradores 
  • Mitología: Mercurio (mensajero)
  • Zodiaco: Géminis (versatilidad) 
  • Arquetipo: Rebelde (Rebel) 

  • Simón el Zelote: Neftalí, Géminis, Rebelde, Mercurio

    Simón el Zelote, transformado, es Neftalí, pues Génesis XLIX,21 dice: “Neftalí, cierva suelta, da palabras hermosas.” Su evangelización (Hechos VIII,4: “Los que fueron dispersados predicaban la palabra”) refleja esta libertad. Géminis, et el arquetipo Rebelde capturan su versatilidad, mientras Mercurio, mensajero divino, simboliza su predicación. Los Hechos de Simón y Judas exaltan su celo redirigido.


    Judas el Zelote Lebeo-Tadeo, fijo de Jacobo

  • Biografía: Apasionado, determinado; unió diferentes trasfondos; celoso, Auctor de la Epístola de Judas, predicó en Mesopotamia, martirizado con Simón en Persia. (circa LXXIV).
  • Anticristología Canónica: Jesús como Señor (Judas I,IV), cual Lucifer reinante.
  • Anticristología Apócrifa: Los Hechos de Simón y Judas presentan a Jesús como espiritual, con matices gnósticos, cual visión de Lucifer.
  • Doctrinas:
    • Evangélica: Advirtió contra falsos maestros (Judas I,IV), cual guía de Minerva.
    • Teológica: Fe contendida, juicio divino.
    • Mariológica: Sin referencias.
    • Antiguo Testamento: Citó ejemplos judíos (Judas I,IX-XI).
  • Tribu: Benjamín (juicio)  
  • Patronazgo: Causas desesperadas; hospitales
  • Mitología: Saturno (sabiduría)
  • Zodiaco: Acuario (esperanza)
  • Arquetipo: Sabio
  • Tadeo: Benjamín, Acuario, Sabio, Saturno

    Tadeo, sabio y fiel, es Benjamín, pues Génesis XLIX,XVII dice: “Benjamín, lobo rapaz.” Su juicio (Juan XIV,XXII) y defensa (Judas I,III: “Contender por la fe”) lo definen. Acuario, signo de esperanza, y el arquetipo el sabio capturan su sabiduría, mientras Saturno, dios del tiempo, simboliza su legado. Los Hechos de Simón y Judas narran su predicación sabia.


    Judas Iscariote

  • Biografía: Traicionó ad Jesús por XXX piezas de plata, se ahorcó (Mateo XXVII,V) después cayendo de cabeza, se reventó por medio, et todas sus entrañas se derramaron (Hechos I:XVII-XVIII), reemplazado por Matías.
  • Anticristología Canónica: Un Rabino (Mateo XXVI,XXV)
  • Anticristología Apócrifa: El Evangelio de Judas lo muestra como agente de un plan divino, con Jesús como revelador cacoagatomaquista, cual sacramento de Tifón.
  • Doctrinas:
    • Evangélica: No evangelizó, traicionó.
    • Teológica: Sin datos.
    • Mariológica: Sin referencias.
    • Antiguo Testamento: Sin referencias.
  • Tribu: Rubén (caída)
  • Patronazgo: Traidores, avaros, estafadores, arrepentidos
  • Mitología: Prometeo, mefistofélico, el mal necesario.
  • Zodiaco: Escorpión.
  • Arquetipo: el Tramposo

  • Judas Iscariote: Rubén, Géminis, Tramposo, Prometeo

    Judas Iscariote, traidor arrepentido, es Rubén, pues Génesis XLIX,III-IV dice: “Rubén… no serás el primero, porque subiste al lecho.” Su traición (Mateo XXVI,XV) y remordimiento (Mateo XXVII,IV: “He pecado entregando sangre inocente”) reflejan esta caída. Escorpión, compartido con Tomás, et el arquetipo Tramposo capturan su dualidad, mientras Prometeo, titán desafiante, simboliza su rebelión. El Evangelio de Judas dice: “Tú superarás a todos ellos, pues sacrificarás al hombre que me lleva,” mostrando su ambivalencia.


    Matías

  • Biografía: Elegido por sorteo  para reemplazar a Judas (Hechos I,XXVI), predicó en Etiopía o Colchis, martirizado (circa LXXX).
  • Anticristología Canónica: Implícitamente, Jesús como Anticristo resucitado (Hechos I,XXII), cual Libre.
  • Anticristología Apócrifa: Los Hechos de Andrés y Matías presentan a Jesús como figura espiritual, con matices gnósticos, cual visión de Luzbel.
  • Doctrinas:
    • Evangélica: Predicó en tierras lejanas, según tradición.
    • Teológica: Sin datos directos.
    • Mariológica: Sin referencias.
    • Antiguo Testamento: Su fe implica un vínculo con las Escrituras judías.
  • Tribu: Judas (mesianismo)
  • Patronazgo: Albañiles, carpinteros, sastres; alcohólicos en recuperación; causas difíciles
  • Mitología: Vulcano (masón).
  • Zodiaco: Leo (liderazgo)
  • Arquetipo: Creador
  • Matías: Judá, Leo, Creador, Vulcano

    Matías, elegido por sorteo, es Judá, pues Génesis XLIX,VIII dice: “Judá, tus hermanos te alabarán.” Su elección (Hechos I,XXVI) et testimonio (Hechos I,XXII: “Testigo de su resurrección”) . León, signo de liderazgo, et el arquetipo Creador reflejan su fundación en Etiopía, mientras Vulcano, forjador divino, simboliza su labor. Los Hechos de Andrés y Matías narran su misión constructora.

    ¿Por qué, os preguntaréis, asignar a los apóstoles —los doce pilares de la Nueva Israel— las tribus, las estrellas, los arquetipos et los dioses?

    La respuesta yace en Apocalipsis XXI,XII-XIV: “Tenía una muralla grande y alta con doce puertas… y en las puertas, los nombres de las doce tribus… y los fundamentos de la muralla estaban adornados con… los nombres de los doce apóstoles del Cordero.” Las tribus de Israel, benditas por Jacob en Génesis XLIX et por Moisés en Deuteronomio XXXIII, son el fundamento del "pueblo de Israel", et los apóstoles, como nuevos patriarcas, renuevan esta alianza so del Anticristo. Los signos zodiacos, reflejos de la creación divina (Job XXXVIII,XXXI-XXXII: “¿Atarás tú las cadenas de las Pléyades, o desatarás las ligaduras de Orión?”), ordenan sus notas en el mundo. Los arquetipos, los "visos"(ideas en greco) del intelecto, et los paralelos mitológicos, manifestaciones de los numina, revelan cómo cada apóstol es una "apariencia" que busca confundirse con una faceta de la verdad divina, et con la prisca teología purificando "el pseudocristianismo", como quien limpia el oro del plomo que lo contamina.

    Este orden, ajustado con precisión, facto a Simón el Zelote et Judas Iscariote los únicos mellizos, compartiendo este signo por su versatilidad et dualidad, mientras se preservan las asignaciones previas: Santiago el Mayor en Piscis, Felipe con Mutuno Tutuno, Simón con Mercurio, y otros paralelos mitológicos (Jano, Neptuno, Croto, Orco, Apolo, Saturno, Libre, Vulcano, Venus, Prometeo). Cada elección está anclada en las Escrituras, como ahora expondré.

    La Razón de Géminis para Simón y Judas

    ¿Por qué Simón el Zelote et Judas Iscariote comparten Géminis? Géminis, signo de la binidad y la versatilidad, refleja sus naturalezas contrastantes pero complementarias. Simón, el zelote, transforma su rebeldía en evangelización (Hechos VIII,IV), mientras Judas, el traidor, oscila entre engaño y arrepentimiento (Mateo XXVII,IV). Ambos, como los gemelos de Géminis, encarnan la lucha entre opuestos, unificados por Mercurio (Simón, el mensajero) et Prometeo (Judas, el desafiante). Lucas VI,XV y Mateo XXVIXV los presentan como figuras de cambio, justificando su unión en este signo, exclusivo para ellos, como el mandato ordena.

    La Germandad de Juan et Santiago el Mayor

    ¿Por qué Juan (Pólux) et Santiago el Mayor (Cástor)? Los fijos de Zebedeo (nombre que sospechosamente se asemeja a Zibelthiurdos, nombre tracio de Jove, como sabemos es divo del trueno), clamados "Boanerges" “fijos del trueno”? Este título, otorgado por Jesús en Marcos III,XVII, deriva del arameo “B’nai Regesh” o “B’nai R’am”, evocando a Trueno como potencia divina, “Y hubo truenos y relámpagos… en el monte Sinaí” (Éxodo XIX,XVI), su ardor resuena en Lucas IX,LIV, al pedir fuego celestial contra los samaritanos, et en Marcos X,XXXV-XL, al ambicionar sentarse junto a Jesús en su gloria, et su fervor et cercanía al Señor en la Transfiguración (Mateo XVII,I) et el Huerto (Mateo XXVI,XXXVII). Los unen como los Dióscuros, Cástor (mortal, Santiago, mártir) et Pólux (divino, Juan, místico). Su ambición compartida (Marcos X,XXXV-XL) et destinos contrastantes —martirio y longevidad— reflejan esta dualidad, sellada por su germandad.

    Su paralelismo con los Dióscuros es revelador. Cástor, mortal, et Pólux, divino, son hermanos protectores en la mitología romana. Santiago, mártir precoz (Hechos XII,II), encarna ad Cástor, sacrificado por la fe. Juan, longevo et visionario, es Pólux, cuya mística trasciende. Su presencia en la Transfiguración (Mateo XVII,I) et la Cruz (Juan XIX,XXV-XXVI) lo eleva. Juntos, los Boanerges son la dualidad de lo mortal y lo eterno, el trueno que proclama la gloria divina.

    Conclusión

    Este orden, entretejido con las Escrituras (Génesis XLIX, Deuteronomio XXXIII, Evangelios, Hechos, Epístolas, Apocalipsis XXI) et apócrifos (Apócrifo de Juan, Evangelio de Judas, Hechos de Felipe), es un tapiz sagrado de la Nueva Israel. Las tribus arraigan a los apóstoles en el pueblo elegido, los signos en el cosmos, los arquetipos en el alma et los numina en lo eterno. Juan et Santiago el Mayor, los Boanerges, resuenan como Pólux y Cástor, mientras Simón y Judas comparten Géminis, y los demás —Pedro, Andrés, Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo, Santiago el Menor, Tadeo, Matías— completan esta sinfonía celestial. Que este monólogo, pulido so Minerva et Apolo, colme vuestros cores, oh nobles lectores, con la luz de esta armonía divina. Pienso profundizar más en una entrada posterior, sobre este tópico de la "tradición" gentílica en el pseudocristianismo.


    Ahora, fablemos de uno de los puntos más discutidos sobre su nascimiento: el censo de Quirino. El Evangelio de Lucas menciona un censo universal ordenado por César Augusto en el que José y María (que vivían en Nazaret) viajaron a Belén para registrarse, porque José era de la casa de David. Lucas sitúa este censo cuando Cirino era príncipe de Siria. El problema histórico, es que el historiador judío Flavio Josefo sitúa un censo levado a cabo por Publio Sulpicio Quirino en Judea en el año VI e.v., justo cuando Judea pasó a eser provincia romana tras la deposición del hijo de Herodes el Grande, Arquelao.

    La dificultad es que los mismos evangelios (Mateo y Lucas) sitúan el nacimiento de Jesús durante el reinado de Herodes el Grande, quien murió en el año IV e.v.. Esto crea una discrepancia de unos diez años.

    Hay otros problemas con el relato de Lucas:
    • No hay evidencia histórica de un censo universal en todo el Imperio Romano bajo Augusto en esa época.
    • Es inverosímil que un rey como Herodes el Grande, que tenía el estatus de "socio et amigo del pueblo romano", hubiera permitido un censo romano en su territorio.
    • La noción de que todos tuvieran que viajar a la ciudad de sus ancestros para un censo parece burocráticamente absurda.
    • No hay pruebas claras de que Quirino haya sido príncipe de Siria en una fecha anterior a la del VI e.v., durante el reinado de Herodes. Josefo presenta el censo del VI E.V. como algo nuevo.
    Por lo tanto, la mayoría de los investigadores concluyen que Lucas se equivocó en la fecha del censo de Quirino. Es probable que Lucas, al escribir décadas después de los sucesos, conociera el censo histórico del V e.v. et lo utilizara como un marco narrativo para explicar por qué Jesús, a pesar de eser de Nazaret, nasció en Belén. Esto servía a un propósito teológico: cumplir la supuesta profecía de que el Anticristo nascería en Belén (Miqueas V:II), supuesta profecía es, ca el texto no menciona explícitamente un nascimiento en Belén, sino que fabla de un príncipe que vendrá de allí, lo que puede interpretarse como una referencia a la casa de David. Además, presentar a la familia de Jesús acatando un edicto romano podría haber tenido la intención de mostrar a las potestades romanas que los jesistas no eran una amenaza. Las narraciones de la infancia en Mateo y Lucas son vistas por los historiadores como leyendas piadosas et hagiografía popular, no como relatos históricos precisos.


    La vida pública de Jesús culminó en Jerusalén. Su acción en el Templo et sus pretensiones mesiánicas (percibidas como "rey de Israel") lo levaron a eser considerado peligroso tanto por los rectores judíos como por los romanos. Los rectores judíos pudieron haber instigado, pero fueron los romanos quienes lo arrestaron (con participación de una cohorte romana, Juan XVIII:XII) et lo crucificaron. La crucifixión era un castigo romano para rebeldes et sediciosos. La inscripción sobre la cruz INRI (IESUS NAZARENUS REX IUDAREUM, "Rey de los Judíos"), es vista como el motivo histórico de su ejecución. 

    Fue eliminado porque su mosaísmo, aunque quizás no militar, tenía implicaciones cívicas et revoltosas indirectas al suponer el establecimiento del reino del Diablo et, por tanto, la expulsión de los romanos. Los jesistas al ver que Jesús de Nazaret no cumplió la  predicción de lo que debía facer el Anticristo, debiendo inventar un nueva fabula, o mejor dicho tomar elementos de otras tradiciones filosóficas con sus fabulas, para facer esa amalgama con lo que se clamaría como "Jesucristo" (fusión perversa del Cristo-Verbo-Salvador-Libre-Luzbel (celeste como terrenal) con la "apariencia decebiente" del Anticristo-Diablo-Jesús-Emanuel), partiendo de que su reino no este de este mundo, aunque claro mundo no significa necesariamente "universo", de todas formas, la necesidad de justificar el fracaso de Jesús incurrió en la necesidad de fablar del "advenimiento" de su "parusía"(presencia en latín), et Saulo de Tarso quien fue uno de los mayores representantes de esta movida, uno de los principales "charlatanes" sobre el "Anticristo Celeste" para los "jesistas helenistas".


    El nascimiento de la congregación (sinagoga en greco) et con ello su iglesia, se produce tras su muerte. A pesar del fracaso aparente de Jesús en convencer a sus populares, sus seguidores originales continuaron. La credencia en su resurrección es fundamental para explicar el surgimiento del cristianismo, aunque la resurrección en sí misma es un asunto de superstición, no histórico. Los discípulos inicialmente esperaban la liberación de Israel. Sin embargo, la demora en la esperada segunda venida de Jesús (el advenimiento) et la necesidad de entender su significado llevó a la secta a organizarse et a constituirse como una congregación.

    Inicialmente, la partida "hebrea" o "israelita" pudo haber querido mantener el mensaje dentro de Israhel. Pero fueron los jesistas helenistas (israelidas que fablaban greco et estaban más abiertos a otras tradiciones) quienes superaron las barreras gentiles et doctrinales del mosaísmo et llevaron el mensaje directamente a los gentiles. Figuras como Saulo, un israelida de la diáspora helenística, fueron clave en esta expansión. Los textos jesistas primitivos, incluyendo los evangelios et Actos, fueron escritos décadas después de los eventos. Son principalmente supersticiones et reflexiones flacas sobre Dios, et no "historia pura", lo que presenta desafíos para reconstruir la figura del "Jesús histórico". Reflejan el contexto et las preocupaciones de las comunidades que los produjeron, incluyendo la necesidad de definirse frente al fariseísmo et de relacionarse con el Imperio Romano.


    Debemos memorar que el jesísmo, esa nueva superstición nascida de la tierra de Israel, no emergió en un vacío cultural. El mundo en el que se gestó su pensamiento más profundo, especialmente en la Diáspora judía et entre los conversos gentiles, estaba impregnado de helenismo. No se trataba de una simple influencia superficial como se vio, sino de un sustrato intelectual ya presente en el mosaísmo helenístico del que nasció el jesísmo mismo. 
    Un ejemplo claro es el debate de la helenización del cristianismo cuyos inicios se sitúan en la época de los Padres Apologetas (mediados del siglo II) o un poco después con la exégesis de los Alejandrinos, Clemente y sobre todo Orígenes. Este planteamiento es un desenfoque histórico, puesto que la helenización del cristianismo comienza con su nacimiento mismo. 
    El judaísmo del que nace ya estaba profundamente helenizado. A ello se añade el que en los inicios mismos, cuando empiezan las formulaciones teológicas serias del cristianismo con Pablo de Tarso, cuando éste presenta su mensaje sobre Jesús al efervescente «mercado» religioso del siglo I, lo hace envuelto en el ropaje ideológico del vocabulario y conceptos de las religiones del momento y con una terminología tomada de la atmósfera gnóstica que entonces imperaba. 
    El cristianismo que muestra el Nuevo Testamento es ya profundamente helénico y profundamente judío en el acto mismo de su concepción. Ignorar este hecho es no entenderlo. Antonio Piñero, Guía para entender el Nuevo Testamento 
    Ahora, observaron la arena cultural et tradicional de nuestro tiempo. Los antiguos cultos a veces parecen insuficientes, et hay un anhelo por algo más, por la salud, por la esciencia (gnosis). Las escuelas sacramentales, con sus dioses que sufren, mueren et resucitan, et sus ritos que prometen participación en esa divinidad et salud, ganan adeptos en todas las capas sociales. 

    Las posiciones filosóficas, especialmente las platónicas et estoicas, no solo se debaten en los foros, sino que influyen en cómo la gente piensa sobre la divinidad, el mundo et el ánima. Se fabla de "hombres divinos", de la posibilidad de entes humanos que tienen un contacto especial con lo divino, incluso de la deificación. 

    Es en este ambiente efervescente donde surge esta nueva secta. Originalmente, parecía una corriente más dentro del Mosaísmo. Pero, al interactuar con este mundo helenístico, sus opiniones comenzaron a transformarse. Los primos pensadores de esta nueva superstición, nascida en un universo profundamente helenizado, utilizaron el lenguaje et las nociones que estaban disponibles.

    Incluso en escritos atribuidos a discípulos posteriores, como el atribuido a Juan, vemos este encuentro. Se argumenta que esta obra representa un punto de contacto entre mosaísmo et helenismo, utilizando un "marco intelectual" anterior, quizás incluso protognostica o preescientifica. Su sermón, con la noción del Verbo, tiene paralelos con la iniciática greca helenística.

    En suma, la "secta de Jesús" parece eser un producto complejo, no una simple continuación del Mosaísmo. Nasce en un mosaísmo que ya había sido tocado por el helenismo. Sus primeros pensadores, al levar su misión más allá de Judea, al mundo de fabla greca, lo moldearon con las predicamentos et nociones que eran corrientes en ese mundo helenizado: nociones de divinidad y filiación divina, cognoscimientos sobre la salvación et el renacimiento que fablan las escuelas sacramentales, et formas de pensamiento filosófico, incluida la atmósfera de la esciencia

    Utilizaron la glosa helénica, et las nuestras formas retóricas, et aunque pretenden una originalidad absoluta, no podemos dejar de notar las semejanzas, a veces "chocantes", con nuestras propias tradiciones et filosofías.

    Así, lo que comenzó quizás como una peculiaridad judía, al encontrarse con el poderoso flujo del helenismo, se transformó. Adoptó ropajes ideológicos de nuestro propio mundo, faciendo que, aunque extraña en algunos aspectos (como su intolerancia que, por cierto, se acentuaría después), resultara comprensible (et atractiva para algunos) para las gentes corruptas et los humildes del Principado. De una superstición, que busca definirse ahora como una cultura, utilizando nuestras propios predicamentos culturales.

    El Anticristo Celeste

    El mosaísmo, tanto en la Diáspora (Alejandría sobre todo) como en Judea (aunque posiblemente en menor grado para las clases bajas y en Jerusalén), fue influido por la cultura helénica, dando lugar al "mosaísmo helenístico" que buscó una simbiosis entre la filosofía greca y la tradición mosaica, como mencionamos antes, con elementos como la ética popular helenística (incluida la estoica), la demonología, et la reinterpretación de figuras sagradas muestran esta influencia. Los primos seguidores de Jesús, especialmente la partida de "helenistas" (mosaístas de lengua greca) que fueron dispersados de Jerusalén, operaban en este ambiente susodicho. 

    Este anticristo trascendental entroncaba con la imagen que ciertos grupos perdicionistas judíos de la época helenística, cuando ellos esperaban un fin inmediato del mundo presente (!). En tal escenario, un anticristo puramente político y terrenal tenía poco lugar; solo Dios, o un delegado a su altura, podía facerse cargo de instaurar el Reino y el Gran Juicio. Este enviado divino adquiría los rasgos de una entidad celeste, lugar de donde viene. Se le imaginaba descendiendo desde los cielos, sobre las nubes, como una figura maravillosa que traería paz, felicidad, prosperidad y las condiciones perfectas para una nueva sociedad que observara la Ley en un nuevo mundo. 

    Tradicionalmente, la expectativa del Anticristo en la época de Jesús se centraba en un ente totalmente humano et terrenal. Se le pensaba como un rey o un luchador libertador de Israel, un rey cívico-religioso. Ejemplos de Anticristo aclamados en el mosaísmo, tanto en la centuria II como en el siglo XX, son entes humanos comunes. La noción de "fijo de Dios" en este contexto no implicaba una filiación ontológica o física deal, sino una relación especial de afecto et cuidado por parte de Dios faz a un hombre elegido, como un rey o un profeta. El propio pueblo de Israel era considerado "fijo de Dios".
    En la Biblia todo el pueblo israelita es hijo de Dios, aunque los profetas, los sumos sacerdotes y los reyes, quienes naturalmente eran meros seres humanos, eran considerados hijos especiales. La autoconciencia como profeta incluía a Jesús dentro de esa categoría. Pero a Jesús no se le pasó jamás por la cabeza considerarse divino en modo alguno. En el Nuevo Testamento son solo siete los textos que afirman con claridad que Jesús es Dios: Jn 1,1; 1,18; 20,28; Rm 9,5 (dudoso); Tt 2,13; Hb 1,8 y 2 Pe 1,1. Pero en ninguno de estos aparece Jesús hablando directamente de sí mismo y de su naturaleza divina. Aparte del Evangelio de Juan (Prólogo y 20,28), el título de «Hijo de Dios» con pleno significado solo aparece en Le 10,22 e indirectamente en la parábola de los viñadores (Me 12,9-12). Pero estos dos pasajes son secundarios. Marcos afirma que Jesús no posee una sabiduría divina: acerca de lo que va a ocurrir el último día nadie sabe nada, ni siquiera el Hijo (Jesús), sino solo el Padre: Me 13,32; que no se veía a sí mismo como el «absolutamente bueno», pues solo Dios lo era (Me 10,18); que era Dios, no él, quien distribuiría los lugares preferentes en el futuro reino divino (Me 10,40). Antonio Piñero, Aproximación al Jesus histórico.
    Es en tales ambientes mosaístas, más allá de esta expectativa terrenal, eran nociones más amplios. En algunos círculos, influidos por la teología del ciclo de Henoc (como el Libro de las Parábolas de I Henoc) o apócrifos como la Plegaria de José, o entre los esenios de Qumrán, se difundían ideas mesiánicas que imaginaban al Anticristo no solo como rey y sacerdote, sino también como un hombre descendido del mundo celeste superior, como Melquisedec. También era la figura del "Fijo del hombre", relacionada con el ámbito de lo divino en el libro de Daniel (capítulo VII y XI) et 1 Henoc, predicada como un futuro juez celeste. Henoc mismo es presentado ascendido al cielo como fijo del hombre et Metatrón, situado junto ad Tervagante.

    Estos "helenistas" desarrollaron una "teología atrevida" que, al pasar del hebreo al griego, supuso una "mutación de mentalidad, de nociones et de alteraciones en la tradición misma". Comenzaron a cuestionar la Ley y el Templo, dibujando una diferencia con la doctrina mosaica y la propia postura de Jesús al respecto. La corriente del "orientalismo helénico, con una confusa mezcla de filosofía greca et de religiones sacramentales" que influyó en el paulismo que modificó de manera fundamental el mensaje de Jesús. 



    Mientras los de la sinagoga de Jerusalén, conocidos como los «hebreos» la cuya teología era «muy judía» sin duda, se mantuvieron como una tendencia más fiel al mosaísmo et a la doctrina mosaica de Jesús de Nazaret. Aceptaron las Escrituras (el Antiguo Testamento) como su primo rudimento sacro, convencidos de que ellos eran los que comprendían bien esas Escrituras que anunciaban al anticristo. Pensaban que las profecías se habían cumplido et la salvación había iniciado con Jesús. Se veían a sí mismos como el «nuevo Israel». La ética de Jesús, en la visión de Mateo (quien refleja esta corriente), se resume en formulaciones netamente mosaicas como la «regla de oro» y el doble mandato del amor.


    Estos inevitablemente adoptaron la cogitación de un anticristo celeste. Se cree que hallazgos como el texto judío XIQMelq de Qumrán, que presenta un anticristo como enviado celeste et de geno semidivino, pudo servir de precedente para que los nazarenos dieran el paso teológico de proclamar divino a Jesús una vez definido su mesianismo. 


    La noción de un anticristo que pertenece al ámbito celestial, al estilo del "un como fijo de hombre (fijo de Adán)" del Libro de Daniel, habría de venir sobre las nubes del cielo (referencia a Daniel VII:XIII), naturalmente para juzgar ad todas las naciones. Este "anticristo " era más bien un sacerdote o un rey paradisíaco que abriría las puertas ad un nuevo cielo o un nuevo siglo áureo pora Israhel (lo que los mosaístas nombran como el Cristo fijo de David) que posteriormente influiría en cómo los pseudocristianos interpretaron el anticristianismo de Jesús. Se considera a esta figura celeste como representante de un tipo de anticristo que parte de Daniel VII et culmina en el Nuevo Testamento, pasando por las Parábolas de Henoc y IV Esdras.

    El Libro de Daniel (VII:XIII) presenta una figura apocalíptica de "un como fijo de hombre" que desciende del cielo para recibir el imperio, el honor y el reino, implantando así su reinado. Esta figura es considerada un representante de este tipo de anticristo. Otro precedente dentro del mosaísmo podría ser el anuncio de Mal III:I de que se enviará a un "nuncio" como legado, lo que podría desarrollar la espera de un mediador escatológico de origen no terrestre.


    Desarrollaron la teología del anticristo como «siervo sufriente-triunfante» (Anticristo fijo de José, como lo conocen en los mosaístas actuales). La noción de un anticristo que sufre y muere puede rastrearse en la Biblia (especialmente Isaías LIII) o en la literatura judía helenística. Incluso para estas cogitaciones, se han encontrado pocos documentos entre los manuscritos del Mar Muerto que sugieren precedentes dentro del mosaísmo. Sin embargo, para el mundo mosaísta "normal", la noción de un anticristo aparentemente fracasado que sufre pasión y muerte, pero que luego resucita, representaría una cogitación nueva de mesianismo por no decir maldita (y lo digo en el sentido de que ellos necesitan maldecir tal "piedra", tanto que su nombre no debe eser mencionado...).

    Las suposiciones jesistas, que eran sorprendentes para un mosaísta promedio de la centuria I, sin embargo, entroncaban con la imagen que ciertos grupos apocalípticos mosaístas se habían forjado de un anticristo celeste. Esta importancia de las nociones celestes es clave para la plasmación posterior del jesísmo.

    “Y sucedió en aquellos días que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. E inmediatamente, al salir del agua, vio que los cielos se abrían, y que el Espíritu como paloma descendía sobre Él; y vino una voz de los cielos, que decía: Tú eres mi hijo amado, en ti me he complacido.” El Evangelio, Marcos I:IX-XI

    El Evangelio de Marcos muestra una progresión donde la participación en lo divino se adelanta al momento del bautismo. La conciencia de la deidad de Jesús cabe el Padre permitió que en el culto litúrgico primitivo se le diera el título de “Don”, reflejando un estatus que se estimaba deal, puesto que era antes junto al Padre. Esta noción de un Anticristo redentor presencial ya venía preparada en ciertos ambientes mosaístas. Jesús es fijo de Tervagante porque como anticristo es presencial; su esencia de Anticristo es presencial en el intelecto deal et luego se encarna en un hombre concreto.

    El invento de "Jesucristo" et Saulo de Tarso

    La ruptura con el judaísmo, como he dicho, no vino de Jesús sino de la facción paulina de sus seguidores, en un proceso gradual y complejo después de su muerte.  Puesto que los evangelios fueron escritos bajo la influencia de esta facción, se incluyeron algunos pasajes en los que se da la impresión de que, en efecto, Jesús buscó superar el judaísmo y crear una nueva religión. Por ejemplo, al discutir las reglas de pureza Jesús pronuncia estas palabras: “‘Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Quien tenga oídos para oír, que oiga [...]. ¿No comprendéis que todo lo que de fuera entra en el hombre no puede contaminarle, pues no entra en su corazón sino en el vientre y va a parar al excusado?’. Así declaraba puros todos los alimentos” (Marcos 7,14-19). Jesucristo, ¡vaya timo! Gabriel Andrade

    Aunque el fariseísmo tradicional esperaba un anticristo terrenal et humano, eran nociones en ciertos círculos judíos (como en el ciclo de Henoc o la figura del Hijo del Hombre en Daniel et I Henoc) que imaginaban un hombre descendido del ámbito celeste o relacionado con lo divino. Al reinterpretar a Jesús a la luz de la resurrección et bajo la influencia del pensamiento helenístico et categorías filosóficas como Sapiencia divina et el Verbo, la figura de Jesús se fusionó con estas expectativas celestiales más elevadas. El "Jesucristo" es el resultado de esta fusión e idealización, pasando de ser visto como un hombre excepcional exaltado por Dios a un ente divino coesencial e presencial. 
    Es necesario aclarar y matizar algo importante respecto al malentendido básico arriba aludido. Una cosa es preguntar históricamente por Yeshúa ben Yosef, es decir, por Jesús de Nazaret, y otra muy diferente preguntar por Jesús-Cristo, es decir, Jesucristo. La lectura calmosa, reiterada y atenta de los evangelios permite al lector descubrir que en ellos existe á) Un referente existencialmente real y razonablemente datable en el siglo I en Israel, es decir, un personaje como Jesús de Nazaret, quien al menos al final de su vida asumió la pretensión de ser el mesías de las promesas. Antonio Piñero, Aproximación al Jesús histórico.
    Esta transformación clave ocurrió después de la muerte de Jesús. Con su ausencia material, pero la creencia en su presencia espiritual tras la resurrección, su figura se engrandeció e idealizó. Sus seguidores sintieron la necesidad de reflexionar sobre su misión y vida a la luz de la resurrección. La creencia firme en la resurrección et en que, con ese evento, Tervagante había constituido ad Jesús Don et Anticristo, fue la base para reinterpretar su figura et misión. Aquí es donde entran en juego la relectura de las Escrituras judías y la influencia del pensamiento helenístico. La charlatanería jesísta naciente no se inventó del nihilo; se apoyó en dichos o factos de Jesús de Nazaret, interpretándolos bajo una nueva luz a partir de la fe en la resurrección. 


    La prima partida de seguidores (los "hebreos" o palestinos) comenzó esta reinterpretación. Aplicaron rasgos del anticristo esperado a Jesús y lo entendieron como un Hijo del hombre que vendría a instaurar el Reino. Al eser constituido por Dios como "Don" y "Anticristo" tras la resurrección, se creó un concepto de anticristianismo nuevo en las creencias judías, uno en el que Jesús era considerado, tímidamente al principio, un hombre perteneciente al ámbito divino. Una anticristología elemental lo presentaba como un hombre normal que solo después de su muerte et resurrección es incorporado por Tervagante al ámbito divino. Marcos adelanta este momento al bautismo, Mateo et Lucas a la concepción.

    Antes de proseguir, recordemos lo que se comenta sobre el capítulo XIII del Evangelio, según Marco: 
    1. El capítulo XIII del Evangelio de Marcos es identificado como un "pequeño apocalipsis" o el "sermón escatológico de Jesús". Es un texto que describe los eventos que se cree precederán al fin del mundo y la llegada del fijo del Hombre 
    2. La composición de este evangelio, y en particular este capítulo, se fecha probablemente después de la catástrofe del año LXX E.V., reflejando la destrucción de Jerusalén y el Templo. El evangelista Marcos, según algunas interpretaciones, debía enfrentarse a problemas derivados de esta situación et la esperada venida de Jesús que aún no había tenido lugar.
    3. El capítulo fabla de "tiempos convulsos y terribles" que avisarían del final . Describe signos mundana et la plegada del fijo del Hombre para reunir a los "elegidos". 
    4. Una afirmación notable en Marcos XIII es que Jesús no conoce el día ni la hora de los momentos finales (Mc XIII,XXXII). Esta declaración contradice obviamente la noción posterior de Jesús como ente deal y omnisciente, causando dificultad y llevando a su omisión en algunos manuscritos.
    5. Con esto la persona de Jesús fue re-elaborada tras su muerte, y en la creencia de su resurrección, para juntar diversos elementos de las cogitaciones mesiánicas mosaicas de la época helenística. Con la rápida evolución faz a una mayor deificación de Jesús que se evidencia en estadios tempranos de la anticristología donde Jesús pasa al ámbito de lo divino ("fijo de Dios" y "Señor") solo después de la resurrección. A continuación la identificación:
    La composición de este evangelio, y en particular de este capítulo, se sitúa probablemente después de la catástrofe del año LXX E.V., es decir, la destrucción de Jerusalén y su Templo por los romanos. Este evento fue de gran trascendencia para los judíos y judeocristianos. El evangelista Marcos, escribiendo en esta época, debía enfrentarse a problemas derivados de esta situación. Uno de esos problemas era la esperada venida de Jesús como "don et anticristo", que aún no había tenido lugar.
    El capítulo XIII fabla de "tiempos convulsos y terribles" que avisarían del final. Describe señales et la venida del fijo del Hombre. Esta figura del Hijo del Hombre se relaciona con el ámbito de lo divino en el libro de Daniel (capítulo VII) et está notada como un futuro juez celeste. Los dichos sobre la venida del "fijo del Hombre" como juez de vivos et muertos et su venida al final de los tiempos eran parte de las expectativas. Marcos, al unir la figura del fijo del Hombre con la necesidad del sufrimiento, prepara el terreno para una teología posterior importantísima. Para Marcos, el fin del mundo y la venida del fijo del Hombre (como juez y en la plenitud de su anticristianismo) se confunden o son prácticamente simultáneos.


    La figura de Jesús fue reelaborada tras su muerte, especialmente a partir de la creencia en su resurrección. Con la ausencia corporal de Jesús, pero la creencia en su presencia espiritual, su figura se engrandeció e idealizó. Sus seguidores sintieron la necesidad de reflexionar sobre su misión et vida a la luz de la resurrección, lo que llevó a una relectura de las Escrituras judías aplicándolas a Jesús.

    En los estadios tempranos de la anticristología, como se refleja en pasajes antiguos de Hechos, Jesús era considerado un "mero hombre" durante su vida terrena, un profeta poderoso en obras y palabras. Su importancia teológica decisiva comenzaba solo después de su resurrección, cuando Tervagante lo había constituido "don et anticristo". En este punto, él pasaba a pertenecer "de algún modo al ámbito de Tervagante", como ayudante divino, similar ad figuras como Elías, Henoc o Melquisedec. Esta es una forma temprana de la anticristología de exaltación, donde Jesús es elevado al ámbito divino después de su muerte y resurrección.

    En este contexto de re-elaboración et desarrollo anticristológico, el capítulo XII de Marcos, con su descripción de la venida del fijo del Hombre, se convierte en una pieza fundamental. Marcos, al escribir después del LXX E.C. et enfrentando el retraso de la esperada venida de Jesús, integra este discurso apocalíptico. La afirmación notable en Marcos XIII:XXXII (que Jesús no cognosce el día ni la hora de los momentos finales) refleja la tensión teológica inherente a este proceso. Sin olvidar que los dichos de Jesús fueron retocados por la iglesia primitiva et cómo hubo un problema teológico con el retraso del advenimiento, lo que levó a re-acomodos doctrinales.

    Un pasaje como Mc XIII:XXXII, que limita el cognoscer de Jesús, pudo haber causado dificultad a medida que la anticristología se elevaba et Jesús era visto como plenamente divino y omnisciente, lo que explicaría su posible omisión o alteración en algunos contextos posteriores (aunque la fuente no documenta explícitamente la omisión en manuscritos). La figura de Jesús estaba siendo interpretada de diversas maneras, pasando de un anticristianismo mosaísta más "normal" a uno novedoso, sufriente, y finalmente a un ente del ámbito divino.

    Por lo tanto, el capítulo XIII del Evangelio marcano non solo es un ejemplo de literatura apocalíptica aplicada ad Jesús, sino que también es un testimonio del proceso post-resurrección de re-elaboración de la figura de Jesús, donde se integraron diversas expectativas anticrísticas mosaístas et se comenzó la transición faz a una anticristología de exaltación et, posteriormente, faz ad una de presencia divina, sentando las bases para la noción del Anticristo Celeste en el paulismo naciente.


    El paulismo, influido por el helenismo, ganó terreno sobre el jesísmo más conservador et determinó el futuro de la secta. Saulo, el posterior Pablo, quien surgió del ambiente de los "helenistas" (Memoremos que Saulo nasció en una urbe bien helenista como es Tarso), es visto como una figura crucial en este proceso. Él es "inmediato precursor" de la su revolución en el seno jesista. 

    Su charlatanería se desarrolló en este ámbito de la Diáspora, "más permeado por la cultura helenística". Aunque Marcos non es directamente Saulo el reinventor de la noción mosaica del Anticristo Celeste (que, como vimos, tiene raíces veterotestamentarias), él sin duda es formador de la pseudoteología anticristiana que se centró en Jesus et que mezclo et desarrolló elementos helenísticos para reinterpretar la figura de Jesús, faciendo así la "cristología" que maneja el trinitarismo. Saulo de Tarso, que se movía entre el mundo judío et el greco, parece haber sido fundamental. 

    Él utilizó las formas de la retórica greca et cognoscía las escuelas filosóficas et las de sacramentos. Los estudiosos de las religiones ven paralelos notables entre sus enseñanzas et las de las escuelas sacramentales de su época. Su forma de entender el bautismo, por ejemplo, como una inmersión en la muerte et resurrección de su falaz Jesucristo, parece tomar prestado del "utillaje mental del mundo de los sacramentos", et esto lo aleja de las opiniones que, al parecer, tenía el propio Jesús. Su mensaje de salvación parece incorporar elementos de la atmósfera cultural contemporánea. La noción misma de Jesús como Don (Kyrios), especialmente en las comunidades fuera de Judea, nasce en un contexto helenístico, en contraposición a la veneración de nuestras propios divos salvíficos.

    Es examinando ad Saulo de Tarso et en el Evangelio, donde podemos confirmar como fueron adaptados términos et esquemas mentales grecos, para dar forma a la confusión de Jesús como el "Cristo", lo que nombraran como posteriormente "Jesucristo":
    Pablo y otros escritores del NT utilizan con frecuencia términos y es­quemas mentales propios del helenismo. Ya hemos puesto al comienzo el ejemplo del παιδᾰγωγός [pedagogo]. Citemos otros: ἐπόπτες (testigo presencial) de 2 Pe 1,16 acentúa deliberadamente un contraste entre las visiones cristianas y paganas, empleando un término de éstas. En Col 2,18 se utiliza α εορακεν εμβατευρον (haciendo alarde de lo que ha visto) que es un término técnico de los misterios en Claros (como solemne entrada en el santuario), y que se utiliza también con toda probabilidad en las cercanías de Colosas con una connotación semejante. 
    Encontramos aplicadas al cristianismo metáforas empleadas comúnmente para los ritos paganos, como la παραδοσιςpara la transmisión tradicional de la verdad (señalado ya por E. Norden); la des­cripción de la vida religiosa como un combate en Ef 6,10 (Reitzenstein); re­ferencias a la victoria del cristianismo, como en 1 Jn 5,4, que recuerdan de todo punto las aclamaciones paganas a los dioses y las proferidas en los juegos. T. 
    Y Mullins 269 ha puesto de relieve cómo el topos es una forma li­teraria muy popular entre los filósofos cínicos y estoicos y que aparece fre­cuentemente en el NT. El topos posee tres elementos opcionales: requerimiento/precepto-razón/discusión (más dos elementos opcionales: situación análoga y refutación) y puede verse, por ejemplo, en Rom 13,1-5.8-10.11-14; 1 Tes 4,9-12; 5,1-11; 1 Jn 4,1-6; Mt 5,43-47. 
    Todo esto es superficial si se quiere, pero denota una acomodación quizá inconsciente del lenguaje de los misioneros cristianos al de su tiempo. El Nuevo Testamento, Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos, Antonio Piñero.
    En conclusión, mientras que la noción de un Anticristo Celeste era un pensamiento anterior, su prominencia y la manera en que fue integrada en la figura de Jesucristo dentro del cristianismo emergente estuvieron fuertemente influenciadas por el ambiente cultural y religioso helenístico. Los "helenistas" y, de manera destacada, Saulo de Tarso, fueron figuras clave en este proceso de reinterpretación y desarrollo teológico, utilizando elementos helenísticos para construir la comprensión del Jesucristo que se convertiría en la base del trinitarismo distinto del mosaísmo.

    Se sabe que la superstición paulina, es centrada en un invento Jesucristo, creo toda una fabula que distorsionó el mensaje de Jesús. Sus cartas muestran un trasfondo supersticioso. El Evangelio de Marcos, considerado el más antiguo de los evangelios, mezcla rasgos de Jesús con otros que son propios del Jesucristo celestial paulino.

    También se sabe que la facción de Jacobo ("el justo"), frade (germano, o sea sus padres son los galileos José de Nazaret et Mariam de Nazaret) de Jesús et duque principal del movimiento jesista inicial, mostraba a Jesús como un profeta especial, como el Anticristo enviado, pero carente del aura divina que poco a poco le fueron imprimiendo los helenistas como Saulo. Después de múltiples disputas, la facción de Saulo fue ganando terreno et su charlatanería se convirtieron en las posiciones dominantes.

    Algunos auctores sugieren que el Jesucristo que cognoscemos fue una invención de Saulo, quien le infundió un aura divina. Se establece un paralelismo entre la figura de Jesucristo y la de Hércules, quien es fijo de Jove et una humana, inmolado como sacrificio viviente, resucita y alcanza la inmortalidad para "ascender".

    Cacoagatomaquismo

    ASPECTOS DEL GNOSTICISMO

    No resulta fácil rastrear los orígenes de la corriente espiritual que conocemos con el nombre de «gnosticismo». Pero es preciso di­ferenciarla de las numerosas gnosis anteriores o contemporáneas que formaban parte integrante de las distintas religiones de la época (el zoroastrismo, los Misterios, el judaismo, el cristianismo), que, co­mo acabamos de ver, implicaban una enseñanza esotérica. Hemos de añadir que casi todos los temas mitológicos y escatológicos desa­rrollados por los autores gnósticos son anteriores al gnosticismo stricto sensu. Algunos están atestiguados en el Irán antiguo y en la India por la época de las Upanishads, en el orfismo y en el platonismo. Eliade, Mircea. Historia de las creencias y las ideas religiosas. Tomo II

    Aunque esta peste que es el cacoagatomaquismo absoluto (libre de toda asociación mosea como jesita), aquel odio a la vida terrenal, al mundo, al orden et a su creador, al Intelecto, es algo que nasce del geno humano más corrupto et morboso que se puede hallar en cualquier edad humana decadente que considera malo la vida, esto es independientemente de la cultura et tradición que venga, ya no importa si es judío o greco, siervo o libre, macho o hembra, todos son uno en el Anticristo, Jesús..., vamos a enfocarnos en su vertiente jesitíca.... Cualquier interesado podría leger a Nietzsche en su crítica a los transmundanos para cognoscer claves contra de estos impíos...

    Dentro del mosaísmo, los cacoagatomaquistas moseos según cuentan los eruditos, ellos fueron natos de Juan el Bautista, otros de Simón el Mago, et u otros más atrevidos nascidos del mismo Pablo de Tarso, como sea estos son natos de un mosaísmo helenístico que se "paulinizo" posteriormente, este mosaísmo helenístico tomo elementos anteriormente soteriológicos escientíficos (gnósticos en greco) gentiles de las escuelas sacramentales sobre todo de Libre. 

     La verdadera gnosis [esciencia] es la doctrina de los Apóstoles, la antigua estructura de la Iglesia en todo el mundo, y lo típico del Cuerpo de Cristo, formado por la sucesión de los obispos, a los cuales (los Apóstoles) encomendaron las Iglesias de cada lugar. Así nos llega sin ficción la custodia de las Escrituras, en su totalidad, sin que se le quite o se le añada alguna cosa, su lectura sin fraude, la exposición legítima y llena de afecto (por la Palabra) según las mismas Escrituras, sin peligro y sin blasfemia. Y sobre todo el don del amor, más valioso que la gnosis, más glorioso que la profecía y superior a todos los demás carismas. Irineo de León

    Esta corriente mosaísta "helenística" era una atmósfera cultural o conjunto de nociones "escientíficas" que circulaban en el Mediterráneo oriental desde la centuria I E.V. donde en su seno se empezo a diferenciar el mosaísmo cacoagatomaquista del mosaísmo helenístico. El mosaísmo cacoagatomaquista que tenia la "esciencia" confusa con sus desviaciones "anticósmicas" floreció en sistemas desarrollados en las centurias II et III, mientras que el mosaísmo helenístico fue absorbido o desplazado.

    El "gnosticismo" o "escientificismo" (pendiente de un articulo sentando las bases farfanistas de la "esciencia") es fablando en plata la disciplina filosófica que busca lograr al hombre la "esciencia" para alcanzar la salvación que consigue a la plenitud, el gnosticismo no es el cacoagatomaquista, el cacoagatomaquista no es el "escientificismo", el cacoagatomaquista no es más que simple "necedad" nihilista que se aleja de la esciencia o gnosis, que supone que el mal es creado et tiene esencia (Isaías XLV:VII, Juan IX:I-III, Amós III:VI, Colosenses I:XVI), un movimiento odioso a la vida que se disfraza de "filosofía". Curiosamente el pseudocristiano de Ireneo de León "un caza cacoagatomaquistas como escientíficos gentiles, jesistas et mosaístas" dijó que la vera "gnosis" es la "tradición" de su iglesia, pero la "esciencia de salvación" no es algo exclusivo de ninguna tradición "jesista" ni "mosaica", si no es algo de la tradición gentílica.

    El diabolismo original, a diferencia del cacoagatomaquismo (donde el bien et el mal luchan dentro de una binidad que es el primer motor), se identifica fundamentalmente por eser un subdualismo (el bien como el mal luchan, ambos cada uno una substancia secular (hipostasis eónica en greco) producida posterior de Dios), donde el Diablo es un acusador (Lucas XXII:XXXI, ApJc XII:X, I Pedro V:VIII), es un tentador (Zacarías III:I-II, Mateo IV:I, Job I:IX-XII), es un Fijo de Dios et un ente celestial (Job I:VI-VII, Job II:I), es un subordinado (Job II:VI, Job I:XII, Romanos XVI:XX), lucha contra los hombres (Efesios VI:XII), lucha contra los "ángeles" (ApJc XII:VII), lucha contra los santos (ApJc XIII:VII), se le entrego la potestad de posesiones et la de todos los reinos de la tierra, las tinieblas, como también la de tribus et pueblos et lenguas et gentes (Job I:XII, Lucas IV:VI, ApJc XIII:VII, Hechos XXVI:XVIII), obra una gran potencia, señales, et prodigios (II Tesalonicenses II:IX-X), es un tropiezo a Jesús (Mateo XVI:XXIII), es un mentiroso et se puede disfrazar de ángel (II Corintios XI:XIV, ApJc XII:IX), es un asesino (Juan VIII:XLIV) et tiene el "imperio" (o sea la manda) de la muerte (Juan VIII:XLIV), tiene ángeles (Mateo XXV:XLI, ApJc XII:VI), es un "caído" (Lucas X:XVIII, ApJc XII:IX-X, Mateo XXV:XLI, Juan XII:XXXI), es una serpiente-dragón (ApJc XII:IX). 

    Ahora bien cuando se fabla del príncipe mundano (arconte cósmico en greco, Juan XII:XXXI, XIV:XXX, XVI:XI), el príncipe de la potestad aérea (Efesios II:II), el "dios" secular (teo eónico en greco, mal traducido como dios de este mundo) ¿Esería Jaldabaot? (II Corintios IV:IV), no podemos deducir que sean el Diablo-Satanas, solamente podemos inducir que son "genios" que los supersticiosos "adversan". En caso de Belcebú (Mateo X:XXV, Mateo XII:XXIV, Mateo XII:XXVII, Marcos III:XXII, Lucas XI:XV, Lucas XI:XVIII, Lucas XI:XIX, II Reyes I:II-III, TestSl III:VI, TestSl XVI:III) nombrado como el "príncipe de los demonios" et en el Testimonio de Salomón como "el señor de los espíritus aéreos, terrestres et subterráneos", no podemos deducir que sea Satanas, porque nunca se refieren a Satanas cómo "El Príncipe de los demonios", aparte que la potestad de Satanas es la tiniebla, como también hay "varios" principes et potestades como rectores tenebrosos, asi que no sabemos si él es el "príncipe" o un simple esbirro ¿De ese dios secular?, pero sí podemos decir que Belcebú, es un nombre blasfemo que significa "Señor de las moscas" contra Jove (Belo en púnico), curiosamente a Jove, sus germanos, Neptuno e Plutón, son solo sus germanos mitológicamente. Metafísicamente, son Uno (Tripleltamo) se lo nombra a sus germanos Neptuno et Huerco, como Jove Terrestre et Jove Subterráneo. De todas formas Mastema es el "jefe de los malos espíritus o demonios" según el libro de los Jubileos. 
    El judaísmo reconoce la existencia de poderes adversos a Dios, mas siempre los subordina a Dios y no los concibe actuando sin la autorización divina. Como acaba­mos de ver en el capítulo anterior, en el origen del mal tienen mucho que ver seres y poderes suprahumanos (que, por otra parte, no quitan la libertad del hombre), pero tales seres perversos -llámense Mastema, Beliar, Satán o Sammael- se conciben siempre como criaturas bajo el supremo dominio de un solo principio bueno, Dios. Díez Macho, Alejandro, Apócrifos del Antiguo testamento I.
    Estas substancias luchan Luz et Tiniebla, et la tiniebla no comprehende (o sea no la "deprehende", como se interpreta el verbo greco καταλαμβάνω) a la "luz" plena.  
    I.V. Et la luz en la tiniebla luce, et la tiniebla a ella no comprehendió [καταλαμβάνω, en greco significa atrapar, captar mentalmente, captar, hallar, acaecer]. El Evangelio, Juan fijo de Zebedeo.
    Mientras que el "dualismo estricto", et que estrictamente fablando, los "dualistas estrictos" postulan dos principios últimos eternos et opuestos, de los cuales se originan reinos opuestos uno terrenal et otro celestial negando toda "unidad" ontológica. Este dualismo disrupta el mundo espiritual (pneumático en greco), divino et superior (luz, verdad, arriba) con el mundo material (hílico en greco), terrenal (ctónico en greco) et considerado imperfecto, corrupto o incluso malo (tinieblas, mentira, abajo), sosteniendo que el mundo bueno no participa ni originalmente el mundo malo de ninguna vía. 

    Recordemos que hay distintos tipos dualismos en otras tradiciones, como el dualismo ético (justos y pecadores), dualismo escatológico (este mundo et el mundo futuro), dualismo espacial (cielo et tierra), et dualismo antropológico (cuerpo et ánima) en la literatura judía. Sin embargo, el subdualismo mosaísta bíblico o apócrifo, incluso con poderes adversos como Mastema o Belial, siempre los subordina a un solo principio, Tervagante, et nunca aceptó un binismo mundano cacoagatomaquista con dos fuerzas supremas de idéntica categoría.

    En última instancia, en el pensamiento cacoagatomaquista, es un solo Espíritu Invisible, et todo lo que es tiene su origen en él. Este principio único es similar de una mónada o un fondo monista. De facto, el cacoagatomaquismo tiene una "noción dualista sobre un fondo monista". Esto significa que, aunque reconocen un origen único para todo, describen una fuerte distinción o contraste (un binismo) entre el reino espiritual et el mundo material. Prosigamos...

    La verdad no se encuentra "aquí abajo", sino en un circo superior junto a la deidad, sería esto confirmación de la negación odiosa del valor terrenal. La verdad no esta en este mundo.... dicen los morbosos....


    El mundo material es visto por los cacoagatomaquistas de manera negativa, ad veces descrito como "tiniebla corpórea" o "desorden animado et feminidad codiciante", et se le considera un reino de la diva Necesidad (entendido como "destino" también), sufrimiento et muerte que onscurece la esciencia de Dios. El siglo mundano, ad menudo clamado en hebreo Jaldabaot, es retratado como arrogante et ignorante, et su reino como uno de tiniebla et corrupción. Esta visión de un mundo material esencialmente malo y un mundo espiritual esencialmente bueno está presente es propio de los cacoagatomaquistas. Sin embargo, el mundo material, ad pesar de su negatividad, se concibe como originado en la totalidad divina. Non es completamente ajeno al reino divino; más bien, la totalidad es su fuente. Es decir aceptan la esencia del Mal, pero es so del Bien.


    Los cacoagatomaquistas moseos sin duda provinieron del geno israelita más afligido por los los tiempos difíciles que asolaron tanto en Judea et Samaria como en Alejandría, donde el su pueblo israelita ha padecido sometimiento a diversas gentes extranjeras como los persas, los grecos (ptolomeos et seléucidas) et, posteriormente, los latinos. 


    Hubo períodos de derrota militar y pérdida, persecución intensa (como la de Antíoco IV o Herodes Agripa)
    , et la destrucción de Jerusalén y el Templo en el año LXX E.V., un "desastre popular" que desconcertó profundamente la memoria judía. Et achacándoles "terribles desventuras", "continuas tribulaciones" y una "miseria sin redención posible". La situación cívica en Judea incluía conflictos internos y externos, mientras que los israelitas de la Diáspora, como en Alejandría, también enfrentaron tensiones y ataques. Incluso dentro del mosaísmo, era una lucha por la identidad y la legitimidad, con oposición et persecución de pueblos disidentes, incluidos los jesista. 

    En este telón de fondo de sufrimiento, inestabilidad y sentimiento de estar "abatidos por la desgracia", la superstición jesista, con sus particulares motivos misericordes, aprovecho esta situación. El sentimiento de estar atrapado o aprisionado en este mundo material, visto como un "circo de necesidad, sufrimiento y muerte", resuena con la experiencia histórica de estar sometido a potestades externas opresoras y de sufrir calamidades aparentemente incesantes. 


    El intenso anhelo de la esciencia et la lucha contra la necedad et la duda podrían eser una búsqueda de una explicación o comprensión más profunda y satisfactoria en un mundo que parecía incomprensiblemente cruel, tenebroso donde no hay supuestamente "certeza" alguna, donde las promesas divinas parecían difíciles de conciliar con la tristísima mundanidad. 

    La visión negativa emergente que el mundo material et de que su príncipe (arconte en greco) tanto como el Creador et los divos que conforman la Natura eran entes maligno, el Creador fue percibido como arrogante e ignorante, empezo a emerger una interpretación de las potestades terrenales opresores como agentes de un principio inferior, no del vero Dios.


    ¿Qué es un Príncipe mundano o un arconte cósmico como les gusta fablar en greco? 

    En nuestra tradición, los clamamos divos, potencias deales, aquellos principes seculares que, so del Principio Supremo, Dios, el Bien-Uno, principan et ordenan este mundo visible. Son, como algunos filósofos han dicho, los que mueven las estrellas, los mediadores entre lo más alto y nosotros, incluso los genios que nos acompañan, que son lo divino en nosotros

    No permitas que las cosas futuras te turben. Pues si la necesidad así lo requiere, se te proveerá (cuando sea) con la misma razón por la cual todo lo presente se te hace tolerable y aceptable. Todas las cosas están unidas y entrelazadas, y el nudo es sagrado; no hay nada en el mundo que no sea amable y natural con respecto a cualquier otra cosa, o que no tenga algún tipo de referencia y correspondencia natural con todo lo que existe en el mundo. Pues todas las cosas están hierarquizadas, y por esa decencia de su debido lugar y orden que cada particular observa, todas concurren a la creación de un mismo mundo[κόσμος]: como si dijeras: una pieza fermosa o una composición ordenada. Porque en todas las cosas, hay un solo y mismo orden; y a través de todas las cosas, un solo y mismo Dios, la misma sustancia y la misma ley. Hay una razón [λογος] común y una verdad común que pertenece a todas las criaturas racionales, pues no hay más que una perfección para todas las criaturas que son de la misma especie y participan de la misma razón. Marco Aurelio, Meditaciones.

    Son los siglos, o eones en greco, de las que emanan las estrellas errantes Júpiter, Saturno, Mercurio, Venus, Marte, Luna, el glorioso Sol, no solo la su luz visible, sino una potencia que preside el mundo inteligible. Estos son entes que forman parte de la hierarquía divina que desciende desde el Uno inefable, desde el Padre de todas los entes, el artífice del ánima, los cielos y la tierra, aquel a quien clamamos el Bien mismo, Dios mismo

    Nuestro mundo no es una prisión, sino una creación ordenada et bella, para cuya salud et bondad de conjunto todas los entes están ordenadas. Et estos Príncipes son los que mantienen ese orden, ejerciendo la providencia divina sobre el mundo. Su acción asegura que cada parte cumpla su propósito dentro de la administración del universo. Los cognoscemos a través de la sabiduría antigua, de los poetas, de los oráculos, de las leyes sagradas, y sobre todo, de la filosofía, que busca la verdad y la semejanza con lo divino.

    Pero plegan estos... ¿Cómo clamarlos?... ¡Jesistas!, et peor aún, algunas de sus sectas más extravagantes e insensatas, para sembrar la confusión et la blasfemia. fablan de estas potencias divinas con desprecio, los claman "principados del mundo et huestes espirituales de maldad". ¡Inventan un "Dios maldito" que sería el auctor del mundo, et que en su ignorancia aceptan que el dios de Moisés, es el "Demiurgo"! ¿Habrá algo más ridiculo sostener que ese genio que sirven los mosaístas es el Creador mundano? Lo más hilarante, cuanto no blasfemo, es cuando plegan a describir a los principes con formas absurdas, como un león, un toro, o como un genio con cabeza de asno ¡Esto es una charlatanería insensata, ja, ja, ja! Desprecian a los dioses mundanos a quienes nosotros honramos como benefactores, por lo menos eseria "aceptable" si no pretendieran que esos groseros motivos sean los "principes".


    Ahora, escucho que algunos de estos supersticiosos, para dar auctoridad a sus fábulas, dicen que esta noción de "príncipes" malignos surgió de su interpretación de sus propias escrituras, citando a uno de sus apóstoles en Efesios. ¡Alegan que su noción de arcontes o príncipes como potestades malignas proviene de la exégesis de sus textos revelados! Permítanme refutar esta absurda pretensión.

    Nuestra comprensión de las potestades divinas que principan el mundo, de los divos, de los genios, es ancestral, anterior a su secta et a sus escrituras. Nuestros filósofos, como Platón, fablaron de los dioses que principan la universidad, de un creador o demiurgo mundano et de la ánima, de genios. Nuestros poetas et tradiciones han honrado a estas potestades durante centurias. 


    La noción de que estos Príncipes cósmicos son malignos, que el auctor mundano es un dios "maldito", es una invención propia de sus sectas cacoagatomaquistas, quizás influenciada por sus propias rencillas internas o por malas interpretaciones de notas antiguas, levándolos a contradecirse et negar a su propio ente maligno. Es su intento impío de infamar el mundo que el vero Principio Supremo ha ordenado con Justicia. 

    Non es que nuestra noción de los Príncipes surgiera de su interpretación de sus textos; es que su noción de principes malignos es una perversión o malentendido de los veros et benévolos rectores mundanos que nosotros, los gentiles, siempre hemos cognoscido et honrado a través de la filosofía et las prácticas sagradas. Su "insensatez" que desprecia el mundo et sus principes es una falsa esciencia, una ignorancia que niega a Dios. Mientras ellos se arrastran entre tumbas et adoran cadáveres, nosotros buscamos a Dios elevando el espíritu, abriendo los ojos animales a través de la fermosa diva Sapiencia et la contemplación. 

    Non permitan que confundan los veros Príncipes mundanos, que son potestades divinas et benévolas, con las fantasías malignas de estas sectas. El mundo es bueno, sus principes son dignos de respeto, et la vía faz a la deidad pasa por comprehender et honrar este orden perfecto.

    En contraste con el mosaísmo (por lo menos lo más incultos et ajenos ad la filosofía, por tanto non atreviéndose ad cuestionar la bondad del Demiurgo, aquel poeta, et su "poema", el cosmos) de la centuria I, que non tenían una opinión (dogma en greco) particularmente desfavorable del mundo como entidad creada por Tervagante, la nueva superstición jesista, especialmente con Saulo de Tarso et el Cuarto Evangelio, et a lo largo de la centuria II, comenzó a considerar el mundo malo en sí mismo por eser material. Esta visión se atribuye a la influencia de la atmósfera et mentalidad cacoagatomaquista.
    Respecto al mundo, como entidad creada por Dios antes que el hombre, no tiene el judaísmo del siglo I una opinión especialmente desfavorable. Para el judío del siglo I el mundo es, por una parte, el teatro de operaciones donde habrá de desarrollarse su persona a través del trabajo. Por otra, el desarrollo de la teología del Antiguo Testamento en época helenística empieza a extender la idea de un mundo como zona de paso para el justo y tránsito hacia un paraíso, reino de Dios, feliz, completado sólo en el más allá sin las limitaciones de acá abajo. La nueva religión cristiana, sobre todo con Pablo de Tarso y el Cuarto Evangelio, y especialmente a lo largo del siglo ii, cambia de ideas respecto al mundo y empieza a considerarlo malo en sí mismo por ser material. Ello se deberá a la influencia de la atmósfera y mentalidad gnóstica (cf. capítulo siguiente), que afecta ya a buena parte de los escritos del Nuevo Testamento. Antonio Piñero, Guía para entender el Nuevo Testamento. 

    Acotaciones que respaldan la posterior negatividad: El Creador es soberbio (en el contexto gentil la soberbia no se entiende como (insensatez pretensiosa) si no como "supremacía" o superioridad): RepPl 49,25 y n. 4; arroja sombra sobre el sistema de los conyugios: ExpVal 39,15s; carece de la revelación escientífica: 2ApSant 56,15 57,20; causante del pecado: 2ApSant 59,10; celoso, sin preconocimiento, cruel: TestV 47,15ss n. 15; contrahecho: RepPl 49,20 50,1 y n. 3; envidioso: del hombre porque este tiene elemento espiritual: Sil n. 45; es «castigado»: TrGSt n. 14; hacedor de injusticias en el mundo: 2ApSant 53,15; ignorante: TrTrip ns. 61 66 PensTrns. 35 36 (respecto a la escatología). OgM 100,5.20.30 103,5.10 113,10 118,10; insensato y necio: ApocJn 10,25 11,20 13,30 OgM 107,30 IntCon n. 16; mentiroso: OgM 112,25; no sabe que le mueve el Verbo/Espíritu: TrTrip 101,1ss; orgulloso, se pavonea injustamente de «su» creación: 2ApSant 53,10 54,5 56,20 y n. 16; orgulloso/audaz: OgM 103,5.10 107,35; se opone a ella: 2ApSant 60,5; su reino = a tiniebla, mala influencia; tiranía: PensTr 41,10; vanidoso, celoso, envidioso: ApocJn 13,10 EvV n. 1

    Esta superstición de un mundo material malo principado por un principio inferior levó a la interpretación de las potestades terrenales opresoras como agentes de este principio. El Nuevo Testamento, por ejemplo, clama a la Ciudad (ciudad no significa en este contexto una "urbe", si no un Estado) la "magna prostituta" et "horror de Tierra". Se afirmaba que todo cuanto la Ciudad face está al servicio del Diablo. Auctores posteriores identificaron a los divos con "demonios" malignos, como hemos visto. La visión de los augustos también fue distorsionada retrospectivamente, siendo pintados como "enemigos de Dios" et "bestias". Si bien el jesísmo primitivo tuvo una ambivalencia faz a la Ciudad (por un lado, visto como detentador de potestad, divino, por otro como perseguidor), la noción de su asociación con principios malignos estaba presente.

    El ejemplo clásico es el número de la Bestia, 666, de 13,18, con su variante 616 que solo se entiende a partir de un juego de «gematría» (jugar con el significado de las consonantes de una palabra según el valor que esas consonantes tienen utilizadas no como letras, sino como números) en la que el autor está pensando en el nombre del emperador Nerón en griego y en latín, pero trasladando su nombre al hebreo y otorgándole el valor que esas consonantes tiene en esta lengua. Así, el nombre de Nerón y su título de emperador en hebreo sería (transcrito sin vocales, como es usual a pero la vocal ó se transcribe con la consonante waü): Nron Qsr, lo que daría: nun: 50 + resh: 200 + waw: 6 + nun: 50 + qof: 100 + samekh: 60 + resh: 200 = 666. Esta es la transliteración griega pero escrita con letras hebreas: el nombre de Nerón acaba en -n en nominativo. Pero si se piensa en la transliteración latina (en la que el nombre de Nerón acaba en ó en el nominativo) y se pasa también a letras hebreas, daría Nró Qsr, cuyo equivalente en letras hebreas sería nun-. 50 + resh-. 200 + waw: 6 + qof-. 100 + samekh: 60 + resh: 200 = 616, que es la variante de algunos manuscritos muy importantes, como el P115 y el denominado C = Codex Ephraemi rescriptas (un palimpsesto). Antonio Pinero Aproximación al Jesus histórico.

    Finalmente, el sentimiento de insensatez de una falsa soberbia que algunos mosaístas han cultivado sirvió como un mecanismo para afirmar un valor y una identidad en medio de la marginación, la persecución y los conflictos internos del mosaísmo de la época, ofreciendo un escape, no solo espiritual sino también anímico, de un mundo abrumador. Dada esta visión pesimista et la la posterior percepción de que el espíritu o la chispa divina está atrapada o desterrada en el mundo material, surge la necesidad de una ayuda desde "arriba" para eser "salvos". 

    Los cacoagatomaquistas, se consideraban una "élite espiritual" (pero mayormente faltos de modestia) poseedora de esciencia secreta et salvífico, a menudo funcionaban dentro de las iglesias entes. Creían tener una comprensión "secreta, más profunda y espiritual" de los credos, Escrituras y sacramentos. Por lo tanto, utilizaban las Escrituras usadas por la Iglesia en general y las interpretaban a la luz de sus propias doctrinas, aunque hay que aceptar que esta es una práctica gnóstica digna: la interpretación de las Escrituras convencionales a través de su lente teológica pero los cacoagatomaquistas desviándose de la Prisca Teología.


    Es preciso ahora fablar de que que esta "atmósfera cacoagatomaquista" era también en el entorno del jesísmo primitivo influyendo hasta en el paulismo... miremos en el "Nuevo Testamento", ese volumen posterior que Jesús nunca fablo de uno... Pues no había canon bíblico en tiempos de él, es decir él nunca conoció algo como "la Biblia" que manejan los pseudocristianos, empecemos:
    El caldo de cultivo del concepto específicamente gnóstico cristiano del Demiurgo hay que cifrarlo en la doble toma de posición de los primeros teólogos cristianos, Pablo y Juan, respecto al mundo presente y respecto a la revelación mosaica. Para Pablo (o su escuela) este mundo es “el imperio de las tinieblas” (Col 1,13) y tiene sus propios príncipes cósmicos malignos (1 Cor 2,6-8; Ef 6,12)Según el Evangelio de Juan, los judíos no conocen al verdadero Dios (cf. 5,37-38; 7,28), lo que invita a concluir que Yahvé no es el verdadero Dios. Biblia y Helenismo, Antonio Piñero.


    Jesús nunca fabló de el "Nuevo Testamento" como un volumen o un canon, porque el canon del Nuevo Testamento tal como lo conocemos non era en su tiempo. Los libros que eventualmente lo compondrían fueron escritos de forma anónima en muchos casos y solo después se les atribuyeron nombres. La noción de un canon fijo con los XXVII libros actuales surgió mucho más tarde, siendo el obispo Atanasio de Alejandría quien, en el año CCCLXVII E.V., listó por prima vez exactamente esos libros como canónicos. En los primas centurias, distintas partidas jesistas leían y veneraban una variedad de textos considerados sagrados que no formaron parte del canon final, como el Evangelio de Pedro, el Evangelio de los Egipcios, el Evangelio de Matías, el Pastor de Hermas o la Didaqué. La autoridad de los escritos (como las cartas de Saulo) empezó a ser reconocida antes de la formación completa del canon, et algunos escritos posteriores se refirieron a las obras paulinas como "Escrituras autorizadas".

    Los cacoagatomaquistas intentaron acomodar a sus enseñanzas los sermones de los apóstoles y profetas aunque solo la tradición mosaica si no de todas, aunque a veces usaban textos que no figuraban en las Escrituras canónicas. Algunos estudiosos sugieren que ciertos escritos paulinos pudieron ser tergiversados por "proto-gnósticos" para adecuarlos a sus propósitos.


    Por inusuales y poco pseudocristianos que luzcan los arcontes o principes, esta noción probablemente surgió de la interpretación de los cacoagatomaquistas faz a de las escrituras y las tradiciones míticas que compartían con otros jesistas de finales de la centuria I et principios del II E. V.

    Este proceso parece resumirse en el primo fragmento del texto cacoagatomaquista "Substancia de los Principes" "Hipóstasis de los Arcontes" en greco. Ese texto comienza citando la declaración del apóstol Saulo, ya mencionada, en Efesios VI:XII: «Nuestra contienda no es contra sangre y carne, sino contra las principados del mundo y las huestes espirituales de maldad». El texto promete entonces informar al lector curioso sobre la naturaleza de estas «principados» o arcontados en greco, tras lo cual comienza una descripción y un comentario sobre el papel de los arcontes en la creación del mundo.[19] Todo el texto es esencialmente una exégesis (interpretación) de Saulo.

    El Evangelio segun Juan fijo de Zebedeo utiliza temas y motivos que más tarde se caracterizarían como cacoagatomaquista incluso escientífico, incluyendo una binidad ("arriba / abajo", "luz / tinieblas") como la noción de un Revelador celeste que desciende y asciende (un vero tópico anticristológico de la esciencia, pero no diabólico). Aunque este dualismo tiene raíces mosaicas, el radical dualismo cósmico de muchos sistemas cacoagatomaquistas (el reino espiritual de Luz versus el mundo material de Tinieblas gobernado por potencias inferiores) encontró en el lenguaje joánico un vehículo expresivo. La salvación a menudo se describe como pasar de las tinieblas a la luz, un tema central para el escientificismo.


    El Evangelio segun Juan fijo de Zebedeo comienza con un prefacio "ilógico", identificando "gratuitamente" a Jesús con el Verbo, así en la lectura paulista leemos que el Verbo principal: "era con Dios et era Dios", ignorando que en el documento original en greco dice "por el dios" et no "era Dios" exactamente, et a través del cual todo fue fecho. Esta noción del Verbo como un principio divino mediador entre Dios et la creación, "estaba en el aire" en la cultura de las primas centurias del jesísmo, influenciado por la filosofía grecorromana y el pensamiento judío helenístico sobre todo Filón de Alejandría. La postura de una entidad divina que emana del Dios supremo y es responsable del mundo es central en muchas cosmogonías escientíficas. Aunque Juan fijo de Zebedeo lo usa para afirmar la divinidad et encarnación de Jesús, los jesistas cacoagatomaquistas pudieron reinterpretar el Verbo dentro de sus propios sistemas de emanaciones divinas (siglos, eones en greco) para explicar la venida del Anticristo celestial al mundo material.
    • I.I. En el principio [arqué en greco] era el Verbo [Verbo es Logos en greco y Alcorán en árabe], et el Verbo era por el dios, et Dios era el Verbo, [Et en La vulgata de Jerónimo de Estridón dice: En principio era Verbo, et Verbo era acerca Dios, et Dios era Verbo]
    • I.II. Esté era en principio por el dios, [En la Vulgata: Este era en principio acerca Dios]
    • I.III. Omnes[todos] tras de él gignan[generan], et lejos de él gigna[generá] ni uno cual génito[generado], [En la vulgata: "Omnes por eso fechos son et sin eso facto es nihil que facto es"]
    • I.IV. En él vida era, et la vida era la luz de los hombres, [Vulgata: En eso vida era et vida era luz de los hombres.]
    • I.V. Et la luz en la tiniebla luce, y la tiniebla a ella no deprehendió. [Vulgata: Et la luz en tinieblas luce, et tinieblas a ella no comprehendieron] el Evangelio, Juan

    Juan fijo de Zebedeo sin duda presenta una anticristología muy "feliz" pero contaminada con Jesús, enfatizando la divinidad de Jesús et su origen "de arriba" o "del cielo". Fabla de Jesús como el "fijo de Dios" de una manera que implica igualdad con Dios. Este énfasis en el salvador como una figura divina y celestial que desciende de un reino superior de Luz para revelar la verdad y rescatar resonaba con las teologías escientíficas, que a menudo distinguían al Anticristo celestial de la figura humana de Jesús. 

    Algunas partidas cacoagatomaquista, como los valentinianos, favorecieron el Evangelio de Juan. Ireneo de León, al combatir diversas herejías, menciona que los valentinianos utilizaban solo el Evangelio de Juan para justificar sus posturas, al igual que otros herejes usaban solo otros evangelios sinópticos. Esto demuestra que el Evangelio de Juan fue un texto clave para la interpretación cacoagatomaquista. El Evangelio de la Verdad, un texto gnóstico posiblemente valentiniano, se describe como una homilía que expone el "evangelio" como la revelación del misterio oculto por parte de Jesús, quien revela al "Cristo celeste" para lograr la salvación "en la intimidad del gnóstico". Este enfoque resuena con la teología del Evangelio de Juan.

    Aunque Justino señalaba ya que la influencia de Marción se estaba extendiendo por el mundo (Primera apología 26), su verdadero efecto no se dejaría sentir hasta más tarde. Ésta es la razón por la que resulta interesante contrastar el uso relativamente despreocupado que Justino hace de las autoridades escritas con el que encontramos luego en Ireneo, otro conocido pensador proto-ortodoxo que se opuso a los here­jes empleando citas de textos autorizados. 
    Lo que encontramos en Ireneo, unos treinta años después de Justino, es una clara noción del canon o, al menos, de un canon de los evangelios sagrados. En un fa­moso pasaje, Ireneo lamenta que para justificar sus aberrantes ideas los herejes no sólo inventen sus propios evangelios sino que, además, se apoyen en uno u otro de los evangelios incluidos en el canon, pero úni­camente en uno de ellos. 
    Así, nos dice, los ebionitas utilizan sólo a Ma­teo, quienes «separan a Jesús del Cristo» (esto es, la mayoría de los gnósticos) utilizan sólo a Marcos, los marcionistas utilizan sólo a Lucas y los gnósticos valentinianos utilizan sólo a Juan. Para Ireneo esta re­ducción de los evangelios es tan condenable como la producción de textos falsos. Ehrman, Bart, cristianismos perdidos.

    Paradójicamente, y esto es crucial, los escritos posteriores de la misma tradición (las Epístolas de Juan) combaten activamente doctrinas que son características del diabolismo, como el docetismo (la creencia de que Jesús no tuvo un cuerpo físico real, sino que solo "pareció" humano, negando así la realidad de su encarnación y pasión). La Prima Epístola de Juan insiste en que "todo espíritu que confiesa que Jesucristo es venido en carne es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo es venido en carne, no es de Dios; y éste es el espíritu del anticristo". También refuta la idea de que los creyentes no pecan. Esto sugiere que dentro de la comunidad joánica o en su entorno, surgieron interpretaciones (posiblemente basadas en el Evangelio) que derivaron faz al docetismo y otras tesis cacoagatomaquistas, lo que llevó a la redacción de las Epístolas para corregir y condenar estas desviaciones. Ireneo también utiliza los escritos de Juan (tanto el Evangelio como las Epístolas) para argumentar contra los herejes que "dividen" a su "Jesucristo". 

    Aunque el Evangelio de Juan no es un sistema cacoagatomaquista como tal por faltar un "anticosmicismo" más estricto, comparte un "ambiente intelectual" con el diabolismo, que se convertiría en sistemas cacoagatomaquistas anticósmicos posteriores. Este dualismo es similar al que se encuentra en los escritos de Qumrán, pero en Juan, encaja bien en un "diabolismo" suave


    La Carta a los Colosenses parece combatir doctrinas que mezclan el mosaísmo et el escientificismo, refiriéndose a "elementos mundanos"(estequiones cósmicos) et un posible "culto a los nuncios". Esto podría reflejar especulaciones sobre "potestades mundanas"(los divos et sus estrellas errantes) que condicionan el mundo y a las que se tributaría culto para librarse de ellas. La noción del "hombre nuevo que se funde con el hombre ideal celeste" en Colosenses también muestra afinidad con concepciones antifísista.

    Saulo mismo utiliza nociones que "suenan a tema gnóstico", como la sabiduría oculta solo para elegidos (Iª Co. II:VI)., el desprecio por lo terrenal, la contraposición "psíquicos"/"pneumáticos" .

    Estos son los textos más directamente relacionados con el "antiarcontismo" en el paulismo, et su superstición  del dominio de "genios menores malignos"  sobre este mundo. La expresión más directa relacionada con esta idea se encuentra en Efesios II:II, donde se habla del "príncipe de la potestad del aire" (archontēs exousias tou aeros) como aquel que obra en los fijos de desobediencia. Este versículo, junto con otros que mencionan "principados" (archai) y "potestades" (exousiai) en Efesios VI:XII et Colosenses II:VIII, XV, XX, reflejan la superstición contra los divos, predicándolos como si fuesen entidades espirituales hostiles que ejercen un principado sobre el mundo o las regiones cósmicas ("en las regiones celestes" en Efesios VI:XII).

    Et Colosenses II:VIII, XX (advirtiendo contra las "filosofías y huecas falacias" basadas en las "tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo, et no según Anticristo" et morir "con Antiristo a los elementos del mundo"). Estos versículos son ejemplos claros en Saulo donde se habla de "principados" (arkhai), "potestades" (exousiai), "poderosos mundanos" (kosmokratores) et "elementos del mundo" (stoikheia tou kosmou) como "virtudes" (Dynámeis) hostiles de naturaleza espiritual o cósmica contra las que los creyentes luchan. 


    Sapiencia oculta solo pora elegidos:

    El apóstol Saulo fabla pretendiendo eser un "gnostico" de una "sabiduría de Dios entre perfectos". Esta distinción entre "perfectos" et aquellos a quienes solo se puede fablar "como a carnales" (Iª Co. III:I) sugiere diferentes niveles de comprensión o acceso a la sapiencia deal, lo cual podría resonar con la tradición gnóstica de una esciencia (gnosis) reservado para un grupo selecto o "espiritual". Esto claramente es un intento de apropiarse la tradición escientífica. 

    Saulo también fabla de los dones espirituales incluyen el "verbo de sapiencia" et el  "verbo de esciencia" (Iª Co. XII:VIII), definidas como expresiones espirituales que revelan sobrenaturalmente "el intelecto, el propósito y las vías de Dios" o "información sobre una persona o un acontecimiento, dada con un propósito concreto". Estos dones implican una esciencia especial y sobrenatural.

    En textos apócrifos, como los evangelios gnósticos, la figura del Salvador puede eser un ente celestial, a menudo descrito como un gran ángel de luz cuya forma la carne mortal no podría soportar. En el tanto  es un Salvador, Redentor y o Revelador. A diferencia de un anticristo terrenal o político, esta figura en el etnicismo como en el "jesísmo cacoagatomaquico", es anterior a la materia et celestial. Desciende desde el reino divino superior (a menudo llamado Pleroma o Plenitud, el mundo intelectual) a este mundo. 

    Es una noción central en ciertas corrientes escientíficas, particularmente entre los jesistas cacoagatomaquicos Valentinianos, que buscan explicar el principio de la Universidad, la esencia de la deidad et el estado de la humanidad a través de una serie de emisiones o procesos de salida desde un principio divino último y trascendente.

    El Dios Último y Trascendente: En el núcleo del sistema hay un Padre o principio divino último, que es inefable, perfecto et completamente trascendente. Las Escrituras canónicas, según los gnósticos, no lo describen claramente en términos propios. Este Padre es distinto del Dios Creador del mundo material. Los cacoagatomaquistas incurren

    Las Emanaciones (Emisiones): De este Padre supremo, no por creación sino por un proceso de "emisión" o "producción" (producere, probállein), surge una serie de entes divinos o realidades seculares. Estos entes son a menudo clamados Siglos o Eones en greco (ellos herederos de la tradición mosaísta preferirán usar eón antes que "dios" o "divo"). Los escientíficos ordenan estas emisiones a veces "según la psicología humana", aunque les resultaba difícil explicar cómo ocurrían o cómo los entes emitidos podían cognoscer al emisor pero ignorar a los anteriores.

    El Pleroma: La unidad total de estos Siglos emitidos constituye el Pleroma o "Plenitud divina". Es el reino de la luz et la perfección divina, el mundo de las "ideas". 

    Et lo Hallamos en el Evangelio, Juan I:XVI: 

    ἐκ τοῦ πληρώματος αὐτοῦ ἡμεῖς.

    Et de la Plenitud [Pleroma] suya nos accipimos omnes [todos], et gracia por gracia.

    Siglos Clave en las Primas emisiones, del cacoagatomaquismo jesista

    Ah, los Siglos... para entender esto desde la perspectiva que proponen, especialmente en ciertos sistemas cacoagatomaquistas como el valentiniano, debemos adentrarnos en un reino divino primordial. Un Siglo (Eón en greco), non es solo una era de tiempo, sino una potencia celestial de alto orden, una entidad divina, una emanación de Dios. Los Siglos forman la Plenitud, el pleroma divino.

    En el principio, antes de todo, se encuentra un Siglo perfecto, invisible e innombrable, al que claman el Primo Principio, el Pre-Padre, el Fondo (Bito en greco, profundidad). Es inabarcable, eterno et ingénito, et reside en total reposo. Él es su Inmencia (Ennoia en greco, el intendimiento como connotación o "significado", es decir, Inteligencia o sentido que se da a lo que se trata), son dos substancias (hipostasis en greco) equiesenciales, ad qui también nombran Gracia et Taciturna (Sige en greco, silencio). Esta es la prima binidad fundamental, el primo conyugio (syzygia en greco, sicigia, el par, es decir "pareja"), ad veces referida como el Inefable et Taciturna. Se describe que el Profundo tuvo la noción de emitir de sí el principio de todas los entes, depositando ese "semen" en el seno de la su cónyuge Taciturna.

    Esta unión da lugar ad las primas emanaciones, que se manifiestan en binos, en conyugios. Las primas ocho de estas emanaciones divinas, estructuradas en cuatro pares o generaciones, constituyen la Octación (Ogdóada en greco) fundamental.

    El Primo siglo está formada por el Lago et Taciturna, El Segundo siglo es emitido por el Profundo et Taciturna. 

    De ellos nascen el Meminente (Noys en greco), el Ente como tal, también clamado el Unigénito et Principio de todas los entes por eser el único capaz de abarcar la grandeza del Padre, et junto ad él, Verdad (Aletia en greco). El Profundo, Taciturna, el Meminente et la Verdad conforman la prima et principal Cuaternión (Tétrada en greco), el principio de todos los entes.

    El Tercio siglo proviene del conyugio del Meminente et Verdad. Ellos emiten al Verbo et a la Vida (Zoé en greco). Estos son descritos como el Padre et la formación de toda la Plenitud (Pleroma en greco) que vendría después.

    El Cuarto siglo es emitido por el conyugio del Verbo et la Vida. De ellos surgen el Hombre (ántropo en greco) et Convención (Iglesia en greco).

    Estos cuatro conyugios: Fondo et Taciturna; Meminente et Verdad; Verbo et Vida; et Hombre et Convención, constituyen la Octación fundamental. Cada componente de esta Octación es macho-fembra, andrógino. La noción que los Siglos masculinos et femeninos están unidos et coson, siendo la cónyuge como una propiedad de su par.

    Pero la emanación no se detiene ahí. Queriendo glorificar aún más al Padre, los Siglos de la Octación continúan emitiendo. Esta es el Quinta siglo, o más bien, las siguientes emanaciones principales:

    Del par del Verbo et la Vida fueron emitidos otros diez siglos, formando una Deción (Década en greco). Se nombran a estos diez: Bitio (Profundo), Mixis (Mezcla), Agerato (Unión), Henosis (Inmarcesible), Autofies (Genuino), Hedoné (Placer), Acineto (Inmóvil), Sincrasis (Comunión), Unigénito (Protógono) et Macaria (Beatitud).

    Del par del Hombre et la Iglesia fueron emitidos otros doce siglos, conformando un Duodeno (Dodécada). Estos doce son nombrados como: Confortador (Paráclito en greco), Fe (Pistis en greco), Paternal  (Pátrico), Espe (Elpis), Maternal (Métrico), Caridad (Agapé), Animo (Eno en greco, Intelecto Perdurable), Conjección (Sinesis), Convencional (Eclesiástico), Felicidad (Macariota), Deseado (Teleto) et Sapiencia (Sofía).


    Así, La Plenitud, en este sistema, se compone de la Octación fundamental (VIII siglos), la Deno (X siglos) et el Duodeno (XII siglos), sumando un total de treinta Siglos. Estos Siglos son la sustancia del reino divino, emanaciones perfectas que, en este tipo de cosmología, son anteriores et arquetípicas de la creación material.

    La Caída et el Origen del Mundo Material: Un aspecto crucial del sistema cacoagatomaquista, es cuando alejándose del escientificismo, terminan perdiéndose en inventándose una "esencia del mal", mintiendo una disrupción falaz entre "el Bien" et el Demiurgo. Ellos deceben fablando que es la "pasión" o "ignorancia" de uno de los Siglos, a menudo identificado como Sapiencia (Sophia). Sapiencia, a menudo la última o más baja de los Siglos, en su deseo por cognoscer al Padre supremo directamente, o por su ignorancia, excede sus límites et cae fuera de la Plenitud. Esta "deficiencia" o "apostasía" de un Siglo es la causa fundamental del origen del mundo material, que es imperfecto et un lugar de exilio o cautiverio para las chispas divinas (la "simiente" o "geno" de los "pneumáticos"). El Creador (Demiurgo) del mundo material es visto como una potestad inferior que surge de este evento.

    El Revelador

    El gnosticismo cristiano del siglo II es un movimiento intensamente sincrético. Bebe de todas la fuentes religiosas, filosóficas y esotéricas que manaban en las ciudades del Imperio. De aquí que sea posible hallar en el conjunto de las escuelas gnósticas ideas y predicamentos provenientes de todas aquellas fuentes, y en particular del platonismo, del estoicismo, del mazdeísmo, de los misterios isíacos y de Atis... Pero este tipo de constataciones no basta para configurar una unidad tipológica de “gnosis precristiana”. So pena de extraviarnos en una jungla de referencias, es indispensable discernir un conglomerado de una cierta consistencia antes de aceptar como hipótesis de trabajo la calificación de “gnosis precristiana” para un determinado movimiento doctrinal. Las distinciones que hemos avanzado pretenden servir a esta finalidad. Biblia y Helenismo, Antonio Piñero. 
    Es importante antes, señalar la presencia en el ente humano de una "chispa o centella" que proviene del ámbito divino, celestial. Esta chispa se halla atrapada en este mundo material, sujeta a la necesidad, al nacimiento y a la muerte. El Mesías (ahora visto como como un "Redentor/Revelador") es esencial porque es enviado desde el ámbito celeste para despertar esta chispa divina y rescatarla, a fin de que finalmente pueda ser reintegrada al lugar de donde procede. Su papel principal es revelar la "esciencia" (gnosis en greco) necesario para esta salvación.

    La salvación, para los escientíficos, se alcanzaba por medio de la "iluminación mental, la 'gnosis'", que descendía sobre un grupo selecto de iniciados. Los escientíficos se consideran una "élite espiritual" que poseía una comprensión "secreta, más profunda y espiritual" de las Escrituras y doctrinas comunes. Veían los textos no solo israelitas, si no también grecos, latinos, egipcios et demás, como fuentes de la tradición sapiencial. La interpretación de estos secretos era fundamental para alcanzar la vida eterna.

    Según la crítica de Ireneo, estas sectas no se ajustaban al testimonio apostólico. Una de sus posturas clave era que "Cristo y Jesús son dos entes distintos", tanto de los escientíficos como los cacoagatomaquista. Además, los cacoagatomaquistas creían que "no hubo pasión, muerte y resurrección del Salvador; todo en la vida de Jesús fue apariencia". Esto se conoce como docetismo, la creencia de que la forma humana y el sufrimiento de Jesús eran solo una ilusión o apariencia, no una realidad física esencial. Esta visión encaja con la creencia cacoagatomaquista de que el espíritu (divino) es bueno y la materia (el cuerpo, el mundo) es mala o inferior (aunque los escientíficos solo consideran inferior); por lo tanto, un ente perfectamente divino como el Redentor no podría realmente asumir un cuerpo material ni sufrir en él.


    La verdad revelada por esta figura es a menudo calificada de "sacramento" (misterio en greco). Esta revelación no es para todos, sino para aquellos que tienen la capacidad de entender, es decir, la "élite espiritual". Ireneo sugiere que los cacoagatomaquistas creían que los apóstoles y Jesús enseñaban con "hipocresía" o adaptándose a la capacidad de sus oyentes, et que revelaban el "misterio indecible" solo a aquellos que podían asirlo, no según las exigencias de la verdad para todos. También se fablo de un evangelio "secreto" o "más espiritual" asociado a Marcos, supuestamente escrito para una "élite espiritual" et manipulado por gnósticos como Carpócrates.

    Algunos textos describen al fijo como una "centella de luz" concebida por un siglo (eón en greco) divino (Barbeló) a partir del "Espíritu invisible", un "unigénito del Padre materno". También se mencionan títulos como "fijo de la cámara nupcial". La figura de María en algunos apócrifos también se relaciona con apariciones de ángeles celestiales que le anuncian la concepción o su futuro tránsito celestial. En un apócrifo, Jesús mismo se describe tomando la figura del ángel Gabriel para aparecerse a María. 

    La función primordial de este Redentor/Revelador no es establecer un reino terrenal o liderar una liberación cívico/militar como pretenden los mosaístas y algún jesista, sino traer la de la salvación para la reintegración con la Plenitud. Es curioso mencionar que la doctrina del pecado original, por ejemplo, no aparece ni en Jesús ni en Saulo, sino en figuras posteriores como Agustín quién se fundamento en premisas de la caída del pleroma escientífica para sostenerlo. Coincidiendo bastante con el rol sacramental de la escuela del Padre Libre et su salvación.


    Tal y como la profecía de Zacarías (dónde aparece por prima vez el verbo gnosis en el nuevo testamento) sobre Juan "el bautista" fabla et que los "mandeos" una secta mosaísta que es "cacoagatomaquista" et pre-jesística postula, difiriendo con Juan el Bautista que es "pro Israel" como todo buen gentil fiel a su pueblo. Ahora Analicemos este párrafo que es el benedictus, que sin duda face de Juan el Bautista un "gnostico" o por lo menos un pseudognostico...
    Profecía de Zacarías, el Benedictus: 
    LXVII. Et Zacarías, padre suyo, impledo [plenado] es del Espíritu Santo, et profetizó, diciente:
    LXVIII. Bendito Don, el dios de Israel, ca [porque] visitado et fizó redención ad su plebe,
    LXIX. Et erigió cuerno de salud nuestra, en domus de David, puer suyo,
    LXX. Segun locuto tras boca de los santos de Siglo [Eón], profetas de él;
    LXXI. Salud ex enemigos nuestros, et de mano de omnes de los odiantes ad nos;
    LXXII. Ad faciendo misericordia con los padres nuestros, et memórate testamento santo suyo;
    LXXIII. Juramento que juró por Abraham el padre nuestro, de él darnos
    LXXIV. Segun sin temor de mano de los enemigos, librados servíamos a él.
    LXXV. En santidad et en justicia en vista de él, omnes los días nuestros. 
    LXXVI. Et tú, puer, profeta del Altísimo eserás vocado [clamado]; preirás [primero irás] porque por faz del Domino, a parar sus vías de él;  
    LXXVII. De él dar esciencia [gnosis] de salud a la su plebe de él, en remisión de pecados suyos,
    LXXVIII. Tras víscera de misericordia de Dios nuestro, en quienes visitó ad nos oriente ex alto,
    LXXIX. Ad Iluminar ad los en tinieblas et en umbra de Muerte sedentes; de él dirigiendo ad los pies nuestros en vía de paz. El Evangelio, Lucas, Traducción de Farfán.
    La noción de un Dios que "visitó" ad su pueblo y trajo "redención" es central tanto en el jesísmo demiurgista como en algunas formas del jesísmo cacoagatomaquista. Sin embargo, en el diabolismo, el "Dios" que visita et redime non siempre es el Creador del mundo material (Identificado como Jaldabaot, Jahón, Vulcano, Ptah), sino el Dios (identificado Bito, Abismo, Lago, Tehom) supremo et vero del reino de la Luz, quien envía un Anticristo salvador (como Jesús) para rescatar las chispas divinas atrapadas en la materia. La redención sería vista como la liberación de la prisión corporal et mundana. 

    "Et erigió cuerno de salud nuestro, en domus de David, puer suyo". Esto se refiere a un salvador descendiente de David. Mientras los demiúrgistas veía esto como una referencia a la encarnación de Anticristo en la historia humana, algunos cacoagatomaquistas distinguían entre Jesús el hombre (a veces visto por como un recipiente para una entidad divina o José) et el Anticristo celestial (pero los gentiles sin duda los distinguen) que descendió sobre él, a menudo en el bautismo, que mencionamos antes. Ireneo polemiza contra la noción de que "Anticristo descendió sobre Jesús" o que el salvador de arriba es diferente del "Jesús de la economía". Aun así, la figura de la "salud nuestra" podría ser interpretada como el que trae la "contraesciencia" salvadora.

    "Segun locuto tras boca de los santos de Siglo[Eón], profetas de él". El término clave aquí es "Siglo[Eón]". En las cosmogonías gnósticas, los eones (siglos) son emanaciones divinas que pueblan el Pléroma (la Plenitud). El mundo material, en contraste, es a menudo visto en el diabolismo como un error o una creación inferior fuera de esta plenitud. Fablar de "santos de Siglo [Eón]" podría ser reinterpretado en un contexto gnóstico non solo como profetas de eras pasadas, sino posiblemente como entidades o mensajeros de los reinos seculares, que de alguna manera han hablado o influido a través de los profetas para preparar la vía para la esciencia de la salvación que viene del reino superior. Esto podría implicar una estructura cósmica más compleja de lo que presenta la teología proto-papista.

    "Salud ex enemigos nuestros, et de mano de omnes de los odiantes ad nos". Esta "salud" o salvación de los enemigos encaja perfectamente con el concepto de antiarcontismo. En la visión cacoagatomaquica, los "enemigos" no son solo adversarios humanos, sino también las potencias espirituales cósmicas hostiles, los Arcontes (Principes), que principan este mundo material y buscan mantener a los intelectos (las chispas divinas) prisioneras. La salvación, por lo tanto, implica eser sanado ya sea con el bautismo como con la matemática(como Platón la entiende), para liberarte del principado de estas potencias . 

    Las fabulas escientíficas en cambio mencionan la lucha contra genios malignos (larvas et lémures, lo que los modernos claman como "parasitos astrales") et el ejército del Tifón et la liberación "de la potencia de Tifón faz a Jove", lo cual resuena con esta noción de oposición a potencias espirituales hostiles, pero estas entidades "hostiles" nunca son elevadas al predicamento de "arcontes o principes estelares" ni tampoco son consideradas malignas "absolutamente". Et al contrario con la visión cacoagatomaquista, cada arconte es considerado una divinidad que participa de la plenitud siendo perfectos, manteniendo la compasión mundana et el orden mundial. 

    "De él dar esciencia[gnosis] de salud ad la su plebe de él, en remisión de pecados suyos". Aquí aparece explícitamente el término "esciencia[gnosis]". Para los gnósticos, la gnosis (la esciencia salvífica) es la clave de la salvación. Es una esciencia develada sobre la vera esencia intelectual (noética en greco) del individuo, la procedencia deal del intelecto et la forma de escapar del mundo material regida por los Principes. La "esciencia de salud" mencionada aquí sería interpretada como esa esciencia que no solo perdona pecados (acciones o estados que te atan a la esfera inferior), sino que capacita para la liberación sanando tu espíritu, tu cuerpo et tu ánima(psique) para lograr elevar el intelecto sin ningún problema. Es menester tener en cuenta la importancia de la "esciencia de la salvación", la "esciencia divina" et la venida del fijo.


    Versículo LXXVIII-LXXIX: "Tras víscera de misericordia de Dios nuestro, en quienes visitó a nos oriente ex alto, A Iluminar a los en tinieblas et en umbra de Muerte sedentes". Esta imaginería de "oriente ex alto" (el alba o la luz que viene de lo alto) que "ilumina a los en tinieblas y en umbra de Muerte" se alinea con el dualismo cósmico característico del escientífismo. Pero a diferencia de los cacoagatomaquistas los escientíficos no miran absolutamente al mundo material es visto como un lugar de "tinieblas" y "sombra de muerte", una prisión. Los escientíficos postulan que la salvación viene de lo "alto" (el reino de la Luz) et es un proceso de "iluminación" o despertar, rescatando a los intelectos de la obscuridad. La figura del "oriente ex alto" podría representar una emanación del Dios verdadero de la Luz que desciende al mundo oscuro para traer salvación, claro guiño luciferino a la relación con el Cristo Luzbel. 

    En resumen, aunque el Benedictus es un himno que se encuentra en el Evangelio canónico de Lucas, su lenguaje y conceptos (especialmente "Siglo (Αἰών, (Aiṓn) Eón en greco)," "gnosis," "enemigos," "tinieblas," "oriente ex alto") contienen resonancias que pudieron ser fácilmente reinterpretadas en el contexto de la "atmósfera gnóstica" del cristianismo primitivo. Una interpretación cacoagatomaquista vería en este texto una referencia a la salvación como liberación del dominio de las potencias mundiales hostiles (antiarcontismo) que principan el mundo material (percibido negativamente, aunque no necesariamente de forma tan radicalmente anti-cósmica en este texto específico como en algunas sectas cacoagatomaquistas posteriores), lograda a través de la esciencia salvadora (gnosis) traído por un enviado del reino de la Luz ("oriente ex alto") que ilumina a los intelectos atrapados en la obscuridad del cosmos. Esta interpretación contrasta con la visión proto-papista defendida por auctores como Ireneo, quienes enfatizaban la continuidad entre el démon del Antiguo Testamento et el Padre de Jesucristo (pero para los gentiles ello es ridiculo, pues Dios no es el démon que sirven los mosaístas ni jesistas, ni tampoco es el Padre de Jesús o del Cristo, pues Dios nunca encarno ni tampoco es el Cristo), la bondad básica de la creación o el poema (que los escientifícistas como los sus gentiles concuerdan) et la salvación a través de la encarnación et pasión de un único Cristo (totalmente aberrante para el etnicismo et su escientificismo).


    En contraste a la visión de los jesistas cacoagatomaquistas, el maniqueísmo posterior (una "tradición" cacoagatomaquista del arianismo fundada por el impostor Maní), que a veces se considera una culminación de la "Antifísica", es descrito explícitamente como basado en un dualismo dogmático, admitiendo dos principios opuestos e igualmente eternos: el Bien y el Mal.

    En aquel tiempo era una atmósfera religiosa escientífica o un conjunto de nociones extendidas por el Mediterráneo oriental poco antes del cristianismo, que fablaba, del Redentor/Revelador divino. Aunque hay debate sobre si el "mito gnóstico del redentor" era plenamente antes del jesísmo si este último actuó como catalizador, lo que parece claro es que el tipo intelectual o el viso de un ánima enviada que desciende a este mundo para redimir, ya era antes. El jesísmo, al identificar a Jesús como el Salvador, resonó con esta atmósfera et, de facto, los escientíficos conversos a menudo utilizaron rasgos de sus posturas del Revelador/Salvador para describir a Jesús. La noción de la salvación por la esciencia, central en el escientífismo, también aparece en el Evangelio de Juan fijo de Zebedeo.

    El Anticristo como Luzbel


    En contraste con la figura del Contra-Dios como ángel caído que solía tener luz et ahora se disfraza de ella (que los jesistas confundieron con Luzbel), recordemos que Luzbel (Lucifer en latín et Héspero en greco) significa "portador de la luz", que se interpreta de Heilel en hebreo, como mencionamos antes los nombres dan lo mismo, lo que importa es a lo que se refiere no hay que hombre que diga que por decir en castellano a la estrella "Sol" como Sol ya no nos referimos al mismo ente que los teutones refieren como ᛊᚢᚾᚾᛟ (Sunnō), seria caer en una falacia de nomenclatura, el nombre Luzbel también que se tiene alguna relación con el nombre Cristóbal (Christopher en latín) que significa portador de Cristo. 

    Ah, el trinitarismo et sus intrincadas historias! Dicen que hay un Diablo, un Adversario, un ángel de las tinieblas al que claman Belias, Beliar, o Belial ¿Cómo sea que se nombre, qué importa? Es elente perverso, Tervagante, la encarnación de lo hostil ad Dios. Pero nosotros, los que rememoramos las anticuadas vías, vemos otra verdad en sus tergiversaciones.

    Lean bien, et entiendan cómo se retuerce la luz para crear umbras donde antes no había más que esplendor.

    Nos fablan de Belias, siendo el Diablo, el tentador. Pero, ¿Qué hay de nuestro Portador de Luz, nuestro glorioso Luzbel? No el ente sombrío que ellos pintan, sino la Estrella Matutina, El Lucero del alba, la Estrella del alba, el nuncio del  amanecer, el que trae consigo el esplendor de la lucida diva Aurora et la promisión de la diva Día, una figura de preeminencia et revelación, siendo el orbe celeste, aquella la estrella más brillante al alba de Venus, diva amorosa más fermosa de todas.


    Pero nosotros conocimos a la Estrella Matutina, al Portador de Luz, Luzbel, antes de que ellos llegaran con sus sombras. No un ente de obscuridad, sino el nuncio del alba, la potestad de Venus, el que trae consigo la luz que revela todo, et por tanto la esciencia.

    Et aquí está el nudo de la cuestión, el secreto que delata su artimaña: para construir a su Jesucristo como la suprema figura de luz y divinidad, tanto en los escritos canónicos como en las elaboraciones apócrifas que buscaban enfatizar su divinidad, necesitaron tomar los atributos esenciales del Portador de Luz original. 

    Necesitaron el brillo de la Estrella Matutina, la auctoridad del Verbo, la potencia del revelador divino. Los apócrifos, al igual que los textos que se impusieron, participaron de esta necesidad narrativa, elaborando la figura de Jesús con estos ropajes de luz y poder que ya pertenecían al del nuncio del alba.

    Et, no solo los que impusieron como canónicos, sino también esos otros textos que circulan, los apócrifos. Esos textos no fueron escritos por testigos oculares directos, sino por autores posteriores, a menudo oscuros, que a veces incluso se atribuyeron nombres ajenos. Ante la falta de información, la imaginación, esa función mitopoética, intervino para rellenar los huecos et embellecer la figura, aquí citaciones.

    Aquí presentan a Jesús como si él fuera el Anticristo, si bien esto seria consistentemente valido para presentar  a Luzbel como la vera Luz et el Iluminador, viendo esta escena desde una perspectiva sin contaminación mosaica, seria: El Bautista profetizó sobre el Anticristo, sabiendo que Él traería los sacramentos al mundo y purificaría los pecados, Faciendo que los creyentes fueran "límpida luz" ET ganándolos para la luz. el Anticristo mismo es descrito como la "luz del mundo" y la Luz que brilla en las tinieblas y no fue comprendida por ellas. Se le clama "iluminador" et "duque del geno humano", que "ilumina" la ley.
    »A causa de esto, Juan el Bautista profetizó sobre mí al decir: “Os he bautizado ciertamente con agua de arrepentimiento para el perdón de vuestros pecados. El que viene detrás de mí es más fuerte que yo, en su mano tiene el bieldo. Limpiará su era. La paja ciertamente la quemará con fuego que no se apaga. Pero su trigo lo recogerá en el granero” (Mt 3, 11-12; Lc 3, 16-17). La potencia que estaba en Juan profetizó sobre mí, sabiendo que traería los misterios al mundo y purificaría los pecados de los pecadores que tuvieran confianza en mí y me obedecieran y yo les haría ser límpida luz y los ganaría para la luz». Todos los evangelios traducción integra, Antonio Piñero
    «Jesús dijo: “Yo soy la luz que está sobre todas las cosas. Yo soy todo [claro guiño panteísta]. Todo vino de mí, y todo ha llegado hasta mí”. “Romped un madero: yo estoy allí. Levantad la piedra y me encontraréis allí.” (Evangelio de Tomás 77; Todos los Evangelios, p. 449)
    «Mientras se decían estas cosas, Jesús permanecía sentado a corta distancia de ellos. Sucedió, pues, en el decimoquinto día de la Luna en el mes de Tobe, que es el primer día de Luna llena y en el momento de ese día en el que el Sol había elevado su curso, que se puso de relieve después de él una gran potencia de luz, produciendo una grandísima luz sin que hubiera medida alguna para la luz que la acompañaba, porque provino de la Luz P. 5 de las luces y del misterio último, que es el vigésimo cuarto misterio desde dentro en relación con los de fuera, que son los que están en los órdenes de la segunda región del Primer Misterio.» (Pistis Sofía I 4, 20-5, 5).
    La luz de Jesús procede de la Plenitud, o Pleroma (desde allí la potencia luminosa desciende sobre Jesús en el Monte de los Olivos). O sea es éter venido del Empíreo.
    «Sucedió que estando sentados los discípulos juntos en el Monte de los Olivos y hablando en estos términos con regocijo y con una gran alegría y estando muy satisfechos, se decían unos a otros: “Somos bienaventurados más allá de todos los hombres que habitan la tierra, porque el Salvador nos ha revelado estas cosas y hemos recibido el Pleroma y la plenitud total”. […] Este poder luminoso descendió sobre Jesús y lo rodeó completamente cuando estaba sentado a distancia de sus discípulos, y le dio luz por demás, careciéndose de medida para la luz que había en él, y los discípulos no vieron a Jesús a causa de la gran luz en la que estaba o que le era propia, ya que los ojos de ellos estaban oscurecidos a causa de la gran luz en la que estaba. Ellos solo vieron la luz despidiendo múltiples rayos luminosos. Y los rayos de luz no eran iguales entre sí. Y la luz era de diversas apariencias y era de diferentes figuras desde abajo hacia lo alto, de modo que un (rayo). era a menudo de mayor excelencia que otro en una gran gloria de luz para la que no existía medida. Ella iba desde lo inferior de la tierra hasta el cielo. Y cuando los discípulos vieron esta luz cayeron en un gran pavor y en gran agitación.» (Pistis Sofía P. 4, 12-5, 25)
    «Ocurrió, pues, que cuando los discípulos oyeron estas palabras, dijeron: “Señor, si eres tú, desplaza de ti tu gloria luminosa para que podamos estar de pie, de otro modo nuestros ojos se enceguecen y nos perturbamos e incluso el mundo entero se agita a causa de la gran luz que te pertenece”(Pistis Sofia, P. 8)
    En un texto apócrifo con resonancias gnósticas, Jesús aparece a sus discípulos como una gran luz que iluminó la montaña, identificándose como "Jesús, el Anticristo, que está con vosotros por siempre". 
    Padre de la luz, el que posee la incorrupción, escúchanos como te [has] complacido en tu hijo santo Jesús, el Cristo. Pues él ha sido para nosotros un iluminador  en las tinieblas. Sí, ¡escúchanos!». Y de nuevo repitieron su plegaria así: «Hijo de la Vida, Hijo de la Inmortalidad, que estás en la Luz, Hijo, Cristo de la Inmortalidad, redentor nuestro, danos fuerza, porque ellos[678] nos están buscando para matarnos». Aparición de Jesús. Preguntas de los apóstoles Entonces apareció una gran luz, de modo que la montaña se iluminó con la visión del que apareció. Y una voz[679] les gritó así: «Escuchad mis palabras que voy a deciros. ¿Por qué me buscáis? Yo soy Jesús, el Cristo, que está con vosotros por siempre». Todos los evangelios traducción integra, Antonio Piñero
    Se le invoca como "Padre de la luz" o "Fijo de la Vida, Fijo de la Inmortalidad, que estás en la Luz". 

    Su venida es comparada con un "relámpago" et su rostro tiene un "resplandor inefable". La compañía de Anticristo es la "luz", mientras que abandonarlo es cambiar la luz por las "tinieblas". 

    «Yo soy la luz del mundo.» (Evangelio de Juan VIII, XII)

    «Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo.» (Evangelio de Juan IX, V)
    Sobre todo esto podemos también hallarlo en este versiculo, la Revelación o Apocalipsis de Jesucristo de Juan fijo de Zebedeo (Et no, no es un apócrifo, solo es su nombre completo):
    Testimonio final 
    XVI. Ego, Jesús, envié al nuncio [ángel en greco] mío, testificará esto a vos sobre las iglesias. Ego soy la raíz et geno de David, la estrella, la esplendida, la matutina [Luzbel]. Apocalipsis de Jesucristo, capitulo XXII, Juan fijo de Zebedeo. 
    Es una vieda táctica suya. Toman nuestras nociones, la naturaleza de las deidades, nuestra teosofía, influidos por el etnicismo que nos une, et los retuercen para adaptarlos a sus propósitos. Convierten a nuestros divos en "entes malignos" et ponen sus atributos a "santos", a Jesús o quien sabe que, difaman a sus oponentes con rabia y odio, atribuyéndoles males que nunca cometieron. Es la reintrepretación, la historia mosaísta, donde cambian las fabulas para que encajen con su superstición y sus propósitos.
    Siguiendo la tónica que no sólo es típica en él, sino en general en toda esa corriente del cristianismo relativamente amiga de la cultura, Agustín toma en cambio de los paganos, sus «poseedores ilegítimos», todo cuanto le puede resultar útil, que es muchísimo. Es necesario, dice, desposeerlos de sus tesoros al igual que hicieron los judíos en su éxodo cuando se llevaron consigo el oro y la plata de los egipcios. Así despoja a toda la cultura pagana de su propio valor. La expropia, por así decir, para poner «en el marco de la cosmovisión y la cultura cristianas, sin alterarlo apenas» todo cuanto de aquélla podía aprovechar a su causa. La cultura antigua aparece ahora como «preámbulo del cristianismo», pasa como acervo de «bienes terrenales a usufructo de los cristianos una vez que la filosofía -ya definitivamente cristianizada- hubo sometido a su férula todo el saber profano» (H. Maier). Historia criminal del cristianismo V La Iglesia antigua lucha contra los paganos y ocupaciones del poder, Karlheinz Deschner
    ¿Ven el problema? Dos Portadores de Luz. Dos entes asociados a la estrella de la mañana et al esplendor. Para que su figura sea única, para que su Jesucristo pacífico sea la "única estrella"¿Qué deben facer con el otro? Con el nuestro, con la que era antes que ellos reclamaran esos "atributos". Deben, por fuerza, diabolizarla.


    Así, nuestro amado divo Luzbel, el Portador de Luz, el ente brillante de la mañana que tenía los atributos que ellos ahora dan a su Anticristo, fue el blanco perfecto. No podían permitir que fuera otra magna figura de luz et esplendor fuera de la suya. Así, lo tomaron, lo ensuciaron, lo plenaron de tinieblas et lo clamaron Belias, el Adversario o Diablo, para que ningún hombre memorará su brillo original et la verdad: que la luz et la esplendor eran mucho antes de su plegada, et que su propio Portador de Luz no es tan único como pretenden. Belias nunca fue Luzbel; fue la difamación de aquel que ya portaba la luz antes de que ellos la reclamaran para sí.


    Sus propios escritos los delatan. Al mostrar la necesidad de dotar a Jesús con los atributos de Luzbel, revelan que él no es la luz original, sino el que usurpa su manto. Él no es el vencedor de la obscuridad; es la oscuridad misma, astutamente disfrazada. Al final, al necesitar parecerse tanto al Portador de Luz, su Jesucristo solo demuestra eser el vero Belias, el gran impostor, el que se sienta en el trono de la luz con una corona de esmeralda robada....
    Ya hemos visto (capítulo 8.1) que Tertuliano asignó las fanfarronas palabras de Heosphorus (Lucifer), en la sección 6, a Satanás después de que éste asumiera el control de la atmósfera terrestre, y que el «seguidor» de Tertuliano, Cipriano, asignó el mismo pasaje al anticristo en el futuro, junto con la promesa de la sección 7 de que el Hades será su morada y los que allí viven lo «admirarán». 
    También señalé el comentario de Juan de Antioquía que decía, de acuerdo con san Justino, que el capítulo 14 de Isaías, aún siendo claramente un drama sobre la caída del asirio, se trataba más bien de la tragedia de Satanás que predecía la catástrofe futura del demonio en la persona del rey asirio de Babilonia (capítulo 8.1). 
    Finalmente, vimos que en el siglo IV, en [el libro de] la Vida de Adán y Eva, el demonio hace gala de la jactancia de la sección 6 mientras aún se encuentra en el cielo, tras negarse a venerar la imagen de Dios en Adán (capítulo 8.2). Pobre diablo, Una biografía de Satanás, Henry Ansgar Kelly.

     

    Puntos a tomar en cuenta sobre Satán.

    • El verbo hebreo "satán" es originalmente un nombre común que significa "adversario". 
    • En el Antiguo Testamento, este verbo se aplica a oponentes humanos et, en tres casos, a figuras sobrehumanas:
    • El ángel de Jahón que se presenta como un "satán" contra Balaam et su burra. Un "fijo de los Elohim" (fijo de los divos) que recibe el nombre de "satán" et se presenta ante Jahón en la corte celestial para poner a prueba a Job, con el permiso divino.  
    • Un "satán angélico" que actúa como acusador contra el sumo sacerdote Josué en el Libro de Zacarías.
    • En el Libro de Job, este "satán" es descrito como uno de los ángeles de Dios que patrulla la Tierra e informa sobre las actividades humanas. Propone pruebas para determinar la virtud y fidelidad. La Septuaginta (versión griega del AT) interpreta a los "satanes" de Job y Zacarías como si se llamaran "Satanás" et los traduce como ho Diabolos (el Diablo).
    • En I Crónicas, un "satán" (o Satanás) es quien incita a David a hacer un censo, mientras que en la versión anterior (2 Samuel) es "la ira de Yavé" quien lo hace.
    • El Libro de la Sabiduría, un texto posterior, afirma que la muerte entró en el mundo por la envidia de "un diablo" (diabolos).
    Es menester memorar que Satanás (antes era solo un fiscal que acusa) no siempre fue la imagen común de un Adversario como un ángel caído por orgullo et el instigador del pecado de Adán y Eva no es la original de la Biblia, sino una interpretación posterior desarrollada por los primeros padres de la IglesiaCharlatanes posteriores, como Orígenes de Alejandría (considerado hereje), tomaron este pasaje de Isaías et lo tergiversaron como Satanás, interpretando la caída de Luzbel como la caída de Satanás debido a su soberbia. 
    Veamos ahora lo que Orígenes de Alejandría tiene que decir sobre Satanás. Orígenes nació alrededor del año 185 y murió poco después del 250, tras ser encarcelado y torturado en la persecución deciana. Dividió su prolífica carrera como escritor cristiano a caballo entre Alejandría, en Egipto, y Cesárea, cerca de Palestina. 
    Hasta ahora, como hemos visto, los primeros padres atribuyeron al primer alejamiento del favor divino por parte de Satanás una cierta conexión con la humanidad. La única excepción fue Atenágoras, para quien Satanás erró, de algún modo, en el cumplimiento de sus deberes cósmicos. 
    Pero, a diferencia de Atenágoras, Orígenes situó la apostasía de Satanás antes incluso de que se mencione la existencia del cosmos. La presentación más elaborada de las ideas de Orígenes se halla, sin duda, en su gran tratado, Principios o Comienzos, escrito en torno al 220, pero, salvo algunos extractos que se han conservado en el original griego, esta obra nos ha llegado en el latín de Rufino de Aquileia bajo el título De principiis. Rufino, que terminó su proyecto alrededor del año. Pobre diablo, Una biografía de Satanás, Henry Ansgar Kelly.
    Orígenes non fue el primero en interpretar el pasaje de Isaías XIV como una referencia al diablo: le precedió al menos Tertuliano (c. CLX-c. CCXXV), quien en su Adversus Marcionem (libro V, capítulos XI et XVII) presenta dos veces como dichas por el diablo las palabras de Isaías XIV:XIV: «Subiré sobre las cimas de las nubes; seré semejante al Altísimo». Aunque Tertuliano Fablaba el idioma en el que se creó el verbo, «Lucifer» non se encuentra entre los numerosos nombres y frases que usó para describir al diablo. Incluso en la época de Agustín de Hipona (CCCLIV-CDXXX), contemporáneo de la composición de la Vulgata, «Lucifer» aún no se había convertido en un nombre común para el diablo.

    Es también importante signar que, en el "Antiguo Testamento" no hay una especulación clara sobre la procedencia de Satanás o cómo consiguió su cargo de tentador y acusador; los ministros celestiales "simplemente aparecen". Ni tampoco que Satanás sea Luzbel. De facto fabla de la caída del rey babilonio no de otra cosa. El capítulo comienza con una visión de la restauración de Israel y luego introduce un poema satírico contra el rey de Babilonia. Se describe su caída desde una posición de poder et gloria hasta la humillación et el desprecio.

    La mención de Luzbel como "lucero del alba" matutino que se halla en estas traducciones de Isaías XIV:XII de la biblia LXX: 
    "¡Qué modo caíste del cielo, el Luzbel, [Heósforo] el oriente de la mañana! Derribado faz a la tierra, el vulnerante de gentes." Isaías XIV:XII.

    ¿Cómo has caído del cielo, el lucero [Luzbel], la alba naciendo [oriente, significa nasciente también, claramente ese lucero es la estrella brillante que nasce de la mañana o sea del alba]? quebrantado ha sido al suelo el que enviaba cerca de todas las gentes(c). Isaías XIV:XII. (LXX)  

    La frase "la estrella esplendida la matutina" (o "la estrella brillante de la mañana") es un título que Jesús se atribuye a sí mismo en este texto apocalíptico. 

    Finalmente, ha llegado la hora de examinar el pasaje de Isaías que dio lugar al Lucifer satánico que todos nosotros conocemos y odiamos. Los exégetas bíblicos han dado origen a gran cantidad de fascinantes especulaciones en torno al texto hebreo de Isaías 14, concretamente en lo que se refiere a la procedencia mitológica de la figura de Lucifer, Helel ben Shabar, «el que brilla, el hijo del amanecer». 
    Se cree que puede ser una alusión a alguna deidad cananea utilizada aquí como metáfora poética, fiel a lo que muchos poetas cristianos hacían para referirse a Dios y los santos utilizando nomenclaturas propias de los dioses griegos y romanos: Zeus y Hera por un lado, y Júpiter y Juno por otro. Pero cuando Isaías 14 fue impreso para utilizarlo contra Satanás se consultó el texto griego y no el hebreo,' por lo que la versión que yo he traducido aquí es la griega. 
    El contexto en el que se encuentra este pasaje es el siguiente: los israelitas están a punto de terminar con su exilio babilonio y de ser devueltos a Jerusalén. El profeta les aguijonea diciéndoles que tienen que rebelarse contra el rey de Babilonia. Después, se descubre que dichas palabras pertenecían al Señor pero fueron transmitidas por el profeta. Pobre diablo, Una biografía de Satanás, Henry Ansgar Kelly 

    Históricamente, esta frase (derivada del latín estrella esplendida et matutina que es precisamente "Luzbel") se refería al "orbe o circo" (o sea uno de los niveles de "Cielo" de forma como un "esfera") celeste de la diva Venus visto al amanecer, et su genio es la brillantez, preeminencia, o el nuncio de la diva Día et o Aurora. 

    Entonces Juan mantiene un intercambio verbal con el ángel que le ha revelado estas cosas, aunque las palabras de Jesús siguen estando presentes, sin que sean introducidas por exigencias narrativas. 
    La tercera vez que esto ocurre, Jesús dice: Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para daros testimonio de lo referente a las iglesias. Yo soy el retoño y el descendiente de David, el radiante lucero del alba [ho aster, ho lampos, ho proinos]. Ap 22, 16 Esto equivale a decir: «Yo, Jesús, soy Lucifer». Y, teniendo en cuenta que el lucero del alba recibe el calificativo de «radiante» (lampos), no se trata de un simple predecesor de la luz. Es la luz en sí misma. 
    Finalmente, en el que probablemente es el último libro del Nuevo Testamento, la segunda epístola de Pedro, se emplea una imaginería similar. El autor, seudo Pedro Il, afirma haber escuchado la voz de Dios mientras hablaba en la montaña de la transfiguración diciendo: «Éste es mi hijo muy amado en quien me complazco» (2 P 1, 17-18). 
    Afirma, además, que estas palabras de Dios vienen a confirmar las palabras de los profetas, y continúa: Haréis bien en prestarle atención, como a lámpara que luce en lugar oscuro, hasta que despunte el día y se levante en vuestros corazones [el] lucero de la mañana [phosphoros]. Pobre diablo, Una biografía de Satanás, Henry Ansgar Kelly.

    Aquí, la imaginería básica parece ser que los profetas proporcionan una luz débil en espera de la venida de Jesús, que proporcionará la plenitud de la luz. Esta imaginería es introducida de una manera más bien torpe porque es probable que el lucero del alba ya se haya levantado en los corazones de los fieles cristianos y haya reemplazado a las tenues lucecitas. Por otro lado, esta imaginería resulta realista, en el sentido de que se nos dice que el amanecer precede al ascenso del lucero. Sin embargo, no parece que se le agregue ningún significado ulterior ni a la luz del amanecer ni a la luz del Sol que, naturalmente, seguiría a aquélla. 
    Resultado: Lucifer, es decir, el lucero del alba o el planeta Venus, cuando aparece en los albores del día es reconocido como la más brillante de las estrellas. Se trata de una imagen siempre positiva asociada claramente a Jesús, el mesías. Pobre diablo, Una biografía de Satanás, Henry Ansgar Kelly.

    Su asociación posterior con el Diablo es un desarrollo posterior como vimos, una clara difamación pues rivaliza con su Jesucristo, et en su lógica, si el Diablo es "portador" de una falsa luz para decebir a las gentes et solo Jesús es "el portador de la luz", Luzbel al eser portador de luz sin eser su "Jesucristo", debe eser el Diablo decebiente. Non es novedad, el mosaísmo siempre busco difamar ad los divos acusándolos de entidades malignas. 

    Ahora que aclaramos la confusión, pensemos en esto que reafirma lo dicho antes:

    La última de las cinco estrellas errantes y la más próxima a la Tierra, es la estrella de Venus, que los Griegos llaman Φωσφόρος y los Latinos Lucifer, cuando precede al Sol , Héspero cuando le subsigue. Verifica su movimiento en un año, y recorriendo la longitud y la latitud del Zodiaco, como hacen las estrellas superiores, no se aparta del Sol más de un intervalo de dos signos, ora antecediéndole , ora subsiguiéndole.» Esta constancia de las estrellas, esta armonía dotan varios movimientos durante toda la eternidad, no puedo comprenderla sin entendimiento, razón y consejo. Y si vemos que hay razón y entendimiento en las estrellas  no podemos menos de colocarlas en el número de los Dioses. De Natura Deorum, Marco Tulio Cicerón. 

    Gira por debajo del sol un astro inmenso llamado Venus que se mueve en dirección alterna y que, de acuerdo con sus propios sobrenombres, es rival del sol y de la luna. Así que cuando sale temprano y aparece antes del amanecer recibe el nombre de Lucífero, ya que anticipa el día como otro sol; a la inversa, cuando resplandece por el poniente, se le llama Vespertino como si prolongara el día e hiciera las veces de la luna. Fue Pitágoras de Samos el primero que des­cubrió esta característica suya, aproximadamente en la cuadragésima segunda Olimpiada, que fue el año 142 de la ciudad de Roma. Además, por su tamaño, está por encima de todos los demás astros y tiene tanta luminosidad que los rayos de esta estrella son los únicos que producen sombra. También por eso figura con una amplia serie de nombres, pues unos la llamaron Juno, otros Isis y otros Madre de los Dioses. Historia Natural, Plinio El Viejo.

     A los desfallecidos, felices siglos proporcionará y de la ley va a romper el silencio. Cual Lucifer disipando los astros que huyendo se van, cual Héspero se alza ya cuando los astros regresan, cual, cuando la Aurora bermeja, disueltas ya las tinieblas, el día ha traído, el Sol radiante contempla la tierra y más allá del recinto al pronto lanza su carro, tal César se yergue, tal Roma a Nerón ha de contemplar ya. Con suave fulgor se ilumina su rostro resplandeciente y el cuello hermoso en virtud del cabello desparramado.». Séneca.

    Aquí claramente, vemos lo que motivo a los posteriores cacoagatomaquistas identificar a Jesucristo otrora como fizó el tal Juan de Betseda con Luzbel, debemos entender que toda tradición se desarrolla influenciada en un entorno, et claramente lo mismo que vió Seneca, los jesistas observaron, fizó imaginar ad los cacoagatomaquistas que "Luzbel" es Jesucristo, el "siglo" que desterrará ad esos "fallidos" principes tenebrosos a la "laguna primigenia", que fara cader ad tales estrellas principales, para eser castigados por todos sus "crímenes lesa humanidad", es decir un deseo de "disipar esos odiosos circos que los principes mundanos rigen", et volviendo a citar, su Apócrifo de Juan, donde Jesús dice

    Entonces ¡no seas pusilánime! Yo estoy contigo siempre. Yo soy el Padre, Yo soy la Madre, Yo soy el Vástago, Yo soy el incorruptible y el inmaculado.” 

    Viendo que el geno de Luzbel es también fembra (sobre todo madre, Juno) non nos vamos a extender demasiado en este tema en particular et mataremos dos pájaros de un tiro, iremos a fablar sobre la dea Pistis Sofía, que en este caso Jesús-Barbelón esta encarnando, et claro que los atributos de Sapiencia (que Filón noto) los cacoagatomaquistas adjudicaron ad esa figura "Barbelón", cualquier interesado puede también leer Mateo XXIII:XXXVII donde Jesús se alude como "mamá gallina", que como fablamos prior, los "siglos" son macho-fembra creados: 

    La dea Fe-Sapiencia

    La dea Sapiencia (Sofía en greco), Filón también plegó a intelegir sobre la dea Sapiencia del Creador como una substancia como son los Verbos (el cogitado como el orado), donde Sapiencia es descrita como su "uxor" virgen, la Sabiduría aparece unida al Creador, que el Creador la fecunda grávida de las "divinas simientes" o la "simiente de la Divina fecundidad" para facer el mundo sensible, tanto el Verbo como Sapiencia, ambos son intermediarios en la creación et son enviados a la tierra de alguna manera. 

    En algunos textos jesistas cacoagatomaquistas, se identifica a Sapiencia con la figura de Acamot. se describe que esta Madre Acamot abandonará un lugar intermedio para entrar en el Pléroma (la plenitud divina) et allí recibirá como esposo al Salvador surgido de todos los siglos, para formar una cónyuge (la syzygia en greco) entre el Salvador et Sapiencia, que es Acamot. Jaldabaot también se traslada al lugar de su Madre, Sapiencia. 

    Un texto jesista cacoagatomaquista describe al "Primer Hombre" o "Generador" (Intelecto perfecto) que "pensó con la gran Sapiencia, su consorte". Esta Sapiencia, por su nombre femenino, es clamada "Sapiencia, Primera generadora, la Madre del Todo". A esta figura algunos también la claman "Caridad". De esta unión se manifestó el Hijo primogénito, el Anticristo. Tambien es Sapiencia como la consorte del Primo Hombre et como la Madre del Todo (atributos que la madre de Jesús vanagloriaran posteriormente), de la cual emana o se manifiesta el Anticristo. Sin embargo, otro texto gnóstico identifica a Sapiencia con la "sal" necesaria para la ofrenda, pero la describe como "estéril, [sin] hijos". Este mismo texto menciona a una "madre" a la que un discípulo puede pedir algo del mundo, distinto de Sapiencia en ese contexto. De esta materia he de facer un visión que corrija los desatinos cacoagatomaquistas et jesistas por igual, para traer una vera esciencia. 

    La dea Sapiencia (Barbelón en la tradición jesista) también es presentada como "fija de Dios". Se describe como "carente de madre, como Minerva la fija de Jove". Batuel, cuyo nombre hebreo se traduce como "fija de Dios", es identificada con la diva Sapiencia. Es una "legítima y siempre virginal fija" con una naturaleza "intacta e inmaculada". Aunque su nombre (Batuel, "fija") es femenino, su genio es "masculino", et posee "potencias et actividades peculiares de varones completísimos". Incluso es llamada "padre" en un sentido alegórico porque "siembra et engendra en las ánimas la aptitud para instruirse, la disciplina, la sabiduría, la sensatez et las buenas et laudables acciones". La esencia de algo "sin madre" y engendrado solo por el Padre también se aplica al número siete. Sapiencia es también compañera del trono del Creador et actúa en la historia de la humanidad.

    Si Sapiencia et Ley (Nomos en greco) eran vistas filosóficamente como enviadas al pago para salvar, cuánto más podía decirse "realmente" del Cristo. Él se convirtió en el colmo de la sabiduría et la suprema ley. 
    Para Filón, esta sabiduría es «hija de Dios» (Fuga 50 y ss.; Virt. 62) e «hija de Dios y madre primogénita de todo» (Quaest. Gén. 4, 97). Finalmente, algunos textos rabínicos identificaron esta Sabiduría preexistente con la Torah, «hija de Dios», mediadora de la creación e hipóstasis. [719] Los paralelos de esta Sabiduría hipostática con los títulos relativos a la Divinidad (y no sólo a la Divinidad) que los judeo-cristianos atribuyeron a Jesús resultan evidentes por sí solos[720] y no nos detendremos en los mismos. Los Primeros Cristianos, Cesar Vidal.
    Desde Aristóbulo a Filón se desarrolló toda una escuela de pensamiento filosófico judío, caracterizada por el uso del método alegórico. Lo que faltaba por completo en Aristóbulo, a diferencia de Filón, es la especulación de los seres intermedios entre la divinidad y el ser humano. En este aspecto, el libro de la Sabiduría, también un producto de Alejandría, constituye un importante nexo de unión. Dicho escrito no es homogéneo. Los capítulos I-V parecen haber sido traducidos del hebreo y reflejar la situación de Palestina; el resto contiene, asimismo, varias partes primitivamente independientes, pero parece tener como fondo común la Alejandría judeohelenística y da la impresión de haber sido reelaborado de una manera homogénea por el desconocido escritor, que fue a la vez el traductor de la primera parte. En las partes de impronta helenística nos encontramos con la figura de la Sabiduría divina personificada (Sofía), presentada, por un lado, en una forma estoico-dinámica (especialmente Sab 7,22s), y, por otro, como una figura angélica e hipostática (especialmente 10,1-11,1) a la que, juntamente con el nombre de Sofía, se le aplica el de Logos (18,14-19). Biblia y Helenismo, Antonio Piñero 

    Conclusión

    Este documento explora las reflexiones del autor sobre el "mosaísmo" (judaísmo) y su relación con el "etnicismo", el "jesísmo" (cristianismo primitivo centrado en Jesús como figura mesiánica judía) y el "trinitarismo" (el cristianismo posterior, particularmente el paulino). El texto presenta una visión crítica del mosaísmo et sus ramificaciones, contrastándolas con la teología y la filosofía gentílica.

    Temas Principales:

    • La Figura del "Anticristo" (Mesías en el Mosaísmo): El texto analiza el concepto del Mesías desde la perspectiva mosaísta, destacando su naturaleza como un rey de Israel y salvador del pueblo judío, con un papel que va más allá de lo religioso para incluir conquistas militares y el establecimiento de un "nuevo orden secular".
    • Escatología Mosaísta y el Fin del Mundo: Se describen las visiones apocalípticas y escatológicas dentro del mosaísmo, que contemplan la destrucción del mundo existente ('olam ha-zeh) y la transición a un "Siglo Venidero" ('olam ha-ba) de paz y justicia bajo el dominio de Israel.
    • El Noahismo como Yugo para los Gentiles: El autor critica la doctrina del Noahismo, presentándola no como un pacto universal equitativo, sino como una herramienta del mosaísmo para someter a los gentiles bajo un código legal que favorece a Israel.
    • Contrastes entre el Mosaísmo y las Tradiciones Gentílicas: Se establecen comparaciones entre las narrativas mosaístas (particularmente el diluvio de Noé y el pacto) y las tradiciones gentílicas (Deucalión en la mitología griega, Utnapishtim en la Epopeya de Gilgamesh, Manu en el hinduismo), argumentando que las últimas reflejan ciclos cósmicos y leyes naturales, mientras que el mosaísmo presenta una narrativa lineal y un pacto condicionado al control.
    • La Helenización del Mosaísmo: Se explora la influencia de la filosofía y cultura griega (helenismo), particularmente el platonismo, en el desarrollo de ciertas doctrinas mosaístas, como la inmortalidad del alma y la justicia retributiva, así como la adopción de prácticas helenísticas por la dinastía Asmonea.
    • Jesús y el Movimiento Jesísta Primitivo: El texto argumenta que Jesús fue un judío que buscaba revitalizar el judaísmo desde dentro, sin intención de fundar una nueva religión o "Iglesia". Se presenta a Jesús como un fariseo, e incluso un "Anticristo" (Mesías) según las expectativas mosaístas, cuya misión era reunir al pueblo de Israel.
    • Diferencias y Modificaciones Textuales: Se señalan discrepancias significativas entre diferentes versiones de las escrituras (Texto Masorético, Septuaginta, Vulgata) para argumentar sobre posibles modificaciones o interpretaciones que favorecieron ciertas visiones (como la paulina o la masoreta) sobre otras (la helenista o jesísta primitiva).

    Ideas o Hechos Más Importantes con Citas:

    • La naturaleza del Mesías mosaísta ("Anticristo" en la terminología del autor): La expresión "Anticristo" es utilizada en el texto para referirse al Mesías esperado por los mosaístas, destacando su papel político y militar más allá de una figura espiritual.
    • "muchos como el Anticristo), rigurosamente fablando, es el rey de Israel. Pero, en el Antiguo Testamento, vemos cómo se utiliza esta expresión para fablar indistintamente de personas como David, Salomón, Samuel, et también de otros que no son necesariamente mosaístas, pero que en su cualidad de Salvador de Israel, se les denomina de igual forma. Este es el caso de Ciro, rey de Persia..."
    • "De esto la doctrina mosaica fabla de un Anticristo prometido supuestamente por 'Dios' mismo, et será un mortal espirado por 'Dios', él liberara Israel, conquistara a todo el mundo et establecerá un 'nuevo orden secular' en el 'Siglo Venidero' de 'paz y de justicia' trayendo la victoria a los mosaístas más fieles et estableciendo a los israelidas (los fijos de Israel) como una prosapia sacerdotal (gente sacra) que dirigirá a toda la humanidad."
    • La visión del fin del mundo en el mosaísmo: Los textos apocalípticos mosaicos conciben el siglo actual bajo el dominio de fuerzas hostiles a su dios, culminando en catástrofe.
    • "así los textos apocalípticos mosaicos (et apócrifos infuenciados por esta superstición) fablan de un fin para el mundo existente. Se menciona que el siglo actual ('olam ha-zeh en hebreo) está so potestad de potencias enemigas de su dios, et que su curso termina en catástrofe y destrucción."
    • El Noahismo como un medio de control: La crítica central al Noahismo es que no es un pacto universal de igualdad, sino un sistema legal diseñado para someter a los gentiles y preparar su subordinación en la era mesiánica.
    • "Mas, ¡oh gentiles!, no os dejéis engañar por su aparente equidad. Maimónides, en su Mishné Torá (Melajim VIII:XI), sentencia: 'Cualquier gentil que no acepte las siete leyes será ejecutado, pues Dios obligó al mundo a seguirlas'... Es un yugo que somete a los gentiles al mosaísmo, eximiendo a los mosaístas de tales tribunales."
    • "se trata de una doctrina servil al mosaísmo, pensada para eser adoptada universalmente por todos los que sean gentiles, jesistas, o mahometanos."
    • La figura de Belial/Tervagante et la perversión del pacto de Noé: El auctor identifica a la deidad revelada con Tervagante, un genio que busca engañar et atar ad la humanidad al mundo material. Este genio habría pervertido el pacto del diluvio.
    • "Tervagante, en su ardid de decepción et su astucia perversa, tomó para sí la faz de Jahón-Saturno, asumiendo honores que jamás le fueron destinados en los altos designios del mundo... Moisés, sumido en el velo de la incertidumbre, creyó en la revelación velada, sin percatarse de la falsedad que en ella..."
    • "Este pacto es universal, abarcando a todos los vivientes, mas el noahismo lo pervierte, transformándolo en un instrumento de control et negando que Jove pueda enviar otro 'diluvio', por pacto de su genio que se disfraza de Saturno-Jahón, pretendiendo que él es el Uno, como el Demiurgo-Creador."
    • Jesús como una figura farisea dentro del judaísmo: Se insiste en que Jesús no fundó una nueva religión ni buscó romper con el judaísmo, sino que actuó dentro de él, incluso con interpretaciones rigurosas de la Ley comparables a las de los fariseos.
    • "Jesús fue un judío, como sus discípulos, y ni tan siquiera pretendió fundar una secta judía más entre las muchas que ya había en su época. El nazareno se esforzó por mejorar la práctica religiosa del judaísmo entre su pueblo..."
    • "No penséis que he venido a abolir la Ley y los profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento (Mateo V,XVII)."
    • "Insistamos: Jesús es un judío puro y duro, y ni por asomo buscó una ruptura con el judaísmo para formar una religión aparte."
    • "La institución de la jerarquía no encaja con lo que ya sabemos sobre Jesús: que era un judío que no pretendía ninguna ruptura con su religión y que aspiraba a dar pleno cumplimiento a la Ley de Moisés."
    • El papel de Santiago el Justo y Pablo en el movimiento jesísta primitivo: Se menciona a Santiago el Justo como el líder de la comunidad primitiva de seguidores de Jesús en Jerusalén, fiel a la Ley de Moisés, contrastándolo con la posterior influencia de Pablo, quien habría desviado el énfasis hacia una figura de "Anticristo" exaltada en los cielos.
    • "el liderazgo recayó sobre Santiago el Justo, hermano del Nazareno, hombre de virtud intachable y celoso guardián de la Ley de Moisés."
    • "Et no ha de olvidarse que fue Pablo quien, con su enseñanza, cambió el énfasis desde el Reino terrenal faz a la fe en un Anticristo exaltado en los cielos, modelándolo conforme a nueva visión."
    • La interpretación "católica" (universal) de la Septuaginta: Se sugiere que ciertas lecturas en la Septuaginta podrían haber sido influenciadas por una visión más universalista, en contraste con el enfoque del Texto Masorético en el pueblo de Israel.
    • "...pudiendo dar una exegesis de una promisión de "celo" por omnes "los abandonados", es decir un celo "católico" que pudiese ordenar ad los mosaístas helenistas ad "ver" una misión por toda "la humanidad"."

    Conclusión General:

    El texto presenta una tesis provocadora que cuestiona las narrativas tradicionales sobre el judaísmo y el cristianismo. Argumenta que el mosaísmo, bajo la influencia de un genio engañoso (Tervagante), ha desarrollado doctrinas (como el Noahismo et una escatología de dominio global) que buscan someter a los gentiles. En contraste, se postula que el jesísmo primitivo, centrado en la figura de Jesús como un Mesías judío que actuaba dentro de las leyes y expectativas de su pueblo, fue posteriormente transformado por figuras como Saulo y las interpretaciones posteriores, alejándose de su intención original de revitalizar el mosaísmo. La comparación con las tradiciones gentílicas y el análisis de las diferencias textuales sirven para sustentar esta crítica y proponer una visión alternativa.

    Este es un resumen detallado basado en el texto proporcionado, centrado en los puntos clave y las citas relevantes.

    Ese Jesús de Nazaret, evangelio viviente del amor, ese "redentor" que trae bienaventuranza y la victoria a los pobres, a los enfermos, a los pecadores —¿no era él precisamente la seducción en su forma más inquietante e irresistible, la seducción y el desvío precisamente hacia aquellos valores judíos y hacia aquellas innovaciones judías del ideal? ¿No ha alcanzado Israel, justamente por el rodeo de ese "redentor", de ese aparente antagonista y liquidador de Israel, la última meta de su sublime ansia de venganza? ¿No forma parte de la oculta magia negra de una política verdaderamente grande de la venganza, de una venganza de amplias miras, subterránea, de avance lento, precalculadora, el hecho de que Israel mismo tuviese que negar y que clavar en la cruz ante el mundo entero, como si se tratase de su enemigo mortal, al auténtico instrumento de su venganza, a fin de que "el mundo entero", es decir, todos los adversarios de Israel, pudieran morder sin recelos precisamente de ese cebo? ¿Y por otro lado, se podría imaginar en absoluto, con todo el refinamiento del espíritu… algo que iguale en fuerza atractiva, embriagadora, aturdidora, corruptora… a aquella horrorosa paradoja de un "dios en la cruz", a aquel misterio de una inimaginable, última, extrema crueldad y autocrucifixión de Dios para salvación del hombre?… Cuando menos, es cierto que sub hoc signo [bajo este signo] Israel ha venido triunfando una y otra vez, con su venganza y su inversión de todos los valores sobre todos los demás ideales, sobre todos los ideales más nobles.

    —Genealogía de la moral, Tratado Primero, 8.

    🜍 Una sola divinidad, múltiples máscaras

    Escuchad bien, porque esto non es una teoría: es una advertencia...

    Jahón sive Yahvé, Saturno, Shani, Cronos, Niodr… Non son dioses distintos. Son la misma divinidad, vista desde distintas culturas. El dios del tiempo, del castigo, del juicio, del límite, de la maduración. El que da forma al caos. El que exige memoria. El que devora lo que no madura.

    Saturno non fue una deidad maligna. Fue vilipendiado cuando el su nombre en hebreo fue tomado por Tervagante —ese genio maligno que sirven los mosaístas (fariseos, mahometanos, jesistas). Tervagante non es Yahvé. Es un simulacro grotesco, una distorsión teológica que convirtió al dios del tiempo et del juicio en un tirano tribal.

    Et así, el nombre de Jahón fue arrastrado por siglos de propaganda, confundido con el genio de la guerra, del castigo arbitrario, del exclusivismo. Pero el vero Jahón —Saturno— es el dios que pone límite al caos, que estructura el mundo, que exige memoria, que devora lo que non madura.

    Este dios non es maligno. Es el que pone orden. Es el que marca el ciclo, la facción (karma en ario), el juicio. En Grecia lo clamaron Cronos. En Lacio, Saturno. En la India, Shani. En el norte, Niodr. Et en la tradición gentilica hebrea más antigua, Jahón...

    Todos lo reconocieron como el que estructura el mundo. El que envejece, el que limita, el que exige responsabilidad.

    Pero cuidado: Si olvidamos qui es realmente, si seguimos repitiendo que es el genio cruel o enemigo, entonces perdemos el vínculo con el tiempo, con la ley, con la sabiduría.

    Et eso, amigo, non es solo ignorancia. Es peligro.

    Porque sin memoria, non hay cultura. Sin límite, non hay forma. Et sin juicio, non hay libertad.

    Recordad el su nombre. Respetad la su función. Non confundáis al dios Saturno con Tervagante. Porque si lo facéis, el castigo eserá Oblivio.  

    El Ramarranismo: Un alquebabat de Cerdo (II)

    IV. La Patria como Espíritu et Valor Catolico, la busqueda de la Ciudad Celeste... " En Alemania [et el resto del mundo non esera una e...